En 1961 Luciano Berti descubrió esta obra en su emplazamiento original de la iglesia de san Giovenale en Cascia di Reggello, considerándola sin reparos como de Masaccio. El pésimo estado de conservación motivó una obligada restauración, encontrándose en el borde inferior de la tabla central la fecha de ejecución: 23 de abril de 1422 escrita en letras mayúsculas clásicas. Los documentos no hacen referencia al tríptico aunque en los inventarios de bienes de la iglesia del año 1441 aparece documentado por primera vez, sirviendo este dato a Becattini para considerar que la obra se realizó en Florencia, donde estuvo algunos años hasta que se trasladó a Cascia di Reggelo, cuya iglesia carecía de párroco estable, debiéndose trasladar el de San Lorenzo de Florencia. Se considera que el cliente que realizó el encargo a Masaccio podría ser Vanni Castellani, miembro de una rica y poderosa familia florentina que poseía amplios dominios en la zona. El monograma de Vanni eran dos bastones cruzados con una V debajo, perfectamente identificados en el conjunto por los báculos de los santos y las alas de los ángeles formando la V. El tríptico consta de tres tablas, ocupando el espacio central la Virgen con el Niño y dos ángeles, el lateral derecho los santos Antonio Abad y Juvenal y el izquierdo los santos Bartolomé y Blas. Los fondos dorados dotan de cierto arcaísmo a la composición aunque Masaccio intente incorporar elementos típicos del Quattrocento como la monumentalidad de las figuras o la perspectiva.
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obra
Retirado Antonio Vivarini de la escena pictórica veneciana en 1464, su lugar lo ocupará su hermano Bartolomeo. Como apreciamos en este tríptico, el menor de los Vivarini se interesa por las figuras escultóricas inspiradas en Mantegna, dotadas de una multiplicidad de puntos de vista y de una anatomía monumental. En la tabla central encontramos a san Martín partiendo la tabla con el pobre, acompañada a la derecha por san Sebastián y a la izquierda por san Juan Bautista. Las tres imágenes se intentan unificar a través del rocoso paisaje cuyas duras aristas crean la sensación de una escultura. La fuerte iluminación empleada refuerza la línea de los contornos, abundando en el efecto escultórico que caracteriza al maestro. Los rostros estereotipados y los fondos dorados son reminiscencias arcaizantes tomadas de su hermano y de Gentile da Fabriano.
obra
Uno de los principales clientes de Rubens será Nicolás Rockox, magistrado de Amberes y presidente del gremio de los arcabuceros -uno de los más importantes de la ciudad- quien le encargará el famoso tríptico del Descendimiento, la Adoración de los Magos que guarda el Museo del Prado y el tríptico que lleva su apellido destinado a su capilla funeraria. La escena central que aquí contemplamos tiene como tema la incredulidad de santo Tomás mientras que en los laterales aparecen retratados el magistrado y su esposa, la española Adriana Pérez.La tabla central se considera como una de las obras donde la influencia de Caravaggio es mayor, especialmente por el realismo de los personajes y el claroscuro empleado. La figura de Cristo se presenta con el torso desnudo, dejando ver la contundencia de su cuerpo, anatómicamente perfecto. El manto rojo que le cubre muestra magistralmente sus pliegues, creando una figura de indudable belleza. Los apóstoles son más reales, inspirados en personajes italianos, destacando su incrédula actitud al contemplar los estigmas de su maestro. La luz impacta en Cristo al ser la figura principal, creando un juego de luces y sombras de altísima calidad. La brillantez de los colores y el acabado liso y brillante relacionan la pintura con la tradición flamenca que Rubens no se atreve a perder por miedo a la reacción de sus clientes. Años más tarde se presentará con absoluta libertad, realizando sus más espectaculares creaciones como observamos en la serie pintada para María de Medicis.
acepcion
Mesa o silla apoyado sobre tres patas, empleado con frecuencia en las ceremonias religiosas en tiempos del Imperio Romano.