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Personaje Arquitecto
Nacido a principios del siglo XX, Martínez-Feduchi ha logrado labrarse un nombre por toda la geografía española a través de sus numerosas realizaciones, nombre que ha trascendido, con no poca frecuencia, más allá de nuestras fronteras. El punto de partida de su profesión como arquitecto fue la adjudicación del proyecto, sacado a concurso, del edificio Capitol, prototipo de la arquitectura racionalista española de la década de 1930. Al margen de su especialidad en el amplio campo de la arquitectura, pero en íntima conexión con ella, fue elegido miembro de la Junta de Recuperación del Tesoro Artístico Nacional, cargo que le puso en contacto con los ejemplares más importantes de valiosas colecciones de muebles. Después de la Guera Civil, abandonaría el racionalismo para trabajar en el estilo más admirado por el régimen del general Franco, el historicismo académico, realizando el Museo de América.
Personaje Pintor
El Beato de Burgo de Osma, según consta de diversos lugares del códice, fue escrito por el clérigo Pedro y miniado por Martino en 1086.
obra
Obra de 1638-1640, esta imagen de monja mártir fue realizada por Zurbarán sobre tabla al tiempo que realizaba un encargo mayor para el monasterio de Guadalupe. Seguramente la obra tenía una ubicación secundaria, lo que atestigua su pequeño tamaño y el hecho de que la mano de Zurbarán apenas haya intervenido en su realización. Es más una obra de taller, convencional, con la efigie de una monja en oración sosteniendo la palma del martirio.
obra
Este tríptico constituido por la Mártir Crucificada, el Monje y el Peregrino y soldado posee un significado que aún no ha sido desvelado por los especialistas. La santa, una hermosa joven con vestidos de princesa, no ha sido identificada y podría ser Santa Julia o la santa local Wilgeforte, patrona de las desgracias naturales a quienes los fieles neerlandeses invocaban ante las calamidades. La escena al parecer revela una relación entre la virgen crucificada y el caballero muerto, con elegantes calzas. El caballero está ya en descomposición, como indican los gestos de pestilencia de algunos de los asistentes. Los ricos bordados de sus calzas son espinos y una lechuza, lo que indican símbolos que el espectador de la época de El Bosco podía identificar para leer correctamente el mensaje del cuadro, pero cuyo significado hemos perdido hoy en día.
Personaje Literato
Desde su Arona natal Padro Mártir de Anglería se traslada a Roma donde conocerá a don Diego Hurtado de Mendoza, conde de Tendilla y embajador castellano en aquellos momentos. La relación entre ambos se fue estrechando y el conde animó a Anglería a trasladarse a España, donde permanecerá el resto de su vida. Participará como cronista en la guerra de Granada e iniciará una auténtica escalada de cargos: sacerdote, maestro de la nobleza, capellán de Isabel la Católica, miembro del Consejo de Indias, embajador ante el sultán egipcio, cronista de corte, arcipreste de Ocaña y abad de Jamaica. Sus obras serán una importante fuente para conocer los hechos de la época que vivió: "De Rebus Occeanicis", "De Orbe novo decades octo" y "Opus Epistolarum". En estos trabajos recoge todo lo raro o pintoresco que le contaban los descubridores o que llegaba a sus oídos por otras fuentes.
Personaje Literato
Es posible que su tío fuera el humanista Pedro Mártir de Anglería. Tras quedar viudo, optó por la vida religiosa y se ordenó sacerdote. Fue miembro de los más importantes círculos intelectuales de la época. Participó en numerosas polémicas literarias y fue un exacerbado defensor de Quevedo. De su legado también hay que destacar "Historia de la vida de Lucio Anneo Séneca", "Historia de la vida de Mecenas", "Norte de Príncipes e Historia de la muy noble y leal ciudad de Cuenca". Realizó una traducción de la "Poética" de Aristóteles que quedó inédita.
obra
Aparece el arte elegante de San Salvador de Cora en la capilla norte del nártex de la iglesia de la Hodegetría de Mistra acompañando el descanso eterno del mecenas Pacomio y el Déspota Teodoro II Paleólogo, que murió en 1443 como un monje. Los muros de esta capilla funeraria han sido divididos en tres zonas y decorados con Profetas, Apóstoles, Patriarcas, Mártires y Ascetas. Realmente admirable es la representación de estos Mártires del muro occidental, encabezados por bellos patricios adornados con vestidos multicolores sabiamente armonizados, produciendo un efecto general aterciopelado. La habilidad en el modelado de los rostros y el dominio de la delicada gama de colores de la que hace uso, nos revelan la categoría del pintor que trabajó aquí, al que pertenecen también los Apóstoles de la cúpula.
Personaje Arquitecto
Religioso dominico autor de la monumental fachada del monasterio de San Martín Pinario, realizada en 1751 que se compone de un cuerpo principal enmarcado por columnas pareadas de orden gigante.
obra
El Arca de Santa Ursula es un cofrecillo que se conserva en el Hospital de San Juan de Brujas. Tiene diversas escenas pintadas en los laterales, tres en cada lado, con la vida de Santa Ursula. En los frentes aparecen los santos, las once mil vírgenes, la Virgen y el Niño, y los donantes. La obra demuestra las virtudes y defectos de Memling, a la sazón principal pintor de Brujas. Es un artista que trata con exquisita delicadeza la figura individual, con poses muy elegantes y una paleta de colores muy apreciada. Trabaja con gran realismo y minuciosidad, casi con el estilo de un miniaturista. Sin embargo, muestra cierta torpeza a la hora de dar dramatismo a la escena, así como le resulta difícil dar coherencia a la muchedumbre de figuras sobre el espacio pictórico. La organización de los diferentes personajes no es coherente. La ciudad que se muestra al fondo es Colonia, bien conocida por Memling. Pueden incluso reconocerse algunos de sus edificios característicos: en el panel del Martirio de Santa Ursula, tenemos la catedral de Colonia, que estaba inacabada. En este panel se ve la torre de la gran iglesia de San Martín y la iglesia de San Cuniberto.
obra
El episodio que el pintor alemán Alberto Durero nos narra en este óleo es el martirio multitudinario de diez mil cristianos de Bitinia, en el siglo IV d.C. El martirio fue consecuencia del edicto del emperador romano Diocleciano, el único que verdaderamente llevó a cabo persecuciones concretas sobre la secta cristiana.El cuadro es algo irregular en la composición, cuyos numerosos protagonistas han confundido algo la estructura y la distribución de la acción. Normalmente Durero no realizó cuadros tan populosos, y en otros consiguió mejores soluciones, como en la Adoración de la Santísima Trinidad.Sin embargo, el gran atractivo del cuadro se encuentra entre sus personajes, concretamente en una pareja vestida con los lujosos trajes de la clase alta alemana del siglo XVI. Se trata, efectivamente, del propio Durero acompañado de un culto interlocutor, que se considera el retrato del humanista alemán Conrad Veit. Durero se ha autorretratado con un "manto francés comprado en Venecia", suntuoso y símbolo de su recién adquirido prestigio social. Para apoyar esta idea de dignidad del artista, pasea en medio de la escena religiosa acompañado de uno de los principales intelectuales del momento en Nüremberg, y Alemania por extensión.Esta intención de equiparar al pintor con un pensador y humanista la encontraremos en casi todo el conjunto de su obra.