Sucede en el ducado de Toscana a su padre, Fernando III, en 1824. Siguiendo la política reformista de sus antecesores, su nombre quedó grabado en los anales de la historia por sus actuaciones urbanísticas. Promovió la creación de carreteras, mejoró las instalaciones de las marismas y construyó el puerto de Livorno. Su gestión del reino estuvo condicionada por su pertenencia a la Liga aduanera, donde también estaban los Estados Pontificios, Cerdeña y Nápoles. Este hecho le obligó a aceptar la constitución. Amenazado por los movimientos que lideraban los demócratas tuvo que abandonar el ducado y solicitar la intervención de Austria. De nuevo en el poder, en 1859 debe sofocar el levantamiento nacionalista por lo que decide delegar en su hijo Fernando.
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contexto
En aquellos terribles días de mayo es bien conocida la angustia de Francia, la tensión británica, la digna defensa neerlandesa, pero hay un cómplice olvido de Bélgica, sobre cuyo suelo se estaba combatiendo; de su ejército, que alineaba medio millón de hombres frente a los alemanes y que si en un primer momento retrocedieron precipitadamente, luego fueron quienes con mayor ardor defendieron su suelo; de su población civil, lanzada a un éxodo desesperado hacia el sur; y de su jefatura militar, que hubo de ordenar dos repliegues sin combatir, dejando ante los atacantes enormes zonas industriales y grandes ciudades indefensas, forzados por los planes anglo-franceses, que no contaron con ellos para la Operación Dinamo. El día 25 de mayo el ejército belga era una ruina: estaba falto de alimentos y municiones y soportaba la presión de dos ejércitos alemanes. Un millón de civiles estaban en las carreteras, mezclados con las tropas y sujetos al continuo ataque de la aviación alemana. Ese mismo día Gort les negaba apoyo para coger de flanco al VI Ejército alemán, al que sus contraataques habían puesto en apuros: sencillamente los británicos se estaban marchando. Durante la tarde del 25 de mayo, en el curso de una reunión en su cuartel general, Leopoldo III, rey de los belgas y comandante en jefe de sus ejércitos, comunica a los presentes que "el papel de Bélgica ya ha terminado" y se muestra dispuesto a rendirse inmediatamente, al tiempo que anuncia que se quedará en el país, a compartir los sufrimientos de su pueblo y a "mantener un mínimo de actividad económica". La opinión de los tres ministros presentes es contraria a su permanencia en el país y a que se rinda personalmente; es mejor su inmediata evacuación y dejar que un general capitule. El rey no acepta. El día 26 lo pasó el ejército belga en fuertes combates defensivos ante dos Ejércitos alemanes, el XVIII y el VI, comandados por von Küchler y von Reichenau respectivamente. Resiste el centro, pero ceden las alas, sin que franceses ni británicos presten colaboración, pese a las reiteradas peticiones belgas. Ese día, a las 23,30 horas, comenzó la Operación Dinamo a rescatar soldados británicos de las playas de Dunkerque. El día 27, desde antes del amanecer, reanudan los alemanes su ataque. La resistencia belga, pedida por el rey, está ya por encima de sus posibilidades: son escasos sus antiaéreos y falta la munición para ellos y para la artillería. Las penetraciones alemanas son cada vez más frecuentes y ya no hay reservas para taponar los huecos. A las 12,30, Leopoldo III telegrafía al general Gort: "Se acerca rápidamente el momento en que nuestras tropas estarán fuera de combate. El rey se verá obligado a capitular para evitar un desastre". A las 14,30, el rey enviaba un nota al general Champon, jefe de la misión militar francesa ante los belgas: "La resistencia belga toca a su fin. Nuestro frente se está deshaciendo como una cuerda gastada por el uso". El rey no puede soportar más la agonía de su ejército y de su pueblo y a las 17 horas, contra la opinión del general Overstraeten, envía un parlamentario a los alemanes. Minutos antes había convocado a los representantes francés y británico para darles cuenta de su decisión. Mientras se producía la respuesta, el rey hizo volar los puentes que podrían utilizar los alemanes contra los aliados y con sus propios medios de transporte, envió una división belga, que combatía lejos del dispositivo del Ejército nacional, al general Blanchard para que siguiera la lucha a su lado. A las 22 horas regresó el general Derousseaux con la respuesta alemana: Hitler exige que se depongan las armas sin condiciones. Una hora se tomó el rey Leopoldo para contestar afirmativamente, diciendo que el alto el fuego entraría en vigor a las 4 de la madrugada del día 28... A esas horas ya habían salido de Dunkerque los primeros 25.000 británicos. Nadie quiso comprender al soberano belga en aquellos momentos. El primer ministro francés dijo por la radio: "El rey Leopoldo ha arrojado las armas en plena batalla". Churchill, que en un principio se mantuvo conciliador, adoptó un tono de virulenta condena días después. Gort, que embarcaba apresuradamente a sus tropas y había negado reiteradas veces ayuda a los belgas, lamentó la decisión del rey, que le había abierto una brecha de 20 millas entre Yprés y el mar, a través de la cual las fuerzas acorazadas del enemigo podían llegar a las costas del Canal. (El rey Leopoldo vivió en el exilio hasta 1950, pero hubo de abdicar en su hijo Balduino ante los violentos disturbios que provocaron sus opositores. Al rey se le hizo todo tipo de reproches de índole legal: que ni tenía derecho a rendirse ni a desobedecer al Gobierno; nadie quiso recordar la cantidad de muertos que ahorró al país, ni que se quedó en él, a sufrir la ocupación alemana.) El general suizo Eddy Bauer, en su Historia Controvertida de la II Guerra Mundial, se muestra más ecuánime con el monarca belga y escribe: "El reembarco de Dunkerque ¿habría tenido el relativo éxito que ha registrado la historia si el ejército belga, privado del jefe en el que confiaba, hubiera depuesto las armas al amanecer del 26 o 27 de mayo de 1940? Por lo menos es poco probable. (Parece casi seguro que si Leopoldo III hubiera optado por irse al exilio el 25 de mayo" su ejército se hubiera desplomado en cuestión de horas.)"
Personaje
Militar
Militar espartano (siglo V a.C.) participó en la victoria griega de Micala como almirante de la flota helénica.
Personaje
Político
Al morir Atanagildo en el año 567 Liuva I se hizo con el poder en la ciudad de Narbona. Liuva delegó en su hermano Leovigildo el gobierno de Hispania mientras él se reservaba el de la Galia Gótica. Tras el fallecimiento de Liuva en el año 572 será Leovigildo monarca de ambos territorios. Su reinado marca el apogeo del reino visigodo, intentando unificar el territorio peninsular, procurando alcanzar un acuerdo religioso entre arrianos y católicos y poniendo en marcha un importante programa legislativo. El reino suevo -que ocupaba algo más del territorio de la actual Galicia y el norte de Portugal- cayó en manos visigodas definitivamente en el año 585. Algunos años antes Leovigildo sometió la provincia de Cantabria donde ocupó Amaya y tomó parte de Vasconia, fundando Victoriaco. Ambas fortalezas quedaran como centros desde donde lanzar futuras expediciones, ya que vascones y cántabros seguirán manteniendo su independencia. Ocupado el territorio norte, Leovigildo se dirigió al sur para expulsar a los invasores bizantinos que ocupaban la franja sudeste. Las ciudades de Medina-Sidonia y Córdoba fueron tomadas pero no se consiguió acabar con la empresa. Una de las causas será la rebelión encabezada por su hijo Hermenegildo, gobernador de Sevilla y casado con una princesa merovingia de religión católica llamada Ingunda. Hermenegildo abjuró del arrianismo y se convirtió al catolicismo, tomando el nombre de Juan, rebelándose contra su padre. Desde Sevilla la revuelta se extendió como el aceite, solicitando la ayuda bizantina y extendiendo la rebelión hasta Mérida. Leovigildo utilizó la vía diplomática para apartar a los bizantinos de la lucha, comprando su neutralidad. Acto seguido atacó Mérida y Sevilla, tomando ambas ciudades tras largo asedio. Hermenegildo huyó a Córdoba donde fue apresado por su padre. El rebelde fue enviado a Valencia desde donde fue trasladado a Tarragona para ser ejecutado en el año 585, siendo elevado a los altares por la curia católica. Las relaciones con los reinos francos fueron bastante estrechas, potenciando los enlaces matrimoniales. También encontramos enfrentamientos como el provocado por Gontrán de Orleans al invadir la Narbonense en el año 585. El príncipe Recaredo rechazó a los invasores y tomó algunas plazas francas. Uno de los objetivos del reinado de Leovigildo sería el fortalecimiento del estado visigodo por lo que se enfrentó con la prestigiosa nobleza , confiscando sus bienes. Estableció definitivamente la capital en Toledo, acuñó moneda propia y puso en marcha una importante labor legislativa heredera del código de Eurico. En la primavera del año 586 fallecía en Toledo, siendo sucedido por su hijo Recaredo sin dificultades.
lugar
Pequeña localidad turca situada algunas millas al este del estrecho de los Dardanelos, cerca del golfo de Corintio. Lepanto también da nombre a un Golfo. Lepanto fue fortificada por los venecianos en la Edad Media, mientras que los turcos se encargaron de la construcción del castillo, situado sobre una pequeña colina al borde del mar. También la entrada al puerto fue protegida con dos torres y gran cantidad de cañones. En 1570 los turcos atacaron Lepanto. La respuesta cristiana fue inmediata, enviando España, Venecia y otros estados italianos una flota que se enfrentó a los turcos, derrotándoles, en 1571, en una de las mayores batallas navales de la Historia. Actualmente, todavía se conservan los restos de fortificaciones que protegían la entrada al golfo, como el castillo, del que solamente quedan algunas ruinas.
Personaje
Militar
No todos los descubridores y viajeros que llegaron a América eran experimentados marineros. Entre los que no tenían contacto con el mundo de la navegación encontramos a Diego de Lepe, vecino de Palos que obtuvo licencia del obispo Fonseca para viajar a Paria gracias al asesoramiento de Bartolomé Roldán. En 1499 partió de Sevilla pero fracasó en el intento. Volvió a Paria al año siguiente , siguiendo la ruta de Yáñez Pinzón, llegando más al sur de lo que hasta ese momento habían alcanzado sus antecesores ya que tocó el brasileño cabo de San Agustín. Estas tierras nuevas que visitó serán cartografiadas con bastante fidelidad lo que otorga al viaje de Lepe una gran importancia. A su regreso a la península preparó un tercer viaje pero falleció en Portugal durante su preparación.
Personaje
Militar
En el año 135 a.C., Emilio Lépido sustituyó a Calpurnio Pisón como cónsul en Hispania. Pertenecía a la alta aristocracia y no tenía ningún tipo de educación militar. Era apodado Porcina, debido a su aspecto. Aunque el Senado quería que Emilio Lépido mejorara las relaciones con los pueblos celtíberos, la intención del cónsul era el asalto a cualquier ciudad, a fin de conseguir aumentar su fortuna. Enseguida optó por evitar tanto Numancia como Termancia, atacando en su lugar Palantia. En marzo del año 134 a.C. decidió abandonar el ataque a Palantia. Durante la evacuación de los campamentos, los ciudadanos de Palantia se abalanzaron sobre el ejército romano, causando numerosas bajas. Más de 6000 legionarios murieron en las cercanías de Palantia. Emilio Lépido regresó a Roma, donde fue multado por su actuación en Numancia. Fue sustituido por Publio Cornelio Escipión Emiliano.
Personaje
Militar
Político
Marco Emilio Lépido fue nombrado pretor en el año 49 a.C. Se decantó por el partido democrático al ser hostil al partido aristocrático y fue un estrecho colaborador de César al que ayudó a subir posiciones en la política romana. El asesinato de César en los idus de marzo del año 44 a.C. le vinculó a Marco Antonio, el sucesor de César. Su colaboración con Antonio motivó que el Senado le declarara enemigo público hasta que fue absuelto por Octavio. Pasó a formar parte del Segundo Triunvirato junto a Octavio y Antonio obteniendo el gobierno de Hispania y la Galia Narbonense. Colaboró estrechamente con Octavio para acabar con Sexto Pompeyo pero en el año 36 a.C. era excluido del triunvirato, aunque conservó el cargo de pontifex maximus.