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museo
Es una iglesia muy antigua pero, remodelada con posterioridad. Su visita se impone porque contiene nada menos que al famoso Moisés de Miguel Angel. Una de las estatuas más significativas del genial artista que demuestra la maestría y el talento que hicieron falta para plasmar semejante obra. La imponente majestad del Moisés hace palidecer las otras decoraciones del mausoleo y su poderosa presencia parece llenar por sí sola todo el ámbito de la iglesia.
monumento
Esta basílica debe su nombre a la reliquia que guarda en su interior, los eslabones de las cadenas que amarraron a San Pedro en su prisión de Jerusalén y en el calabozo romano. Según la leyenda, cuando se aproximaron la una a la otra se soldaron milagrosamente. Sobre una casa del siglo III, se construyó una primera basílica dedicada a los apóstoles en el siglo IV. Fue reconstruida y consagrada en el 439 por Sixto III. Entre 1471 y 1503, el cardenal Giulano della Rovere, futuro Julio II, la rehabilitó por completo. La iglesia tiene planta basilical y un pórtico de cinco arcadas y cuenta con veinticinco columnas antiguas de mármol y un hermoso fresco en el techo realizado por Giovanni Battista Parodi en 1706. En la iglesia destacan numerosas obras artísticas como el sarcófago paleocristiano situado en la cripta, los cuadros de Guercino y de Domenichino, un mosaico bizantino que representa a San Sebastián y la tumba de San Nicolás de Cusa, filósofo y cardenal de la iglesia desde 1448 a 1464. Pero sin duda, la más destacable es la célebre tumba de Julio II, situada en el extremo de la nave derecha, obra de Miguel Ángel.
obra
La iglesia de San Quirce de Pedret presenta una estructura de tres naves, separadas por gruesos muros con sólo dos arcos de comunicación y el aspecto liso de los muros en los que se recorta la forma de herradura de los arcos, tiene un aire muy visigodo.
monumento
<p>La iglesia de San Quirce de Pedret presenta una estructura de tres naves, separadas por gruesos muros con sólo dos arcos de comunicación y el aspecto liso de los muros en los que se recorta la forma de herradura de los arcos, tiene un aire muy visigodo; la capilla mayor es trapezoidal y las laterales redondas, conservando la curva al exterior; la humilde construcción se cubría con pinturas tan originales, como para no dudar de la carencia de cualquier normativa artística sobre su autor, aunque hay en ellas remedos de lo que entonces predominaba en la ilustración de libros; quizás, la imaginatividad de la miniatura mozárabe actuó de estímulo para favorecer las originalidades y los islamismos de toda esta arquitectura.</p>
obra
La llamada iglesia del Juramento, dedicada al arcángel san Rafael, está situada en la plaza que lleva su mismo nombre y sigue las pautas del estilo neoclásico, con bellos apuntes italianos. Trazada por Vicente López Caldera, presenta las características típicas de las iglesias conmemorativas. La fachada queda potenciada por la presencia de dos torres en los lados, siendo considerada uno de los escasos ejemplos neoclásicos de la ciudad de Córdoba.
obra
La iglesia de san Rafael es planteada por Vicente López Caldera como una simbiosis entre el espacio longitudinal de una planta basilical y el centralizado de las iglesias conmemorativas. El resultado es una iglesia de tres naves cubiertas, con bóvedas de cañón la central y aristas las laterales, con una capilla circular cerrada por una cúpula, alrededor de la cual se construye una nave, como si de un deambulatorio se tratara.
monumento
La aparición de San Rafael al padre Roelas, en 1578, potenció la devoción que la ciudad de Córdoba sentía por el arcángel, propiciando que, a principios del siglo XVII, se constituyera una hermandad y, posteriormente, se levantara la primera iglesia (1806), al frente de cuyas obras estuvo Vicente López Caldera. Está situada en la plaza que lleva su mismo nombre y sigue las pautas del estilo neoclásico, con bellos apuntes italianos. Presenta las características típicas de las iglesias conmemorativas y toda la ornamentación del templo se inscribe en la órbita del barroco dieciochesco. En su capilla mayor destaca la imagen de la talla de San Rafael, al cobijo de un templete de aire neoclásico. Pictóricamente, su interior tiene varios lienzos con escenas de martirios de santos y piedad, algunos de ellos de Antonio Palomino, y el Crucificado que realizó Diego Morales en 1806, situado en la capilla mayor.
obra
La iglesia de San Román es uno de los mejores exponentes del mudéjar toledano. Presenta planta basilical con tres naves, separadas por arcos de herradura califal sustentados sobre pilares con columnas adosadas.