Las estelas erigidas por los faraones en sus templos y en sus tumbas tienen el valor de darnos por primera vez sus nombres a escala monumental, pero junto a esto que era normal y corriente un genial escultor de la corte de Uadyi tuvo el acierto de convertir el nombre de Horus de este faraón en uno de los relieves más célebres hoy de todo el arte egipcio, una pieza antológica que el Louvre atesora en su colección. Los tres elementos de que el relieve consta -el palacio, la serpiente y el halcón- están diseñados con una precisión y un sentimiento ya clásicos del todo; pero la perfección del halcón -luminoso, poderoso, sobrio- alcanza la cota de lo insuperable. Este genio anónimo que esculpió la estela de Uadyi no parece haber encontrado émulos ni seguidores inmediatos; fue simplemente un adelantado por caminos que aún tardarían mucho en ser andados.
Busqueda de contenidos
obra
El tema de la despedida será muy frecuente en las estelas funerarias del siglo IV a.C. Una de las mujeres está sentada mientras que la otra aparece en pie, con una caja entre las manos. El relieve está creado con gran estilo, recordando a Fidias en la técnica de paños mojados que se pone de manifiesto en ambas féminas.
obra
Esta estela funeraria está dedicada a los hermanos Mnesagora y Nicocares; fue erigida por sus padres, según nos informa el epigrama que está grabado en el arquitrabe de al estela. La joven aparece vestida mientras que el pequeño se muestra desnudo, intentando coger la paloma que le ofrece su hermana.
obra
Durante las excavaciones que la Escuela Arqueológica Francesa realizó en Mantineia durante el año 1887, dirigidas por G. Foùgeres, se encontró, entre otras piezas, esta estela funeraria parcialmente destruida. En el lado derecho del relieve contemplamos a una mujer vestida con el peplo característico de Argos, sujetando con su mano izquierda el hígado de un animal, empleado en el arte de adivinar, tal y como sabemos gracias a las fuentes literarias. En la izquierda podemos observar parte de una palmera, el árbol consagrado a Apolo. Los expertos consideran que la mujer representada en este relieve sería la famosa adivinadora Diotima, sacerdotisa de Mantineia, cuyas opiniones sobre el amor interesaron a Sócrates y fueron recogidas por Platón.
obra
El tema de este relieve -la despedida de los difuntos- parece bastante popular y querido ya que se repite en muchas otras estelas del siglo IV a.C. La mujer sentada con expresión de sufrimiento extiende su mano hacia la mujer que está de pie delante de ella, como si deseara conservarse en vida. La expresión de la muchacha de la izquierda indica que participa activamente en la escena.
obra
La llamada estela de Ilissos es una de las más famosas por su maestría. Su nombre se debe a que fue hallada en el año 1874 en un lugar cercano al río Ilissos. Se trata de una obra vinculada a la escuela de Skopas, destacando la capacidad del artista para expresar la tristeza de los vivos ante la muerte del joven. Abajo, a la izquierda, se encuentra el pequeño sirviente del joven, acurrucado y adormecido, mientras que entre el muchacho y el viejo padre que lleno de tristeza le observa se encuentra el perro, el fiel compañero del finado.
obra
En las cercanías de Roma fue hallada esta estela funeraria en la que aparecen representados dos personajes inscritos en un marco cuadrangular y con una inscripción bajo sus bustos en la que se recuerda el nombre y cargo respectivo. La importancia del retrato en el arte romano va ligada a la creencia de una pervivencia en el mundo de los vivos a través de una representación lo más fidedigna posible.