Como bien comenta Pérez Sánchez, en esta estampa Goya pone de manifiesto que tanto para sanos como para enfermos se extiende el mismo velo de amargura, aun existiendo una distinción entre las iluminaciones empleadas para cada grupo.
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acepcion
Según la Cábala judía, así se designa a aquellas personas que realizan milagros por medio de amuletos o tras invocar el nombre de Dios. Su traducción es "Dueño del Nombre Divino". Este nombre se aplicó al Rabi Isarel ben Elizer, fundador de Jasidismo.
lugar
El caserío de la villa de Sansol, agrupado de forma escalonada en torno a la parroquia, destaca por sus importantes mansiones solariegas, ennoblecidas por decorativos escudos. En este sentido hay que mencionar un monumental palacio barroco. En Sansol hay un bonito mirador hacia Torres del Río y un templo también barroco del siglo XVII consagrado al santo cordobés San Zoilo.
Personaje
Mujer del soldado Juan de Rivas, fue la primera española que se estableció en La Paz, en la actual Bolivia, donde recibieron las encomiendas de indios de Tembladerani, Llojeta, que se extendían desde la Ceja de El Alto a Sopocachi Alto. Viuda y residente en Lima, el 2 de febrero de 1579, fundó junto a su hija Mencía de Vargas y otras seguidoras, un lugar de clausura, de forma provisional en el antiguo local de los padres de San Agustín, siguiendo el ejemplo de las madres bernardas agustinas, antecedente del monasterio de la Santísima Trinidad de Lima, ocupado por las Bernardas desde 1606.
Personaje
Otros
La fortaleza será una de las características cruciales de Sansón. De todos es conocida su potencia física cuyo secreto escondía en su cabello. En las luchas contra los filisteos era invencible hasta que su secreto fue descubierto por Dalila, quien le cortó el cabello para ser cegado después por sus enemigos. Recuperado, consiguió obtener su potencia física e incluso la superó en sus últimas hazañas, convirtiéndose en una prefiguración de la resurrección de Cristo.
obra
Este violentísimo cuadro basa su efectismo no sólo en el acusado movimiento de los personajes sino también en el atrevido uso de la luz. Este tipo de composiciones muestra el estilo juvenil del Guercino, que se inició dentro de las tendencias caravaggiescas para más tarde evolucionar hacia posturas más clásicas, dentro de la corriente idealista del Barroco italiano. El lienzo muestra el momento en que Sansón es atrapado por sus enemigos, los filisteos, gracias a la intervención de Dalila, su amante, que le ha convencido para cortarse el cabello, de donde sacaba su fuerza. Sorprendidos al amanecer en el lecho, Sansón no puede más que forcejear en vano, mientras Dalila contribuye simbólicamente al prendimiento. Toda la acción se estructura en violentas diagonales opuestas en su sentido. Sansón se enfrenta solo, con su poderosa espalda, al grupo de soldados que se le viene encima. Todos parecen a punto de caer. Dalila y Sansón oponen sus posturas igualmente, incluso las piernas del héroe se disparan cada una hacia un lado. El efecto es centrífugo, de grandes masas que se repelen. Pero el efecto no sería tan completo si no fuera por el dramatismo que presenta la luz. En la estela del caravaggismo, un foco artificial penetra desde la izquierda y destaca tan sólo algunas partes, dejando las otras en penumbra.
obra
Rembrandt va a realizar en esta década de 1630 una serie de obras religiosas, además de los retratos que le van a dar fama y dinero. En estas escenas religiosas va a acentuar al dramatismo y la violencia, interesándose por el movimiento y los escorzos, como ocurre en este caso o en El Sacrificio de Isaac. Sansón era un israelita dotado de una gran fuerza sobrenatural. Se casó en dos ocasiones con mujeres filisteas, pueblo que era claro enemigo de los suyos. La segunda de ellas, Dalila, descubrió el secreto donde residía la fuerza de Sansón: en su cabello. Así que no dudó en cortárselo, momento que fue aprovechado por los filisteos para cegar y encadenar a Sansón. Este es el instante elegido por el artista para reflejar en la obra, viendo a Sansón iluminado por la luz al ser la figura principal, tumbado en el suelo por un filisteo, momento éste que aprovechan los otros para encadenarle y cegarle. Al fondo, Dalila se marcha con la cabellera en la mano izquierda y las tijeras en la derecha. La violencia de la escena está ratificada por el gesto de dolor de Sansón y por el rostro desencajado del filisteo de la derecha. La luz vuelve a ser la principal protagonista de la composición ya que procedente de la izquierda, ilumina a Sansón de lleno mientras que en los filisteos que le rodean solamente resbala por sus cascos y sus armaduras. Lo mismo ocurre con Dalila. Este uso especial de la luz la aprendió Rembrandt de los caravaggistas de Utrecht, quienes extendieron el tenebrismo por el norte de Europa. Interesa también destacar la especial atención dedicada por el artista a los detalles, tanto de las armaduras como de las telas.
obra
La historia de Sansón será utilizada por Rembrandt en varias ocasiones durante sus primeros años. Sansón cegado por los filisteos parece la escena posterior a ésta que aquí contemplamos. Casado con la filistea Dalila, Sansón le abrió su corazón para contarle el secreto de su fuerza y fue apresado por sus enemigos. El momento recogido por el maestro nos muestra a Dalila con su marido dormido en su regazo, llamando a los filisteos para que cortasen la cabellera, su estimado secreto. Un filisteo sale de las cortinas con unas tijeras en la mano mientras un soldado espera el desenlace. Dalila gira su cabeza para mirar al hombre que rapará a Sansón, creando un atractivo escorzo.Las luces empleadas por Rembrandt refuerzan la tensión del momento al iluminar parcialmente al israelita, impactando el foco sobre su espalda. El contraste entre luces y sombras creado está inspirado en Caravaggio, al igual que el naturalismo de los personajes. Una importante aportación de Rembrandt será la expresividad de las figuras, demostrando su capacidad como retratista. Al disponer los personajes en diferentes planos crea la sensación de profundidad, cerrando el espacio con una pared al fondo donde se recortan las figuras. Sus trajes y armas están perfectamente detallados, destacando las sedas del vestido de Dalila, especialmente el encaje de su escote.
obra
Frente a la ordinariez de los modelos presentados por Caravaggio y los seguidores del naturalismo tenebrista, los pintores del idealismo, entre ellos Guido Reni, plantean una pintura amanerada, llena de tópicos del clasicismo y la pintura de un siglo atrás. La evolución de estos modelos desemboca en una interpretación rebuscada, como este Sansón que parece la estrella del ballet en su cuadro final. Las telas revolotean alrededor de su cuerpo desnudo con total irrealidad, todo lo contrario al arte de Caravaggio que se gozaba en lo cotidiano por repulsivo que pudiera resultar. Sansón bebe el agua que ha quedado atrapada en la quijada del asno, el pie sobre los cadáveres de todos sus enemigos vencidos, cuyos cuerpos cubren el paisaje hasta el horizonte. A pesar de la evidente idealización el rostro de Sansón nos recuerda el de un modelo real, un personaje de esa Roma del XVII que frecuentó Guido Reni. Respecto al extraño formato curvilíneo del cuadro, tan sólo apuntaremos que se debe a la función original del lienzo, que era la de cubrir una campana de chimenea.