San Andrés y San Bernardino se ubican en la zona inferior derecha del Políptico de la Misericordia junto a la Virgen, que protege con su manto a los miembros de la Compañía. El fondo dorado sobre el que se recortan parece otorgar un aspecto arcaico al conjunto, solventado por Piero della Francesca al dotar de una sensacional volumetría a ambas figuras gracias a los efectos lumínicos empleados y el aspecto escultórico de los plegados de las túnicas, en la órbita de Masaccio y la Escuela florentina del Quattrocento, por la que sintió especial admiración. Los dos santos más que integrarse en el espacio parecen generarlo ellos mismos, encontrándonos en este primer trabajo una de las obsesiones fundamentales de Piero: la perspectiva.
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obra
Las parejas de santos son muy habituales en la pintura de El Greco, siendo San Andrés - con su cruz en aspa - y San Francisco - con su hábito y sus estigmas - los más populares. No es muy habitual que el maestro coloque sus figuras al aire libre pero cuando lo hace las sitúa en primerísimo plano y en un espacio muy reducido, que se corta como si fuese un precipicio, representando al fondo la ciudad de Toledo, como homenaje al lugar que le acogió y donde obtuvo su enorme fama. Ambas figuras están muy estilizadas, son muy alargadas, por lo que la cabeza es proporcionalmente muy pequeña. Y es que El Greco ha sustituido el canon clásico de belleza - en el que la cabeza es la séptima parte del cuerpo - por un canon muy personal en el que la cabeza es la decimotercera parte, resultando unas gigantescas figuras. Esto siempre se ha querido explicar por problemas visuales del artista, pero debía ser un motivo estético que tuvo aceptación en su momento por el amplio número de obras que realizó. Si en la Trinidad las figuras eran herederas de Miguel Ángel al ser muy escultóricas, aquí el maestro otorga prioridad a las telas que, con tanta amplitud, dan la impresión de cobijar a unas figuras descarnadas, planas y sin anatomía. El colorido es muy vivo, con azules, verdes y grises muy intensos, aplicados con una pincelada suelta característica del pintor. Las estilizadas manos de El Greco son una marca totalmente personal, al igual que el gesto de unir los dedos índice y anular.
Personaje
Religioso
San Aniceto era natural de la provincia romana de Siria. Es considerado por los católicos uno de los primeros papas al ocupar el cargo pontifical entre 155 y 166. Las numerosas persecuciones religiosas que se vivieron durante su pontificado también le afectaron a él que murió mártir por su fe.
Personaje
Religioso
San Ansgar fue misionero en Noruega, Dinamarca, Alemania y Suecia, siendo el primer arzobispo de Hamburgo.
Personaje
Religioso
Natural de Grecia, san Antero fue designado obispo de Roma en el año 235 por lo que sólo pudo gobernar la Iglesia durante unos meses. Sus buenas obras motivaron su rápida canonización.
obra
Este es uno de los grabados más conocidos de Durero, en el que la correspondencia entre la figura humana y la arquitectura de fondo es prácticamente perfecta. Pareciera que Durero ha dibujado al santo tan sólo para poner de relieve la equivalencia, puesto que el dibujo de la ciudad se conoce en su producción desde hacía unos años.En efecto, si trazamos con la mirada la silueta del santo, sentado en el suelo con su capucha puesta, nos remite a la silueta de la ciudad, casi exactamente reproducida sobre el modelo de San Antonio. Los edificios están apilados unos junto a otros, todos ellos con formas cúbicas, cilíndricas, formas geométricas casi perfectas que dan a la ciudad el aspecto de una construcción a base de planos y volúmenes, en la línea de las construcciones pseudo cubistas del trecento italiano y Giotto, especialmente.Este grabado obtuvo un gran éxito inmediatamente y fue copiado casi literalmente por Marcantonio Raimondi, imitador de Durero a quien el artista demandó por sus imitaciones. El grabado de Raimondi sólo se distingue del de Durero en que a una de las casitas le falta la chimenea, lo cual puede darnos una idea del nivel de perfeccionismo que ponía el copista. De hecho, el juez condenó a Raimondi no a dejar de copiar a Durero, sino a firmar con el monograma del alemán, para difundir su nombre y su estilo.
obra
Ingres tenía una relación de amistad con el duque de Orleans, Fernando Felipe, hijo del emperador francés Luis Felipe. El heredero se había convertido en cliente y coleccionista de la obra de Ingres hasta que un accidente lo mató en una calle de París. La muerte tuvo lugar en 1842 y la familia real encargó a Ingres el diseño de las vidrieras que adornarían la capilla funeraria del príncipe. Ingres realizó diecisiete cartones preparatorios y luego supervisó los trabajos en la fábrica de Sèvres para asegurarse que el colorido y el diseño se mantenían. Era muy exigente en estos trabajos que encomendaba a operarios especializados, como por ejemplo los grabados que se realizaron sobre sus cuadros, y quedó muy satisfecho con el trabajo de los vidrieros. En esta serie podemos contemplar a San Clemente, Santa Rosalía y San Antonio, trazados a la manera renacentista de los santos del Quattrocento. Otras imágenes de la misma serie son otros tres Santos y la figura central de San Luis.
obra
El tríptico de los Eremitas está formado por este San Antonio, por San Jerónimo y por San Gil. Los tres son los principales místicos del retiro ermitaño en la historia cristiana. Los tres se encuentran en un exterior hostil, cercados por las tentaciones de los demonios y los tres se refugian en la plegaria como único medio para combatir al mundo de los diablos. San Antonio se encuentra en un mundo nocturno, plagado de incendios y de demonios-insectos que le rodean. La reina de los demonios se le aparece desnuda tras un paño y el santo baja los ojos pudorosamente, arrodillado para rezar.
obra
El tema de San Antonio aparece con frecuencia en la obra de El Bosco, tal vez porque este santo ofrece grandes posibilidades iconográficas con el episodio de sus tentaciones, pobladas de monstruos y seres fantásticos que trataban de distraerle de sus meditaciones pías. En este dibujo vemos al santo, tranquilamente sentado en un precioso paisaje agrario flamenco, con unas casitas al fondo, un riachuelo con su puente, arbolillos, etc. El santo está acompañado por el cerdito que es su atributo, como patrón de los animales que es. Pero la escena está rota en su lógica interna por la aparición de diversos seres que rodean, de una manera muy natural, la figura del santo interrumpido en la lectura. Encontramos al monstruo hueco que evolucionará al gran monstruo central del Infierno musical. Casi todos los demonios son seres híbridos, construidos a partir de trozos de animales reales combinados de manera absurda. Son todos fascinantes, como el hombrecillo sentado sobre la cereza (la lujuria), el monje con pico de pato cabalgando de espaldas sobre un ratón con cola de pez... El santo los mira sin interés y parece bendecirlos.