Uno de los arquitectos más representativos del período en Compostela, en donde trabajó durante toda su vida, sirviendo de contrapunto a la actividad del maestro de obras de la catedral, con quien quizá hubo de coincidir en el círculo artístico de Vega y Verdugo, a quien tanto debe Diego de Romay, integrante de una fecunda familia de artistas compostelanos y que tuvo su primer contacto con la arquitectura en relación con Melchor de Velasco, de quien toma ese sentido armónico de las proporciones y ese gusto decorativo que Romay desarrolla en un sentido claramente barroco. Los trabajos más importantes de Diego de Romay van a centrarse en el campo de la arquitectura religiosa: la iglesia del convento de las Madres Mercedarias, la conclusión de la iglesia de la Compañía y una probable intervención en la del monasterio de Conxo, todo ello en Santiago. La última obra conocida de Diego de Romay fue el mascarón levantado en honor de doña María de Neoburgo con motivo de su visita a Santiago en 1690, obra de arquitectura efímera.
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Personaje
Pintor
Théodore Rombouts nació en Flandes y se dedicó a la pintura barroca típica de las regiones centroeuropeas. Formado en Amberes, en el taller de Janssens, era un pintor dedicado a escenas de género y religión. Cayó deslumbrado por la influencia del Naturalismo Tenebrista, gracias al cercano núcleo de los Caravaggistas de Utrech. Terminó por trasladarse a Italia, a la colonia flamenca de Roma, donde se convirtió en un destacado caravaggiesco. La aparición en el panorama pictórico europeo de la figura de Rubens cambió radicalmente el rumbo de su obra, que se iluminó de color y luz, dinamizando sus sombrías composiciones.
obra
En la planta baja de la Quinta del Sordo, enfrente de El Aquelarre, se encontraba la Romería de San Isidro, colocando en el lado corto de la sala a Saturno y Dos Viejos. En esta imagen contemplamos una procesión con extraños personajes, con rostros alucinantes, en un paisaje desolado e irreal. En el primer plano las figuras cantan y gritan para mostrarnos la alegría de la romería, apreciándose la procesión serpenteante entre los montículos del paisaje. La expresión grotesca y estúpida que Goya ha conseguido captar en las figuras de primer plano es lo más destacado de la composición.El significado de la escena es difícil de descifrar, pero resulta imposible evitar la comparación de esta imagen con la Pradera de San Isidro, realizada casi 40 años antes.