El reinado de Roberto I de Francia es bastante breve. Fue elegido por la nobleza pero Carlos III consiguió derrocarlo al año siguiente. De esta manera se ponía de manifiesto el enfrentamiento entre dos hombres que anteriormente habían estado unidos, como prueba el nombramiento de Roberto como duque de los Francos por el propio Carlos.
Busqueda de contenidos
Personaje
Político
Hijo del duque Ricardo II, Roberto I se hizo con el ducado en 1028. Sus primeros esfuerzos estuvieron encaminados a enfrentarse con el rey Canuto de Inglaterra para defender a sus sobrinos. En estas luchas hizo gala de una gran firmeza y una crueldad que le valieron el sobrenombre de "El Diablo". Realizó una peregrinación a Tierra Santa y falleció a su regreso.
Personaje
Militar
Político
Si bien reconoció inicialmente su condición de vasallo del monarca inglés Eduardo I, se opuso al dominio de Inglaterra en 1298. Tras ser proclamado rey de Escocia en 1306 fue derrotado en la batalla de Methven, si bien en 1307 consiguió vencer a los ingleses y controlar buena parte del país. En 1314 logró vencer a Eduardo II en la recordada batalla de Bannockburn, consiguiendo en 1328 la independencia plena de su país. Anexionadas las Islas Hébridas a Escocia, murió de lepra en 1329.
Personaje
Militar
Político
Primogénito de Guillermo el Conquistador, alcanzó el título de duque de Normandía en 1087. La disputa por el poder le llevó a enfrentarse en varias ocasiones a su padre y a su hermano Guillermo II. Tomó parte en la Primera Cruzada (1096-1100), donde obtuvo fama de buen guerrero. Intentó arrebatar el trono de Inglaterra a su hermano Enrique I, para lo que invadió Inglaterra, siendo derrotado en Tinchebray y encarcelado en Cardiff hasta el final de sus días.
Personaje
Político
Pintor
Apodado el Pío, gobernó junto a su padre -Hugo Capeto- desde 987 hasta la muerte de éste, en 996. En 1003 casó con Constanza de Provenza. Debilitado el poder monárquico por la presión de la nobleza y las continuas guerras, intentó estabilizar y reforzar su poder estableciendo la paz y anexionando nuevos territorios. Así, tomó los condados de Dreux en 1015 y de Melun en 1016, y el ducado de Borgoña en 1016. Intentó dividir y debilitar al poderoso Imperio, para lo que se alió con Flandes, si bien su intento no fructificó.
Personaje
Militar
Político
Elegido rey en 1371, su subida al trono inicia la dinastía Estuardo. Tomó parte con éxito en numerosas batallas. Fue regente durante la minoría de edad de David II.
contexto
Maestro francés nacido en 1720 en Velay (Languedoc), la formación de Michel tiene lugar en Toulouse con el flamenco Luquet, quien le aconseja su venida a España, cosa que hizo en 1740 acompañado de su maestro. Permaneció en la Corte hasta su muerte acaecida en 1786, salvo cortas estancias en Alava, región a la que aparece vinculado. Participó en la decoración del Palacio Real Nuevo, en cuyo obrador aparece en el grupo de Felipe de Castro. Por el Memorial de su viuda, Rosa Ballerna, conocemos las distinciones que mereció el escultor, así como sus principales obras. Asistió a los estudios de la Junta Preparatoria de la Academia y tras su inauguración en 1752 fue nombrado teniente director de Escultura. En 1757 alcanzó el título de escultor de Cámara y muerto Castro, el del primer escultor de Cámara, a propuesta de Sabatini. En 1763 se le hacía director de Escultura y, en 1785, director general. En sus trabajos en el Palacio Real Nuevo le fueron adjudicadas, en el repartimiento de estatuas de 1749, las de los reyes Teudis -la mejor de ellas-, Alfonso IX, Bermudo III, Sancho I el Craso y Fernando II. Para el piso principal ejecutó la de Teodomiro, una de las mejor planteadas. También tomó parte en la serie de medallas para el corredor, ejecutando a propuesta de Castro dos para el lado religioso del patio, la de san Ildefonso y santa Leocadia y la del Martirio de santa Eulalia. Ambas fueron tasadas por Olivieri y Castro. También para la escalera de Palacio realizó un león en mármol, del que se conserva un boceto en barro cocido, firmado por el escultor. Este león hacía pareja con otro de Felipe de Castro. Labró también Michel los dos leones que arrastran el carro de la Fuente de Cibeles y los trofeos militares, cabezas de leones, cornucopias y ángeles de la Puerta de Alcalá construida por Sabatini, arquitecto con el que el escultor tuvo buena relación. Trata la escultura religiosa tanto en piedra como en madera. En el primer material esculpe la Virgen del Carmen en una hornacina de la fachada de San José de Madrid, dentro del clasicismo académico y las elegantes figuras en mármol blanco de la Caridad romana y la Fortaleza de la fachada de la iglesia de San Miguel. También es obra suya una imagen de la Inmaculada de la capilla Palafox, en la catedral de El Burgo de Osma. Su obra en madera recientemente conocida, se muestra totalmente ajena a la tradición imaginera española como lo muestran las cinco figuras de San Gregorio Ostiense (Navarra), documentados en 1769, que ocupan los retablos ejecutados por Silvestre de Soria, compañero de trabajo en el obrador real. Entre ellas destacan la imagen de san Gregorio vestido de pontifical y la de san Joaquín, imponente figura envuelta en un complicado manto. Roberto Michel hizo también su contribución al campo del sepulcro, ya que por encargo del rey en 1767 labró en jaspe y mármol de Génova el mausoleo del Conde de Gajes, que hoy se emplaza en el claustro de la catedral de Pamplona; la urna sepulcral con un relieve en su frontis de la victoria en Basignana contra los piamonteses y austriacos aparece flanqueada por las figuras de Hipnos y Thanatos apagando sendas antorchas, que simbolizan la vida del conde, cuyo retrato de busto aparece en la parte superior. Se conoce por el Memorial de su vida que hizo otro sepulcro para el Duque de Arcos en la iglesia de San Salvador. Además del busto del Conde de Gajes reseñado en su sepulcro, labró el retrato de Carlos III por encargo de la Sociedad Vascongada de Amigos del País de Vitoria, que se conserva en la Diputación, única muestra hasta el momento de su trabajo para Álava. Debe mencionarse también la labor de Michel como restaurador de esculturas clásicas. A este respecto se documenta en 1782 la compra por el escultor de catorce bustos de mármol a la Cofradía de San Fermín de los Navarros, procedentes de la Galería del Conde de Monterrey. El auge del estuco en la segunda mitad del siglo XVIII permitió a Roberto Michel dedicarse intensamente a esta técnica, en la que fue un gran especialista y contó con la colaboración de su hermano Pedro. Formando parte del grupo seleccionado por Giaquinto entró a trabajar en la Capilla del Palacio Real Nuevo, ocupándose de parte que se había adjudicado a Castro. A Michel se deben las decoraciones de estuco de otros Reales Sitios como Aranjuez, La Granja y El Pardo. En este último lugar trabajó (1768-1775) en tres conjuntos, en las habitaciones del rey, de los infantes y de la infanta María Josefa, siguiendo diseños de Sabatini. Otros escultores de distinta formación y trayectoria diversa formaron parte del obrador real y participaron en el gran proyecto escultórico del Palacio Real Nuevo. Este es el caso de Felipe del Corral, valenciano de origen, con experiencia de trabajos en piedra en la portada de la iglesia de los Santos Juanes de Valencia, que fue introducido en el obrador de Palacio por el hermano del intendente don Baltasar de Elgueta, valenciano como el artista. Participó en la serie de los reyes de España destinada a la balaustrada, con las estatuas de Leovigildo, de aire teatral y dinámico, Liuva II, Bermudo II y Alfonso VI. Para el piso principal hizo la estatua de san Millán, que formaba pareja con la de Santiago, ambos patronos de España. Su dedicación fundamental fue, no obstante, la imaginería en madera, en la que se muestra conocedor de la tradición castellana. La Dolorosa de la iglesia de la Vera Cruz de Salamanca se inspira directamente en la Virgen de las Angustias, de Juan de Juni. También Juan Porcel, nacido en Murcia, participó en el magno proyecto de Palacio ejecutando algunos reyes para la balaustrada, formando parte del grupo dirigido por Felipe de Castro. Son obra suya las estatuas de Eurico y Mauregato. Para el piso principal hizo la de Alfonso I, bien planteada y apurada de ejecución en todos sus detalles, por lo que mereció una alta tasación, tanto de Castro como de Olivieri. El resto de su actividad estuvo dedicada a la imaginería tradicional en madera. Obra siempre atribuida a Porcel es el Extasis de san Francisco de San Fermín de los Navarros, destruida en la Guerra Civil de 1936. Por semejanza a ésta puede adjudicársele el san Francisco de Asís de San Jerónimo el Real de Madrid. Porcel regresó a Murcia, donde se le atribuyen diversas obras y pasos procesionales. Finalmente, Alejandro Carnicero, vallisoletano, bebe en las fuentes de la imaginería tradicional castellana formándose en el oficio con su maestro José de Larra y Churriguera. Fue llamado a colaborar en el obrador real por el ministro de Estado, don José de Carvajal y Lancaster, falleciendo en Madrid en 1756. Discípulo suyo es el escultor neoclásico Manuel Álvarez. Formando parte del grupo de Felipe de Castro labró para la balaustrada las estatuas de los reyes Sisebuto y Wamba, que se le habían adjudicado en el repartimiento de 1749. La más conseguida es, no obstante, la de Sancho III el Mayor de Navarra, destinada al piso principal, que alcanzó una alta valoración. Más importante fue su dedicación a la imaginería en madera. El san Miguel Arcángel del Hospital de Nava del Rey tiene muchos puntos de contacto con sus homónimos de Salvador Carmona. De gran teatralidad es el grupo de la Piedad del retablo mayor de Coria (Cáceres) con complicación en los plegados y otros detalles propios del último barroquismo. A Carnicero se le debe la ejecución de dos grandes sillerías de este momento, la de la catedral de Salamanca y la del monasterio de Guadalupe.
Personaje
Pintor
Durante el Romanticismo Inglés apareció la figura de este pintor que trabajó de manera independiente a los círculos oficiales del siglo XIX. Escocés de nacimiento, su profesión originaria era pintor de brocha gorda. De ahí evolucionó a pintor de decorados para teatro y circo, con lo cual su formación pictórica es autodidacta. Ambulante de profesión, viajó por los países mediterráneos y durante su estancia en España tuvo cierto éxito debido a sus vistas panorámicas de algunos lugares típicos, como La Giralda de Sevilla y la Torre del Oro. Este tipo de pintura funcionaba como un cuadrito-souvenir. Existía una importante colonia británica en Andalucía, alrededor de los embajadores, que planteaban una gran demanda de cuadros típicos de una España de gitanos y panderetas. Las vistas de lugares típicos eran muy apreciadas, especialmente si acompañaban como fondo el retrato de uno de estos extranjeros, de la misma forma que hoy día los visitantes se fotografían delante de la Giralda para luego mostrarla en casa. Los cuadros eran pequeños, transportables, baratos y de calidad industrial. No sólo fueron obra de pintores extranjeros, sino también de pintores nacionales que encontraban por ahí una vía de salida al mercado de la pintura.
Personaje
Político
Nacido en el seno de una familia pequeño-burguesa radicada en Arras, pronto quedó huérfano de madre, siendo más tarde abandonado por su padre. Algunas fuentes explican su carácter retraído y receloso. Posteriormente consiguió una beca para estudiar en París, consiguiendo el graduado en Derecho en 1718. Profesionalmente, ejerció la abogacía en Arras, logrando reconocimiento social y laboral. Poco más se sabe de estos primeros años en que su vida transcurre anónimamente, antes de saltar a la arena política. La publicación de un manifiesto llamado "À la nation artésienne", que le sirvió para presentarse a los Estados Generales convocados por Luis XVI en 1788, fue su primera aparición pública. Los Estados Generales fueron convocados por el rey después de que llevaran sin reunirse ciento setenta y cinco años. En ellos, los tres estamentos -nobleza, clero y tercer estado- debían deliberar sobre asuntos de especial gravedad para la nación; efectivamente, el clima contestatario y pre-revolucionario que vivía Francia en estos momentos obligó al monarca a buscar una salida política y negociada a un conflicto que, hecho inaudito, podía amenazar su propia ocupación del trono. Durante la asamblea, los representantes estamentales expresaban las quejas recibidas de sus representados, escritas en los llamados "cahiers de doléances" (cuadernos de quejas), con el fin de palpar el sentimiento del pueblo y poner remedio a los problemas planteados. Robespierre fue en estos momentos un orador destacado, criticando la postración de buena parte de la sociedad y proponiendo un cambio radical de rumbo que acabase con un régimen que calificaba de tiránico. Las ideas de Robespierre se enmarcaban dentro de una ideología democrática radical. Imbuido del pensamiento de Rousseau, postulaba una democracia plena, con representantes populares designados mediante sufragio universal. Si bien como político representaba los intereses de la pequeña burguesía, deseosa de lograr una economía liberalizada y de ostentar el poder político que ya detenta en el terreno económico, también piensa en un Estado fuerte garante de las libertades, que procure a los "ciudadanos" educación (postula la gratuidad de la enseñanza) y asistencia, especialmente a los más necesitados. Al transformarse la Asamblea Nacional en Constituyente, ya en plena Revolución, fue elegido como uno de los redactores de la Constitución. En este momento pertenece al Club de los Jacobinos, el ala radical de los revolucionarios, llamado asó por reunirse en un antiguo convento de la orden de San Jacobo. Ante el cariz de los acontecimientos, la familia real intenta huir de París, siendo detenida en Varennes. En consecuencia, Luis XVI y su esposa María Antonieta son acusados de traición, recibiendo el odio de buena parte de sus súbditos. Es ahora cuando se plantea un cambio de régimen, postulando el derrocamiento del monarca y la instauración de la República. Así lo indica, por ejemplo, Marat desde el periódico que dirige. El 10 de agosto de 1792 la multitud asaltó la residencia real de las Tullerías, poniendo fin momentáneamente al régimen monárquico en Francia. El mismo rey y su familia son llevados a la prisión del temple, siendo declarados prisioneros del pueblo revolucionario de París, dirigido por Robespierre. La Asamblea, reunida en una Convención Nacional elegida mediante sufragio universal, decidió procesar al rey condenarlo a ser ejecutado, lo que sucederá el 21 de enero de 1793. En dicha convención, Robespierre jugará un papel fundamental como uno de los dirigentes principales de su grupo, ahora llamado "la Montaña" por estar situado en un lugar elevado del hemiciclo. Tomado el poder por Robespierre, crea un Comité de Salud Pública en abril de 1793 para perseguir mediante las ejecuciones y la cárcel a los enemigos de la Revolución. Se instaura así el régimen llamado el Terror, en el que no sólo los monárquicos son perseguidos sino también los revolucionarios moderados, como los girondinos. En este periodo fueron muchos los ajusticiados, incluidos algunos jacobinos cuya actitud no se consideraba suficientemente revolucionaria. La muerte de Marat a manos de Charlotte Corday deja el rumbo de la Revolución en manos de Robespierre y Danton. Las diferencias entre ambos no tardaron en ponerse de relieve. Danton, quien fue sustituido por Robespierre al frente del Comité de Salud Pública, planteó un giro moderado de la Revolución, pasando a dirigir al grupo llamado de "los indulgentes". Ante esto, fue mandado arrestar por Robespierre y ejecutado, el 5 de abril de 1794. Dos meses más tarde, Robespierre accedió al puesto de presidente de la Convención, si bien comenzaban a manifestarse síntomas de hastío por parte del pueblo ante el régimen de terror impuesto desde el gobierno. No obstante, prosiguió su política despótica firmando un decreto por el que anulaba la comparecencia de testigos y defensores en los juicios revolucionarios. La oposición que comenzaba a manifestarse le hizo retraerse y restringir sus apariciones en público; sin embargo, fue acusado de traición y de ejercer una política despótica por parte de algunos miembros de la Convención, que culminó en un tumulto en la sala de sesiones, el 27 de julio de 1794. En consecuencia, hubo de abandonar la sala insultado, físicamente herido y humillado. Pronto fue detenido, así como sus seguidores, siendo ajusticiado un día más tarde.