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Desde un primer momento, el Ponte Vecchio presentaba dos filas de arcadas que daban cabida a varias tiendas ocupadas por carniceros. En 1565 Vasari construía, por orden de Cosme I, un corredor sobre las arcadas y las tiendas del lado izquierdo. Será el propio Cosme I quien expulse del lugar a los carniceros, preocupado por cuestiones de higiene, y los sustituya por joyeros.
monumento
El Ponte Vecchio es uno de los símbolos de Florencia. Se trata del puente más antiguo de la ciudad y el único que se salvó de las destrucciones de la Wermacht en 1944, en su repliegue hacia el norte debido a la presión norteamericana. El Ponte Vecchio fue construido en el lugar donde el río Arno es más estrecho, estrechamiento que provoca la subida de las aguas que la ciudad sufre a menudo, constándose la primera de estas crecidas en 1333 mientras que la última, y una de las más fuertes, tuvo lugar en el otoño de 1966. El Ponte Vecchio casi es arrastrado por las aguas, que llegaron a la iglesia de la Santa Croce y al Baptisterio, provocando importantes destrozos. El aspecto actual del puente data de 1345, considerándose a Tadeo Gaddi y Neri di Fioranvante los autores de la construcción que sustituía a un antiguo puente de época romana. Presenta tres grandes arcadas unidas por potentes pilares. Al unir el puente dos barriadas dedicadas al comercio resulta lógico que toda su extensión se cubriera de tiendas, incluso llegándose a colgar sobre el mismo Arno gracias a estructuras de madera. Sus primeros ocupantes fueron los carniceros, pero como echaban los despojos al río, Cosme I los sustituyó por orfebres y joyeros, manteniendo todavía allí sus negocios. Vasari será el encargado de construir por encima de las tiendas, a modo de segundo piso, un largo pasillo que permitía a Cosme I trasladarse desde su residencia en el Palazzo Pitti hasta el Palazzo Vecchio sin correr ningún riesgo, ante su temor a un posible atentado. Este es el origen de la Galleria degli Uffizi al decorar este corredor con obras de arte.
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Fotografía cedida por la Sociedade Anónima de Xestión do Plan Xacobeo
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Personaje Otros Político
Alcalde de Madrid entre 1835 y 1836, anteriormente había residido en París. En esta ciudad se familiarizó con las cajas de ahorro francesas, instituciones privadas de carácter no lucrativo auspiciadas por el gobierno francés. Como alcalde de la capital española, es impulsor de la realización de un plano topográfico de la Villa, ya entonces dividida en cinco distritos y 50 barrios. También ordenó numerar las calles y poner el nombre de éstas en sus dos extremos. El 23 de septiembre de 1838 propuso la creación de una Caja de Ahorros en Madrid, que fue aprobada finalmente el 25 de octubre de 1838.
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Fotografía cedida por la Sociedade Anónima de Xestión do Plan Xacobeo
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Fotografía cedida por la Sociedade Anónima de Xestión do Plan Xacobeo
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Como la de tantas otras ciudades, la historia de la fundación de Pontevedra tienen componentes mitológicos, siendo atribuida al guerrero griego Teucro, quien fundaría un asentamiento denominado Helenes. Las primeras evidencias arqueológicas pertenecen a la Edad del Bronce, y hablan de pobladores cuya principal actividad económica sería el marisqueo. La cultura castreña deja también restos en el solar de la actual Pontevedra, con un conjunto arqueológico en el lugar ocupado por las iglesias de Santa María y San Francisco. La romanización también afectó al primitivo núcleo poblador, denominado Ad Duas Pontes, que comenzó a crecer gracias a la construcción de un puente sobre el río Lérez. En el siglo VII, la población y su comarca es cristianizada por San Fructuoso, gracias a la fundación de monasterios como los de Armenteira y Meis. No obstante, no se tendrán mayores noticias de la localidad hasta el siglo XII, en que el nombre de Pontus Veteri será citado en varios documentos, que hablan de la construcción de un nuevo puente sobre el primitivo romano. Es en esta etapa cuando comienza un cierto auge de la población: recibe privilegios por parte de Fernando II y otros monarcas -como el alusivo a la fabricación de grasa de saín y el de curar pescado (1229), la feria franca de San Bartolomé (1467) y el de ser puerto de carga y descarga de Galicia (1452)-, se beneficia de su puerto y su comercio, y de sus astilleros saldrán los buques que, al mando de Paio Gómez Chariño, conquisten Sevilla. Los siglos XV y XVI son para Pontevedra su etapa de mayor desarrollo, gracias al importante papel en el comercio internacional que su puerto le permite. Esto permite un crecimiento en el número de sus habitantes, que demandan mayores cantidades de alimentos: la pesca, fundamentalmente de sardina, y las industrias de secado y salazón contribuyen a lanzar la economía pontevedresa. A este periodo corresponde también la erección de un monumento acorde a la pujanza de la localidad: la basílica de Santa María, costeada por el poderoso gremio de los mareantes. Sin embargo, el siglo XVII supone el inicio de una larga etapa de decadencia. Las frecuentes guerras en que se ve envuelta España, así como la inestabilidad política y la decadencia del papel español en el conjunto de las naciones europeas afectan, como no podía ser de otra manera, a Pontevedra. Las guerras de Sucesión e Independencia, además de los conflictos con portugueses y británicos, la perjudican especialmente, dada su posición geográfica, abierta al Atlántico y a ambos países. Por si fuera poco, la sedimentación del río Lérez obliga a cerrar el puerto a los buques de gran calado, por lo que pierde importancia su papel comercial y pesquero, circunstancia esta última agudizada por el agotamiento de los caladeros. Una consecuencia más: la población acaba por reducirse a la mitad. Con todo, la citada Guerra de Independencia dará lugar a uno de los episodios más notables en la historia de Pontevedra, cuando la población rechaza a las tropas del general francés Ney en su intento por ocuparla, como al resto del país. Las reformas administrativas del siglo XIX convierten a Pontevedra en capital de provincia, configurando su carácter de población administrativa y comercial, cabecera de una comarca circundante. Aunque no demasiado notable, el paulatino incremento de población y los nuevos aires urbanos provocan el derribo de la vieja muralla y la construcción de edificios públicos más acordes con los nuevos tiempos. En el siglo XX, Pontevedra conocerá dos acontecimientos principales. A principios de la centuria, en un ambiente de efervescencia cultural y política, surgirá allí el Partido Galeguista, con las figuras de Castelao y Alexandre Bóveda. El segundo acontecimiento será la Guerra Civil, que en Pontevedra deja, como en tantas otras localidades, un triste reguero de violencia y destrucción. Las dos primeras décadas de la dictadura del general Franco serán un periodo de dificultades económicas para la mayoría de la población. En la década de 1960 se inicia un periodo de crecimiento económico que empieza a manifestarse con mayor claridad coincidiendo con la muerte del dictador y los primeros años de la transición. El auge de la construcción será uno de los principales motores de la economía de la ciudad, incluso a día de hoy.