Igual que su padre, Alfonso Ponce de Santa Cruz, estudió medicina y cursó la carrera en Valladolid. Fue discípulo de Luis Mercado. Tras obtener su licenciatura en 1591 se dedicó a la enseñanza. Su carrera fue en ascenso y alcanzó el grado de decano de los médicos de cámara de Felipe IV y de protomédico general. Por influencia de su maestro Luis Mercado se hizo partícipe del llamado "galenismo contrarreformista". Esta tendencia aparece reflejada en la mayor parte de sus obras, como se puede ver en "Exactissimae Disputationes de Pulsibus, quibus Galeni et Avicennae Doctrina phisolophia perpenditur". Cuando aborda el tema de la circulación de la sangre combate las aportaciones de Miguel Servet y Renaldo Colombo sobre la circulación menor. Su creación más importante es "De impedimentis auxiliorum", donde habla sobre las ventajas y desventajas de la sangría. Su progenitor, que había sido médico de cámara de Felipe II, dejó una obra escrita -"Dignotio et cura affectuum melancolicorum"- que sería publicada por el propio Antonio.
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lugar
Ponferrada, enclavada en el extremo occidental de la provincia de León y en el centro de la comarca de El Bierzo es una de las ciudades típicas del Noroeste de España. Situada a una altitud de 543 metros sobre el nivel del mar, se extiende entre la confluencia de los ríos Boeza y Sil, a la falda del monte Pajariel. Distando 105 kilómetros de la ciudad de León, es punto de paso entre la Meseta y las comunidades de Galicia y Asturias. El municipio tiene una extensión de 327 kilómetros cuadrados y una población de 71.575 habitantes. La ciudad de Ponferrada es la capital económica, administrativa y comercial de El Bierzo y su población representa casi la mitad de éste. Si bien los orígenes documentales que poseemos de Ponferrada datan del siglo X, se sabe por excavaciones realizadas en el Castillo de Los Templarios que la ciudad estuvo poblada en la época prerromana y romana. No obstante su desarrollo, como núcleo urbano, comenzó a hacerse notar a partir del siglo XI. En esa época, en la segunda mitad del siglo, en las márgenes del río Sil, comienza a formarse lo que entonces se llamó Ponsferrata al puente herrado mandado construir por el Obispo Osmundo hacia el año 1082, que cruzaba el Río Sil y que permitía el paso de los peregrinos a Santiago de Compostela por la Ruta Jacobea. En los siglos XI y XII comienza una gran auge de las peregrinaciones jacobeas y Ponferrada era un lugar y momento de descanso en dos días que necesitaba el ágil peregrino para cruzar la Comarca de El Bierzo. A partir de 1178 se instala en Ponferrada la Orden Templaria y comienzan los monjes a construir el Castillo, con la idea de hacer una fortaleza protectora de los peregrinos y orgullo desde siempre en esta ciudad. En sus cercanías, entre éste, la iglesia de San Andrés y la iglesia de Santa María de la Plaza, comienza a formarse un poblado que con el curso de los años dará lugar al florecimiento de una villa medieval. En 1180, el rey de León Fernando II concede a la villa los primeros Fueros. Durante los siglos XIII y XIV, la ciudad, ya amurallada, comienza a crecer al aparecer tanto dentro como en los alrededores campesinos, artesanos y comerciantes. El auge de los recién llegados origina un desarrollo rápido y sostenido. La muralla cuenta con cuatro grandes puertas de entrada: El Cristo, Paraisín, La Eras y Las Nieves. Incluso se asienta en la ciudad un barrio de población judía. En 1312 desaparece la Orden del Temple y en consecuencia pierde su titularidad sobre el Castillo. Al mismo tiempo, durante este siglo XIV comienza un declive de aquel ferbor jacobeo. Con el comienzo del proceso de feudalización del reino de Castilla y León Ponferrada pasa a ser posesión del conde de Lemos, Don Pedro Álvarez Osorio. En 1483, a la muerte del conde de Lemos, se entabla una guerra entre los herederos de Don Pedro Álvarez Osorio. Ante las consecuencias de estas disputas intervienen los Reyes Católicos, que pasan a ser propietarios de la villa en el año 1486. Por tales hechos Ponferrada, convertida por el Reino de Castilla en centro político, pasa a ser la punta de lanza que intenta dominar las sublevaciones de la nobleza gallega y durante varios siglos se convierte en centro funcionarial al servicio de la Corona castellana. Otro aspecto digno de ser reseñado es que, en el siglo XIX, Ponferrada inicia su desarrollo desde el punto de vista moderno debido a profundos cambios que le dan apariencia de ciudad. Actualmente, Ponferrada es una ciudad con una importante actividad en el sector servicios y estratégicamente situada en las vías de comunicación entre la Meseta y Galicia, que constituye el punto de partida ideal para acercarse a una tierra llena de magia en su paisaje y en su historia: El Bierzo.
Personaje
Político
La zarina Catalina II alcanzó un acuerdo con Prusia para repartirse el territorio polaco. Esa es la razón por la que presionaron para que Estanislao Augusto Poniatowski sea nuevo rey elegido, acabando con las dinastías extranjeras. Hombre culto, ilustrado, cosmopolita, había desempeñado importantes cargos en la diplomacia, era nativo del país y quería sacar a éste del atraso en que estaba sumido, apostando fuertemente por el cambio y el progreso. Con él, el pensamiento ilustrado llega y se difunde por Polonia. Los nobles no aceptaran las propuestas reformistas y presionaron a Rusia para que el monarca evitara las reformas. A favor de la política reformista se manifiesta un importante grupo de políticos e intelectuales. La situación alcanzará tal grado de tensión que Polonia se encontraba al iniciarse los años setenta al borde de la guerra civil. Aprovechando la delicada situación polaca, Rusia, Prusia y Austria acuerdan en el verano de 1772, en San Petersburgo, anexionarse parte del territorio polaco, y, curiosamente, el resto de la comunidad internacional permaneció indiferente al hecho. Según el acuerdo, Polonia perdería dos quintos de su territorio, en beneficio de sus vecinos. Poniatowski, tras esta amputación, se dedicó con frenesí a las reformas. Su gobierno, a partir de ahora, se caracterizará por la profusión de medidas innovadoras en aras de conseguir la regeneración social, económica e intelectual que la sociedad necesitaba. Por otra parte, cuanto más avanzaba en las reformas, más se identificaba con su pueblo, apoyando el nacionalismo y buscando liberarse de la influencia extranjera. A fines de los ochenta, aprovechando que Rusia está centrada en la guerra contra los turcos y había evacuado sus tropas de Polonia, el rey decide dar un giro fundamental a su política para sacudirse el yugo extranjero. El 3 de mayo de 1791 se proclama una Constitución por la que Polonia adopta definitivamente la forma de gobierno monárquico, pero transmisible por vía hereditaria, eligiéndose a la Casa de Sajonia para asumir esa soberanía; el catolicismo sigue siendo la religión oficial aunque se toleran otros credos religiosos; se sanciona el principio de separación de poderes. La reacción de Prusia y Rusia será invadir Polonia y realizar un nuevo reparto. Los polacos reaccionaron con energía. Aparece así una insurrección nacional, interclasista y patriótica, compuesta de gentes de toda clase y condición. La unidad pronto será resquebrajada y las tres potencias reaccionaran con firmeza, realizando un nuevo reparto por el que Polonia desaparecía como Estado soberano. Estanislao era obligado a dimitir y fallecía desalentado, poco después, en febrero de 1796, en su exilio de San Petersburgo.
monumento
El primitivo Puente del Alma fue construido entre 1854-1856, bajo mandato de Napoleón III, para conmemorar su primera victoria en Crimea, el 20 de septiembre de 1854; la segunda razón de su construcción fue la Exposición Universal en París. El actual fue construido entre 1970-74, reemplazando el anterior. La estructura de piedra abarca tres arcos elípticos y solamente conserva una de las cuatro estatuas ornamentales. Los tajamares del embarcadero también cuentan con decoración.
monumento
El Pont de la Concorde tenía como objetivos remplazar un antiguo paso sobre el Sena y comunicar los barrios periféricos de Saint-Honoré y Saint-Germain. El proyecto se propuso ya desde los inicios del siglo XVIII. En 1722, a la terminación de la Plaza Luis XV, futura Place de la Concorde, se unió el proyecto de un puente de piedra, aceptado por Luis XVI. Los trabajos fueron dirigidos por Jean-Rudolphe Perronet, no iniciándose las obras, sin embargo, hasta 1788. Curiosamente, los trabajos se aceleraron gracias a la Revolución Francesa, pues la piedra de la demolida prisión de la Bastilla fue utilizada para construir el puente. En 1791 ya estaba terminado, denominándose Puente de la Revolution, primero, y de la Concorde, posteriormente. Tras la Restauración, recuperó su nombre original, de Luis XVI, pero en 1830 se le cambió definitivamente por el de Pont de la Concorde. El puente está construido en piedra y mide 14 metros de largo, compuesto por cinco arcos. Si su construcción fue caótica, su decoración no lo fue menos; Napoleón I instaló ocho estatuas de generales muertos en batalla; posteriormente, Luis XVIII las reemplazó en 1828 por doce estatuas monumentales de mármol blanco, representando cuatro grandes ministros, cuatro militares y cuatro grandes marineros. Alargado el doble de su medida inicial en 1930, hoy tiene 153 metros de largo y 35 de ancho, conservando su estructura neoclásica.