La leyenda se mezcla con la historia para darnos algunos datos sobre este personaje. La sucesión del anterior soberano inca, Sinchi Roca, se establece ahora de manera diferente, no obedeciendo al criterio de primogenitura, pues Lloque Yupanqui tenía un hermano mayor que no heredó, sino al de selección. Parece ser que, al contrario que su padre, la confederación de varias tribus en el valle del Cuzco fue sostenida mediante el uso de los pactos, y no de la fuerza. Se establece en este momento la costumbre de que un hijo del Inca se encargue de la dirección de los ejércitos al alcanzar la mayoría de edad, al serle encomendada esta misión al hijo de Lloque Yupanqui, Mayta Capac.
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Personaje
Literato
Aunque carecía de vocación, se decantó por la carrera eclesiástica para asegurar su futuro. Se doctoró en Derecho canónico, trabajó como abogado de los reales consejos y fue secretario de la Inquisición de Madrid, entre otros cargos. Ayudó a muchos religiosos franceses que se habían instalado en su pueblo natal desde la revolución. De ideología política liberal, entabló una gran amistad con Jovellanos. Ambos tuvieron que soportar persecuciones. Llorente fue incluso privado de algunos de su trabajos. Con la ocupación francesa, secundó el mandato de José Bonaparte. Durante su gobierno fue director de Bienes nacionales y comisario general de Cruzada. Cuando se impuso de nuevo la monarquía marchó de España y trasladó su residencia a París, donde siguió escribiendo. En esta época publicó "Historia de la Inquisición" y "Retratos políticos de los Papas". La publicación de ambas obras provocó su expulsión de Francia. De sus escritos hay que destacar "Observaciones críticas sobre el romance de Gil Blas de Santillana", "Monumento romano descubierto en Calahorra", "Discursos histórico-canónicos", "Noticias históricas de las tres Provincias Vascongadas". "Colección diplomático de varios papeles", "Memorias para la historia de la revolución española", "Discursos sobre una constitución religiosa".
lugar
Municipio de la Costa Brava, situado a unos 60 km de Barcelona. Para rastrear la historia de Lloret de Mar es preciso remontarse varios siglos antes de Cristo. Los iberos ocupan esta zona entre los siglos IV y III a.C., levantando aquí los poblados de Puig de Castellet, Montbarbat, Turó Rodó y Coll de Llop. Estos poblados establecieron relaciones comerciales con griegos y romanos, intercambiando materiales, utensilios y cerámica. Poco después los romanos acaban por establecerse de manera permanente, utilizando un asentamiento en la playa de Fenals como lugar desde el que comerciar con otras poblaciones importantes como Ampurias o Barcelona. Como resto artístico más importante, los romanos dejaron en Lloret una torre sepulcral. No son muchas más las noticias que tenemos de Lloret en los siglos posteriores. La primera vez que aparece mencionado el nombre de la localidad -como Lloredo- es un documento fechado en el año 966. Algunos estudiosos han investigado en el origen de este nombre, señalando que puede derivar del latín lauretum, referencia a los numerosos laureles que habría en el lugar. Probablemente, más que una localidad se trataría de un conjunto disperso de casas habitadas por campesinos. No obstante, para su seguridad se levantó el castillo de Sant Joan, que podía resguardar a las gentes en caso de ataque pirata. También se construyó la iglesia de Sant Romá, la actual Nuestra Señora de las Alegrías. En el año 1001, el conde barcelonés Ramón Borrell cedió el lugar a Sunifredo, vizconde de Gerona. La seguridad que el castillo acabó por dar a las gentes del lugar hizo que éstas poco a poco fueran habitando en sus cercanías y, consecuentemente, junto al mar. El comercio con las poblaciones más cercanas se acrecentó, e incluso comenzó a haber contactos con algunas poblaciones de la costa italiana. Paulatinamente el nuevo núcleo urbano de Lloret se fue consolidando y se hizo necesario construir, a comienzos del siglo XVI, una nueva iglesia parroquial. Como quiera que el peligro de los piratas no había desaparecido, la iglesia se construyó a modo de fortaleza, para salvaguardar a la población en caso de ataque. Las décadas finales del siglo XVIII y todo el siglo XIX fueron de prosperidad para Lloret. La apertura del comercio con América favoreció la industria de los astilleros y el surgimiento de un tráfico mercantil entre España y el Nuevo Mundo, gracias al cual muchos mercaderes de Lloret se vieron enriquecidos. También favoreció a Lloret la emigración indiana, pues fueron muchos los vecinos que marcharon y regresaron tiempo después con un buen capital en sus bolsillos. Este aporte de capitales se plasmó en la construcción de nuevos edificios, calles y plazas, acorde con el urbanismo imperante a finales del XIX. El modernismo de arquitectos como Puig i Cadafalch, Gallissà o Conill Montobbio se dejó ver en algunos de sus singulares edificios. El siglo XX significó para Lloret la aparición de una nueva forma de economía: el turismo. Iniciado en los años 20, no será hasta 60 cuando el turismo se asiente de forma masiva, lo que supone una auténtica revolución para la localidad. Por todas partes surgen hoteles, instalaciones y nuevos edificios, colonizando campos y terrenos de labranza y ocupando los solares sobre las que se levantaban las antiguas casas señoriales. En la actualidad, Lloret de Mar sigue recibiendo miles de turistas cada año, atraídos principalmente por la excelente calidad de sus playas.
Personaje
Político
Educado en el seno de una familia sin medios tuvo que aprender por sí mismo. De tendencias liberales, antes de cumplir los veinte años ya fue diputado. Su trayectoria política estuvo repleta de éxitos. En 1905 pasa por el Ministerio de Comercia y poco después ocupó la cartera de Hacienda. Durante la Primera Guerra Mundial llegaría a ser Primer Ministro. Fue un gran orador y tuvo una destacada actuación en 1922 durante la Conferencia de Paz. Fue líder del Partido Liberal hasta 1926.
Personaje
Otros
La primera vez que se sube al escenario tan sólo cuenta con doce años, y en 1914 ya aparece en la gran pantalla como figurante. Tres años después la imagen del joven con gafas delgado y despistado queda perfilada y en 1921 realiza su primer largometraje. Unos años después Harold Lloyd dirigía su compañía. Su maestría en el escenario y su particular sentido del humor le convirtieron, junto con Chaplin o Buster Keaton, en una de las principales figuras del cine mudo. Al igual que otros actores de su tiempo no supo adaptar su interpretación a la llegada del cine sonoro. De su filmografía hay que recordar "El hombre mosca", "Marinero de agua dulce" o "La vía láctea". En 1952 la Academia le galardonó con un Oscar Especial por su aportación a la comedia.
Personaje
Literato
Aunque poco se sabe de sus primeros años de vida, se conoce que se casó y tuvo dos hijos, convirténdose más adelante en profesor y miembro de la orden de San Francisco. Abrazó entonces un cristianismo militante, defensor de la fe mediante la palabra, pero sin desdeñar la polémica y el argumento. Fundó el colegio de misioneros de Miramar, en Montpellier, y viajó frecuentemente a los principales centros intelectuales de la época (Roma, París, Barcelona, Nápoles), donde no siempre fue entendido. En el Concilio de Viena, 1311, se aprobó a propuesta suya la creación de varios colegios de lenguas orientales. Escribió en latín, árabe y catalán más de 300 obras, en una labor de recopilación del saber que le llevó a acercarse con una profunda curiosidad a los más dispares ámbitos, como la filosofía ("Ars magna", "Començament de Filosofía", "Art demostrativa", etc), la novela caballeresca de contenido místico ("Blanquerna", "Félix" o "Libre de Meravelles"), la poesía ("Libre d´Amic e Amat", "Arbre de filosofia d´Amor") o el campo doctrinal ("Doctrina pueril", "Llibre del ordre de cavayleria"). Se le considera el creador de la prosa literaria escrita en lengua catalana. Su pensamiento parte del supuesto de una filosofía dependiente de la teología y finaliza en la vida contemplativa como consecuencia necesaria de la filosofía. De esta manera, la finalidad última del hombre es alcanzar la idea de Dios mediante el pensamiento lógico-racional. Su metafísica es deudora del pensamiento de autores como Platón, Aristóteles o San Agustín.
obra
La obra emblemática de Turner fue presentada en 1844 a la Royal Academy de Londres, consiguiendo una excelente impresión entre el público londinense. Una descripción del cuadro apareció en la prensa de la capital y un crítico invitó a visitar la obra antes de que el tren se saliera del lienzo. El cuadro fue pronto grabado para convertirse en una de las primeras escenas de Turner conocidas en Francia donde tuvo una gran influencia, especialmente entre los impresionistas como Monet, también interesado en representar escenas con locomotoras.La verdadera protagonista de la composición es la luz que se filtra a través del agua de la lluvia. La luz, el vapor y la velocidad forman un cóctel perfecto para que el maestro londinense nos muestre sus queridos efectos atmosféricos con los que consigue desdibujar todos los contornos, incluso el de la propia locomotora.Curiosamente, Turner ha empleado la locomotora como elementos de representación del vapor y de la modernidad, ya que la velocidad estaría caracterizada por una pequeña liebre que corre en la zona izquierda de la composición. Los tonos claros son los habituales en la última etapa de Turner, empleando también algunos marrones para reforzar el contraste. Las pinceladas son rápidas y empastadas, adelantándose al impresionismo. Sin duda, nos encontramos ante una obra singular que anticipa ya la era contemporánea en la que el tren será algo más que un símbolo.Ruskin remonta el origen de esta composición a un viaje en tren en un día de tormenta, en el que el artista asomó la cabeza por la ventanilla.El puente no es otro que el viaducto de Maidenhead, que cruza el Támesis entre Traplow y Maidenhead, en la línea Great Western recién inaugurada a Bristol y Exeter. Este viaducto se inició en 1837 y se finalizó dos años después, siendo el diseño de Brunel. Su construcción fue motivo de encendida construcción y los técnicos del Great Wetern Railway diagnosticaron que se caería. La vista está tomada hacia Londres y el puente que se contempla a la izquierda es el de la calle Taylor.La diagonal que organiza la composición es una influencia de Claudio de Lorena, utilizando esa diagonal para dirigirnos desde el primer plano hacia el punto de fuga.
fuente
El LN. (LOIRE-NIEUPORT) 40.01 inicia su primer vuelo en 1938. De este prototipo surge el LN.401.BP.1, del que se iban a fabricar 42 unidades que tenían como destino la realización de misiones costeras. Finalmente, la Fuerza Aérea Francesa adoptó el LN.411BP.1, que era una versión del LN.401. Sin embargo, la fabricación de estos aparados quedó interrumpida ante la caída de Francia. En 1942 se reanudó para prestar servicio a la Francia de Vichy.
contexto
Lo bien que libraron los indios con ser conquistados Por la historia se puede sacar cuán sujetos y despechados eran estos indios; y por tanto, no hay mucho que contar aquí; mas para cotejar aquel tiempo con éste, replicaré algunas cosas. Los villanos pechaban, de tres que cogían, uno, y aun les tasaban a muchos la comida. Si no pagaban la renta y tributo que debían, quedaban por esclavos hasta pagar; y en fin, los sacrificaban cuando no se podían redimir. Les cogían muchas veces los hijos para sacrificios y banquetes, que era lo tirano y lo cruel. Se servían de ellos como de bestias en las cargas, caminos y edificios. No se atrevían a vestir buena manta ni mirar a su señor. Los nobles y señores tributaban también al rey de México en hacienda y en persona. Las repúblicas no podían librarse de la servidumbre, por causa de la sal y otras mercaderías; de manera que vivían muy trabajados, y como lo merecían en la idolatría, y no había año que no muriesen veinte mil personas sacrificadas, y hasta cincuenta mil, según la cuenta que otros hacen, en lo que Cortés conquistó. Pero, aunque sólo fuesen diez mil, era gran carnicería, y uno solo gran inhumanidad. Ahora que por la misericordia de Dios son cristianos, no hay tal sacrificio ni comida de hombres. No hay ídolos ni borracheras que saquen de seso. No hay sodomía, pecado aborrecible, por todo lo cual deben mucho a los españoles que los conquistaron y convirtieron. Ahora son señores de lo que tienen, con tanta libertad que les daña. Pagan tan pocos tributos, que viven descansados; pues el Emperador se los tasa. Tienen hacienda propia, y granjerías de seda, ganado, azúcar, trigo y otras cosas. Saben oficios y venden bien y mucho las obras y las manos. No les fuerza nadie, que no le castiguen, a llevar cargas ni a trabajar; si algo hacen, son bien pagados. No hacen nada sin mandárselo el señor que tienen indio, aunque lo mande el virrey; y ésta es grandísima exención. Todos los pueblos, aunque sean del Rey, tienen señor indio que manda y prohíbe, y muchos pueblos dos, tres y más señores; los cuales son del linaje que eran cuando fueron conquistados; y así, no se les ha quitado el señorío ni mando. Si faltan hombres de aquella casta, escogen ellos al que quieren, y lo confirma el Rey. Los obedecen en grandísima manera y como a Moctezuma; así que nadie piense que les quitan los señoríos, las haciendas y libertad, sino que Dios les hizo merced en ser de los españoles, que los cristianaron, y que los tratan y que los tienen ni más ni menos que como digo. Les dieron bestias de carga para que no se carguen, y lana para que se vistan, no por necesidad, sino por honestidad, si quisieren, y carne para que coman, pues les faltaba. Les enseñaron el uso del hierro y del candil, con que mejoran la vida. Les han dado moneda para que sepan lo que compran y venden, lo que deben y tienen. Les han enseñado latín y ciencias, que vale más que cuanta plata y oro les tomaron; porque con letras son verdaderamente hombres, y de la plata no se aprovechaban mucho ni todos. Así que libraron bien con ser conquistados, y mejor con ser cristianos. Cosas notables que les faltan No tenían peso, que yo sepa, los mexicanos; falta grandísima para la contratación. Hay quien dice que no lo usaban por excusar los engaños; quién porque no lo necesitaban; quién, por ignorancia, que es lo cierto. Por donde parece que no habían oído cómo hizo Dios todas las cosas en cuenta, peso y medida. Así que carecen de peso todos los indios; aunque se halló una especie de peso en la costa de Cartagena, y en Túmbez halló Francisco Pizarro una romana con la que pesaban el oro, la cual tuvo en mucho. No tenían moneda, teniendo mucha plata, oro y cobre, y sabiéndolo fundir y labrar, y contratando mucho en ferias y mercados. Su moneda usual y corriente es el cacauatl o cacao, el cual es una especie de avellanas largas y amelonadas; hacen de ellas vino, y es el mejor, y no emborracha. El árbol no fructifica sin compañero, como las palmas; pero en llevando fruta, se le puede quitar sin daño; echa la fruta en racimos como dátiles; requiere tierra caliente, pero no demasiado. Carecían del uso del hierro, habiendo grandísimas minas de ello, y esto por rudeza. No tenían otra candela para alumbrarse de noche que los tizones; barbarie grandísima, y tanto más grande cuanto más cera tenían; que aceite no alcanzaban; y así, cuando los nuestros les mostraron el uso y el provecho de la cera, confesaron su simpleza, teniéndolos por nuevos dioses. No hacían navíos sino de una sola pieza, aunque buscaban grandes árboles: la causa era la falta de hierro, pez e ingenios para calafatearlos. Que no hiciesen vino teniendo vides y procurando beber otra cosa que no fuese agua, es de maravillar; ya lo van haciendo los nuestros, y pronto habrá mucho, mayormente si los indios se dedican a plantar vides. Carecían de bestias de carga y leche; cosas tan provechosas como necesarias a la vida; y así, estimaron mucho el queso, sorprendidos de que la leche se cuajase. De la lana no se maravillaron tanto, pareciéndoles algodón. Se espantaron de los caballos y toros; quieren mucho los puercos, por la carne; bendicen las bestias, porque los relevan de carga, y ciertamente les viene de ellas gran bien y descanso, porque antes ellos eran las bestias. No tenían más letras que las figuras, y éstas pocas en relación con todas las indias; por lo que algunos dicen no haber llegado a estas tierras hasta nuestro tiempo la predicación del Santo Evangelio. Otras muchas cosas les faltaban de las que son menester a la vivienda política del hombre, pero las dichas son las de gran necesidad, y que a muchos espantan; mas quien considerase que pueden vivir sin ellas los hombres, como ellos vivían, no se espantará, especialmente si considera que, así como es nueva tierra para nosotros, así son diferentes todas las cosas que produce, de las nuestras, y que produce cuantas le bastan a mantener y aun a regalar a los hombres. Muchas cosas les faltaban también de las que acá apreciamos, que son más deleitosas que necesarias, como decir seda, azúcar, lienzo y cáñamo; hay ya tanta abundancia como en España. No tenían pastel, y ahora sí: mas tenían linda grana y finos colores de flores, que no quemaban lo que tenían; y hasta su pintura no la gasta ni daña el agua, si la untan con óleo de chiyán.
obra
Como culminación de la serie de cuadros de juventud que tiene en la mujer su principal protagonista, Cézanne realiza este lienzo hacia 1877 en el que pretende hacer una brutal crítica de la sociedad que le rodea, tal y como escribió en una carta a su buen amigo Zola: "Tú no tienes idea de la osadía de esta feroz población. Sólo tienen un instinto, el del dinero. Se dice que ganan mucho. Pero son muy feos; visto desde fuera, los modales emborronan los aspectos originales de estos tipos. Dentro de algunos cientos de años no tendrá sentido vivir, todo habrá sido aplanado". En el centro de la composición, en una cama con dosel, observamos a una mujer desnuda, idolatrada por un amplio grupo de hombres que la rodean. Estos hombres representan a las diversas clases y oficios -banqueros, pintores, escritores, músicos e incluso un obispo- venerando a la prostituta. La escena se desarrolla en un interior como observamos en la mesilla con el jarrón de flores en la izquierda, apareciendo en la parte superior un gran paisaje, posiblemente una pintura o podría tratarse de un ambiguo juego por parte del maestro entre representar el espacio interior y el exterior. La eterna pregunta de este cuadro es qué quiere representar Cézanne en él. Posiblemente lo que quiera mostrar es una ácida crítica hacia la burguesía que prefiere llevar su dinero al banco o al prostíbulo antes que invertir en arte. La inclusión del propio artista pintando en la zona superior derecha hace algo ambigua esta interpretación, pero lo podemos considerar como una muestra más de su eterno conflicto con lo femenino. Técnicamente, la gran diferencia con las obras de la etapa romántica la encontramos en el empleo de rasgos impresionistas para realizar esta tela, recordando a la Moderna Olimpia de años atrás. El abocetamiento, la abundancia de colores claros y los ligeros y rápidos toques de pincel caracterizan una obra que anticipa el expresionismo del siglo XX.