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monumento
El origen de esta iglesia es incierto, aunque la actual se levantó en el siglo XIX, como reza una inscripción en la entrada, que data de 1861. Fue levantada sobre una antigua ermita y en ella se venera a la Virgen del Rosario, patrona de la villa. En el exterior, y adosada a ella, se sitúa una torre de planta cuadrada y de un solo cuerpo, en cuya parte superior se abren arcos para las campanas. El interior todavía conserva algunas imágenes interesantes.
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La iglesia parroquial de Chauchina fue levantada en el siglo XV, dedicada al santo Cristo de la Humildad, situada en la parte sur del pueblo. Contaba con una sola nave y una torre más sólida de época posterior. A finales del siglo XVIII el edificio se encontraba en ruinas y, por iniciativa de Godoy, se comenzó a construir otra iglesia en el mismo lugar. Sin embargo, y tras comenzarse las obras, estas quedaron paralizadas debido al estallido de la Guerra de Independencia, no finalizándose hasta 1982. a mediados del siglo XIX la situación continuaba igual. Desde esta fecha se ha ido reformando hasta que, en 1982, se terminó. La nueva iglesia cuenta con planta rectangular dividida en tres naves separadas por pilastras sobre los que se sitúan arcos de medio punto. La nave central se cubre con una bóveda de medio cañón. La capilla mayor está cubierta por una bóveda poligonal, situándose el coro a los pies de la iglesia. De la antigua iglesia ha permanecido el campanario, adosado a la cabecera. Tiene dos cuerpos separados por cornisas.
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Fotografía cedida por el Servicio de Promoción e Imagen turística del Gobierno de Navarra.
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Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Ministerio de Turismo de Israel.
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Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Ministerio de Turismo de Israel.
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El octógono se corona una gran cúpula peraltada en la que destacan los potentes nervios prismáticos que en ella se cruzan, configurando un diseño estrellado de claro recuerdo musulmán, que tare a la memoria las soluciones cordobesas de la Mezquita. Los nervios dejan libre un espacio central ocupado por una falsa bóveda circular de perfecta construcción, montada en moldura de tacos. La cúpula se ilumina gracias a unas pequeñas ventanas de medio punto perforadas en los arranques, entre las confluencias de los nervios.
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Fotografía cedida por el Servicio de Promoción e Imagen turística del Gobierno de Navarra.
monumento
El templo dedicado al Santo Sepulcro de Estella fue iniciado en los últimos años del siglo XIII, en un estilo románico tardío. Su construcción se prolongó en el tiempo, por lo que se realizaron algunas modificaciones al proyecto original, empleando ahora el estilo gótico. Originalmente presentaba tres naves, pero la obra, por desgracia, está inacabada. Destaca la fachada del muro del Evangelio, una de las obras maestras del gótico navarro. En una inscripción se ha encontrado la fecha 1278 para aludir a su ejecución, pero estilísticamente correspondería a la primera mitad del siglo XIV. La portada tiene forma de arco apuntado, abocinado gracias a doce arquivoltas que se apoyan en otros tantos baquetones. La decoración figurativa se ubica en dos bandas, una en disposición vertical -las claves- y otra horizontal -los capiteles-. En los capiteles hallamos una variada decoración vegetal, entre la que se insertan animalillos de diversas especies. En las claves se superponen seis figuras de ángeles, portando los símbolos de la Pasión y una trompeta. El conjunto está rematado por una arquivolta exterior, coronado por una escultura de Cristo resucitado. En el dintel de la puerta se representa la Última Cena con exquisito detalle, mientras que en el tímpano se produce una división en dos registros: en el inferior aparecen representadas diversas escenas, como la llegada de las Marías al santo sepulcro, los soldados dormidos, el Descenso al Limbo y el "Noli me tangere"; en el superior encontramos una soberbia Crucifixión, con el Cristo crucificado acompañado de la Virgen, san Juan, Longinos, Stefanos y los dos ladrones, recordando la disposición general a la portada del Arcedianato de la Catedral de Pamplona. A ambos lados de dicha portada se sitúan varias hornacinas, que se distribuyen de manera asimétrica, de diversos estilos y cronologías.