Tras la Visita del candidato, se celebra el tradicional banquete donde una vez más Hogarth nos presenta una ácida y brutal sátira de la sociedad de su tiempo. Ambas estampas forman parte de la serie titulada La campaña electoral con la que el pintor británico pretende desentrañar los manejos políticos que esconden las elecciones, la compra de votos o los habituales "pucherazos". En esta ocasión la escena se desarrolla en un interior, presidida la mesa por el candidato tras engullir un amplio número de ostras, necesitando la ayuda del agua para salir de su perjudicial estado. Los demás comensales disfrutan de la música y de los manjares mientras en el fondo parecen producirse movimientos de revuelta. El colorido y el acertado dibujo permite al maestro individualizar las diferentes figuras, destacando sus gestos, expresiones y actitudes Gracias a la sabia iluminación empleada, Hogarth ha sabido resaltar las diversas escenas que se contienen en la composición, presentando un retazo de la corrupta sociedad de su tiempo que para él, ardiente defensor de la virtud puritana, pronto debe ser sustituida.
Busqueda de contenidos
obra
La historia de Sansón debió ser para Rembrandt una buena fuente de inspiración ya que también pintó Sansón cegado por los filisteos algunos años antes. Sansón era un israelita famoso por su fuerza que se casó con una filistea a pesar de ser este pueblo enemigo acérrimo de los israelitas. En su boda planteó un acertijo a los invitados: "Del que come se extrajo carne y del fuerte se extrajo dulzura". Los asistentes al banquete tenían una semana para resolver el acertijo por lo que decidieron utilizar a la esposa de Sansón para averiguar la respuesta. La solución era el león que había matado Sansón en cuyo interior había encontrado un rico panal de miel. Al verse engañado por su mujer, el israelita mató a 30 filisteos. Rembrandt elige para su composición el momento del banquete, obteniendo la mayor animación posible. Sansón aparece a la derecha, rodeado de invitados que le interrogan para conseguir pistas; a su lado encontramos a su esposa y en la zona de la izquierda se sitúan varios grupos de comensales. El maestro se interesa por ofrecer el mayor verismo en sus trabajos, colocando a todas las figuras con vestidos orientales e incluso reclinados sobre la mesa, según la costumbre oriental. Sin duda, la luz vuelve a ser la principal protagonista; un fuerte foco lumínico penetra por la izquierda impactando de lleno en el protagonista y su esposa, quedando el resto de figuras en semipenumbra. Esta técnica está inspirada en el naturalismo tenebrista que Rembrandt conocía a través de su maestro, Pieter Lastman, y del grupo de Caravaggistas de Utrecht. Otra de las grandes preocupaciones del pintor serán las calidades de las telas y el interés hacia los detalles, sin olvidar las expresiones de los personajes, otorgando un realismo extraordinario al conjunto.
video
El baño o hamman entre los andalusíes fue un edificio público, cívico y en cierta medida religioso. El hamman Al-Ywawza o baño del nogal, también conocido como El Bañuelo, fue construido en la primera mitad del siglo XI. La entrada se realizaba por un patio, con una alberca central. En el vestuario se dejaba la ropa al cuidado de un encargado. Después se pasaba a la sala de refresco. El gran salón central proporcionaba al bañista una zona de temperatura templada. Finalmente, se accedía a la sala caliente, donde se calentaba el agua mediante unas calderas de ladrillo, y donde se podían tomar indistintamente baños de agua caliente o fría. Los gruesos muros se cubren por bóvedas de piedra y ladrillo, en las que se abren lucernarios octogonales o de forma estrellada. Estos permiten la entrada de la luz o la salida de los vapores. Actividad de carácter ritual, la higiene del cuerpo era considerada un acto de purificación religiosa. Sin embargo, el baño era también un lugar de reunión, de descanso y de relación.
monumento
Junto a la Carrera del Darro se conserva el baño de Nogal (Hamman al Yauzá) o Bañuelo, baños árabes de época del rey zirí Badis Ibn Habus (siglo XI). Constituye uno de los mejores ejemplos conservados de toda España y su planta deja sentir la influencia de las termas romanas. Junto a un patio que sirve de entrada, se dispone una primera estancia rectangular que funcionaba como sala fría, seguida por otra cuadrada de mayores dimensiones, con arquerías de herradura en tres de sus lados, correspondientes con la sala templada. Finalmente, otra habitación rectangular provista de dos espacios, donde se ubicaban las bañeras de agua, era la sala caliente; adyacente a ésta última se hallaba la caldera del baño. Cabe destacar la decoración interior, a base de columnas, capiteles, zócalos pintados, suelos de mármol y bóvedas horadadas con lucernas estrelladas que permitían la perfecta ventilación del baño. Las columnas fueron reaprovechadas de épocas anteriores, concretamente, de los periodos romano y visigodo. Aparte de los baños privados, los públicos o hammanes tenían un claro sentido cívico y religioso. Los habitantes del barrio acudían a lavarse, cuidarse el cuerpo y compartir conversación.
obra
Canals recibe el influjo de los impresionistas, pero no abandonó sus temas tradicionales de índole, sobre todo, local. Entre sus obras, de las que algunos denotan una clara influencia del también pintor barcelonés Isidro Nonell, destacan especialmente los retratos. Con Nonell precisamente y con Mir, Canals formó el núcleo central del grupo denominado "la Colla del safrà", preocupados por la captación de temas y ambientes suburbiales de la Barcelona del momento.