El artista de Estrasburgo Hans Arp, inició su trayectoria dentro del expresionismo, en el grupo Der Blaue Reiter. A partir de 1916, fecha en la que realiza esta obra, se unió a los fundadores del dadaísmo de Zurich, que se reunían habitualmente en el Cabaret Voltaire. A Tristan Tzara, fundador de este movimiento, le homenajea con esta obra.
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obra
Atalanta Baglioni encargó a Rafael un retablo en memoria de su hijo Grifone que había sido asesinado en Perugia durante el año 1500 con motivo de las luchas entre los miembros de la misma familia por conquistar el poder. El encargo fue colocado en la capilla familiar de la iglesia de San Francesco al Prato de Perugia donde permaneció hasta 1606, año que fue regalada secretamente por el papa Paulo III a su sobrino el cardenal Scipione Borghese. Los habitantes de la ciudad protestaron siendo compensados con una copia realizada por el Cavaliere d´Arpino. Entre 1797 y 1815 estuvo en Francia como integrante del botín napoleónico para ser restaurada a su lugar actual. La tabla central del retablo corresponde al Descendimiento de Cristo, coronándose con una imagen del Padre Eterno y ángeles -copia del original realizada en el siglo XVI- mientras en la predela se colocaron tres tablillas en grisalla que representan las Virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Tras la muerte en el Calvario, las santas mujeres y los varones fueron a depositar el cuerpo de Cristo en el sepulcro. Este momento permite a Rafael realizar una composición que poco a poco se aleja del estatismo mágico de sus primeros cuadros. Rafael comienza a acercarse a la pintura del Cinquecento, más dinámica y apasionada, como la de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. La composición está basada en una estructura centrífuga a partir del cuerpo de Cristo. Los personajes parecen tirar de él y salir alejados hacia los extremos del cuadro, rodeando a Cristo pero dejando a su alrededor, al mismo tiempo, un espacio vacío que le hace destacar. Los rostros están agitados y reflejan la tristeza, la preocupación, en lo que se llamó el "pathos", la expresión del dolor en el rostro y en la actitud del cuerpo. La escena es mucho más agitada y los colores más sombríos. Rafael nunca abandonó el clasicismo pero en cuadros como éste y los del final de su vida, como las Estancias del Vaticano, se aproxima a posturas que anuncian el Manierismo.
obra
Son los experimentos que llevaron a cabo Pablo Picasso y Georges Braque a partir de 1908 los que configuraron el horizonte estético del cubismo, decididamente afianzado después de 1910 como corriente de vanguardia, que se hizo internacional en apenas dos años. Entre 1907 y 1909 Braque y Picasso, efectivamente, se entregaron a la invención de nuevos procedimientos para la transcripción del espacio y las formas, absolutamente distintos de la imaginería fauvista. Con todo, es también evidente que no todo puede reducirse a una despedida de la pintura precedente.
acepcion
Serie de objetos enterrados bajo el suelo o entre los muros de una edificación para satisfacer la voluntad de los dioses y asegurar la fama del constructor.
obra
A fines del mes de marzo de 1923, la draga Cinta comenzó a revolver el fondo del lecho del río Odiel al iniciar el dragado del mismo; junto con el sedimento -formado por arcillas, arenas gruesas y conchas- sacó 7 espadas, iniciándose la extracción del Depósito de la ría de Huelva, que se vería finalizada en el mes de abril del mismo año. El hallazgo se produjo entre los 7,5 y 9,5 m de profundidad y a 23 m al sur del muelle de la compañía minera Tharsis. La imagen nos muestra una selección de los elementos encontrados, datados en el Bronce Final Atlántico, que formaban un variado conjunto de piezas de bronce. Como armas se contabilizan: 83 espadas, 57 remaches de las cachas de las empuñaduras de las espadas, 24 puñales, 87 untas de lanza, 59 regatones, 15 puntas de flecha y uno o dos cascos. Como elementos ligados al adorno y vestido personal: 7 fíbulas de codo, 4 torques, 2 broches de cinturón, 10 botones, 10 anillas o eslabones y varias agujas. Importantes, a pesar de su escasa aparición, son un escoplo de bronce y varios fragmentos de cobre, hierro y restos de madera. El depósito de la ría de Huelva fue interpretado inicialmente como el cargamento de un barco de chatarra llegado de fuera y destinado a la refundición, del mismo modo que los depósitos llamados de fundidor. Sin embargo, la homogeneidad de las aleaciones y de los tipos de piezas que lo componen hace que se rechace actualmente esta interpretación, porque un detallado estudio de los lugares de aparición de armas similares a las de Huelva, en la Península, demuestra cómo éstas eran arrojadas a las aguas en lugares estratégicos o enterradas junto a vados y lugares de obligado paso, como ofrenda votiva, funeraria o no, de armas a las aguas. Estos hechos coinciden con un periodo del que no se han hallado las necrópolis, lo cual permite pensar en la existencia de un ritual funerario con la deposición del cadáver y de las ofrendas en el agua.