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lugar
Situado en la orilla occidental de Tebas, tras Deir el-Bahari, alberga las tumbas de los reyes egipcios de las dinastías XVII-XX. Llamado en árabe Biban el-Moluk -"las puertas de los reyes", hasta la actualidad se han localizado 62 tumbas, aunque no todas pertenecieron a reyes e incluso de algunas no se ha localizado su propietario. El primer rey allí enterrado fue Tutmosis I, si bien su predecesor, Amenofis I, fue quien primero excavó su tumba en la roca de la montaña, probablemente junto a Deir el -Bahari. La construcción de la tumba correspondía a los artesanos que habitaban en el cercano poblado de Deir el-Medina. Las tumbas reales estaban separadas de su correspondiente templo funerario, construido en el límite del terreno cultivable, por una línea de montañas. En general, todas ellas responden a un mismo patrón: una abertura estrecha en la montaña que da paso a un largo corredor descendente, que cruza una o más salas con pilares, pozos y una cámara mortuoria final. Como las tumbas del Valle de las Reinas, las paredes y techos están decorados con frescos de vivos colores, algunos muy bien conservados gracias a la extraordinaria sequedad del terreno. Los motivos son básicamente religiosos, como pasajes del libro de los muertos o imágenes del rey junto a los dioses. El primer hallazgo moderno de la existencia de las tumbas reales y su rico contenido se produjo en 1870, cuando una familia local vendía piezas pertenecientes a un escondite realizado por sacerdotes de la XXI dinastía para poner a salvo el ajuar frente a los saqueadores. En 1898 se descubrió la tumba de Amenofis II, pero el más extraordinario hallazgo lo realizó Howard Carter en 1922, la tumba de Tutankamon. Ésta, a pesar de haber sido ya saqueada, contenía un extraordinario tesoro.
obra
El primer dibujo fechado de Leonardo es éste que podemos contemplar en esta ocasión. Datado con toda exactitud el 5 de agosto de 1473, constituye la primera obra segura de su autor, de quien es difícil establecer su autoría en múltiples obras. El interés de Leonardo por el paisaje le llevó a una nueva manera de representarlo, teniendo en cuenta por primera vez los efectos de la atmósfera y la perspectiva en la lejanía: se le considera el inventor de la perspectiva aérea, por la que los objetos lejanos aparecen menos nítidos y azulados.
obra
Los trabajos de Richard Wilson van a permitir sustituir los paisajes historicistas por el pintoresquismo que será desarrollado por Wright de Derby, Wheatley, Turner y Constable en sus primeros trabajos. El pintor de origen galés tomará las vistas de su país como temática fundamental, mostrando imágenes equilibradas y ordenadas gracias al empleo de luces, sombras y atmósferas, inspiradas en Claudio de Lorena y Poussin, referencias fundamentales para los paisajistas románticos británicos que tienen en Wilson a su principal promotor al ser el primero en hacer que las vistas topográficas que le encargaban los diferentes clientes se transformaran en obras de arte. Desde un promontorio, el maestro nos presenta una amplia vista del valle del Mawddach, recorrido por un serpenteante camino que nos dirige hacia la majestuosa cumbre del Calder Idris, difuminada por efecto de la atmósfera que envuelve la composición. Unas figurillas que bajan hacia el valle nos indican la grandeza de la naturaleza frente al ser humano, tesis mantenida por los románticos, especialmente Friedrich.
Personaje
Literato
Su educación discurrió en Santiago de Compostela, pero antes de concluir sus estudios se trasladó a México. Allí, inició una intensa labor periodística como colaborador de "El Correo Español" y de "El Universal". Tras regresar a España, se estableció en Madrid, donde se dedicó de pleno a la literatura. Fue entonces cuando conoció a Rubén Darío y entró en contacto con el modernismo. Su estilo de vida bohemio le llevó a protagonizar numerosas historias, e, incluso, perdió un brazo en una pelea. A esta época corresponde "Femeninas", que abarca seis relatos de amor. "Flor de santidad", "Aromas de Leyenda" o sus cuatro "Sonatas", donde presenta al marqués de Bradomín, conforman su legado literario de estos años, además de constituir un referente del modernismo español.En 1907 contrajo matrimonio con la actriz Josefina Blanco e inició la publicación de sus denominadas comedias bárbaras con "Águila de blasón" y "Romance". Inspirado en la guerra carlista y los acontecimientos históricos escribió la trilogía formada por "Los cruzados de la causa", "El resplandor de la hoguera" y "Gerifaltes de antaño".Tras una estancia en Francia, se instaló en México en 1922. Precisamente, fue en este año cuando publicó "Cara de plata" y "Tirano Banderas". Este libro supuso un punto de inflexión en la literatura hispanoamericana e inspiró a autores como Alejo Carpentier o Gabriel García Márquez, quienes también escribieron sobre tiranos. Tras su regreso a España en 1931 presidió el Ateneo y dirigió la Escuela de Bellas Artes en Roma, entre otros cargos. Luego regresó a su tierra natal, donde falleció en enero de 1936 en Santiago de Compostela.Dentro del género teatral, sin duda, su obras más conocida es "Luces de bohemia" de 1920. Con ésta inauguraba un nuevo estilo basado en la deformación, cuyo personaje central es el denominado "héroe reflejado en el espejo cóncavo", que evoca el esperpento. Muchos estudiosos de la obra han reconocido los antecedentes de este "héroe" en los personajes de Goya o Quevedo.
Personaje
Arquitecto
Uno de los ingenieros más importantes del siglo XIX fue Lucio del Valle, autor de numerosos obras de gran importancia como el Faro de Buda en el delta del Ebro, el Puente del río Cabriel entre las provincias de Cuenca y Valencia, el Faro del Puerto de Tarragona, la presa del Pontón de la Oliva en la comunidad de Madrid, el proyecto para la creación del canal de Isabel II en Madrid y la reforma de la Puerta del Sol, también en la capital de España. Como uno de los ingenieros más prestigiosos participó en buena parte de las múltiples comisiones encargadas de construir tramos de ferrocarril.
obra
El interés por las imágenes banales reproducidas ha llevado a Lichtenstein hacia los pintores -y sus obras- convertidas también en objetos de consumo: Picasso, Cézanne y los movimientos de vanguardia. No parece equivocarse cuando escribe: "Picasso es de alguna manera un objeto popular: uno tiene la impresión de que debe haber una reproducción de Picasso en cada hogar". Un problema que preocupa también a la figuración narrativa francesa y a algunos artistas españoles como Arroyo o el Equipo Crónica. Solbes y Valdés -Toledo se retira pronto- trabajan siempre en equipo, compartiendo tanto la investigación como la realización de las obras, de tal forma, que a la muerte de Solbes, en 1981, el Equipo desaparece. Y trabajan en series, como Arroyo, lo que les permite analizar un mismo tema con variantes.