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Entusiasmado por el resultado del Río Test en Southampton, el coleccionista Chambers Hall encargó un nuevo cuadro a Linnell. Sin embargo, en esta obra que contemplamos el pintor se decantó por representar la naturaleza de la manera más fiel, empleando una luz fría que no fue del agrado del cliente, por lo que decidió cambiársela por otro cuadro que contenía una escena crepuscular. Linnell recurre aquí a los paisajistas holandeses del Barroco como referencia, interesándose por las amplias perspectivas y los cielos que ocupan buena parte de la tela, disponiendo la composición en una sucesión de escenas en profundidad con las que consigue crear la sensación de perspectiva. La influencia de Girtin y de Gainsborough se manifiesta en su afición hacia el pintoresquismo, aunque cierto halo romántico envuelve todo el conjunto.
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Fotografía cedida por La Rioja Turismo
termino
acepcion
Crucero.
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La decoración al fresco de la planta superior y las celdas del convento de san Marcos en Florencia supone el trabajo más destacable de Fra Angelico. Su cronología tardía permite admirar la asimilación de la monumentalidad de las figuras aprendida de Masaccio y Domenico Veneziano, mostrando ligeros elementos góticos como el dorado del fondo o de las coronas de los santos. La figura de Cristo preside la composición abriendo sus brazos, ubicando a los distintos santos y apóstoles a su alrededor, en una composición de carácter circular. Las forzadas posturas de los apóstoles crean una sensación de perspectiva que se cierra con el fondo y la mandorla blanca que rodea a Cristo. Una vez más, la espiritualidad pedagógica que muestra Fra Angelico en sus trabajos está presente, destacando la iluminación empleada para reforzar el momento en el que Jesús se transfiguró ante Pedro, Santiago y Juan, volviéndose sus vestidos blancos y relucientes "como ningún batanero de la tierra pudiera blanquearlos" (Marcos, 9, 1-9).
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Esta obra fue encargada a Tiziano en 1534, durante la construcción -por parte de Guglielmo dei Grigi- del nuevo altar mayor de la iglesia de San Salvador de Venecia. Con este lienzo se debía cubrir, los días festivos, el precioso frente de altar en plata dorada, pero no fue entregado hasta 1563. En el Evangelio según San Marcos (9; 2-9) se narra de esta manera la Transfiguración del Señor: "Seis días después tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y los llevó a ellos solos a un elevado y apartado monte, y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron relucientes y muy blancos, como ningún batanero de la tierra pudiera blanquearlos. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que conversaban con Jesús. (...) Se formó luego una nube que los cubrió con su sombra y desde la nube sonó una voz: "Este es mi Hijo, el amado. Escuchadle". Miraron al punto alrededor y ya no vieron a nadie". El efecto teatral de la tela responde al lugar que ocupa, punto de convergencia de las miradas de los fieles. La composición es tremendamente innovadora al situar a Cristo en el centro de la escena, resplandeciente de luz y rodeado por Moisés y Elías, a izquierda y derecha respectivamente. En la zona inferior podemos observar a los tres apóstoles en forzados movimientos, pudiendo ser contemplados desde lejos.La pintura excluye los colores fríos y juega con una impetuosa paleta de tonalidades cálidas, desde el rojo al bronce, teniendo su momento culminante en la luz dorada que rodea a Cristo. Tiziano emplea una pincelada fluida y agitada, recordando el estilo de la segunda versión del Martirio de San Lorenzo enviado a Felipe II en 1567. La iluminación es la habitual en la década de 1560, jugando con los contrastes de luz y sombra para acentuar el dramatismo del momento, reforzando así la teatralidad de la obra, anticipando el Barroco.
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El cardenal Julio de Médici, obispo de la ciudad de Narbona, encargó a Rafael un gran cuadro de altar destinado a la catedral de esa ciudad en el año 1517. El encargo de la obra motivó una competición entre Sanzio y Sebastiano del Piombo que realizaría para el mismo templo la Resurrección de Lázaro. El gran cuadro se trasladó en 1523 a la iglesia romana de San Pedro in Montorio, donde estuvo hasta que en 1797 fue llevado a Francia. Los especialistas ignoran cómo estaban los trabajos cuando Rafael falleció el 6 de abril de 1520, considerándose que la zona inferior fue ejecutada por los ayudantes entre 1520 y 1522, hipótesis avalada en una petición de pago de Giulio Romano al cardenal Julio de Médici el 7 de mayo de 1522. La concepción parece entera de Sanzio aunque colaboraran los discípulos. No en balde, se trata de la obra más compleja del artista donde los efectos dramáticos y expresivos se encuentran desarrollados de la mejor manera, trabajando en el más puro estilo clasicista. El tema tratado por el maestro es bastante complejo y une dos secuencias independientes pero que se narran consecutivamente en los textos evangélicos. Así, en la tabla podemos contemplar la figura de Cristo arrebatada a los cielos, embellecida y envuelta en una túnica blanca por la acción amorosa de su padre. Los discípulos, que se habían dormido, se despiertan y contemplan asombrados el milagro de la Transfiguración mientras que Elías y Moisés acompañan a Cristo. En la zona baja hallamos a un nuevo grupo de discípulos, organizados alrededor de la escena del endemoniado a quien los apóstoles no pudieron curar por falta de fe. La composición se organiza a través de un gran triángulo cuya base son las diversas figuras de la parte baja, acercando a los espectadores la cuestión de la fe, destacando especialmente la figura femenina que está de espaldas: probablemente Rafael se inspirara para realizarla en las estatuas clásicas que continuamente se descubrían en Roma. La tensión y el drama que se respira en esta zona se proyecta hacia arriba, donde el verdadero milagro se organiza alrededor de un círculo, utilizando dos puntos de fuga diferentes, uno para cada escena. El empleo de luces procedentes de diversos focos refuerza el carácter espectacular del conjunto en el que participan las rotundas figuras envueltas en sombras, retomando la influencia de Leonardo, mientras que en los personajes advertimos cierto eco de Miguel Ángel. El resultado es una de las más bellas imágenes pintadas por Sanzio, en la que manifiesta su peculiar lenguaje.
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El Evangelio según San Marcos cuenta la Transfiguración de Cristo de la siguiente manera (9, 2-9): "Seis días después tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y los llevó a ellos solos a un elevado y apartado monte, y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron relucientes y muy blancos, como ningún batanero de la tierra podría blanquearlos. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que conversaban con Jesús". Botticelli ha interpretado la lectura evangélica con gran acierto, situando a los apóstoles en la zona baja de la tabla - en posturas muy escorzadas - para ocupar Cristo, Moisés y Elías la mayor superficie del cuadro, destacando la figura de Jesús por su túnica blanca y ceñida y los rayos dorados que se desprenden de su cuerpo. El canon de estas tres figuras es mayor que los apóstoles para marcar su importancia, siguiendo la ley gótica de la jerarquía. El episodio se desarrolla al aire libre mostrando algunos árboles al fondo, desapareciendo el interés por la perspectiva que se aprecia en el Botticelli maduro. A ambos lados de la Transfiguración encontramos a San Agustín - a la derecha - y a San Jerónimo - en la izquierda -, dos de los Padres de la Iglesia más importantes. Ambos santos se encuentran en una misma habitación con techo de casetones y una repisa sobre la que depositan libros. Elevan su mirada para contemplar el milagro, mientras portan en sus manos libros y plumas, destacando la expresividad de sus rostros. La obra tiene importantes referencias al mundo flamenco tanto por la minuciosidad de los detalles como la expresividad de las figuras, el colorido empleado o los paisajes acartonados que sirven de fondo. Y es que Botticelli se interesa ahora por transmitir la espiritualidad cristiana en sus obras, cargándolas de mensajes evangélicos que tendrían relación con la situación de su ciudad en aquel convulso final del Quattrocento.