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lugar
Ciudad ubicada a 20 km de Micenas, en la Argólida, su fundador mítico fue Proteo, quien encargó a los Cíclopes la construcción de la muralla. El nombre de Tirinto refiere, sin embargo, al hijo de Argos, el héroe mitológico Tirinto. En el recinto se han hallado restos del Heládico Antiguo, hacia 2500 a.C., correspondientes a una estructura circular. Del Heládico Reciente (1400-1200 a.C.) existe un palacio. Intramuros hallamos la acrópolis, con el palacio real con mégaron, edificios para administración y residencias de los nobles. El poblamiento de Tirinto continua hasta el año 468 a.C., cuando es asolada por Argos, pasando desde entonces a ocupar un segundo plano en la historia de Grecia.
contexto
Ubicada sobre un espolón rocoso que apenas sobresale de la llanura circundante, la ciudad micénica de Tirinto se edificó sobre los restos de poblaciones anteriores. Estos se remontan al Heládico Antiguo, como es el caso del enorme edificio circular. La poca altura del afloramiento pétreo queda perfectamente obviada mediante unas soberbias murallas que se conservan en todo su recorrido. En la actualidad, este lugar es el mejor ejemplo de lo que llegó a ser la ciudad-palacio micénica; su fortificación le valió el epíteto homérico de la "bien murada Tirinto". Su construcción también se realizó por etapas, a partir de 1350, mediante sucesivas ampliaciones de las murallas; la última es contemporánea de la Puerta de los Leones de Micenas y encierra la ciudad baja, excavada en los últimos años. El acceso principal es una rampa que obliga al posible atacante a mostrar el lado derecho, el contrario al del escudo, en una disposición que favorece la defensa de la entrada. El recorrido hacia la ciudadela alta se realiza a través de un estrecho corredor formado por altos muros a ambos lados y cerrado de trecho en trecho por dos grandes puertas. Una vez pasadas éstas, un patio abierto, con el cuerpo de guardia, da a un monumental propíleo y a otro patio. Este esquema se duplica con un nuevo propíleo y un patio porticado antes de llegar al mégaron. Las murallas constituyen uno de los mejores modelos de arquitectura militar de la época, con sus escaleras secretas, numerosas poternas, torres y bastiones de hasta 15 m de altura y sus pasillos interiores y casamatas, formadas por falsas bóvedas, mediante la aproximación de hiladas de enormes bloques de piedra. En la ciudadela micénica residían los príncipes micénicos y sus allegados, mientras que los talleres y las viviendas de los artesanos se extendían al pie de la acrópolis, en una barriada que fue protegida en parte por la última ampliación de las fortificaciones, quedando un buen número de viviendas fuera de los muros, como también sucedió en Micenas. Esta es una de las grandes novedades de Tirinto, pues hasta que las excavaciones de los últimos años han dejado al descubierto una estratigrafía de poblamiento con varios metros de potencia, el recinto norte de la ciudad se interpretó como muros de defensa de un espacio abierto, preparado para refugio de hombres y animales en caso de un ataque. Como en Micenas, de este último recinto parten dos túneles abovedados paralelos hacia el subsuelo de la tierra, con el fin de acceder a los manantiales de agua y garantizar su aprovisionamiento en los períodos de asedio.
lugar
Pequeño puerto marítimo al sur del Líbano, a 65 km de Beirut, la capital. Es la cuarta ciudad más grande del país. En épocas más antiguas se trató de una isla. En la actualidad, cuenta con kilómetros de extensas y bellas playas mediterráneas. Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo han destapado restos de ocupación griega, romana y árabe. Los orígenes de la ciudad arrancan en el tercer milenio. Herodes de Halicarnaso, "padre de la Historia", visitó en el siglo V a.C. el famoso templo de Herakles y los sacerdotes le dijeron que Tiro se había fundado en el 2750 a.C. El santuario fue el regulador de la actividad colonial hasta el extremo occidental, una de cuyas sucursales fue el templo de Cádiz. En realidad, su fundación no se produjo hasta el 1500 a.C. Fue el principal centro de comercio de los fenicios, extendiéndose a través del mundo mediterráneo (Túnez, donde fundaron Cartago en el 814 a.C.) y alcanzando la costa atlántica de Marruecos, donde sus mercaderes establecieron colonias. Fue famosa por el comercio de vidrio y de tinte púrpura. El alfabeto fenicio - adaptado por los griegos alrededor del año 1000 a.C.- fue atribuido a Cadmo de Tiro, y su hermana, Europa, dio nombre al continente. El rey babilonio Nabucodonosor (muerto alrededor del 562 a.C.) sitió Tiro sin éxito durante 13 años; más o menos lo mismo le sucedió a Alejandro Magno (332), quién la atacó por siete meses. Ordenó la construcción de diques de 800 metros para unirla a tierra firme y, de este modo, poder pasar las torres de asedio y catapultas. Para reforzar el ataque hizo mandar 200 navíos desde Chipre. Una vez conquistada, la ciudad fue saqueada y destruida, no recuperando su esplendor hasta época romana. La ciudad se ha visto ocupada con cierta regularidad, pues en ella también se han asentado bizantinos y árabes. En el siglo XVI pasó a formar parte del imperio otomano y, en el s. XIX, del francés. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz importantes restos; de época fenicia (s. IX-VII a.C.), se han excavado 6.000 tumbas. Ya del periodo romano son el Arco del Triunfo, construido en el siglo II d.C. que abre una increíble perspectiva sobre el Hipódromo romano, con capacidad para 40.000 espectadores, siendo considerado el segundo más grande del mundo. También se conservan el acueducto, las termas, el teatro y la necrópolis. El camino sagrado atraviesa la ciudad de lado a lado y ofrece un maravilloso suelo de mosaicos flanqueado por decenas de columnas de mármol. Otro punto de interés son los talleres de artesanía, donde se fabricaba el fino cristal fenicio.
museo
El edificio en el que se encuentra ubicado se construyó entre los años 1842-1845 aunque la fundación de la institución se realizó algún tiempo atrás.El museo sufrió varias modificaciones, como por ejemplo en 1884 cuando fue reconstruido o en 1959 cuando se amplió. Pero el museo no es sólo una importante colección pictórica, sino que además forma parte de un conjunto artístico muy importante del Tirol que contiene, en edificios adyacentes, multitud de ejemplos culturales como medallas, numismática, la biblioteca y algunas recopilaciones de carácter particular. Su configuración arquitectónica interior presenta una estructura de dos pisos más un sótano, en los que se distribuyen cerca de 46 salas desarrolladas entorno a diversas rotondas.En el sótano podemos apreciar una gran maqueta a gran escala de toda la zona del Tirol. En la primera planta y entre las salas I-IX, se encuentra una gran muestra de restos arqueológicos, que están expuestos cronológicamente desde el Neolítico, pasando por el Edad del Bronce o el Hierro, hasta piezas romanas y de invasiones bárbaras (s. VII). En esta misma planta, y haciendo un recorrido muy general, podemos contemplar tallas en madera de época románica o gótica, así como ejemplos de tallas de la escuela primitiva alemana, un retablo de Castel Tirol (Merano), esculturas góticas de Hans Klocker de Bressanone, y Hans Multscher, obras de M. Stöberl e incluso pinturas y esculturas bávaras del s. XVI. Así mismo, a lo largo de las rotondas 4-7 y la sala número 4 de la primera planta, se encuentran expuestas muchas de las tablas realizadas por el Maestro Wilten como por ejemplo: El martirio de San Lorenzo, San Esteban o La muerte de la Virgen. En la segunda planta y entre las salas 16-25, podemos observar varias vitrinas que exponen objetos de vidrio, plata o porcelana del s. XVI, varios autorretratos de M.T. Polak, un Ecce Homo de H. Schmid, varios retratos de santos de S. Kessler, obras de P. Trogerun, una vitrina de objetos eucarísticos como cálices, jarras realizadas en materiales preciosos, datados entre el s. XVII y XVIII, y obras de J.A. Koch, como Macbeth y las brujas y un paisaje. En esta planta, las rotondas de la 26 a la 29 acogen obras del s. XIX de artistas de Austria. En la sala 26 se exponen retratos de Klimt, K. Moser y O. Kokoschka. En las salas 30-32 podemos observar obras posteriores a la Primera Guerra Mundial, del arte del Tirol, mientras que en las estancias 33-37 son expuestas las posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Las salas 38-42 están dedicadas a albergar exposiciones de carácter temporal y obras del arte contemporáneo. La sala 43 contiene entre otros, un Retrato de su padre de Rembrandt, un Paisaje boscoso de A. van de Welde, y otro Paisaje de montaña, de J. Van Amstel. De la estancia 44 destaca la obra de van Goyen Paisaje con dunas, y de la número 45 La Danza de campesinos de P. Brueghel el joven.Y ya para terminar destacaremos la estancia 46 donde se encuentran expuestos un Retrato de Monteverdi de B. Strozzi, El dogo Cicogna de Tintoretto, un Boceto del juicio de Paris de G.B. Tiépolo y un Retrato de C. Migazzi de P. Longhi.
fuente
Tras serle puesta la quilla en 1936, fue terminado, junto a su gemelo el Bismarck, entre 1940-41, siendo los últimos acorazados fabricados por el III Reich de manera completa. Su proyecto se inicio en 1932, comenzando en 1934 el desarrollo del nuevo cañón de 381 mm. Ambos barcos estaban buien construidos, eran robustos y difíciles de hundir. Su manga, muy ancha, facilitaba la instalación de un buen sistema de protección antisubmarina y de una estable artillería. El Tirpitz fue destinado al Atlántico Norte en noviembre de 1941, operación que finalmente fue cancelada. Más tarde se trasladó a Noruega, con la misión de interceptar los convoyes aliados de Murmansk. Fue averiado por la acción de submarinos británicos de bolsillo en septiembre de 1943. Tras ser reparado, en abril de 1944 fue nuevamente alcanzado, esta vez por 14 bombas lanzadas por la aviación británica. Sin dar tiempo a ser reparado, recibió nuevos ataques de la RAF, lo que le dejó fuera de combate. Destinado a ser batería flotante en Trömso, para lo que le instalaron 40 ametralladoras de 20 mm, en noviembre de 1944 fue definitivamente puesto fuera de servicio por el ataque de 36 bombarderos Lancaster británicos, recibiendo tres impactos desde corta distancia.
Personaje Militar Político
En 1865 ingresa en la Armada Prusiana, donde desarrolla su carrera militar. Siempre mostró gran interés por la aplicación de la tecnología en el ámbito del armamento naval. Esta faceta llamó la atención de sus superiores que le ofrecieron un cargo importante en los talleres donde se diseñaban y producían las nuevas armas. El objetivo de este proyecto era potenciar la fabricación propia. En la década de los ochenta, Tirpitz abandona este puesto para proseguir escalando en su carrera militar. En 1890 le nombran jefe de Estado Mayor y siete años después se haría con el ministerio de la Marina. En esta época mantuvo una estrecha colaboración con Guillermo II. Desde este cargo introdujo varias reformas para potenciar el ejército naval, además de incrementar el armamento, los buques, acorazados, cruceros, etc., siempre con la más alta tecnología. Construyó veintiocho submarinos para enfrentarse a los ingleses, cuyo ejército naval era muy superior. En esta carrera armamentística se encontró con la oposición del resto de los militares que criticaban los presupuestos que acaparaba. Defendió la guerra naval. Fue el responsable del hundimiento del transatlántico Lusitania de nacionalidad británica. De los casi 2.000 pasajeros que viajaban, sólo se salvaron 700. El hecho de que 128 fueran norteamericanos provocó que Estados Unidos entrara en el conflicto. En su defensa Tirpitz alegó que el Luisiana transportaba armas. Este hecho le costó su dimisión en 1916.
Personaje Literato
Nacido en Madrid, su nombre auténtico es Gabriel Téllez, siendo Tirso de Molina un pseudónimo adoptado. A los dieciséis años ingresa como novicio, profesando a los veintiuno en los mercedarios, orden en la que ocupará distintos cargos. Varias veces fue condenado al destierro o recibió la prohibición de escribir obra alguna de teatro, todo ello motivado por envidias de rivales literarios o políticos. Sus obras son una excelente representación del mundo de su época, de las costumbres, de la vida. En especial acierta en el retrato femenino, personajes a los que dota de una fuerte carga psicológica. Su temática abarca desde obras religiosas ("Santa Juana, La mejor espigadora, El colmenero divino, El laberinto de Creta), enredos amorosos (El vergonzoso en palacio, Marta la piadosa, Don Gil de las calzas verdes, La gallega Mari-Hernández) o escritos de mayor calado y hondura como El burlador de Sevilla y convidado de piedra o El condenado por desconfiado. En la primera de ellas fija el mito de don Juan, que será más tarde retomado por autores de la talla de Zorrilla, Molière, Mozart, Byron o Shaw. El segundo trata el tema del destino y la salvación del hombre, asunto básico de la mentalidad de la época, con una hondura similar a la de Calderón. Falleció en Almazán en 1648.
lugar
Su historia se remonta a la dinastía de los tamiles y los cholas, que gobernaron la zona desde el siglo X hasta el XVII. Su fundación tuvo lugar en torno a una enorme roca de 80 m. de altura, sobre la que se construyó el Templo de la Roca y un vimana en honor de Tirushiras. Su estructura urbana, de finales del siglo XVII, se caracteriza por ser reticular y por la influencia de los Nayaka. Ya en el siglo XIX, Tiruchilapalli cae en manos de los británicos, que ejercerán su control hasta 1947, año de la independencia. Entre los lugares de interés cabe citar el monasterio jaina de Shittannavasha, situado a 50 kilómetros de la ciudad. El templo de Ranganathaswamy, dedicado a Vishnú, es otro de los lugares más interesantes. Hoy en día, la ciudad vive de la industria textil, el tabaco y las construcciones ferroviarias, sin olvidar las explotaciones mineras y la artesanía. En el ámbito religioso cabe destacar que cuenta con un obispado católico.
Personaje Otros Pintor
Muy cercano a Manet, Fantin-Latour y Whistler, sus trabajos se carcaterizan por recoger los ambientes y personajes del París de su tiempo. Participó de manera activa en la Comuna de 1870, siendo obligado a trasladarse a Ingaterra tras la represión. Empieza un nuevo periodo de su pintura caracterizado por la suavidad cromática y el realismo, alcanzando la popularidad. Una crisis mística le llevó a Palestina, donde estuvo diez años estudiando el Nuevo Testamento que reflejó en su obras, especialmente en la llamada "Biblia Tissot" con la que consiguió importantes ganancias.