Busqueda de contenidos
obra
El estilo de la pintura de Palmaroli supone la continuidad entre romanticismo y el eclecticismo. Sus retratos gozan de la elegancia reclamada por la burguesía que encargaba estas obras, más interesada por las calidades táctiles de las telas que por las expresiones de los personajes. En este caso nos encontramos ante la esposa del pintor. La pareja se casó en 1866, siendo el matrimonio apadrinado por los propios reyes, doña Isabel II y don Francisco de Asís. El retrato se realizó veinte años después, cuando Palmaroli era Director de la Academia Española en Roma.
obra
Sofía Vela y Querol fue una de las cantantes más importantes en la época de Isabel II, sin menospreciar su habilidad como compositora y pianista. Entre 1849 y 1851 será contralto de la Real Cámara; sus participaciones en las funciones del Liceo Artístico y Literario de Madrid aumentarán su fama y el prestigio entre los artistas del Romanticismo. Federico de Madrazo, íntimo amigo de la cantante, la presenta de busto en este espléndido retrato, mirando al espectador y sujetando en su mano siniestra una partitura donde impacta el foco de luz procedente de la izquierda, permitiendo leer las notas debido a la delicadeza del papel. Su rostro es uno de los más acertados en el catálogo del pintor, expresando bondad en la expresión de la modelo. Pero será la iluminación la gran protagonista, modelando gracias a los contrastes lumínicos, otorgando cierto aspecto romántico a la cantante. El dibujo es tan perfecto que provoca un aspecto real en la dama, especialmente en el cabello y en el bordado del cuello, destacando la calidad de las arrugas de la manga. El colorido oscuro aporta cierta intimidad que podría relacionarse con el Velázquez madrileño.
acepcion
En la antigua Grecia, sistema filosófico de ideas paradójicas y discurso persuasivo. Vivió su máximo esplendor en el siglo V a.C., ante la crisis del espíritu griego.
acepcion
Superficie inferior de un dintel y, en general, de cualquier elemento horizontal corrido.
Personaje
Literato
A los 17 años Sófocles participó en el teatro como director de un coro que cantaba la victoria griega en Salamina. Su primer triunfo en los concursos dramáticos atenienses se produjo a los 29 años, derrotando a Esquilo. Su amistad con Pericles le abrió las puertas de la política, consiguiendo varios cargos en el gobierno de la ciudad: estratega en dos ocasiones (441 y 428 a.C.) y próbulo en 413 a.C. En su faceta como escritor destacarán la gran cantidad de tragedias escritas: más de 120 aunque sólo conservamos siete: Edipo Rey, Antígona, Electra, Ayax, Las Tarquinias, Filoctetes y Edipo en Colonna. Las novedades aportadas por Sófocles a la tragedia son fundamentales, según nos cuenta Aristóteles: elevó a 15 el número de miembros del coro, introdujo al tercer actor y estableció la diferencia entre los dramas independientes y las tetralogías. En sus obras el héroe se enfrenta a los dictados de los dioses, aceptando la victoria del destino guiado por éstos. Los personajes tienden a ofrecer una retorcida personalidad que contrasta con el estilo claro del escritor.