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obra
El tríptico de Dresde consta de la Anunciación en su parte exterior, cerrado, y de tres tablas interiores: las dos alas laterales con el donante en una, y Santa Catalina en la otra, y la Virgen con el Niño en el centro. Esta es el ala izquierda, con el donante arrodillado ante María. San Miguel, el arcángel guerrero, le presenta a la Virgen, probablemente porque el donante también se llamaba Miguel. La identidad del donante no ha conseguido ser desvelada, aunque por los escudos que aparecen parece probable que se trate de un miembro de la familia Gustiniani.
obra
"Entretanto se trabó una batalla grande en el cielo: Miguel y sus ángeles peleaban contra el dragón, y el dragón con sus ángeles lidiaban contra él: Pero éstos fueron los más débiles, y después no quedó ya para ellos lugar ninguno en el cielo."Así describe San Juan su visión de la lucha entre el Bien y el Mal, después de que el dragón tratase de devorar al hijo que habría de gobernar el mundo. Durero realiza en esta xilografía una descripción minuciosa del pasaje bíblico, uno más de los que el artista adaptó en imágenes para una edición del Apocalipsis de San Juan, según las circunstancias que se explican en el comentario a San Juan y los 24 Ancianos.Durero plantea la visión divina elevada sobre el mundo terrenal, botín que se disputan el ejército de los ángeles capitaneado por San Miguel contra el dragón de siete cabezas y sus demonios.
Personaje Político
Miembro de una familia acomodada, inició sus estudios en el Real Instituto Asturiano de Gijón para continuar en la Universidad de Oviedo. Ingresó en batallón de Voluntarios de Aragón en 1805, siendo ascendido a subteniente en el de Voluntarios del Estado. Participó en la Guerra de la Independencia pero fue hecho prisionero y trasladado a Francia. Liberado en 1814, ingresó en el regimiento de Asturias. Ascendió a segundo comandante en 1819 y participó en la Conjuración del Palmar por lo que fue arrestado en el castillo de San Sebastián de Cádiz. A pesar de su apresamiento, participó en la sublevación de Riego (1 de enero de 1820) y ocupó el ministerio de Estado durante el Trienio Liberal (1820-1823). La invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis será combatida en algunas zonas, participando San Miguel junto a Espoz y Mina en la defensa de Cataluña. Hecho prisionero, fue trasladado a Francia y puesto en libertad en 1824, instalándose en Londres donde colaboraría con algunos periódicos. En 1830 se traslada a Francia intentando penetrar en España por Cataluña pero el plan fracasó. Cuatro años después regresa a Madrid definitivamente, fundando el "Mensajero de las Cortes". Participó activamente en la Primera Guerra Carlista, ascendiendo a capitán general de Aragón. Entre agosto y diciembre de 1838 fue ministro de Marina, Ultramar y Guerra en el gabinete Bardají, continuando su carrera política como diputado durante la regencia de Espartero. En 1851 será elegido senador vitalicio y miembro de la Academia de la Historia -escribió entre otros estudios "Historia de Felipe II, rey de España"- alcanzando la presidencia de dicha academia en 1853. Durante el bienio progresista será ascendido a capitán general del ejército, siendo agraciado con el ducado de San Miguel por Isabel II.
obra
En el monasterio de San Millán de la Cogolla quedaron trece relieves en marfil de la primitiva arqueta que contenía las reliquias del santo. Aquí podemos observar una de las piezas en las que se representa al santo -en el centro- acompñado de sus discípulos Aselo, Geroncio y Sofronio. San Millán viste ropas sacerdotales de época visigoda mientras que sus discípulos portan hábitos de monje. Es una clara representación del santo como padre y como maestro.
lugar
El origen del pueblo se remonta al siglo VI. Está ligado al nombre de un pastor de Berceo, llamado Emiliano o Millán, que decidió retirarse a hacer vida ascética en una cueva. Posteriormente fundó un cenobio con seis arcos de herradura visigodos y, al menos, once cuevas. Más tarde alcanzó fama como hacedor de milagros y a su muerte, en el año 574, reyes, nobles y pueblo llano comenzaron a venerarlo como el santo eremita. En su sepulcro se construyó en el año 984 una iglesia, la del monasterio de Suso. Los reyes de Navarra siempre protegieron el monasterio, concediéndole privilegios y donaciones. A comienzos del siglo XI fue saqueado e incendiado por las tropas de Almanzor; sus efectos, a pesar de la reconstrucción de Sancho el Mayor, todavía son visibles. Hacia el año 1053, el rey García el de Nájera quiso trasladar los restos del santo al monasterio de Santa María la Real de Nájera. Según se cuenta, los bueyes que lo transportaban se negaron a tirar del carro, parando en un lugar situado mil metros más abajo del monasterio. Allí se levantó el monasterio de Yuso, por orden del rey. En su entorno surgió el pueblo de San Millán. Sin embargo, del primitivo edificio no quedan restos, ya que fue ampliamente reformado entre los siglos XVI y XVIII. Durante toda la Edad Media, a pesar de quedar fuera del Camino de Santiago, el monasterio de Yuso fue visitado frecuentemente por los peregrinos de la ruta jacobea. Se convirtió en un trascendental foco de la cultura medieval, porque en él apareció la más antigua manifestación escrita conocida del idioma castellano. Se trata de un documento conocido como Códice 46 y fechado en el año 964. Tres siglos más tarde, otro monje de San Millán, Gonzalo de Berceo, utilizó el castellano en su famosa obra literaria Los Milagros de Nuestra Señora. En 1833 el municipio dejó de pertenecer a la provincia de Burgos y se integró en la de Logroño. Tras la Desamortización eclesiástica, se abandonaron las dependencias monásticas. En la actualidad el monasterio de Yuso está habitado por agustinos recoletos, que lo ocuparon en 1878. Los cultivos principales son la huerta y los viñedos.Desde el punto de vista artístico, la primera visita recomendada es la del monasterio de Suso. También pueden verse las cuevas del primitivo eremitorio. Durante el siglo XI, toda la estructura mozárabe de la iglesia se remodeló conforme al emergente estilo románico. Hay otro aspecto fundamental que centra el interés de San Millán, que es el de su condición de cuna de la lengua castellana. Las primeras muestras escritas de esta lengua tienen su origen aquí y este hecho constituye por sí solo un argumento fundamental para su visita.
Personaje Religioso
Durante su adolescencia trabajó con su padre en el campo, guardando el rebaño. Cuando cumplió 20 años se trasladó a los riscos de Bilbilis donde fue discípulo del anacoreta San Felices. Tras esta experiencia inició su retiro en los montes Distercios y luego en la Cogolla. En tiempos del monarca godo Atanagildo, fue nombrado obispo de su pueblo por el obispo de Tarazona. Su generosidad con los necesitados despertó la ira del resto de los clérigos, que le acusaron de gastar sin control el dinero de la iglesia. Por esta razón fue destituido de su cargo. Millán decidió retirarse a una gruta, sobre la que había un antiguo monasterio. Allí, comenzó a recibir discípulos que bautizaron el lugar como San Millán de la Cogolla. Del monasterio que aquí se hallaba hay que destacar su biblioteca, desde donde se llevó a cabo una intensa labor cultural. Cuando murió con 101 años, este lugar se convirtió en un importante lugar de peregrinación. Por orden de García el de Najera se levantó un nuevo monasterio en el mismo lugar. Uno de sus discípulos, Citonato, trasmitió a San Braulio de Zaragoza la vida y obra del santo y éste la escribió en latín.
obra
Fray Ambrosio Gómez era el abad del monasterio de San Millán de la Cogolla cuando fray Juan Rizi llegó a esta abadía en 1653. El nuevo abad fue el promotor de la decoración de la iglesia, especialmente el gran retablo que reivindica para san Millán el patronazgo de España por sus ayudas en la Reconquista. El retablo está presidido por el lienzo de San Millán en la batalla de Hacinas, una obra concebida con un impetuoso movimiento y un brillante colorido.
obra
San Nicolás de Tolentino ocupaba el compartimento lateral derecho del Políptico de San Agustín, junto a San Juan Evangelista. Su amplia figura se sitúa ante una balaustrada de fina decoración renacentista y un cielo azulado en el que parece un sol dorado, en sintonía con la aureola que rodea la cabeza del santo, el canto del libro y la pared. Estas referencias al pan de oro constituyen una ligera alusión al mundo gótico quizás derivadas de las exigencias del propio cliente. La luz baña la figura y destaca los pliegues de sus ropajes, interesándose por exaltar el rostro con la suficiente expresividad para que sobresalga ante sus compañeros. Su brazo derecho en actitud de bendecir y la mano izquierda portando el libro acentúan el gesto del santo y otorgan cierta sensación de perspectiva a la imagen.
lugar
Cuando el peregrino atraviesa esta villa de 60 habitantes, abandona definitivamente la provincia de Palencia. Además de su iglesia parroquial, en sus tiempos contaba con un hospital para peregrinos, situado al final de la calle Mayor, del que nada queda. Desde esta población se llega a Sahagún de Campos.