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termino
acepcion
Según el esquema de la teoría evolucionista postulada por L.H. Morgan en el siglo XIX, salvajismo es el primer estadio de la evolución cultural de los grupos humanos, al que siguen barbarie y civilización, respectivamente. En este estadio, que a su vez subdivide en inferior y superior, las sociedades viven de la caza y la recolección y tienen formas sociales rudimentarias.
acepcion
En el esquema evolucionista de L.H. Morgan, el salvajismo inferior es la fase culturalmente menos avanzada de la primera etapa de la evolución cultural humana, que pasa por salvajismo, barbarie y civilización. Se caracteriza por una economía de subsistencia basada en la recogida de animales salvajes, la propiedad comunal de los recursos en el seno de pequeñas hordas nómadas y la promiscuidad.
acepcion
En el esquema evolucionista de L.H. Morgan, el salvajismo superior es la fase culturalmente más avanzada de la primera etapa de la evolución cultural humana, que pasa por salvajismo, barbarie y civilización. Se caracteriza por la invención del arco y la flecha, la prohibición del matrimonio entre hermanos y la filiación matrilineal.
Personaje Arquitecto
Discípulo de Canevari, intervino en la capilla de San Juan de la catedral de Lisboa. Con Bernini trabajó en el Palacio de Odescalchi. Al comienzo de la década de los años treinta se presenta al concurso para ejecutar la Fontana di Trevi y resulta ganador. Esta fue una de las grandes realizaciones que culminaron el barroco romano. En esta obra, donde el agua juega un papel fundamental, surgen tritones, caballos marinos y otras figuras que quedan plenamente integradas en el marco arquitectónico. Todo ello se traduce en un conjunto dinámico y lleno de fuerza y vigor.
Personaje Pintor
Cecchino Salviati, que era su verdadero nombre de pila se inició en el arte de la mano de Baccio Bandinelli y luego completó su educación con Andrea del Sarto. Cumplidos los veinte años se traslada a Roma, para formar parte del círculo de artistas que trabajan para el cardenal Giovanni Salviati. Sus manifestaciones iniciales evidencian ciertas repercusiones de la obra de Rafael, de quien Salviati fue un gran admirador. Prueba de ello es La visitación de San Giovanni Decollado o La Anunciación de San Francisco a Ripa. Diez años después vuelve a Florencia, donde interviene en los preparativos para la boda de Cosme I y Leonor de Toledo. Más tarde se traslada a Venecia y colabora con Giovanni da Udine. Salviati, proseguiría su tour por las ciudades de Bolonia, Verona y Parma, entre otras. En 1543 regresa a su ciudad natal y se hace cargo de la decoración de las pinturas murales de la Sala de la Audiencia del Palacio Vecchio. Su posterior legado romano se compone de murales que decoran espacios como la capilla del Paladio, el Palacio de la Cancillería, o el refectorio de San Salvador in Lauro, entre otras obras. De su producción profana cabe citar los ciclos conmemorativos que realiza al fresco en las Salas de la Audiencia. Algunas de estas escenas fueron concluidas por Tadeo Zuccari. Otro capítulo importante son sus dibujos, donde refleja con gran elegancia las costumbres de la época.
museo
La Residenzgalerie de Salzburgo, es una galería de arte localizada en el Alte Residenz de Salzburgo, la antigua residencia del arzobispo de Salzburgo. Tiene su origen en el siglo XVI, aunque se estableció como museo después de la Primera Guerra Mundial. Incluye obras de pintores del Barroco Europeo, como Rubens, Brueghel o Rembrandt y de pintores austriacos.
Personaje Escultor
Su educación transcurre en el taller de su progenitor, Nicolás, que también se dedicaba a la escultura. A lo largo de su trayectoria profesional siguió las pautas del rococó. Sus obras a la vez que cultas, estaban impregnadas de gran carga popular. En la década de los años treinta le encargaron el retablo mayor la iglesia del hospital de San Antón en Murcia. Desde este momento se convierte en uno de los artistas más solicitados por la Iglesia. Entre sus creaciones más célebres destaca el grupo exento que ejecuta para la iglesia de San Miguel, o el crucifijo del convento de San Francisco en Orihuela y el que esculpió para la catedral de Murcia. También son dignas de mención las figuras que realiza para las iglesias de San Andrés, San Bartolomé y San Jerónimo de Murcia. Su prestigio como escultor alcanzó sus cotas más altas con los pasos procesionales, realizados en madera policromada. Por otra parte, sus belenes le convirtieron en uno de los escultores más populares del momento. Fernández Caro y Roque López destacaron entre el elenco de sus discípulos.