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Personaje Militar Político
Hijo de Carlos III, duque de Saboya, y Beatriz de Portugal, Manuel Filiberto recibió, gracias al protectorado de Carlos V, una amplia formación militar en Worms. Pronto participará en campañas, concretamente en las luchas contra los miembros de la Liga de Smalkalda, tomando parte, más adelante, en las luchas contra los franceses en Piamonte y poniendo sitio a Metz. Será en 1553 cuando herede el ducado de manos de su padre, aunque estaba prácticamente en manos francesas. Ese mismo año recibe el nombramiento de lugarteniente y comandante supremo de las fuerzas imperiales en los Países Bajos, asumiendo el cargo de gobernador de esa zona dos años más tarde. Manuel Filiberto será uno de los principales artífices de la victoria española en la batalla de San Quintín, consiguiendo recuperar las tierras de su ducado de manos francesas gracias a la paz de Cateau-Cambresis (1559) así como se establece el matrimonio con Margarita de Valois, hermana de Enrique II. Una vez recuperado el territorio saboyano, Manuel Filiberto iniciará una fundamental labor de restauración de su ducado, germen del vital papel de Saboya en la historia italiana.
lugar
El campamento de refugiados palestinos de Sabra, situado al oeste de Beirut, ha pasado a la historia por su trágico destino durante la Guerra del Líbano que enfrentó a israelíes y palestinos a partir de 1982. El 16 y 17 de septiembre de ese año, Ariel Sharon, por entonces ministro de defensa israelí, ordenó el cerco del campamento de refugiados de Sabra y el exterminio de los que en él vivían, cerca de cuatro mil personas. La matanza no se paró sólo en Sabra, sino que se extendió también al campo contiguo de Shatila, donde se llevó a cabo el mismo exterminio. El origen de Sabra y Shatila debemos buscarlo en el año 1949, cuando miles de árabes huidos de la guerra civil se asentaron al oeste de Beirut, capital de Líbano.
Personaje
La filósofa Oliva Sabuco de Nantes y Barrera nació en Alcaraz (Albacete), fue hija de Francisca Cózar y del médico Miguel Sabuco, los dos últimos apellidos los tomó de sus madrinas. Aunque nunca fue a la Universidad, recibió formación de importantes intelectuales de la época, por lo que bebió tanto de las fuentes de la academia como del saber popular. En 1580 contrajo matrimonio con Acacio de Buedo, y falleció en fecha desconocida posterior a 1629. Su obra más prestigiosa Nueva Filosofía de la Naturaleza del Hombre fue publicada por primera vez en 1587 y se ha reeditado numerosas veces y en diferentes idiomas; Sabuco se la dedicó al rey Felipe II a quien ruega "como caballero de alta prospicia favorezca a las mujeres en sus aventuras". Esta obra presenta un gran interés para la historia de la medicina y la psicología, así como para la filosofía y política. Su título completo es "Nueva Filosofía de la Naturaleza del Hombre, no conocida ni alcanzada por los grandes Filósofos antiguos, la cual mejora la Vida y la Salud humana y está compuesta por varios tratados a modo de diálogos platónicos entre pastores". Según el estilo de la época, dos pastores formulan preguntas a un tercero para ir así desvelando el pensamiento de la autora. En coloquio del conocimiento de sí mismo, Oliva Sabuco da normas para evitar las enfermedades y prolongar la vida, pues consideraba que la medicina tradicional debía ser superada. Sabuco no otorgó primacía al corazón como órgano central del cuerpo humano sino al cerebro. El segundo coloquio es un tratado de Filosofía de la Naturaleza y Cosmología. Y el tercer coloquio llamado "De las cosas que mejorará este mundo y sus repúblicas", es un tratado muy actual de contenido político-social. Oliva Sabuco recibió numerosos elogios valorando el contenido científico y filosófico de su obra. En palabras del fraile Feijoo, Sabuco es precursora de Descartes "al constituir el celebro como único domicilio del alma racional" y Lope de Vega llegó a llamarla Décima Musa. (Vid. ROMERO, Rosalía: Mujeres Pioneras: Oliva Sabuco, pensadora del Renacimiento español, colección "La historia no contada".)
obra
Verdaderamente resulta difícil creer que este Sacamuelas es obra de Caravaggio. En toda la producción del artista los cuadros de género están revestidos de una dignidad que parece representar una escena de alto significado y no un vulgar alboroto de taberna (recordemos laPartida de Cartas o la Buenaventura). Caravaggio utilizó modelos de personas absolutamente vulgares e incluso miserables, pero los vestía de santos y vírgenes. Sin embargo, aquí aparece una escena en la que un antecesor de los dentistas trata de arrancar una muela a su "víctima", entre gritos, aspavientos y la curiosidad morbosa de los congregados por el espectáculo. El estilo técnico de Caravaggio sí está presente en el modo de iluminar e incluso en el tipo humano de la vieja que asoma por un lado (semejante a la vieja sirvienta de Salomé). Pero el asunto es absurdo en el autor, que siempre trata en el fondo de sus lienzos la esencia de lo divino y su presencia en el mundo terrenal. Aquí no hay nada divino, tan sólo anecdótico.
obra
La pintura de género aparece con fuerza durante el Barroco, en Italia y sobre todo Países Bajos. La pintura de género muestra momentos y costumbres de la vida cotidiana en el ámbito de los pintores, que se aproximan de ese modo al documento histórico y con frecuencia realizan alegorías moralizantes. Caravaggio ya había tratado el tema del Sacamuelas anteriormente y la escena está llena de comicidad y grosería. El rostro del practicante es pavoroso, vulgar, con un gesto de fuerza casi brutal. El paciente se debate con grandes aspavientos, sangrando, mientras un grupo de desposeídos asiste con gran satisfacción al espectáculo. El trasfondo es de múltiples lecturas, desde una visión crítica de la situación de la medicina en aquellos momentos, en que la practicaban charlatanes y prestidigitadores, hasta la visión del prójimo, reducido al espectáculo para sus congéneres que probablemente, también pasarán en algún momento de sus vidas por tal trance.
termino
acepcion
Voz maya que designa un camino o calzada que comunica distintas partes.
Personaje Pintor
Pintor y dibujante italiano, nacido en Nettuno en el último año del siglo XVI. Trabajó durante el Barroco italiano. Dibujante al estilo clásico, se le considera el nexo de unión entre el Alto Renacimiento de Rafael y el Barroco de corte clasicista que se empleó en la decoración italiana de interior, y en la corte francesa. Rival de Pietro da Cortona, su mejor alumno fue Carlo Maratta. Su calidad como dibujante era compatible con la dedicación a la arquitectura, actividad en la cual también resultó un artista sobresaliente. También tuvo relación con la escultura, puesto que durante su etapa de formación estudió con los escultores franceses Algardi y Duquesnoy, de los cuales aprendió a representar el sentimiento o la emoción en una sola figura de fuerza poderosa. Fue por este camino por el cual se inició su rivalidad con Cortona, puesto que aquel defendía la abundancia de figuras para explicar una escena, mientras que Sacchi se inclinaba por el orden y la sobriedad, que sólo podía alcanzarse con pocas figuras correctamente equilibradas en el espacio pictórico. Llevadas a la práctica ambas teorías, ha de reconocerse que los frescos de Sacchi resultan de una pesadez solemne que Cortona supera fácilmente con esplendor.
lugar
contexto
Una clase diferente de sacerdocio entre los incas lo constituían las acllas o mujeres escogidas. Suponían una especie de noviciado femenino estructurado al margen de la jerarquía masculina. Cada año, el Inca hacía que se reuniera a las jóvenes de todos los pueblos del Imperio y mandaba a sus funcionarios que seleccionara a algunas de entre ellas. Parece ser que la extracción social de estas mujeres era de entre los ayllus excedentarios de población y que las elegidas pasarían a residir en una especia de conventos llamados aclla wasi, donde recibían una educación especial a cargo de matronas (mamacunas) expertas. Las jóvenes eran elegidas antes de entrar en el grupo de edad de los purej y ya a los 10 ó 12 años se encargarían de preparar la chicha (bebida) del Inca y tejer sus vestidos y los de la Coya. A esta edad son interrogadas por el Sumo sacerdote, se les corta el pelo y se visten de un modo diferente, pasando a un noviciado superior de tres años de duración. Durante este periodo reciben instrucción de tipo civil: hilan, tejen, cocinan, preparan bebidas y aprenden enseñanzas de tipo religioso, como ordenar los objetos sagrados o cuidar el templo de los santuarios. Acabada esta etapa eligen entre continuar la vida civil, siendo entregadas por el Inca en matrimonio a los principales señores del Imperio, o bien permanecer en la vida religiosa, dedicándose al culto al Sol. En cualquier caso, estas muchachas han de pasar a formar parte de uno de estos grupos: - Yurac aclla, que permanecen siempre célibes. - Vayru aclla, esposas principales de los nobles. - Paco aclla, esposas de los curacas. - Yana aclla, criadas de las primeras y esposas de los yanas. Sólo unas pocas de las muchachas escogidas quedaban en estado de virginidad y se dedicaban al culto solar y a confeccionar tejidos para el Inca de por vida. La mayoría de las jóvenes eran entregadas por éste a sus súbditos o bien él mismo las desposaba y las incluía en su harén. El papel político de esta casta o grupo parece ser importante pues, al ser entregadas por el Inca a los nobles y principales se aseguraba su fidelidad, regulando las relaciones internas de los curacas sometidos. Del mismo modo, las destinadas a ser desposadas por los servidores (yana) supondrían una compensación valiosa para estos por su trabajo. A decir de C. Bravo, "el Estado Inca institucionalizó esta tradición para disponer de una mano de obra ajena a la rígida organización decimal, que pudiera ser adscrita al servicio de las tierras que concedía con frecuencia a los curacas, y las que adscribía al culto de las panacas y el Sol". Adscritas a un templo solar, vivían en edificios siempre anejos a ellos, en las afueras del Cuzco. La Relación de las costumbres antiguas atribuidas a los naturales del Pirú afirma que estas mujeres escogidas "eran esentas, inviolables; y si cuando ellas pasaban por la calle acompañadas de sus criados y guarda, se acogía a ellas algún delincuente, no le podía prender la justicia". El mismo Antonio de Herrera refiere el siguiente episodio: "... y que en Caja vio (el capitán enviado por Pizarro como adelantado) una case grande, cerrada de tapias a manera de fortaleza, en la cual entendió que había mucho número de mujeres hilando y tejiendo ropas para el ejército real, sin que estuviesen con ellas más de los porteros, para su guarda, y que en la entrada del pueblo vio ciertos indios ahorcados por los pies; y entendió que por haber entrado uno en la casa a dormir con una mujer de aquel recogimiento, mandó el inga hacer aquella en él y en los porteros". C. Bravo señala las repercusiones psicológicas negativas que para estas muchachas debía significar el ser escogidas, lo que comporta la separación de su grupo familiar y la pérdida de los derechos de herencia de las tierras o los beneficios de reciprocidad. Sin embargo, señala también que recibían como contraprestación -al igual que las yanaconas- la exención de tributar y de realizar cualquier trabajo obligatorio en las obras públicas. Finalmente, cabe destacar cómo la institución de las mujeres escogidas fue objeto de una atención preferente por parte de los cronistas españoles, lo que derivó a veces en una total desinformación y confusión, cuando no en una idealización y alejamiento de la realidad. El motivo tal vez fuera porque los primeros españoles quedaron deslumbrados por el número y la función de éstas mujeres, o bien porque, a pesar de existir una institución similar en la religión católica, las mujeres escogidas incas eran dadas por esposas una vez concluían su aprendizaje, contrariamente al celibato de por vida de las monjas cristianas. Posiblemente en los cronistas y conquistadores se produjo la asociación de las mujeres escogidas incas con las vestales romanas aunque también, en aquellos hombres asombrados por paisajes y gentes desconocidos, se produjera un lógico deslumbramiento cuando "aquellas mujeres hermosas sacaron chicha en vasos de oro" (Herrera).