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Personaje Científico
Desempeñó la tarea de representar a España ante la Sociedad de Naciones y hasta el estallido de la Guerra Civil actuó como embajador en Estados Unidos. A partir de esta fecha se exilia en Gran Bretaña. En los años sesenta, encabezó la oposición a Franco y cuando el dictador murió regresó a España. En 1976 recuperó el sillón de la Real Academia Española, que se le había designado en 1936. De su faceta como historiador, es digna de mención su obra sobre "España y su imperio colonial". También realizó críticas literarias y ensayos como "Guía del lector del Quijote". Dentro de sus escritos filosóficos y políticos destaca la defensa de la democracia. Es autor de novelas como "El corazón de piedra verde" y "Guerra en la sangre", donde relata la historia de Latinoamérica.
obra
Posiblemente con motivo del matrimonio entre Maddalena Strozzi y el rico comerciante Agnolo Doni en 1504 se realizó este retrato doble que formaría un díptico. La joven aparece en primer plano, vestida con sus mejores galas y portando ricas joyas como el colgante con una poderosa perla y los anillos. Se recorta ante un paisaje donde observamos un árbol típicamente umbro y una villa de campo rodeados de montañas, obteniendo un significativo efecto de perspectiva. Rafael se ha centrado claramente en el rostro de la dama y en la expresión que manifiesta, interesándose por sus ojos que se dirigen a un lateral. Las manos se convierten en otro importante foco de atención, conjugando calidades y expresividad para crear uno de sus mejores retratos. La opulencia de la modelo queda reflejada contundentemente al conseguir un efecto volumétrico de gran belleza, reforzada por el amplio escote que también observamos en La embarazada o la Dama con Unicornio. La influencia de Leonardo está presente, acercándose a la famosa Gioconda. Un seguidor tardío de Sanzio pintó en el reverso de la tabla un episodio del mito de Decaulión y Pirra referido al salvamento de ambos del cataclismo, temática que también aparece en el reverso del retrato de su marido.
obra
Ingres retrató numerosas veces a su joven esposa Madeleine Chapelle, pero este es uno de los más bonitos dibujos que le dedicó. La personalidad de Madeleine la convirtió en la compañera ideal de Ingres, que tuvo muchos problemas para rehacerse tras su muerte. Madeleine posó abundantemente para el pintor, que la usó como modelo para la Fornarina, sus odaliscas y bañistas, etc. En este dibujo la joven se encontraba embarazada de su primer hijo, que desgraciadamente murió en el parto y le impidió volver a quedar encinta.
obra
Cuando Ingres partió de París hacia Roma, gracias a la beca que había obtenido en el Salón Oficial de 1801, estaba comprometido con Julie Forestier. Mantuvo la relación durante varios meses, escribiendo a su padre y a ella, a quien además envió algunos dibujos con apuntes de su viaje. La distancia y las novedades probablemente le llevaron a romper su noviazgo inicial, para trasladar sus intereses a la hija de un arqueólogo, con quien había trabado amistad en Roma. Además, este arqueólogo era amigo del escultor neoclásico Thorvaldsen, a quien Ingres admiraba. Sin embargo, tampoco cuajó la relación con su segunda novia. Por fin, a los 33 años y tras una breve amistad epistolar, Ingres contrajo matrimonio con Madeleine Chapelle, que se alejaba de sus anteriores relaciones procedentes de familias cultas y cercanas al mundo del arte. Ella era una sencilla modista. Sin embargo, constituyó para el artista su más firme apoyo a lo largo de toda su vida. Posó para muchos de sus lienzos y sus rasgos pueden reconocerse en algunas figuras de odaliscas. La estabilidad que Madeleine proporcionó al hogar del pintor fue tan básica para el desarrollo profesional de Ingres que la muerte de ella en 1849 le sumió en un período de inactividad.
obra
La joven que vemos retratada por Manet era la hija del propietario del restaurante "Père Lathuille", muy frecuentado por el pintor debido a su cercanía al café Guerbois, siendo el lugar que encontramos en el lienzo titulado Pareja en el Père Lathuille. La muchacha siempre negó haber posado para Manet por lo que debemos considerar que emplearía como modelo una fotografía o su propia imaginación. El gesto melancólico de la señorita es el elemento más impactante del retrato, destacando sus tristes ojos oscuros. Viste un escotado traje de gasa blanca - recordando en este aspecto a Whistler - que contrasta con el color crudo del fondo sobre el que se recorta la figura. La factura abocetada y los rápidos trazos indican la cercanía del maestro al Impresionismo, aun cuando se mantuviera independiente.
obra
Las obras pictóricas de Girodet son una muestra de de la via que tomó el clasicismo francés en las últimas décadas del siglo XVIII, donde se mezclan las formas neoclásicas con elementos estilístico que proceden de la obra de Rafael, alejándose, por tanto, de la severidad y el rigor neoclásico de David.
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En el verano de 1880 Mlle. Marguerite - hermana menor de Madame Julles Guillemet - visita a Manet en Bellevue, lugar al que se había desplazado el pintor para someterse a una nueva cura que aliviase sus enfermedades. La atractiva joven posará en algunas ocasiones para el maestro como en este bello dibujo, en Muchacha delante del mar o Muchacha en un jardín. En esta sensacional obra - ejecutada rápidamente en una página de un cuaderno de croquis - Manet ha sorprendido a su modelo adormilada en el jardín, realizando un estudio directamente del natural. Su trazo es firme y seguro, demostrando su facilidad a la hora de dibujar, alentada desde su estancia en el taller de Couture.
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En abril de 1876 Renoir presentaba 15 obras a la segunda exposición de los impresionistas, recibiendo una dura respuesta de la crítica. A finales de verano su golpeada moral se recupera ligeramente al recibir el encargo de elaborar algunos retratos, entre otros el de mademoiselle Muller, uno de los más sensuales de esta primera etapa. La modelo aparece en primer plano, vistiendo un traje blanco que permite contemplar un amplio escote y los hombros, jugando con su larga cabellera con la mano izquierda. La figura se recorta ante un fondo neutro oscuro que realza la brillantez de su blanquecina piel, recibiendo un potente foco de luz procedente de la izquierda que recuerda a los retratos pintados por Tiziano. La novedad la encontramos en la proyección de sombras coloreadas típicas del impresionismo, mientras que la pincelada rápida y abocetada enlaza con la escuela veneciana del Renacimiento. Ante la ausencia de detalles en el vestido, uno de los centros de atención del retrato lo encontramos en el rostro, cuyo tímido gesto indica la personalidad retraída de la modelo.
obra
La clientela de Ingres en este momento estaba firmemente establecida. Su fama había recorrido todos los círculos sociales de París y los clientes del pintor le presentaban nuevos clientes. Así trabó conocimiento Ingres con la familia Panckoucke. La madre, Cécile Bochet, pariente de la familia Marcotte y la familia Ramel (la de su esposa Delphine), le pidió al pintor que retratara a su hija Cécile Marie. Madame Bochet ya había sido retratada por Ingres en Roma, en el año 1811. Mademoiselle Panckoucke se convertiría años después en madame Tournouër.
obra
Se trata de una de las numerosas versiones del retrato que hizo Constantin Brancusi de la célebre bailarina. Con su característica depuración de las formas, su obra se basa en el conocimiento del material, proponiendo la búsqueda de la esencia, influido seguramente por el pensamiento oriental que conocía a través de del libro del monje tibetano del siglo XI, Milarepa.