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acepcion
Son los cuatro genios en forma de momia. Imset se representa con cabeza humana, Hapy con cabeza de baduino, Duamutef con cabeza de chacal y Qebehsenuf de halcón. Cada uno protegía un vaso canopo con las vísceras del difunto.
obra
El gusto por lo japonés se había impuesto en la sociedad europea de finales del siglo XIX, sobre todo en Francia. Los burgueses decoraban alguna de las habitaciones de sus casas a lo oriental y los pintores buscaban en las estampas japonesas su fuente de inspiración, como harán buena parte de los Impresionistas. Fortuny también se siente atraído por lo oriental desde el punto de vista decorativo, por eso sitúa a sus dos hijos - María Luisa y Mariano - jugando en un salón decorado en un estilo oriental, con sus típicas estampas. Su afición por lo cotidiano le hace representar la escena como si el espectador estuviera presente. Sin olvidar su estilo preciosista y minucioso con el que ha alcanzado la fama, la temática empleada hace que la imagen parezca diferente de lo que Fortuny nos tiene acostumbrados. Al realizarse durante el verano de 1874 supone una especie de desintoxicación del pintor, harto ya de los cuadros de casacón que tanta demanda y éxito estaban obteniendo.
termino
acepcion
Serie horizontal de ladrillos o piedras en un muro o bóveda.
obra
Las actividades de tres brujas alcahuetas - identificadas como las Parcas - protagonizan este capricho con el que Goya inicia su referencia al mundo de la brujería, que, junto a la prostitución, se convierten en los dos principales temas de la serie.
obra
Por desgracia, la obra de Bécquer no es muy amplia debido a su temprana muerte, con 37 años. Sus trabajos no se quedan en la crónica superficial de los demás miembros de la escuela costumbrista sevillana, sino que impregnó sus obras de mayor hondura narrativa, gracias a su estancia en Madrid donde convivió con los románticos madrileños y los clasicistas, ampliando sus miras artísticas y desarrollando un estilo particular de elevada calidad.
obra
Courbet presentó al Salón de París de 1853 tres obras: Los luchadores, las Bañistas y la Hilandera dormida. Fueron colocadas en el centro de la galería principal por lo que atrajeron la atención del público. La hilandera fue la más admirada mientras que sus compañeras recibieron fuertes críticas. Observamos a una muchacha durmiendo - pudiendo servir de modelo una de sus hermanas, Zoé o Zélie - junto a una rueca. El ambiente que la envuelve es oscuro, quizás a una hora avanzada del día, recibiendo un foco de luz procedente de la derecha que acentúa sus rollizos mofletes colorados. Viste como una campesina, eliminando todo el idealismo para representar una imagen de la vida real. No olvidemos que la única fuente de inspiración del Realismo debe ser la directa observación del natural lo que trae consigo la implicación social del artista. La ejecución es perfecta, destacando el dibujo y el colorido empleados. Los especialistas ofrecen diversas posibilidades en cuanto a su interpretación; algunos aprecian una referencia a la mujer objeto llegando a encontrar un sentido fálico en la rueca. Alusiones a la pereza o al agotamiento también se barajan como hipótesis del significado de esta obra en la que Courbet recuerda a la pintura barroca holandesa por su intimismo.
Personaje Escultor
Durante su juventud realiza un viaje a Roma y entra en contacto con Von Marées, pintor de profesión, y el literato Fiedler. Este encuentro determinaría en el futuro su trayectoria artística y su faceta como crítico. A finales de la década de los años noventa vuelve a su país natal y se instala en Munich. Junto a Rodin, es el gran renovador de la escultura decimonónica. De su legado artístico hay que destacar el monumento de Bismarck de Bremen, donde los elementos renacentistas y barrocos se funden. Como literato escribió "El problema de la forma en el arte figurativo".
Personaje Político
Fue el sucesor de Trasamundo. Durante su gobierno perdonó el destierro de los obispos que habían sido expulsados. Su poder finalizó al ser destronado por Gelimer.