Su formación discurre en París en la Academia de Bellas Artes y la Academia Julián. En esta época se siente atraído por las manifestaciones antiguas que tiene la oportunidad de contemplar en el Louvre. Durante los años venideros se traslada a Florencia y luego a Londres, donde consigue la nacionalidad británica. En estos años la Asociación Médica Británica de Strand le pide que realice 18 esculturas para su sede. Estas obras levantaron la susceptibilidad de un importante sector que protestó por los desnudos. En 1910 realizó en el cementerio Père-Lachaise en París el sepulcro de Oscar Wilde. Para ello realizó una especie de ángel-demonio con alas desnudo, lo que despertó de nuevo la ira de las autoridades y la escultura fue cubierta de alquitrán. Estando en París entró en contacto con Brancusi, Picasso y Modigliani. Su modernidad de nuevo se vuelve a repetir en The Rock Drill, una figura de escayola que representa a un hombre sobre un taladro. Esta fue una de las manifestaciones artísticas más modernas que se habían visto hasta la época. A partir de 1913 se relaciona con el vorticismo. En la década de los años veinte realiza un par de encargos para parques públicos como Noche y Día para el St. James Park y luego se dedica a realizar retratos en bronce. Como Rodin se apoya en el naturalismo. Una de las esculturas más destacadas que realiza es Madonna and Child en 1951.
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obra
Nuestra percepción de los objetos depende en gran medida del lugar al que los asociamos; la mayoría de ellos se desenvuelve sobre la superficie de la tierra. Por eso extrañaba representar a esos mismos objetos volando por el aire, venciendo a las tradicionales leyes de la gravedad. De nuevo, este aspecto había sido conocido por Dalí en sus inicios como artista, a partir de 1927 aproximadamente, y sería un recurso habitual e importante en toda su producción posterior. El surrealismo parisino alentó esta práctica, sobre todo en las obras de Joan Miró o André Masson, que pertenecen a la vertiente más lírica, más abstraizante, del movimiento. También los surrealistas más apegados a la figuración, como Magritte o Tanguy, aplicaban estos principios en sus cuadros. A éstos últimos les superó claramente Salvador Dalí, para quien la mímesis (o capacidad de traducir lo real al arte) está en el origen mismo de lo fantástico, de lo irreal. De una manera u otra, en cuadros como éste Dalí se recreaba en la perfección a la que había sido capaz de llegar mediante el empleo del dibujo. En lugar del habitual paisaje infinito de fondo, esta escena se desarrolla en un interior, que es definido mediante la clara voluntad de Dalí de recuperar los medios clásicos: la perspectiva lineal, la importancia de la línea recta, etc. Es, así pues, sobre un espacio en apariencia "normal" donde se produce esa aparición de los objetos más variopintos. Las referencias al legado clásico se hallan en la mano abierta; la pintura del Siglo de Oro español en la servilleta minuciosamente descrita, digna de cuadros de Zurbarán; por último, la necesidad de sorprender al espectador se encuentra en la cabeza de cisne, la pata de gallina y las patatas que flotan en el espacio con total naturalidad.
acepcion
Elemento circular de los capiteles dóricos y jónicos, situado entre el collarino y el ábaco. El perfil de este cuerpo puede variar desde un toro aplastado hasta un medio corazón más tenso.
Personaje
Pintor
Grupo valenciano formado, a partir de las propuestas teóricas de Tomás Llorens y Estampa Popular, en 1964 por Manolo Valdés (n. 1942), Rafael Solbes (1940-1981) y Juan Antonio Toledo (n. 1940). Este último abandonará el grupo muy pronto. La obra del Equipo Crónica, se ha inscrito dentro del marco del realismo crítico, al igual que la obra del Equipo Realidad. Toma del Pop Art las imágenes de los medios de comunicación de masas, pero Solbes y Valdés le dan una componente irónica y satírica de la realidad. Emplean un lenguaje conceptual con fuerte contenido político-social de ideología antifranquista. Formalmente se han visto relacionados con la obra pictórica de Eduardo Arroyo; iconográficamente toman elementos de Grosz y Beckmann, así como diversos motivos de la pintura española del Siglo de Oro. En 1981, con la muerte de Solbes , el equipo queda disuelto.
obra
En los intradoses de los cinco arcos de la sala capitular del Monasterio de Sijena se representan los bustos de setenta antepasados de Cristo y que significan en toda la narración de la sala el punto de unión entre el Antiguo y Nuevo Testamentos. En el primer arco del norte se inician las genealogías según el evangelista Mateo (1, 1-17), que parte de Abraham y que alcanza hasta 40 el número de predecesores, si bien en Sijena son 28 los acompañados de sus hijos y el término "autem genuit" de acuerdo con el texto evangélico. En el primer arco del muro sur se inicia la genealogía de Jesús según Lucas (3, 23-38), que ya en el Evangelio parte del mismo Cristo y alcanza a Adán, es decir, a la inversa que Mateo y hasta el primer hombre. De los 75 del texto bíblico se pintan 33 en solitario y con el término "qui fuit" junto a su nombre. Una serie y otra corren desde el norte y el sur hasta confluir en las arcadas centrales.
contexto
A la muerte de Kammu se iniciará la era Heian, que a su vez será continuada por la Fujiwara hasta finales del sido XII. Se trata del periodo clásico del Japon, con gran florecimiento de una refinada cultura palaciega y de las artes en la nueva residencia imperial de Heian, la actual Kyoto. El desarrollo poético del Japón llevó a un menor contacto con China a partir del año 900. Sin embargo, permanecerá aún la influencia del periodo T'ang como base tradicional, y tal como ocurrió en la época Nara el budismo será la fuerza espiritual dirigente que ahora abarcará nuevos sistemas de pensamiento y nuevas prácticas de culto, representados por las enseñanzas de Tientai, Miptsung y Chenyen. Los antiguos dioses son incorporados al panteón budista y, en consecuencia, aún se complica más el sistema de enseñanza, al mismo tiempo que el culto es de difícil comprensión, aunque el pueblo mantuvo una sencilla piedad basada en la fe y no en la complicada y casi incomprensible liturgia. A lo largo del siglo XI, la unificación política realizada por los emperadores de Kyoto se vio alterada por la tendencia disgregadora de los señores territoriales de las provincias. La oposición al centralismo importado de China había dado lugar al nacimiento de los samurai o guerreros, organizados de acuerdo con un modelo puramente feudal, que únicamente atendían al ideal del código del honor caballeresco o bushido. Los daimyos, o clanes territoriales, en que se dividió el país fueron cada vez menos dóciles a la corte de Kyoto, en cuyo seno el poderoso clan de los Fujiwara patrimonializó el gobierno. La familia Fujiwara desde 645 fue acumulando poder, pero a partir del 857 controlaron totalmente a los emperadores y la vida de palacio a causa de sus relaciones de parentesco con la casa imperial. Y esta situación la propició el que no existiera una ordenación determinada para la sucesión al trono. Tras la muerte del emperador se nombraba sucesor a alguno de los príncipes que se ofrecían en gran número como candidatos, debido a que eran hijos de las muchas mujeres del soberano. Situación que aprovecharon los Fujiwara para que fuera nombrado para ocupar el trono el hijo de una de sus mujeres. Con el emperador Seiwa (858-876) se inicia un nuevo tipo de soberanía, el llamado sistema del emperador niño (únicamente nueve años de edad al subir al trono). Los asuntos de Estado los llevará su abuelo materno, Yoshifusa. Seiwa no será más que el primero de una serie de emperadores nominales (son cuatro y van del 858 al 897), a los que se hace abdicar cuando alcanzan la mayoría de edad, nombrándose en su lugar un nuevo emperador menor de edad. Para esta situación se crearon los nuevos cargos de sessho y kwampaku, títulos en poder de los Fujiwara que servían para designar al tutor y al regente como representantes del soberano. Entre los años 930 y 941 el país sufrió una serie de rebeliones en las provincias, debido en parte al autocratismo de los Fujiwara. Finalmente, durante el reinado del emperador Kawazan (984-996), la familia de los Fujiwara alcanzó la cúspide de su poder al vencer a los que intentaron derrocarla. Michinaga (996-1027) fue el miembro más destacado de la familia y se hizo cargo de las funciones de regente en tres sucesivas minorías de edad de emperadores. A su muerte, en 927, le sucedió como regente su hijo Yorimiki, que no supo llevar con el talento de su padre los asuntos del Estado, estallando una rebelión en el norte de país que duró doce años; ésta sólo se pudo dominar con ayuda de la también poderosa familia de los Minamoto; era una muestra palpable del ocaso de los Fujiwara.
obra
Durero sentía una profunda admiración por Erasmo de Rotterdam, a quien consideraba ejemplo de inteligencia, cultura, ironía, serenidad y templanza. Muchos de sus escritos le mencionan e interpelan y este retrato le rinde un homenaje que ha servido durante mucho tiempo para ilustrar la imagen de este ser singular.Durero le sitúa en su escritorio, dedicado al trabajo, de una manera que sospechosamente puede ponerse en relación con sus escenas de San Jerónimo en la celda. Los libros le rodean, libros que debemos recordar eran objetos de lujo en su momento, piezas codiciadas entre los intelectuales. Frente a su atril, en un jarrito tiene un ramo de violetas y muguete, en alusión al gusto de Erasmo por la belleza, y símbolo además de pureza y modestia (el muguete suele aparecer como ofrenda a María por su virginidad).En la cartela del fondo, Durero escribe dos inscripciones, en latín y griego, que eran los idiomas del humanismo y la renovación renacentista. En latín, Durero declara que estamos ante el retrato de Erasmo realizado por él. En griego, la inscripción reza: "la mejor imagen de Erasmo, sus textos la proporcionarán", en evidente signo de modestia del artista ante la profunda obra del humanista alemán.