Cuando Sergio III alcanzó el pontificado dedicó sus primeros esfuerzos a anular las decisiones emitidas por el anterior papa, Formoso, lo que le valió numerosos enemigos y ser tachado de vengativo. Será el responsable de la reedificación de la basílica de Letrán.
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museo
El grabado fue la primera técnica de reproducción industrial de la imagen artística. Frente al cuadro o la escultura, de la que normalmente existe un solo ejemplo, el grabado reproduce por centenares la imagen ideada por el artista. Este hecho incide radicalmente en el coleccionismo al tiempo que devalúa el valor de la obra con respecto al mercado: si todo el mundo puede poseer un ejemplar de la tirada, ya no tiene el mismo prestigio y carácter elitista de la obra única. En los grabados se aprecian ciertos rasgos que contribuyen a su revalorización en el mercado: el hecho de ser una prueba preparatoria para el grabado definitivo, el hecho de ser el primero de la tirada, o el que la tirada sea limitada y numerada. También el hecho de conseguir una serie completa hace que su valor aumente. La cuestión está en que un grabado como obra de arte no puede ser ubicado en un museo concreto o en determinada colección, puesto que varias instituciones o personas pueden poseer la misma imagen.
contexto
Series de los años completados en 2 Ajau Katunes, empezando en el año de Nuestro Señor 1488, en el cual el 13 Ajau comienza en el segundo día de la primera indicción. El punto de partida fundamental para ajustar los Ajaus con los años de la era cristiana, para contar los períodos o ciclos transcurridos, y, para que los años citados por los indios en sus historias coincidieran con la misma era, es el año de Nuestro Señor de 1392, que, de acuerdo con todas las fuentes de información, confirmadas por el testimonio de don Cosme de Burgos, uno de los conquistadores, y por un escrito (cuyas observaciones se han perdido), fue el año que coincidió con el 7 Cauac, siendo en su segundo día 4 el comienzo de 8 Ajau, y desde éste, como desde una raíz, todo lo anterior y lo posterior se ajusta de acuerdo a la tabla que les fue legada; y como esto coincide con todas las series que se han encontrado, es muy probable que sea la correcta. Dice un manuscrito: "Al final de cada Ajau Katun, o período de 24 años, grandes fiestas fueron celebradas en honor del dios correspondiente, y se erigía una estatua del dios con letras e inscripciones". Debe suponerse que esto se expresaba mediante el significado de los signos o jeroglíficos. El empleo de este ciclo era muy ventajoso e importante, porque, por ejemplo, cuando el 8 Ajau se mencionaba en sus historias para contar algún evento que era necesario diferenciar de otros, el 8 Ajau se establecía como una fecha distinta, y se daba por entendido que habían transcurrido 312 años, que formaba un Katun completo, con el fin de volver al mismo número; era más claro si el escritor explicaba que había transcurrido un uudz Katun, que es la suma total de los 13 katunes, o gran ciclo. Tenían varias formas de definir los Ajaues, diciendo cuál era el principio, la mitad y el final de tal Ajau, o mencionando los años del Katun que habían pasado, sin decir el mes ni el día del año; o especificando todas las particularidades de la época, el mes y el día. Tal es el pasaje donde se notificaba la muerte de un muy notable Ajpulá. Se ha dicho que murió en el sexto año del 13 Ajau, cuando el primer día del año era 4 Kan, en el extremo Este de la rueda, en el día 9 Ymix, 18? del mes Zip. Siendo esta fecha tan circunstancial, seguimos sus pistas para que nos sirviera de ejemplo. Mirando las series de años qué pertenecían al 13 Ajau, que hemos dado antes, se verá que: 12 Cauac cae en el año 1488, el segundo día del año en transcurso y, por tanto, el principio del 13 Ajau; que el año 1493 es el sexto del inicio del mencionado Ajau, y que su primer día es denominado 4 Kan, que es el título del año, "18.? del mes Zip". Como este mes empieza el 25 de agosto, el 18 corresponde al 11 de septiembre. Veamos ahora si el día 18 cae en 9 Ymix. El primer mes de aquel año comenzó con 4 Kan, desde que 4 Kan designa al año (véase la regla dada en el tratamiento de los meses). Encontramos los números (de la semana) unidos a los primeros días de los meses siguientes añadiendo sucesivamente 7 días a cada mes, etc. (o lo que es igual, la regla buk xoc). Siendo en este caso el 4 el número del primer día del primer mes, el número del primer día del segundo mes sería 4 + 7 = 11, y así el primer día del tercer mes, por ejemplo, de Zip, sería 11 + 7 13 = 5. Por tanto, ese mes empezaba en aquel año, con 5 Kan, y los días siguientes eran: Días de Ago. Zip Días de la semana Días de Sep. Zip Días de la semana Días de Sep. Zip Días de la semana 25 26 27 28 29 30 31 1 2 3 4 5 6 7 5. Kan 6. Chichan 7. Quimí 8. Manik 9. Lamat 10. Muluc 11. Oc 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 12. Chuen 13. Eb 1. Been 2. Gix 3. Men 4. Quin 5. Caban 8 9 10 11 15 16 17 18 6. Edznab 7. Cauac 8. Ajau 9. Ymix Entonces el 11 de septiembre en el 18.? de Zip, que caía en el 9 Ymix, concuerda con la fecha dada en el manuscrito. La fecha parece haber sido correcta. El origen de este ciclo Se desconoce el origen de este ciclo y el uso de esta especie de edades, épocas y ciclos, y (el tiempo) cuándo comenzaron. Ni los autores mexicanos, ni los toltecas, y como tampoco aquéllos que corrigieron el sistema cronológico de computar el tiempo, lo usaron en algún momento, ni tampoco sus escritores tenían conocimiento de su existencia. Los escasos e incompletos manuscritos que existen en la Península no hacen mención alguna sobre él. Por lo tanto no tenemos ni recuerdos ni conjeturas que puedan guiarnos, a menos que haya algo en la obra escrita por Don Cristóbal Antonio Xiu, hijo del rey de Mani, por orden de quien entonces gobernaba, y que, de acuerdo con el padre Cogolludo, se conservaba en su época, y algunos alegan que todavía se conserva. Parece que sólo el Caballero Boturini tuvo algún conocimiento, aunque impreciso, de esa forma de computar el tiempo; teniendo en cuenta que Don Mariano Veytia, en el segundo capítulo de su obra Historia Antigua de México, transcribe literalmente la explicación que Boturini ofrece en la página 122 de su obra y que publicó bajo el título de Idea de una Nueva Historia de Norteamérica, y que dice: "que los indios mexicanos, cuando cuentan en su calendario el primer signo de su indicción bajo el numero 1, como por ejemplo, Ce Tecpatl (1 Tecpatl), se entiende que éste era situado solamente una vez en cada cuatro ciclos, porque ellos hablaban entonces de los caracteres iniciales de cada ciclo; y por tanto, de acuerdo con el designio de sus ruedas pintadas, Ce Tecpatl estaba sólo una vez al comienzo de los cuatro ciclos" queriendo decir que comienza un ciclo, pero una vez cada cuatro ciclos. Pero éste no es el caso: tanto en el calendario mexicano como en el yucateco, cada ciclo de 52 años empieza con el mismo carácter inicial del año; "por esta razón, ningún carácter de esos signos iniciales colocados en su historia significan que hayan pasado cuatro ciclos indios de 52 años cada uno, sumando 208 años, hasta que puedan aparecer otra vez como iniciales, porque de esa manera no constan los caracteres contenidos en el conjunto de los cuatro ciclos; y, aunque allí aparecen los mismos caracteres, éstos no tienen el mismo valor". Veytia afirma que no encontró ninguna explicación semejante o nada que aludiera al sistema de Boturini, en ninguno de los antiguos monumentos que había visitado y examinado, ni tampoco lo oyó de ninguna historia india, ni alusión alguna a las épocas de eventos memorables. Pero creo que, en respuesta a esta observación de Veytia, debo decir que tanto Boturini como Veytia, examinaron los calendarios utilizados en los viejos tiempos por indios de Oaxaca, Chiapas y Soconusco; siendo éstos, semejantes a los de Yucatán, es comprensible suponer que ellos, al igual que yucatecos, computaron el tiempo con ciclos mayores que los empleados por los mexicanos, y por eso Boturini tomó la idea de ellos, aunque confusa e incorrecta, de nuestros Ajaus o grandes ciclos. Estos errores también originaron que no entendieran el mecanismo de su forma de computar el tiempo debido a la imperfecta explicación dada por los indios, o debido a la posibilidad de que los indios en aquellas provincias tuvieran una costumbre particular de contar con ciclos de cuatro indicciones, o ciclos de 208 años, que, a pesar de la diferencia observada en sus cálculos y el número de años que éstos producían, tienen una gran analogía con los ciclos yucatecos de 312 años. La única cosa por la que Boturini puede ser censado, en caso de que los mexicanos no tuvieran conocimiento de tal ciclo ni lo usaran, es la adscripción del mismo a los mexicanos, como si el cómputo de los grandes períodos de tiempo fuera de uso común. La semejanza mayor entre los nombres de los ciclos en el Calendario de Oaxaca y el Soconusco con los Calendarios de Yucatán ha sido mencionada, y aparece claramente con la comparación de estos últimos con aquéllos de las provincias referidas, y que Veytia transcribió en su historia, al final del capítulo XI. Días del mes oaxaqueño Días del mes yucateco 1. Votan 11. Been 1. Kan 11. Hix o Gix 2. Ghanan 12. Hix 2. Chicchan 12. Men 3. Abagh 13. Tzinkin 3. Quimí 13. Quib 4. Tox 14. Chabin 4. Manik 14. Caban 5. Moxic 15. Chue o Chic 5. Lamat 15. Edznab 6. Lambat 16. Chinax 6. Muluc 16. Cauac 7. Molo o Mulu 17. Cahogh 7. Oc 17. Ajau 8. Elah o Elab 18. Aghual 8. Chuen 18. Ymix 9. Batz 19. Mox 9. Eb 19. Yk 10. Enoh o Enob 20. Ygh 10. Been 20. Akbal El oaxaqueño día Ghanan, pronunciándose gh como k, es semejante al yucateco kan o kanan (amarillo); Molo o Mulu, Muluc; Chue, Chuen; Aghual, Akbal o Akual; Ygk, Yk; Lambat, Lamat; Ben y Hix, Be-en y Gix o Hix. Estas analogías, y el hecho de que alguno de los nombres yucatecos no tenga un significado conocido induce a creer que ambos calendarios tienen un origen común, aunque con ciertos cambios hechos por los sacerdotes para computar eventos particulares o por otras razones; y que las alteraciones adoptadas por los indios, dejando los otros signos sin cambiar, se hicieran bien porque estuvieran acostumbrados a ellos, o porque su significado, hoy olvidado, fuera entonces conocido. Los indios de Yucatán tienen ahora otra especie de ciclos; pero como el método seguido por ellos para utilizarlo no puede ser encontrado, ni hay ejemplo alguno de que una idea de tal naturaleza pudiera ser imaginada, copiaré solamente lo que se dice en un manuscrito: "Había otro número, que ellos llamaban Ua Katun, y que les servía como una llave para encontrar los Katunes. De acuerdo con el orden de su marcha, (el número) coincide con los días del Uayeb jaab y se sucede hasta el final de ciertos años: Katunes 13, 9, 5, 1, 10, 6, 2, 11, 7, 3, 12, 8, 4". N. B. Uayeb jaab es uno de los nombres dados a los cinco días suplementarios del año, como también a los cuatro últimos años del Ajau de 24 años. Series de Ajaues, desde el principio de la era vulgar hasta el presente año, y aquéllos que seguían desde el final del ciclo. Está formado por tres columnas: la primera contiene los años de la Era cristiana; la segunda, los años de indicción en los que comenzaron los Ajaues, en su segundo día; y la tercera, la sucesión de estos Ajaues. (La era corriente o vulgar y que a su vez empezó el segundo día del año de la indicción Cauac). Años de Años de Sucesión Años de Años de Sucesión Ntro. Sr. Indicción de Ajaues Ntro. Sr. Indicción de Ajaues 24 4. Cauac 5. Ajau 984 2. Cauac 3. Ajau 48 2. Cauac 3. Ajau 1008 13. Cauac 1. Ajau 72 13. Cauac 1. Ajau 1032 11. Cauac 12. Ajau 96 11. Cauac 12. Ajau 1056 9. Cauac 10. Ajau 120 9. Cauac 10. Ajau 1080 7. Cauac 8. Ajau 144 7. Cauac 8. Ajau 1104 5. Cauac 6. Ajau 168 5. Cauac 6. Ajau 1128 3. Cauac 4. Ajau 192 3. Cauac 4. Ajau 1152 1. Cauac 2. Ajau 216 1. Cauac 2. Ajau *1176 *12. Cauac *13. Ajau *240 *12. Cauac *13. Ajau 1200 10. Cauac 11. Ajau 264 10. Cauac 11. Ajau 1224 8. Cauac 9. Ajau 288 8. Cauac 9. Ajau 1248 6. Cauac 7. Ajau 312 6. Cauac 7. Ajau 1272 4. Cauac 5. Ajau 336 4. Cauac 5. Ajau 1296 2. Cauac 3. Ajau 360 2. Cauac 3. Ajau 1320 13. Cauac 1. Ajau 384 13. Cauac 1. Ajau 1344 11. Cauac 12. Ajau 408 11 Cauac 12. Ajau 1368 9. Cauac 10. Ajau 432 9. Cauac 10. Ajau 1392 7. Cauac 8. Ajau 456 7. Cauac 8. Ajau 1416 5. Cauac 6. Ajau 480 5. Cauac 6. Ajau 1440 3. Cauac 4. Ajau 504 3. Cauac 4. Ajau 1464 1. Cauac 2. Ajau 528 1. Cauac 2. Ajau *1488 *12. Cauac *13. Ajau *552 *12. Cauac *13. Ajau 1512 10. Cauac 11. Ajau 576 10. Cauac 11. Ajau 1536 8. Cauac 9. Ajau 600 8. Cauac 9. Ajau 1560 6. Cauac 7. Ajau 624 6. Cauac 7. Ajau 1584 4. Cauac 5. Ajau 648 4. Cauac 5. Ajau 1608 2. Cauac 3. Ajau 672 2. Cauac 3. Ajau 1632 13. Cauac 1. Ajau 696 13. Cauac 1. Ajau 1656 11. Cauac 12. Ajau 720 11. Cauac 12. Ajau 1680 9. Cauac 10. Ajau 744 9. Cauac 10. Ajau 1704 7. Cauac 8. Ajau 768 7. Cauac 8. Ajau 1728 5. Cauac 6. Ajau 792 5. Cauac 6. Ajau 1752 3. Cauac 4. Ajau 816 3. Cauac 4. Ajau 1776 1. Cauac 2. Ajau 840 1. Cauac 2. Ajau *1800 *12. Cauac *13. Ajau *864 *12. Cauac *13. Ajau 1824 10. Cauac 11. Ajau 888 10. Cauac 11. Ajau 1848 8. Cauac 9. Ajau 912 8. Cauac 9. Ajau 1872 6. Cauac 7. Ajau 936 6. Cauac 7. Ajau 1896 4. Cauac 5. Ajau 960 4. Cauac 5. Ajau De las series precedentes, es manifiesto que desde el nacimiento de Cristo hasta el inicio de este ciclo habían transcurrido 6 ciclos grandes, una época y 17 (años) de otra; la primera época del primer ciclo necesita un año como ya habíamos establecido anteriormente. Nota adicional al final del ensayo de Don Juan Pío Pérez Desde que esta exposición fue escrita, he tenido una oportunidad de ver el trabajo arriba expuesto, de Chevalier Boturini, en el que, hablando de los indios toltecas, dice: Tras su peregrinación a través de Asia, llegaron al Continente (América), y entraron por Hutchuetlapallan, la primera ciudad de Nueva España, en donde 130 de sus hombres sabios se reunieron varios años después del nacimiento de Cristo; y viendo que los civiles no estaban de acuerdo con el año astronómico, y que los días de equinoccio fueron alterados, determinaron añadir un día cada cuatro años, para cubrir las horas que (anualmente) se perdían. Y se supone que lo efectuaron contando dos veces uno de los símbolos del último mes del año (como hacían los romanos con sus días bisiestos), sin distorsionar su orden, porque añadiendo o quitando (un símbolo) destruían su perpetuo sistema; y por eso hicieron que el comienzo del año civil coincidiera con el equinoccio vernal, que era la parte principal y regidora del año. Añade que, aunque el día intercalado no tenía un lugar en el orden de símbolos de los días del año, era introducido como fuera, del mismo modo que un intruso, hasta que dio un nombre (o carácter) al año bisiesto, reservándose las fiestas más solemnes para este día, hasta el punto de que, incluso en la tercera Era, fue sancionado por el imperio del rey de aquellas provincias; y eran elevados en honor al dios Xinteuctli, "Dios del año", con grandes preparativos de viandas y danzas suntuosas, en que los señores bailaban y cantaban solos; y por esta razón fueron denominadas "canciones y danzas de los dioses". En el mismo año bisiesto era celebrada la solemne ceremonia de perforar las orejas de los muchachos y de los varones jóvenes, siendo reservada esta función al sumo sacerdote, asistido por los padrinos y madrinas. En el párrafo 27 de sus observaciones dice que había en la tercera Era otro modo de intercalar estos días, aplicando únicamente el calendario ritual, y que, con el fin de no estorbar el orden perpetuo de las fiestas señaladas, o de las dieciséis fiestas móviles, que circulaban entre los símbolos de los días del año, contaban dos veces el símbolo del último mes del año bisiesto, lo cual les causó más ansiedad en el cómputo de los disgustos de sus dioses, y prefirieron reservar finalmente los 13 días bisiestos para el final del ciclo de 52 años; los cuales (días) eran distinguidos en sus ruedas o tablas mediante trece cifras (pintadas) en azul o de algún otro color; y no pertenecían a ningún mes ni año, ni tenían sus símbolos particulares o individuales como los otros días. No se trataban como si fueran días, ni eran dedicados a ningún dios, en cuyo cálculo eran estimados como aciagos. La totalidad de esos 13 días era tiempo de penitencia y ayuno, por miedo a que el mundo pudiera llegar a su fin. No comían ninguna comida caliente, ya que el fuego desaparecía de todas las tierras hasta que el nuevo ciclo comenzara, con la celebración de la ceremonia del Fuego Nuevo. Pero como todas estas cuestiones sólo relatan ritos y sacrificios (y no el verdadero cómputo del tiempo), este modo de intercalar no tuvo aplicación en año natural, porque habría trastornado enormemente los solsticios, equinoccios y comienzos de año, y este hecho está demostrado abundantemente por la circunstancia de que los días de tal forma intercalados (al final del ciclo) no tenían ninguno de los símbolos pertenecientes al final de cada ciclo, imitando, aunque con un orden diferente, el calendario civil de los bisiestos, el cual (siendo más exacto) es más propio para regular los asuntos públicos.
Personaje
Arquitecto
Apodado Serlio, durante su juventud desempeñó trabajos relacionados con la escenografía, carpintería e ingeniería. Hacia 1515 emprende un viaje a Roma para iniciarse en el ámbito de la arquitectura de la mano de Peruzzi. Durante su formación estudia a Bramante y Rafael. En 1527 se instala en Venecia, donde conoce a Tiziano, Aretino y Sansovino. En estos años publica su "Tratado de Arquitectura, el libro IV". En 1541 vuelve a cambiar de ciudad y acude a Fontainebleau, a la llamada del rey Francisco I. Allí establece su residencia definitiva. Su cometido son las construcciones reales. A partir de los años cuarenta comienza a publicar una serie de tratados y unos años después de su muerte se editó el Libro VII. De su legado como arquitecto destaca el castillo de Ancy. Sus tratados gozaron de una importante difusión en toda Europa. En ellos combina la tradición clásica con los principios pictóricos venecianos y la decoración excesiva de las corrientes francesas. Una de sus principales aportaciones fue la ventana serliana, que presentaba tres aberturas.
obra
El registro inferior de la nave central de la basílica Superior de San Francisco, en Asís, estaba dedicada a escenificar 28 episodios de la vida del santo, basada en la "Imitatio Christi" y la biografía escrita por el hermano franciscano San Buenaventura. El Sermón ante Honorio III sigue las innovaciones más características con las que Giotto abrió la puerta para las representaciones posteriores del Renacimiento. San Francisco perdió el hilo de la narración cuando lanzaba un sermón en presencia del papa Honorio III, pero siguió sin ningún problema la disertación, según él, auspiciado por el espíritu de Dios. Giotto sitúa el acontecimiento en el interior de una edificación. La estancia se caracteriza por la profusa decoración de todos los elementos arquitectónicos que la componen: el estilo cosmatesco en la cátedra papal o en los arcos que dividen tripartitamente la escena, en las túnicas del Papa y de todo su séquito, en el telón de fondo de motivos geométricos o en los plementos de la bóveda cruciforme, con el azul del cielo lleno de estrellas en color dorado, como el revestimiento de los nervios de dicha bóveda. En el centro de la estancia, la fuerte y volumétrica presencia de Honorio III. Toda esta disposición contrasta con la figura del santo, que lanza su sermón con la barba sin afeitar y sus pobres vestimentas de marrón oscuro, símbolo característico de su forma de vida y de su predicación, a imitación de la vida de Cristo. Se completa este espacio de solemnidad y opulencia, con la determinación de los rostros de los protagonistas, que lleva la acción a un efecto de naturalidad tan importante como la verosimilitud del espacio trazado. Las caras de los asistentes, fuertemente iluminadas, dan la clave de la obra, entre el escepticismo de algunos, la indolencia de otros y la atención concentrada de la mayoría.
obra
Cosimo Rosselli será uno de los más favorecidos en el reparto de la decoración de la Capilla Sixtina ya que se encargará de realizar cuatro escenas, ayudado en algunas por su discípulo Piero di Cosimo. Esta imagen es la continuación de la Vocación de los primeros apóstoles pintada por Ghirlandaio, mostrando en la zona central a Cristo durante el sermón de la montaña, rodeado de todos los discípulos y, a la derecha, la curación del leproso. Las dos escenas se insertan en un paisaje que más bien parece un telón de fondo, en el que se distribuyen figurillas y edificios para acentuar la perspectiva.
obra
La predela del Tabernáculo de los lineros se abre con una escena de dos de los santos que se sitúan en las tablas laterales del retablo: San Pedro y San Marcos. La imagen aquí representada se refiere al sermón de San Pedro en presencia de San Marcos. La composición está centrada por la figura del apóstol Pedro, que se dirige desde su púlpito a un grupo de personajes dispersos por toda la escena. A la izquierda se sitúa el evangelista Marcos, escuchando atentamente a su maestro, sosteniendo en las manos la pluma y su libro. Rodeándolo, dos ayudantes enmarcan la figura de San Marcos. La obra se muestra especialmente bien estructurada, no sólo por el claro punto focal que representa San Pedro y la estructura del púlpito, sino que a éste le sigue un grupo de mujeres sentadas, en clara composición circular. Siguiendo a lo largo la estructura, ésta queda cerrada a modo de paréntesis por dos figuras a la derecha, una de riguroso perfil y la otra de espaldas, y un personaje vestido de erudito a la izquierda, que también parece disponer cierto espacio por la posición adelantada y abierta de sus pies. Las tres figuras se recortan sobre los edificios más cercanos y de colores más atenuados, los cuales guardan proporción con los figurantes a los que nos referimos. El colorido es bastante suave pero también contrastado, esparciendo y repitiendo Fra Angelico, a lo largo de toda la imagen, las mismas masas de color, no sólo identificables en los vestidos de los protagonistas, también incluso en las arquitecturas del fondo que, igualmente, cierran el último plano de la escena. Si bien hay que decir que el efecto de profundidad ha sido conseguido significativamente por la disposición general de la obra, los edificios del plano final parecen quedar desproporcionados y poco compuestos con respecto al resto de personajes, distribución de luces y sombras, y masas de color.
obra
El más representativo de todos los pintores preciosistas es el sevillano José Jiménez Aranda, amigo de Fortuny en Roma, cuyas obras de casacones dieciochescos, de buen dibujo y ejecución minuciosa, lo acercan a Meissonier como bien podemos apreciar en esta escena. Sus sobresalientes dotes de dibujante le permiten mostrar el variopinto repertorio de trajes y captar las actitudes de los personajes con absoluta naturalidad y espontaneidad. A esto debemos añadir su elevada capacidad de observación, el realismo que aporta a sus figuras, el excelente sentido cromático y la perfección a la hora de componer las escenas, resultando trabajos de elevada calidad técnica.
Personaje
Pintor
Giovanni Serodine nació en Ascona, cerca de Locarno, hacia 1594. En 1615 se trasladó a Roma, empapándose del naturalismo tenebrista de Caravaggio,enriquecido con un toque de pincel vivaz y un animado colorido, como se aprecia en Santa Margarita resucita a un joven del Museo del Prado. Falleció en Roma en 1631.