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obra
La capilla del Palacio Real de París fue edificada durante el reinado de san Luis con un fin muy preciso: custodiar en su interior una de las reliquias más preciadas de la cristiandad, la corona de espinas de Jesucristo.
monumento
La capilla del Palacio Real de París fue edificada por Pierre de Montreuil durante el reinado de san Luis con un fin muy preciso: custodiar en su interior una de las reliquias más preciadas de la cristiandad, la corona de espinas de Jesucristo. Aunque presenta dos niveles, sólo la iglesia alta estaba directamente implicada en este cometido, y es en ella donde se lleva hasta sus máximas consecuencias la estructura diáfana. Todos sus elementos están subordinados a la función de relicario que debía ejercer la fábrica. De una sola nave, la zona presbiterial estaba presidida por la sagrada reliquia y a su alrededor se distribuían, como ahora, los vitrales y las figuras de los doce Apóstoles (en alto y apoyados contra los pilares que separan las ventanas) con los símbolos de la Pasión en sus manos. El espacio interior de esta construcción es uno de los que más subyuga de todo el gótico. Los vidrios de colores logran variar radicalmente el ambiente y es acusada la sensación de habitar dentro de un mundo transmutado.
Personaje
Político
Su educación discurre en el Seminario Conciliar de San Bartolomé en Sevilla, en cuya Universidad obtuvo la graduación de bachiller de Leyes y luego el doctorado. Ocupó la cátedra de Partidas de la Universidad y luego fue claustral. Durante la Guerra de la Independencia no apoyó a Lista para la creación de un ejército patriota. Es en este momento cuando Sainz de Andino muestra su ideología afrancesada. Desde la vuelta de Fernando VII hasta 1820 no se vuelve a saber nada de este personaje. Con la llegada del Trienio Liberal escribe "De la Constitución y del derecho que tienen todos los pueblos a constituirse del modo que crean más conveniente". Hasta el final de este periodo continúa su actividad como promotor fiscal de Tortosa y luego como fiscal de Tarrasa. En 1823 se vuelve a perder su rastro hasta 1827. En esta fecha el Ministerio acepta su propuesta para formar un Código de Comercio. A esta época pertenecen obras como "Elementos de elocuencia forense" y "De los ministros sobre el curso que debe darse al juicio de purificaciones". En 1829 sale a la luz su "Proyecto de código de comercio". Sainz de Andino también trabajaría en otros códigos, pero no llegarían a ser publicados. A él también se debe el "Reglamento del Banco Español de San Fernando" y la "Ley de Bolsas". En estos años no sólo desempeñó importantes cargos (fiscal del Consejo de Hacienda, Ministro del Consejo y Cámara de Castilla...), sino que su labor fue reconocida con numerosas menciones. La muerte de Fernando VII supuso también su retirada de la vida activa, aunque continuó publicando trabajos relacionados con la legislación. En 1845 regresó a la vida pública como consejero real, además de atender a otros cargos hasta la fecha de su muerte.
Personaje
Arquitecto
Sain de Lastra era arquitecto auxiliar del Banco de España cuando recibío el encargo de la construcción delnuevo edificio d ela insitución bancaria, junto con Eduardo Adaro. Sainz de la Lastra construye, además, numerosos edificios de viviendas, entre los que destacan la casa de Alonso Martínez y el palacio del marqués de Larios.
Personaje
Político
Impartió clases en la Facultad de Filosofía y Letras como Catedrático en Madrid. Desde su juventud se adhirió a la Asamblea Nacional y mostró su oposición a la política de Primo de Rivera. Con la llegada de la II República accedió al hemiciclo como diputado por Santander por el Partido Agrario. En estos años continuó su trayectoria en el Congreso en representación de Renovación Española y en 1936 por el Bloque Nacional. Fue uno de los principales promotores del movimiento que desencadenó el comienzo de la Guerra Civil. Partidario del bando de los nacionales, estuvo a las órdenes del general Mola. Concretamente se encargó de la compra de aviones a Italia. En 1938, bajo el gobierno de Franco, prosiguió su trayectoria política como ministro de Educación Nacional. Como miembro de la FET y las JONS, participó sus órganos directivos. Al poco tiempo de finalizar la guerra, dejó el cargo de ministro y se trasladó a Portugal. Defensor de la monarquía, desde aquí trabajó para conseguir que se instaurase de nuevo la monarquía en España, al lado de Don Juan de Borbón. A su vuelta a España en 1969, ocupó de nuevo su puesto de catedrático, convirtiéndose en un auténtico especialista en la figura de Menéndez Pelayo.