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contexto
La historia de las mujeres, ha escrito María de los Ángeles Pérez Samper, (7) no puede ni debe reducirse a una pocas mujeres extraordinarias, sino que es y debe ser cada vez más la historia de todas las mujeres, millones de mujeres de toda clase y condición a lo largo de los siglos. Es una historia de la pluralidad y de la diversidad y cuanto más se avance en la investigación mayor será esa diversidad. Sin embargo, hubo algunas mujeres excepcionales, que también forman parte de la historia de las mujeres y que, por tanto, hay que tener en cuenta y no olvidar: las reinas, princesas y aristócratas. (8) En la España Moderna, desde las últimas décadas del siglo XV y hasta finales del siglo XVIII sólo hubo 17 mujeres que fueron reinas. Un grupo muy reducido frente a los millones de mujeres de dicho periodo, pero que alcanzó gran poder e influencia y, a pesar de su singularidad, constituyó un punto de referencia para las demás mujeres. De este conjunto sólo dos fueron reinas por sí mismas o "reinas propietarias", Isabel I de Castilla (1451-1504) (9) y su hija Juana I (1479-1555) de Castilla, las otras quince fueron reinas consortes. Gráfico En la Edad Moderna, la reina era una figura institucional, una especie de icono que trataba de reunir y reflejar el conjunto de cualidades y virtudes físicas y morales que se esperaba de una reina ideal. Pero detrás de cada reina existía una mujer real, con sus cualidades y sus defectos. Analizar esa doble dimensión, una personal, íntima, privada y la otra institucional, pública, idealizada, proporciona mucha e interesante información, tanto para la historia de las mujeres como para la historia política de la monarquía española.
obra
Toulouse-Lautrec realizó a lo largo de su vida un amplio número de carteles entre los que destacan Divan Japonais, Ambassadeurs o éste que contemplamos. "Reine de Joie" era el título de una novela de un escritor polaco amigo del pintor llamado Victor Dobrski, apodado Joze. En el cartel publicitario encontramos a la heroína de la novela, Hélène Roland, dando un beso al financiero Olizac quien, con su nariz ganchuda, sus gruesos labios y su figura caricaturesca representa el estereotipo de judío siendo considerado por parte de la crítica como un trabajo antisemítico que motivó el arranque de los carteles publicitarios en varios lugares. Henri vuelve a recurrir en esta composición a dividir la superficie en dos mitades gracias a una diagonal como ya había hecho en el lienzo En el Moulin Rouge y en Baile en el Moulin de la Galette. La yuxtaposición de colores primarios, la importancia del dibujo y la planitud general de la imagen son características inspiradas en la estampa japonesa, una de las influencias más importantes en los carteles de Lautrec. Existe un estudio a lápiz de esta atractiva escena.
obra
Los personajes femeninos serán los preferidos de Mary Cassatt, como se observa en la mayor parte de su obra. Quizá en este excelente retrato de madre e hija se aprecie con mayor evidencia la influencia de Degas, al utilizar pastel aplicado con rapidez y soltura. Sin embargo, los rostros de Reine y Margot están realizados con una perfección exquisita, mostrándonos sus expresiones y llenándolos de vida. De esta forma, se muestra una de las características del Impresionismo norteamericano al aunar sus representantes los avances aprendidos en Francia con el academicismo imperante en Norteamérica. Los colores empleados son muy vivos, especialmente el amarillo y el rosa, contrastando con las tonalidades verdes del fondo. Las luces que penetran por la zona derecha del lienzo resbalan en las sedas de los vestidos, creándose zonas de color blanco que corresponden a la luz.
Personaje Pintor
Su educación discurre entre la Universidad de Columbia, donde le imparte clases Schapiro y luego se traslada a la National Academy of Design. Hacia finales de la década de los años treinta entra en el grupo de los Artistas Americanos Abstractos. Estudia el constructivismo y el cubismo. El color y la forma son las dos notas dominantes de su obra. A media que pasa el tiempo muestra gran interés por el arte oriental y las creaciones árabes. Su gran preocupación es encontrar la pintura pura y eliminar todo elemento que resulte ajeno a ésta. Desde los años cincuenta su obra experimenta cambios que afectan sobre todo al color. Sus rojos se acabarían convirtiendo en negros. Fue uno de los grandes representantes del Color Field Painting.
Personaje Militar
Fue comandante del III Ejército Acorazado en el este entre 1941 y 1942. Desde 1944 hasta 1945 ocupó el cargo de comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos Centro (más tarde Norte).
escuela
contexto
En Egipto los orígenes de la agricultura parecen remontar al Paleolítico; sin embargo, esto no quiere decir que se hubiera pasado de la economía recolectora a la productora. En realidad, la vida sedentaria comienza en la primera mitad del V Milenio, o quizá algo antes, lo que permite establecer un período predinástico que se prolonga aproximadamente hasta el 3000, fecha en torno a la que se produciría la unificación del Alto y el Bajo Egipto. De esta manera se produce una coincidencia entre el comienzo del III Milenio y los orígenes del Antiguo Reino, que se desvanece tras la VI dinastía en medio de una tremenda descomposición política hacia el 2200. Ese es el momento en que se abre el denominado Primer Período intermedio que se prolonga hasta la dinastía XI, cuyo faraón Montuhotep restaura el poder central poco antes del 2000.
contexto
El Reino nigeriano de Benín, fundado en el siglo XI, limitaba al Este con el río Níger, al Sur con el Atlántico, al Norte con la sabana y al Oeste con los reinos yorubas. Fue el reino que desarrolló un arte escultórico más completo y perfecto por encargo de sus "obas" o reyes, en materiales tan diversos como bronce, hierro, marfil, cerámica y madera. El arte africano figurativo se refugio en el Reino de Benín, conforme el Islam con su prohibición de realizar esculturas de seres vivos fue avanzando por los distintos reinos negros. En Benín se realizaron magníficas estatuas, mascaras, representaciones divinas de antepasados, y también objetos más modestos e instrumentos musicales, siendo las piezas más antiguas hasta ahora conservadas unas máscaras del siglo XV. Este arte tenía una función político-religiosa en las ceremonias de culto y en los rituales de los reyes, cuyos poderes tenían casi siempre una base religiosa. Los "obas" o reyes detentaban todos los poderes y estaban dotados de fuerzas sobrenaturales, manteniéndose alejados del pueblo, excepto en las grandes ceremonias religiosas en las que se efectuaban sacrificios humanos. La base del poder económico de los "obas" era el monopolio sobre el comercio de esclavos, de marfil y las semillas de palma; esta riqueza les permitió crear la gran ciudad de Benín, su residencia, de forma rectangular y rodeada de una alta muralla de barro con un gran foso, con casas de arcilla en calles rectangulares en donde había altares en los que se rendía culto a los antepasados. El gran palacio del oba, era a su vez una ciudad dentro de la ciudad, rodeado por recinto amurallado en donde se encontraban varios edificios y patios. En 1485, reinando Ozolva, decimoquinto oba, llegó a Benín la expedición portuguesa de Joao Alfonso d'Aveiro, iniciándose desde entonces un continuado comercio con los europeos, a la vez que hacían su presencia los primeros misioneros cristianos.