Abandonó la carrera de Medicina para desarrollar su vocación con escultor. Tras tener que pasar por distintos trabajos para ganarse la vida, en 1935 emigra a America y recorre diversos países. En estos años impartió clases de cerámica, al tiempo de publicó varios escritos sobre arte. Antes de volver a España en 1949, fundó el grupo Espacio para animar a otros artistas a realizar ideas conjuntas. En su país natal participa las nuevas vanguardias que inundan el panorama artístico. En un principio se iba a encargar de las estatuas que adornarían la Basílica de Aranzazu, pero luego le retiraron de este proyecto. Es autor de un estudio sobre arte contemporáneo, titulado "Quo usque tandem...!" En San Sebastián creó el Grupo Fundacional Guipuzcoano, además de encabezar otros proyectos para promocionar el arte. A lo largo de estos años, su labor artística ha sido recompensada con varias menciones, como el Príncipe de Asturias de las Artes en 1988. Una de sus principales preocupaciones es el espacio. Nunca ha dejado de experimentar en sus obras. En la década de los sesenta deja a una lado la escultura y muestra un enorme interés por cine y la literatura.
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contexto
Jorge Oteiza (1908) y Antoni Tàpies son los primeros en romper con la atonía del arte de posguerra en España y en conseguir reconocimiento internacional. Oteiza es un personaje inclasificable que no sólo ha hecho escultura y escrito poemas y otros textos toda su vida, sino que además tiene una actividad incesante como agitador cultural de su pueblo, el vasco. En Sudamérica hasta 1949, une el interés por las culturas primitivas -en 1952 publicó "Interpretación estética de la estatuaria megalítica americana"- como una posibilidad de recuperar la unión perdida con el entorno cósmico "para encontrar formas que tengan significado espiritual y universal", como ha escrito M. Rowell, con el interés por la vanguardia pictórica sobre todo (Gauguin, Cézanne, Mondrian y Malévitch por sus investigaciones geométricas). En 1953 proyecta las esculturas monumentales para la basílica de Aránzazu, que no se realizan hasta finales de los sesenta. Allí Oteiza mantiene los temas espirituales -un apostolado, una piedad-, que carga de contenido político pero estiliza las formas y despersonaliza a los personajes.El objetivo de Oteiza es "captar la esencia del vacío", y como él mismo ha escrito en "La ley de los cambios", de 1964: "En una primera fase (del desarrollo histórico del arte) se plantea el crecimiento de la expresión en una escala creciente a partir de cero, y en una segunda fase se completa la experiencia interna de la expresión hasta apagarse en la señal conclusiva de una obra vacía, en la que el cero de partida se ha vuelto negativo". Esa obra vacía es la que consigue en sus cajas metafísicas, hechas con planchas metálicas que sólo son receptáculos del vacío, en los que el espacio se desoculta, una idea que relaciona también con acontecimientos políticos, como la destrucción de la casa de Sabino Arana. "Se demolió la casa -escribe- del fundador del nacionalismo vasco y despertador de nuestra conciencia política, y no se permitió que el pueblo recogiera una sola piedra, hasta la tierra y el polvo se retiró custodiado en camiones. Y sucedió que el mismo enemigo había así construido, por una desocupación espacial perfecta, nuestro espacio vacío sagrado, un vacío-cromlech, la perpetuación estética de la memoria que se quiso borrar, en la naturaleza monumental y conmemorativa de nuestra más remota y sagrada tradición".
lugar
En esta pequeña villa de la comarca del Bierzo se encuentra la Iglesia de Santa María de Vizbayo. Este templo románico se caracteriza por ser el más antiguo de la zona.
Personaje
Literato
Dedicado a la labor docente, como catedrático de Geografía en la Universidad de Santiago de Compostela, escribió sus novelas en castellano y en lengua gallega. Diputado por el Partido Galleguista en tiempos de la II República, destacó por su maestría como prosista. Miembro de la Generación NOS, escribió obras en gallego como "Os camiños da vida", "Arredor de sí", "Devalar", "A romeiria de Xelmírez" y "O señorito da Reboraina". También es autor de libros en castellano como "Las palmas del convento", "Adolescencia" o "La vocación de Adrián Silva". Pedrayo fue el primero en traducir una parte del Ulises de Joyce al gallego. Dentro de su producción literaria también abordó otros géneros como los cuentos, el teatro y el periodismo. Por otra parte, dejó importantes obras relativas a la geografía de Galicia como "Síntesis geográfica de Galicia", "Guía de Galicia" y un "Ensayo histórico sobre la cultura gallega".
Personaje
Militar
Político
A la muerte de Omar le sucedió al frente del califato el yerno de Mahoma, Otmán. Continuaría la política expansionista de su antecesor ampliando las fronteras del Islam pero los dos años que gobernó se caracterizarán por las luchas internas que motivaron su muerte en una revuelta liderada por Mohamed. Las fuerzas de oposición se aglutinaron alrededor de Alí y los legitimistas, quienes consideraban que el califato sólo podía ser ocupado por un descendiente de Mahoma. Los vencedores de la pugna abierta tras la muerte del califa no serán los más fieles defensores de la ortodoxia sino los miembros de la familia omeya, dirigidos por Muawiya.
Personaje
Militar
Político
Duque entre 1197-98, fue designado rey en 1198 por Felipe de Suabia en agradecimiento a su apoyo a éste en la disputa por el trono alemán. Su reinado fue un período de paz y desarrollo, estableciéndose en Praga una pujante burguesía comercial de origen alemán.
Personaje
Militar
Político
Elegido rey en 1253, sucedió a Wenceslao I, de quien era hijo. La extinción de la casa de Babenberg en 1246 hizo que fuera designado duque de Austria en 1251. De su padre heredó Bohemia y Moravia, emprendiendo una política expansiva y ambiciosa que le llevó a enfrentarse con Prusia aliado con los caballeros de la Orden Teutónica. Una larga guerra contra Hungría acabó con la derrota del monarca húngaro Bela IV en Kressenbrunn en 1260, lo que significará que Otokar II añada Estiria a sus dominios. Por medios diplomáticos anexionó Carintia, Carniola e Istria en 1269, lo que le convertirá en el monarca más poderoso del Sacro Imperio Romano-Germánico. En 1273 pretendió el trono alemán, pero los electores designaron a Rodolfo I de Habsburgo, recelosos ante el excesivo poder acumulado por Otokar II. La Dieta de Regensburg le despojó de sus dominios en 1274 y le declaró enemigo, siendo vencido en Marchfled por Rodolfo I, al mando de un ejército germano-húngaro.
Personaje
Militar
Político
Otón será uno de los emperadores que participó en la guerra civil romana tras el asesinato de Nerón. Junto a él y en un solo año ascendieron al trono imperial Galba y Vitelio. Otón fue reconocido emperador por el Senado y la mayoría de las provincias, a excepción de Britania, Galia e Hispania. Durante los tres meses que estuvo en el poder actuó con inteligencia y energía, aunque no pudo superar todas las complicaciones que se le presentaron. Evitó problemas con los pretorianos por lo que no redujo sus sueldos ni castigó sus libertinajes. Pero procedente del norte llegaba la principal amenaza, configurada por los ejércitos de Vitelio dirigidos por Valente y Cecina. A pesar de los intentos promovidos por Otón de alcanzar la paz, las tropas del norte llegaron a Italia y en Cremona se produjo el definitivo enfrentamiento, donde las tropas de Otón fueron derrotadas. El emperador se suicidó.
Personaje
Militar
Político
Otón I era hijo de Enrique I, sucediéndole como duque de Sajonia y rey de Alemania a su muerte en 936. Desde el primer momento puso en marcha la consolidación de la autoridad real exigiendo a los grandes señores el cumplimiento de sus deberes de vasallaje. Paulatinamente fue situando a sus colaboradores y amigos en los feudos más importantes del reino, al tiempo que los obispos recibían poderes feudales sobre los territorios cercanos a su sede. Lorena y Borgoña pronto caerán en sus manos y en el año 951 tomará la zona norte de Italia apelando a la defensa de la reina Adelaida, que estaba siendo acosada por Berenguer II. Desde este territorio partió hacia el sur y tomó todo el reino italiano siendo coronado en Pavía. El rebelde Berenguer fue el beneficiario de esta conquista ya que, tras prestar juramente a Otón en el concilio de Augsburgo del año 952, recibió el reino mientras Otón se reservaba las marcas de Istria, Friuli y Verona para ser asignadas a su hermano Enrique de Baviera. Un nuevo foco de conflicto surge en la zona oriental al combatir las devastadoras incursiones de los húngaros, quienes serán derrotados en Lechfeld (955). Resuelto este problema surge uno nuevo con el levantamiento de su hijo Luidolfo, duque de Suabia. El sofocar este frente de conflicto le permitió fortalecer las fronteras orientales donde los eslavos presionaban. La muerte de Berenguer va provocar cierta tensión en Italia donde se produce la revuelta de su hijo Berenguer II. Otón había confirmado su posición como líder europeo por lo que sería coronado emperador por el papa Juan XII (962) lo que suponía la refundación del Sacro Imperio Romano Germánico, recuperando el esplendor conseguido con Carlomagno. Otón I realizó una férrea tutela del papado como se pone de manifiesto con la sustitución de Juan XII en el año 963, acusado de traición al no aprobar la intromisión del emperador en los asuntos eclesiásticos, situando en el pontificado a León VIII. Alemania se convierte en el centro del Imperio, consolidando sus fronteras que alcanzaban hasta Polonia por el este y Dinamarca por el norte y estableciendo nuevos obispados con los que extender el cristianismo en estos territorios. La situación en Italia se complicó por lo que Otón regresó a Roma para imponer el orden y asegurar a su partidario, el pontífice Juan XIII. Una vez en Roma destinó todas sus fuerzas a someter el sur de Italia, donde se habían hecho fuertes tanto musulmanes como bizantinos. Se alió con el príncipe de Capua y Benevento y estableció un tratado con el Imperio Bizantino, sellado con el matrimonio entre el príncipe Otón II y la princesa Teófano. Sin embargo, la actitud expansionista de Otón chocaba directamente con los estrechos lazos de numerosas ciudades meridionales con Oriente, oponiéndose contundentemente a la ampliación al sur. Otón, visto el rechazo, decidió abandonar Italia y regresar a Alemania, falleciendo en Sajonia en el año 973. Además del renacimiento político que supone el ascenso de Otón al poder debemos considerar la importancia de la actividad cultural durante su reinado, creando una importante corte literaria integrada por representantes de diferentes culturas: anglos, irlandeses, italianos y alemanes. El papel de la Iglesia en su reinado será fundamental, convirtiéndose en un propagador del cristianismo, otorgando una especial relevancia a los obispos.