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El llamado Salón Rico de Madinat al-Zahra fue mandado construir por Abd al-Rahman III entre los años 953 y 957. Presenta planta basilical, con tres naves separadas por arquerías de herradura, rematadas en sus cabeceras con decoración de arcos ciegos. El central sería el telón de fondo donde el califa realizaría los recibimientos oficiales.
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Las cualidades del Salón Rico de Madinat al-Zahra como espacio de recepción oficial se manifestaron no tanto en la concepción de la planta como en su extraordinaria decoración. Se empleará una nueva técnica, basada en la talla de un amplio repertorio decorativo sobre una piedra diferente a la constructiva, que quedaría fijada al paramento, como si de una epidermis se tratara.
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Fechadas hacia el año 960, estas dos pilastras decoradas con motivos vegetales labrados formaban parte de las jambas de acceso a la estancia de la bañera norte de Madinat al-Zahra, aneja al Salón de Abd al-Rahman III. La decoración de las pilastras se desarrolla en dos campos, uno a lo largo de todo el frente y otro por todo el costado. Toda la ornamentación es vegetal labrada con doble biselado, y el interior de la composición se desarrolla también de forma simétrica y en vertical, organizada por dos tallos que van componiendo óvalos enlazados. Como el baño, estos materiales deben situarse cronológicamente en los últimos años del califato de Abd al-Rahman III.
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El diseño de este relieve procedente de Madinat al-Zahra se ordena en dos filas, cada una con cinco ramos de hojas que se rodean con zarcillos de vides entrelazados, lo que sugiere que nos encontremos ante una representación del árbol de la vida.
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El denominado Salón Oriental de Madinat al-Zahra -identificado hoy con el Salón de Abd al-Rahman III o Salón Rico- fue el escenario donde se celebraron la mayor parte de las recepciones de embajadas y delegaciones extranjeras durante los últimos años de Abd al-Rahman III y a lo largo del todo el reinado de al-Hakam II y el marco en el que se producía la presencia pública del califa con ocasión de las dos grandes fiestas religiosas anuales del Islam. La aparición solemne del califa en estas celebraciones para recibir el acatamiento de los diversos grupos de funcionarios y dirigentes políticos, vino regulada por un protocolo estricto que refleja fielmente, en su orden y disposición, la estructura organizativa del Estado andalusí.