Quizá sea éste uno de los retratos con más carácter entre los realizados por Goya en la década de 1790, la de su triunfo definitivo en la corte madrileña. El protagonista es don Juan Antonio Meléndez Valdés, nacido en Ribera del Fresno en 1754. Cursó sus primeros estudios en Almendralejo para pasar años después a la Universidad de Salamanca donde compaginaría los estudios jurídicos con las humanidades. Catedrático de Humanidades en la universidad salmantina, se dedicó a la magistratura desde 1789 en las Audiencias de Zaragoza, Valladolid y Madrid. Fue desterrado en 1798, regresando a Madrid en 1808 para ser nombrado consejero de José I, abandonando definitivamente España en 1814 e instalándose en Montpellier, donde falleció en 1817. Pero la personalidad jurídica de Meléndez Valdés no es tan importante como su poesía, siendo considerado por sus contemporáneos como "el restaurador de la poesía castellana". Sus casi 500 poemas ofrecen diferentes temas: el amor, la naturaleza, la filosofía, la religión, la patria y la ideología ilustrada. Gran amigo de Jovellanos, su deseo de regenerar el país se pone de manifiesto en este excelente retrato de medio cuerpo en el que destaca sobremanera la facilidad de Goya para captar el alma de su modelo. La luz impacta en la cabeza, resaltando los vivos e inteligentes ojos y el gesto de preocupación ante el cariz que toma la política española en los últimos años del siglo XVIII. Sus rasgos parecen esculpidos gracias a la iluminación empleada por el aragonés, eliminando detalles superfluos de la vestimenta del poeta. Su pincelada rápida la apreciamos en el corbatín y el chaleco, mostrando también su elevada capacidad como dibujante en el soberbio rostro de este gran personaje.
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Goya no compartía el Absolutismo implantado por Fernando VII al considerarlo retrógrado para su tiempo. Harto ya de la situación política española, solicitó al rey permiso para tomar las aguas en el balneario de Plombières (Francia). Al serle concedido el dicho permiso, puso rumbo a Burdeos, donde estaban exilados un importante número de liberales y antiguos afrancesados españoles, en su mayoría amigos del pintor. Será en Burdeos donde se instale hasta el final de sus días, aunque realizó varios viajes a España, en uno de los cuales será retratado por su sustituto como retratista de corte, Vicente López. El retrato de Muguiro será una de las últimas obras que realice Goya, ya con 81 años. Su relación con el banquero era muy estrecha, confesando su amistad en el lienzo al declararse amigo, aunque le doblara en edad, pues Muguiro contaba en esos momentos con 39 años. Como venía ocurriendo desde su enfermedad, en 1792, Goya va a centrar toda su atención en la personalidad de su modelo, iluminando claramente el rostro y las manos. Aquí vemos el carácter del banquero y el cariño que le manifestaba el pintor. El concepto estilístico del retrato ha cambiado en el maestro al utilizar una gama cromática monocroma, sin reparar en detalles, aplicando largas pinceladas en el lienzo como observamos en los papeles sobre la mesa o en las chorreras de la camisa. Este estilo era muy diferente al imperante en Madrid, demostrando D. Juan Bautista un exquisito gusto por lo moderno que le llevará a adquirir la Lechera de Burdeos. Ambos cuadros fueron legados al Museo del Prado por sus herederos en 1945.
Personaje
Político
El actual Rey de España, hijo del conde de Barcelona, don Juan de Borbón y de Battenberg, y de doña María Mercedes de Borbón-Dos Sicilias y nieto de Alfonso XIII, que abandonó España en 1931, nació en Roma en 1938, cuando los españoles sufrían una feroz guerra civil. En 1948 vino a España y cursó estudios de índole militar (en la Academia General Militar, en la Escuela Naval y en la Academia General del Aire) y de carácter humanístico y jurídico-político (en diversas Facultades de la Universidad Complutense de Madrid). En 1962 contrajo matrimonio con la princesa Sofía de Grecia, hija del rey Pablo I, con la que ha tenido tres hijos: el príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina. Un paso fundamental en su devenir político se produjo el 22 de julio de 1969 cuando el anterior jefe del Estado, Francisco Franco, le propuso a las Cortes como su futuro sucesor en la jefatura del Estado a título de rey. A los dos días de la muerte de Francisco Franco, el 22 de noviembre de 1975, fue proclamado Rey de España ante las Cortes orgánicas y el Consejo del Reino. Una vez aprobada la Constitución de 1978 perdió muchos de sus antiguos poderes y se convirtió en un rey constitucional. Había sido un factor importante en el proceso de transición a la democracia y, tras definirse claramente contra el golpe militar del 23 de febrero de 1981, se afianzó sólidamente entre la opinión pública nacional, que ha reconocido su labor en favor de la democracia y la reconciliación entre los españoles y convierte a la Monarquía en una de las instituciones más acreditadas del sistema político español.
Personaje
Político
Consciente de los problemas que padecía su reino, intentó poner en marcha una serie de proyectos de reforma institucional y de supresión del "liberum veto" que pronto tuvieron respuesta por parte de la nobleza, levantándose en contra del monarca. Cansado de tanto esfuerzo inútil y completamente desanimado, el rey abdicó en 1668. La Dieta eligió a Miguel Korybut Wisniowiecki.