Busqueda de contenidos

obra
La iglesia de San Miguel de Munich (1583-1597) se va a convertir en prototipo para otras iglesias jesuíticas ya del seiscientos, como las de Dilligen y Obermachtal. Lo mismo que en la arquitectura religiosa holandesa, pero aquí en la católica Baviera, frente al irracionalismo decorativo imperante, Müller y Sustris, arquitectos de San Miguel, reaccionan traduciendo en puros estilemas clasicistas una típica estructura gótica de la Alemania meridional -la Wandpfeiferkirchen o iglesias de pilar mural-, de lo que resulta un amplio espacio unitario, muy apto para la predicación, arma de batalla de la Compañía. En la fachada encontramos combinadas reminiscencias a la iglesia romana del Gesù, obra de Giacomo della Porta con el tradicional remate angular del hastial, traduciendo de manera acertada los niveles del interior. Las dos puertas permiten el acceso a una nave única delimitada por los vanos superiores. Las zonas laterales de las hornacinas y los óculos ovalados indican el espacio de las capillas laterales.
obra
Iglesia de los jesuitas de esta ciudad bávara, favorablemente acogidos aquí en 1559. A pesar de las peculiares bóvedas -suerte de interpretación en clave clasicista de crucerías góticas- la estructuración a base de gruesos pilares de frentes articulados por pilastras pareadas, nos está hablando, por un lado, de las directrices emanadas de Roma, como fue práctica habitual en la construcción de edificios de la Compañía y, por otro lado, es también la plasmación clasicista de tipologías góticas de iglesias del sur de Alemania. Sus arquitectos fueron Wolfgang Müller y Friedrich Sustris.