Busqueda de contenidos

monumento
<p>La historiografía hispana tradicional consideraba que cuando, en 1066, doña Mayor, condesa de Castilla y viuda de Sancho el Mayor, redactó su testamento dejando parte de sus bienes para la construcción de la iglesia de San Martín de Frómista, se inició la obra del templo que contemplamos en la actualidad. Últimamente los especialistas prefieren retrasar la cronología hacia 1100. Es un pequeño edificio basilical de tres naves, con otros tantos ábsides de planta semicircular. Para separar las naves se emplean pilares cruciformes. La importancia del espacio central del crucero se enfatiza con la disposición de un cimborrio octogonal apoyado en trompas, cubriéndose con una cúpula. En la fachada occidental resultan exóticas las torrecillas circulares que se articulan en las esquinas, para las que no conocemos otro precedente que ciertas formas de la arquitectura carolingia. Vanos escalonados en arquivoltas y columnas acodilladas, cornisas esculturadas con una riquísima iconografía y capiteles historiados responden a los planteamientos plásticos que caracterizan los monumentos del románico pleno. La iglesia sufrió una profunda restauración en el siglo XIX a cargo del arquitecto Manuel Aníbal Álvarez</p>
monumento
La iglesia de San Martín es uno de los mejores ejemplos del Románico en la ciudad de Segovia. Se trata de un templo de tres naves abovedadas con cañón, un crucero rematado por un cimborrio de ladrillo y cabecera tripartita, en la que el ábside central original fue sustituido en una reforma posterior. La galería porticada es uno de los elementos característicos del románico segoviano y aquí no puede faltar. Rodea todo el templo excepto la cabecera. En la fachada occidental encontramos una gran portada con cinco arquivoltas decoradas con motivos vegetales. La portada está cobijada por un pórtico, como si de un nártex se tratara.
obra
No se sabe quién proyectó la iglesia de este colegio jesuita, aunque en los retablos interiores trabajaban, hacia 1753, el ensamblador H. de Chávez y el pintor M. Cabrera. Se ha relacionado tanto con el círculo de Lorenzo Rodríguez como con el arquitecto Ildefonso Iniesta Bejarano. La iconografía de la portada, según Raacke, está relacionada como si fuera un todo único con la de los altares del interior, con lo cual el tema de la portada-retablo, tan característica en el arte hispanoamericano, afecta en este caso no sólo a unas formas que anticipan el interior, sino también a los mensajes destinados al fiel, que puede empezar a leerlos antes de penetrar en el templo.
monumento
Monreal contaba con dos iglesias con diferentes advocaciones, la de San Martín de Tours y la de Santa María; sin embargo, tras desaparecer la advocación de la segunda, ambas se unificaron en la primera. Se trata de una iglesia gótica desfigurada, desgraciadamente, por las continuas reformas sufridas a lo largo de los siglos y, especialmente, la llevada a cabo en el siglo XVIII. En su interior se puede ver un retablo de principios del siglo XVII, modificado en 1927.
monumento
La iglesia parroquial de Pieros está dedicada a san Martín de Tours, una muestra más en el Camino de Santiago de la estrecha relación de la Ruta con Francia. Se trata de un pequeño templo románico construido en el siglo XI que fue consagrado por Osmundo, obispo de Astorga, tal y como aparece reflejado en una inscripción. Con una sola nave, presenta planta de cruz latina y varios ábsides.
monumento
<p>San Martín de Tours es el patrón de la iglesia parroquial de San Martín del Camino. Patrono de los peregrinos, este santo de origen panonio fue en su juventud soldado de la legión romana. Tras su conversión al cristianismo, llegó a ser nombrado obispo de Tours, convirtiéndose en una de las devociones más importantes entre los merovingios, extendiéndose después su fervor a toda la Cristiandad. Las peregrinaciones a Compostela -impulsadas a partir del siglo X- reactivarían su culto, como se pone de manifiesto en la advocación de las iglesias parroquiales de varias poblaciones.</p>
monumento
Construida en el siglo XVI, destaca la riqueza de su interior frente a la austeridad de su exterior. Su estructura se levanta sobre una sola nave y su capilla mayor aparece cubierta con un bello artesonado mudéjar del siglo XVI. Esta armadura es de sección ortogonal con piña en el centro y aparece presidida por un magnífico retablo de estilo plateresco. En éste aparece una imagen del santo partiendo su capa y ofreciéndosela a un pobre.
monumento
Templo parroquial de Alesón (La Rioja), en el Camino de Santiago, fue construido en el siglo XVI. En su interior conserva un bello retablo plateresco.