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contexto
El destino del mundo comunista necesariamente se tenía que ver influido por lo sucedido en la URSS de la época posterior a Stalin, que lo había dirigido con disciplina férrea durante el pasado, especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial. El modo en que se había producido la disidencia yugoslava, incluso en contra de la voluntad de quienes la protagonizaron, lo deja bien claro. La expansión del comunismo en Asia, por otra parte, no había traído ninguna apariencia de fragmentación ideológica. A pesar de que pudiera haber una cierta discrepancia de fondo con el modelo soviético, de momento no se tradujo en nada concreto; además, la iniciativa de expansión revolucionaria más importante que se produjo en esta parte del globo -Corea- se debió mucho más a iniciativa soviética que china. Tras la desaparición de Stalin, el impacto de lo sucedido en la URSS tuvo un doble efecto. En Europa del Este, la desestalinización abrió el camino a unas vías del comunismo algo más teñidas con la especificidad de cada país y, sobre todo, provocó movimientos de repulsa de los regímenes vigentes. En cambio, en China se produjo un movimiento de identificación con el pasado estalinista que tuvo consecuencias de primera importancia en la política interna y acabó provocando una irreversible fragmentación del comunismo.
obra
El mejor representante del paisaje realista en España será Carlos de Haes, quien desarrollará la filosofía necesaria para crear un género paisajístico en el país, apenas tratado en épocas anteriores al ser considerado un asunto secundario. Haes piensa que las vistas deben estar inspiradas directamente en la naturaleza, plasmando el pintor lo que tiene ante sus ojos, interesándose por los efectos atmosféricos y luminosos. Considera que el paisaje es difícil de tratar y de entender por lo que sería un género para entendidos, aristocrático, alejado de las masas. Si el fin del arte es la verdad que se encuentra en la imitación de la naturaleza, fuente de toda belleza, el papel del pintor será imitar lo más fielmente la naturaleza, apartándose de lo que dicte su imaginación y acercándose a su fuente de inspiración, el mundo real. Los medios para alcanzar la imitación son el color y el dibujo, elementos complementarios ya que al fundirse producen la obra que queremos, así como la ejecución en el taller, inspirándose en los bocetos tomados al aire libre. Con esta filosofía, Haes realiza un amplio número de paisajes de gran belleza y evidente realismo como este Desfiladero que aquí contemplamos.