Situada cerca de Alcoy (Alicante), es uno de los yacimientos más representativos del Neolítico Antiguo peninsular. Fue descubierta en los años 30 y desde entonces se han llevado a cabo numerosos trabajos científicos que han proporcionado abundantes materiales entre los que destaca la variada cerámica a mano con rica decoración impresa cardial, así como abundantes utensilios de sílex - microlitos, perforadores-, de hueso - espátulas, cucharas, punzones-, y numerosos adornos de conchas perforadas. Otros hallazgos significativos son los relativos a la flora y la fauna, que muestran el pleno conocimiento que aquellas gentes tenían de la agricultura y la ganadería. Se encontró una cavidad de provisiones llena de granos de cereal entre los que se identificaron las tres especies antiguas del trigo (T. monococcum, T. dicoccum y T. aestivium) y dos variedades de cebada que por sus características muestran que habían sido trilladas y sometidas a algún proceso de tueste. El estudio de la fauna permite saber que las especies domésticas más utilizadas fueron la oveja y la cabra, seguidas del cerdo y de la vaca y que la caza seguía practicándose, siendo la especie más cazada el ciervo. Algunas muestras de cereal carbonizado fueron analizadas por el método del C-14, proporcionando las fechas de 4315 +/- 75 y 4670 +/- 160, que confirman la existencia de un Neolítico ya desarrollado en el V milenio antes de la era.
Busqueda de contenidos
monumento
En el Macizo del Caroig -situado en el centro geográfico de la Comunidad valenciana- se localizan 36 yacimientos arqueológicos que corresponden a seis municipios -Bicorp, Millares, Moixent, Quesa, Navarrés y Dos Aguas-. En este entorno está ubicada la Cueva de la Araña, en el Barranco de Hongares, descubierta en 1920. Las pinturas de este abrigo son uno de los mejores conjuntos del arte rupestre levantino. Destacan las escenas de la recolección de la miel y de danza, cacerías, representaciones de fauna -un gran toro, cabras y ciervos- y elementos en zig-zag y antropomorfos, estos últimos dentro del estilo esquemático. La cronología del conjunto habría que situarla en período Epipaleolítico final y los comienzos del Neolítico.
monumento
Citada ya por Obermaier y excavada en numerosas ocasiones a partir de mediados de siglo, la cueva de la Carihuela es uno de los yacimientos peninsulares más importantes no sólo por su secuencia musteriense, sino también por sus ocupaciones neolíticas, calcolíticas y argáricas. Las últimas investigaciones, dirigidas por L. G. Vega Toscano, han demostrado que, pese a no haberse alcanzado aún la base del yacimiento, su relleno pleistoceno abarca más de 80 niveles, de los que 60 son musterienses de un tipo característico de la región. Tras una época de crisis en la ocupación humana, la cueva vuelve a presentar importantes niveles con restos postpaleolíticos. La riqueza arqueológica del yacimiento, no sólo a nivel industrial sino también paleontológico, ha permitido caracterizar todas las fases climáticas desde antes de la última glaciación (hace unos 100.000 años) hasta casi la actualidad, sirviendo como modelo de referencia para las reconstrucciones ambientales de ese intervalo en todo el sur de la Península. Son también muy importantes en este yacimiento los restos humanos tanto de neandertales como de hombres modernos, lo que ha permitido replantear el problema de su convivencia y su posterior sustitución en unos términos impensables hace unos años.
monumento
Hermilio Alcalde del Río y el abate Breuil son los responsables del hallazgo de esta cueva en el año 1906, una oquedad poco conocida por la gente del lugar al estar oculta entre la vegetación. En su interior han sido documentados seis figuras de bóvidos, algunos trazos no figurativos y una posible figura de felino, realizados sobre una pared arcillosa, bien empleando los dedos o con algún instrumento de punta roma. Por desgracia, algunas figuras fueron dañadas posteriormente por desaprensivos. La cronología del conjunto se sitúa en los primeros momentos del Paleolítico Superior.