El T-26 fue un tanque soviético desarrolado durante la década de los 30 a partir del británico Vickers de seis toneladas. Fue producido a gran escala, entrando en acción en la Guerra Civil española y en las campañas de Manchuria, Polonia y Finlandia. Su velocidad máxima era de 17 millas por hora y su armamento era un cañón de 45 mm. y dos ametralladoras. Muy superado ya al comienzo de la II Guerra Mundial, dejó de producirse ante la salida de nuevos modelos como el excelente T-34.
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Comenzado a fabricar en los años 30, tomaba como referentes los carros británicos Christie y a los alemanes, como la suspensión, que fue copiada de la del Vickers inglés. El tanque medio T-28 llevaba la torreta situada en el centro, además de dos torretas más en el frontal para las ametralladoras. El T-28 era, junto al eficaz T-26 y el T-35 (armado con un cañón de 76,2 mm. y dos más de 45 mm.) el núcleo operativo de los ejércitos acorazados de Stalin. No obstante, el conocimiento soviético de los progresos alemanes en cuanto a la construcción de nuevos modelos de carro les indujo a seguir experimentando en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, proceso del cual surgió el excelente T-34. En principio armado con un cañón de 45 mm., modificaciones posteriores le dotaron de un cañón de 76,2 mm. y baja velocidad. El T-28 conoció muchas más variaciones, generalmente más fruto de las experiencias de combate que del diseño sobre el tablero. A causa de las dificultades encontradas durante la guerra con Finlandia, al modelo T-28 se le aumentó el blindaje en el frontal del casco y la torreta, mientras que al T-28 (V) se le incorporó una radio con una antena estructural rodeando la torreta, para hacer funciones de carro de mando.
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22 de junio de 1941. Los Panzer IV alemanes avanzan por las cercanías de Grodno, Bielorrusia, sin hallar gran resistencia. De pronto, de un repliegue del terreno surge un carro soviético de perfil desconocido. Cada uno de sus disparos causa una víctima entre los tanques alemanes, cuyos proyectiles rebotan en la coraza del blindado soviético. La alarma es grande entre los tanquistas alemanes. El T-34 ha entrado en escena. Este blindado, quizá el mejor que intervino en la Segunda Guerra Mundial, comenzó a diseñarse en 1936 y entró en producción en 1940 (115 ejemplares), asunto mantenido en un secreto absoluto. En 1941, cuando se inició el ataque alemán contra la URSS, ésta disponía de más de un millar de T-34, que se hubieran bastado para dar un vuelco en los primeros meses de la guerra en la Unión Soviética. Sin embargo, ni Moscú tenía una buena doctrina de carros, ni el adiestramiento de las tripulaciones era el mejor, ni la industria soviética trabajaba con finura, de modo que este magnífico tanque sufría abundantes averías absurdas. Eso dio tiempo a Alemania para fabricar un digno competidor, el Panzer V Panther, a comienzos de 1943. Su coraza inclinada y laminada permitía despedir los proyectiles enemigos. De este tipo se hicieron unos 5.000 ejemplares. Un modelo posterior, el T-34/85, comenzó a fabricarse en 1943. Pesaba 32 toneladas y estaba equipado con un cañón de 85 mm. y 51,5 calibres. Ningún blindaje resistió su disparo. Antes de que concluyera la guerra fabricó la URSS unos 12.000 ejemplares. Su producción continuó hasta 1958, con algunos perfeccionamientos.
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El T-35 era un tanque soviético diseñado con cinco torretas independientes y un armamento principal que incluía un cañón de 76,2 mm., dos más de 37 mm., una ametralladora coaxial y dos más sencillas. Para atender este complejo armamento disponía de siete tripulantes. La velocidad máxima era de 18 millas por hora, teniendo una autonomía de 153 kilómetros. Al igual que el T-28, entró en acción al comienzo de la II Guerra Mundial, tomando parte en la "guerra de invierno" con Finlandia y enfrentándose a los panzer alemanes durante la Operación Barbarroja de 1941.
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Este modelo tiene su antecedente en los tanques anfibios británicos Carden-Lloyd, que la URSS adquirió en 1931. A pesar de sus dotaciones los soviéticos decidieron modernizarlo con algunos cambios para adaptarlo a sus necesidades. De todas estas transformaciones surgió el T-37, cuya producción se inició a finales de 1933. Este anfibio era de reducidas dimensiones y disponía de dos flotadores a los lados de la carrocería. Su misión inicial fue la de reconocimiento por la ligereza de su blindaje y armamento, sin embargo, en 1941 cuando se produjo la invasión alemana entró en combate. Sus prestaciones no satisficieron a nadie, por lo que fue retirado. Tan sólo algunas unidades se aprovecharon como tractores ligeros.
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El T-50 era un tanque ligero soviético producido entre 1941 y 1942 para sustituir al obsoleto T-26 y a los carros BT-5 y BT-7. Equipado con un cañón principal de 45 mm. y dos ametralladoras de 7,92 mm, su velocidad máxima era 33 millas por hora, alcanzando una autonomía de 350 km.
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El primer prototipo de T-54 estuvo listo en 1946, sustituyendo al T-44, y entro en servicio tres años después. La Unión Soviética construyó 50.000 unidades, abasteciendo los arsenales de todas las naciones afines al Pacto de Varsovia. Fue empleado en combate en multitud de ocasiones, especialmente en lugares como África, Oriente Medio, Angola, Vietnam, etc. Su construcción era simple y robusta, bien armado y blindado para su tiempo, pero con deficiencias en los sistemas de control de tiro.
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El tanque mediano T-55 tiene un chasis con cinco ruedas, casco de baja silueta con torreta y está armado con un cañón de 100 mm. y ametralladora de 7,62 mm. Se diferencia del T-54 en las ausencias de cúpula derecha y ametralladora antiaérea calibre 12,7 mm. El T-55 combina un cañón de alta velocidad con un chasis de gran movilidad y baja silueta.