Este museo lo fundó y supervisó el empresario que le da nombre hasta su muerte en 1993. Las pinturas de Europa occidental desde la época renacentista hasta el período moderno constituyen el centro de la colección; muy amplia, la mayoría de obras se exponen de manera temporal, pero las más importantes están aquí permanentemente. Hay pinturas holandesas del siglo XVII, como el Retrato del hijo del artista, Titus, de Rembrandt, y de Frans Hals, Retrato de un hombre; destacan asimismo pinturas italianas del Renacimiento, de Rafael y Bassano. Entre los cuadros más modernos están algunos de pintores franceses impresionistas y postimpresionistas: Boca del Sena en Honfleur, de Monet; El trapero, de Manet, y el largo bostezo de una lavandera que Degas capta en La planchadora, además de obras de Cézanne, Gauguin, Van Gogh y Picasso. Como contrapunto al arte occidental, se expone una buena colección de escultura asiática y varias figuras budistas e hindúes pulidas, una mezcla de lo contemplativo y lo erótico, algunas de ellas con incrustaciones de piedras preciosas.
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Durante buena parte del segundo tercio del siglo XIV Noruega y Suecia estuvieron unidas bajo una misma dinastía, representada por el monarca Magnus Eriksson (1319-1363), quien perdió a manos de Dinamarca los territorios de Ascania, Uland y Gotland. Las derrotas militares debilitaron el poder real y así la nobleza levantada en armas depuso sin dificultades a Magnus. La aristocracia, fautora del principio electivo frente al hereditario defendido por el clero nacional desde el siglo XIII, designó como nuevo soberano a Haakon VI (1363-1380). El mismo año de su coronación casó con Margarita, hija de Waldemar IV Atterdag de Dinamarca. Tras la muerte de Haakon (1380) y de su hijo Olaf VI (1387), Margarita, regente de Dinamarca desde 1370, asumió el poder en Noruega. La reina intervino en las disputas por la Corona de Suecia; su mediación desembocó en la Unión de Kalmar (1397), integración dinástica de Dinamarca, Noruega y Suecia. Desde 1448 el tratado de unión quedó reducido en la práctica a los reinos danés y noruego, ya que las revueltas independentistas suecas comenzaron a sucederse y a minar los lazos entre los tres países. Bajo Christian I de Oldemburgo (1460-1481), Noruega vivió un momento de fuerte crecimiento económico, pese a la sangría de recursos y efectivos que supuso el sufragio de las guerras contra los rebeldes suecos. Durante los siglos bajomedievales, el hábitat predominante en Noruega fue el rural. La población campesina se asentaba en el sur y en el oeste del país de forma dispersa; sin embargo, dicha dispersión no supuso un obstáculo para el desarrollo de la comunidad de vecindad (grannesamlag), institución controlada por las principales familias de la aldea que garantizaba la redistribución de las tierras de cultivo, la explotación común de los pastos y la organización del trabajo comunitario. La vida campesina estaba marcada por el traslado estival de las granjas a las residencies de verano (seter en Noruega y sal en Islandia), realizado con objeto de aprovecharse de los pastos de altura para el ganado. En el sur del país se concentraban las principales explotaciones, dedicadas al cultivo de la cebada y el centeno, productos imprescindibles para la elaboración de la cerveza. A lo largo del siglo XV el latifundio se extendió por todo el Reino; este fenómeno provocó algunas revueltas campesinas como la de Oslo de 1436. Cabe destacar la fuerte competencia existente por los bancos de pesca entre noruegos, ingleses, holandeses y pescadores de Lübeck. El desarrollo urbano estuvo en manos de los comerciantes de la Hansa, quienes crearon en Bergen una importante base comercial en torno al llamado "Tyskebrygge" o Muelle Alemán. Los mercaderes alemanes, procedentes en su mayoría de Nüremberg, importaban productos de lujo (paños de seda, joyas y perlas) a cambio de pieles y pescado salado.
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País menos evolucionado y con escasa unidad natural, Noruega seguirá a larga distancia el camino recorrido por Dinamarca. De hecho, no logrará una monarquía estable hasta el siglo XIII. En el año 1000, muere Olaf I dejando como herencia dos legados que se mantendrán como constantes en las dos centurias siguientes: por una parte, el primer intento serio de extender la fe cristiana y, por otro, un periodo de anarquía interna. Olaf II el Santo (1016-1028) reunificaría de nuevo el país y establecería para el cristianismo unas sólidas bases. Poco después, Noruega pasa a formar parte del primer Imperio nórdico constituido por Canuto el Grande, hasta Magnus el Bueno, hijo de Olaf, que recuperará la independencia. A lo largo del siglo XI, reinando Harald III (1046-1066) y Olaf IV (1068-1093), se va completando la cristianización, en medio de las dificultades creadas por las continuas guerras de sucesión y la lucha contra el creciente poder del alto clero. La influencia de la Iglesia nacional fue tal, que esta llegó a pretender intervenir en la elección del monarca. Desde el punto de vista económico, la fundación de la ciudad de Bergen fue clave para el desarrollo del comercio y la consolidación del dominio noruego en las Hébridas y Orcadas. Desde 1130, en que muere el rey cruzado Sigurd, hasta 1217, el país sufre de nuevo una etapa de conmociones internas. La crisis estuvo determinada por las rivalidades de los pretendientes a la Corona y los conflictos de éstos con las altas jerarquías eclesiásticas. Estas, consolidando su posición, con la creación del obispado de Nidaros (Trondheim), llegan a imponer la designación del rey. Sin embargo, Sverre (1184-1202), sacudiéndose dicha tutela, mantuvo una monarquía fuerte con apoyo de los pequeños propietarios agrícolas, frente a la aristocracia y al clero. Fue un paréntesis breve, pues Noruega continuó debatiéndose en sus habituales conflictos. Entre los sucesores de Sverre, destacan las figuras de Haakon IV (1217-1263) y Magnus VI (1263-1280). Ellos serán los continuadores del verdadero Estado al pacificar con su autoridad el país, impulsar las instituciones feudales y buscar la reconciliación con la Iglesia. Progreso del poder monárquico, que quedaría sellado en 1247 al ser coronado, por vez primera, un monarca noruego por un legado del Pontífice. Con estas bases, Haakon IV se orientó hacia una política expansiva en torno al eje de los archipiélagos del Atlántico Norte (Orcadas-Shetland-Feroe), imponiendo su dominio sobre Islandia, en 1261, y un año después sobre Groenlandia, que había sido colonizada anteriormente por los propios noruegos. Máximo empuje, que llegaría a estrechar lazos con Suecia y abrirse a negociaciones políticas y económicas con países de primer orden en la Europa occidental. Magnus VI, mediante la legislación, consolidó la obra restauradora de su padre, asegurando el principio hereditario de la Corona. A partir de este momento, Noruega consigue ponerse a la altura de Dinamarca. Y es entonces cuando Erik Magnusson (1280-1299) y Haakon V (1299-1319) habrán de enfrentarse a los mismos problemas que los reyes daneses, es decir: agitaciones internas, que tienen como principales protagonistas a la alta nobleza y al episcopado, e intromisión del comercio anseático en el área de su influencia económica.
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Entre las "pequeñas" resistencias armadas, la noruega es una de las más importantes. En un comienzo, tras la ocupación alemana de 1940, predomina la resistencia pasiva y los intentos de aislar al gobierno colaboracionista de Quisling y del Nasjönal Samling. Luego, con ayuda del SOE británico, surgen varios focos de oposición activa. La iniciativa de unificarlos parte del Ejército, creándose el Milorg. Su actividad consiste en evacuar noruegos a otros países, en propaganda y concienciación política antinazi y en actos de sabotaje, como destrucción de puentes, de la línea férrea de la región de Bergen en junio de 1940, acciones en las islas Lofoten con destrucciones de barcos, fábricas y captura de prisioneros, en marzo de 1941. Los alemanes han de emplear a 250.000 soldados contra la resistencia: la represión será implacable y en 1942 el Milorg acabará siendo desmantelado prácticamente. Con todo, en marzo de 1943, podrá destruir en parte la planta de agua pesada alemana de Rjukan. Los alemanes tendrán escaso éxito en su intento de reclutar trabajadores noruegos para las fábricas u obras de defensa. Y cuando intenten llevar a filas a miembros del partido fascista colaboracionista Nasjonal Samling, se producirá una verdadera desbandada y algunos de sus miembros se refugiarán en las montañas. En 1944 los soviéticos, en su avance y en colaboración con los finlandeses y con pequeñas unidades noruegas, ocupan la parte de Laponia perteneciente a este país, obligando a los alemanes a evacuarla. A su vez, la retirada de las tropas alemanas del país se verá dificultada por un recrudecimiento de la guerra de guerrillas. Una gran parte de la flota de guerra o mercante noruega había podido ser evacuada en el momento de la invasión de 1940, y participaría luego en operaciones aliadas, en especial en Normandía.
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En el periodo de entreguerras los países escandinavos, incluida la recién independizada Finlandia, van a tratar de conservar su neutralidad y llevar adelante la política de cooperación regional, su pacifismo, y las buenas relaciones con todos los países, incluida Alemania. No todo el mundo está de acuerdo con esta actitud, que consideran acomodaticia e incluso inmoral, sin alianzas y sin posturas concretas, incluso en el caso de sanciones a países agresores, como dice P. Jeannin. En la Conferencia de Oslo de abril de 1938 se fija el principio de la neutralidad común de los países escandinavos, pero no se establece ninguno de cooperación militar, lo que va a redundar en perjuicio de estos países en caso de conflicto. Sólo Dinamarca aceptará un pacto de no-agresión con Alemania, al contrario que los otros tres países, pero ya en 1939. En cuanto a los noruegos, éstos apenas refuerzan sus fuerzas armadas en el periodo de entreguerras, lo mismo que los daneses, como luego veremos. El ejército noruego es pequeño, relativamente anticuado y adiestrado sólo discretamente, e incapaz, en cualquier caso, de defender su país bastante extenso y tan escasamente poblado (2.950.000 habitantes). La oficialidad es a veces pacifista, pero hay nacionalistas y fascistas, y cree que no va a tener que intervenir en ninguna guerra.
Personaje
Literato
Religioso
Pocos detalles se conocen de la vida de este personaje. Las experiencias místicas que decía observar quedaron reflejadas en su libro "Revelaciones del amor divino".
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(1) Están sobradamente documentados por testigos neutrales -incluso lo reconocen fuentes soviéticas- los excesos de las tropas de la URSS. Aparte de las violaciones, fue proverbial su codicia por las joyas y, sobre todo, por los relojes. (2) Los comités nazis creados para impedir deserciones involucraron en la lucha, en los últimos días del asedio, a niños de 14 y 15 años y a hombres mayores de sesenta. (3) El José Stalin fabricado por la URSS fue el carro más poderoso que se construyó en la guerra. (4) Se refiere a Roosevelt. (5) Hitler quería que se demolieran todos los puentes de carreteras y de ferrocarril; que se volasen todas las vías, se dinamitasen todas las presas; se destruyeran todas las centrales eléctricas, telefónicas y de radio; que se volasen las minas y se arrasasen todas las fábricas; que se quemasen las cosechas... (6) Göebbels admiraba, también, el sistema soviético. Deseaba imponer en la Wehrmacht el sistema de los comisarios políticos y hallaba sus formas de propaganda muy similares a las stalinistas. Más aún, a la muerte de Hitler, Bormann y Göebbels trataron de llegar a un acuerdo con Chuikov (el defensor de Stalingrado y el conquistador de Berlín) pretextando sus simpatías por la URSS y ofreciendo sus servicios a los soviéticos para contrarrestar los buenos oficios, que seguramente, Himmler ofrecería a los aliados occidentales. (7) ¿Por qué había abandonado Hitler el proyecto del reducto alpino? Al parecer, Saur, el hombre que había sustituido a Speer en lo que a producción militar se refería, le había informado de que seria imposible resistir allí por falta de armas y municiones. Las fábricas de la región sólo podían construir cosas muy rudimentarias. (8) Speer y Himmler salvaron la vida a Brandt, que fue ahorcado después de la guerra por los norteamericanos. (9) La 25.? de granaderos acorazados y la 7.? panzer, que en total no tenían más de 15.000 hombres y de 200 blindados de todo tipo. (10) Varios biógrafos de Hitler han dudado mucho que Schaub procediera a tal destrucción y creen, más bien, que los guardó o los vendió. Por eso, muchos creyeron hace dos años que los papeles de Hitler que puso en circulación una revista alemana eran auténticos: bien hubieran podido ser los documentos conservados en Berghof. Lamentablemente sólo fue una zafia falsificación. (11) El telegrama en el que Göring sugería que se le entregara provisionalmente el poder mientras Hitler estuviera cercado en Berlín era un modelo de prudencia y nada en él sugería traición alguna; pero excitar los celos de Hitler era sumamente fácil. (12) Hanna Reitsch, famosa por sus proezas aéreas, fervorosamente nazi y muy bella, fue una de las musas del régimen en los últimos años de la guerra. Dentro del clima wagneriano y teatralmente germánico, se la denominaba "la última Valquiria". (13) Von Greim conservó durante toda su vida una fuerte cojera a causa de las heridas que sufrió en aquel viaje. (14) Algunas unidades soviéticas trataron de penetrar hacia el centro de Berlín por los túneles del metro. Alguien ordenó abrir los diques del canal de Moecken e inundar el metro para impedir esa operación. (15) El esfuerzo de Wenck permitió la retirada de la guarnición de Potsdam de unos 3.000 heridos de sus hospitales y de docenas de millares de civiles. Entre los días 30 de abril y 2 de mayo recibieron a unos 30.000 soldados y paisanos que Busse logró conducir hasta el XII Ejército. (16) Holste había sustituido a Steiner, cuando éste perdió la confianza del Führer, pero no pudo mejorar la actuación y se batía en retirada. (17) El día 26 fue alcanzado un almacén de estas armas por la artillería soviética. Se perdieron más de 2.000 en una inmensa traca. (18) Unos 30.000 soldados y paisanos llegaron a las líneas de Wenck. Era cuanto quedaba del 9. ° Ejército. Llegaban sin municiones, apenas con armas. Unas docenas de carros de combate y poco mas de 10.000 hombres que se caían de sueño abrían la brecha. Cuando entraron en el territorio de Wenck se desplomaron. Este no sólo no pudo contar con su ayuda, sino que hubo de darles transporte. (19) El mariscal Zhukov, quizás tratando de restar grandiosidad al ocaso nazi, minimizó días después de la rendición las dimensiones de la batalla de Berlín. Años después, las fuentes oficiales soviéticas reconocieron que desde el 16 de abril -comienzo de la ofensiva del Oder- hasta el 2 de mayo, perdieron 305.000 hombres, 2.000 tanques, 1.200 cañones y 527 aviones. Los aliados occidentales perdieron 260.000 hombres durante todas las operaciones de 1945.
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6 GARCÍA CÁRCEL, Ricardo: La invisibilidad histórica, en La mujer en España, en HISTORIA 16, n? 145, Mayo 1988. 184 PONS FUSTER, F.: Erasmistas, mecenas y humanistas en la cultura valenciana de la primera mitad del siglo XVI. Valencia, 2003. p. 303. 185 Los deberes del marido: De officio mariti de Juan Luis Vives. Traducción, introducción y notas de Carmen Bernal Lavesa. Valencia, Ayuntamiento, 1994. 186 IGLESIAS, M? del Carmen: Educación y pensamiento ilustrado, en Actas del Congreso sobre Carlos III y la Ilustración, Madrid, MEC, 1989, III, pp. 1-30. 187 FERNÁNDEZ QUINTANILLA, Paloma: La mujer ilustrada en la España del siglo XVIII, M. de Cultura. Madrid, 1981, p. 56. 188 BOLUFER PERUGA, Mónica: Mujeres de letras. Escritoras y lectoras del Siglo XVIII. En Rosa M? Ballesteros Garcías y Carlota Escudero Gallegos (eds.) Feminismos en las dos orillas Málaga, Universidad, 2007, pp. 113-141. 189 BOUZA, Fernado: Memorias de lectura y escritura de las mujeres en el Siglo de Oro, en MORANT, I., dir., Historia de las mujeres en España y América Latina, Madrid, Cátedra, 2005, vol. 2, pp. 169-191. 190 JAFFE, C. (1999): "Suspect Pleasure: Writting the Woman Reader in Eighteenth-Century Spain", Dieciocho, 22/1, pp. 35-59. 191 Según el estudio de Elisabel Larriba, de un total de 8.526 abonados a la prensa española entre 1781 y 1808, fecha del comienzo de la Guerra de Independencia Española, tan solo 216, esto es, un 2,5% fueron mujeres. 192 CÁTEDRA, P. M. y ROJO, A.: Bibliotecas y lecturas de mujeres. Siglo XV. Madrid, Instituto de Historia del Libro y de Lectura, 2004; LAMARCA, G. Libro y lectura en la Valencia de la Ilustración. Valencia, Institució Alfons el Magnànim, 1994, pp. 175-177. 193 En sus relatos son fundamentales los personajes femeninos, dotados de gran personalidad pasional. Todas sus narraciones las agrupó en dos colecciones: Novelas amorosas y ejemplares, publicadas en 1637, y Parte segunda del sarao y entretenimiento honestos, de 1647. 194 Cf. al respecto las investigaciones realizadas sobre estos temas en: OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. "Etnografía de la mujer y la música en Castilla y León. Papel y repertorio de la mujer en la tradición oral de casas, calles y conventos"; "Las baladas infantiles en Castilla y León: ¿Transmisión oral de modelos culturales?"; "Romances y Baladas de la Guerra Civil Española en Castilla y León"; "La tradición oral en las canciones de los juegos infantiles dentro del ámbito de Castilla y León". Estudios de Etnología en Castilla y León 1992-1999. Valladolid, Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura, 2001, pp. 265-68, 269-72, 273-76, 277-80. 195 Cf.. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. "La imagen de la mujer y la música como transmisora de la tradición oral musical". El Conocimiento del Pasado. Salamanca, Plaza Universitaria, 2005, pp. 407-24 196 ÁLVAREZ CAÑIBANO, Antonio. "Academias, Sociedades musicales y Filarmónicas". Revista de Musicología XIV (1991), p. 68. 197 Cf. a este respecto la curiosa documentación que aparecen en algunas cédulas del Archivo Municipal de Granada, donde se especifica que dichas actrices deben ser casadas y presentarse decorosamente: "(1.-Madrid, 24 noviembre 15871. Por justas consideraciones ha parecido se dé licencia a las mujeres de los representantes, constando primeramente que son casadas y traen a sus maridos consigo, para que puedan representar en hábito de mujeres y no de hombres, con lo cual se mande que ningunos muchachos puedan entrar a representar vestidos ni tocados como mujeres; y se os avisa para que luego cuesta recibáis, lo hagáis así, guardar y ejecutar en esa ciudad y su jurisdicción, castigando a los que contravinieren (...) "/ "(6. Madrid, 5 septiembre 1596). En el Consejo se tiene noticia que en las comedias y representaciones que se recitan en esa ciudad salen mujeres a representar, de que se siguen muchos inconvenientes. Tendréis cuidado de que mujeres no representen en las dichas comedias, poniéndoles las penas que os pareciere, apercibiéndoles que, haciendo lo contrario, se ejecutará en ellos". GRANJA, Agustín de la. "Notas sobre el teatro en tiempos de Felipe II". Teatros y vida teatral en el Siglo de Oro a través de las fuentes documentales, Londres: Tamesis, 1991, pp. 39-41. 198 Cf. este dato también en GREYJACKSON, Barbara. Say Can You Deny Me, Fayetteville: The Univer-sity of Arkansas Press, 1994, p. 185. 199 Tenemos que agradecer a la Dra. Ana Carabias (Universidad de Salamanca) el habernos proporcionado tanto el dato de esta mujer como el documento transcrito correspondiente, cuyo título es: "Relación de cosas memorables de la vida y muerte del Sr. D. Francisco Sobrino, Obispo de Valladolid, y de sus padres y hermanos. Dedicada al mismo señor obispo por Fr. Diego de San Josseph, su hermano carmelita descalzo". Biblioteca de la Catedral de Valladolid, ms 98, f. 14v. 200 En la Real Cédula de Alfonso X -de 1254 -en que confirma los privilegios de la Universidad de Salamanca, dándole una reglamentación, se especifica: "Otrosi mando e tengo por bien que ayan un maestro en órgano e yo quele dé cinquenta maravedís cada anno". Cf. RODRÍGUEZ CRUZ, Águeda M?. Salmantica Docet. La proyección de la Universidad de Salamanca en Hispanoamérica, 1, Salamanca: Universidad de Salamanca, 1977, p. 141. 201 Las escrituras de Dotes de Doncellas admitidas y los informes de colegiales se encuentran en dicho archivo con la signatura AUS 2646; los expedientes de ingresos de colegiales de los años 1600-1806 están en AUS 2645 y 2646; las escrituras de propiedades de los años 1448-1859 están en AUS 2647 y 2649; las escrituras de censo de los años 1509 al 1793 en AUS 2651 al 2653; las claúsulas testamentarias en AUS 2644; y las cuentas de los años 1628 al 1728, y de los años 1681 al 1816, en AUS 2655 y 2657. Toda la documentación se encuentra en catorce cajas, que van de la AUS 2644 a la 2657. Cf. RODRÍGUEZ SAN PEDRO-BEZARES, Luis Enrique. "El Archivo Histórico de la Universidad de Salamanca". Historia de la Universidad de Salamanca, vol. I. Salamanca: Universidad de Salamanca, 2002, pp. 78-79. 202 Es muy interesante el reciente estudio sobre este colegio del año 2007, cfr. http://www.colegioinfantes.com/aa/Papeles450/040.pdf (consultada el 21 de noviembre del 2009). 203 Actualmente la primera tesis doctoral en torno a la actividad de las monjas músicas españolas se ha leído el pasado noviembre del 2009 en la Universidad de Salamanca por la Dra. Matilde del Tránsito Chaves de Tobar, sobre la música en los conventos femeninos de Alba de Tormes (Salamanca) y ha seguido el modelo analítico planteado en OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. "Las `Monjas Músicas' en los conventos españoles del Barroco. Una aproximación etnohistórica". Revista de Folklore CXLVI (1993), pp. 56-63. 204 En el catálogo de la exposición de "Las Edades del Hombre" La música en las iglesias de Castilla y León (Valladolid, 1991) se recogen muchos de los instrumentos que se conservan en los conventos de Castilla y León: órganos, clavicordios, salterios, guitarras, sonajas, etc. Estas colecciones de instrumentos muestran materialmente cómo el convento fue una fuente de cultura desde el s. XVI. 205 Cf. BORDAS IBÁÑEZ, Cristina. Instrumentos musicales en colecciones españolas, vol. II. Madrid: INAEM, 2001. 206 Ver la nota 11 al respecto. 207 Cf. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Miguel de Irízar y Domenzáin (1635-1684?): Biografía, epistolario y estudio de sus lamentaciones. Valladolid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 1996, carta 12. 208 Cfr. en el libro ms Protocolo de este Nuestro Convento de N. Señora de Loreto de Carmelitas Descalzas, Año de 1791, f. 60r. Ver OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. "Músicas, cantoras y ministriles en el convento de Loreto de Peñaranda de Bracamonte". Estudios multidisciplinares de Género I (2004), p. 291. 209 Cf. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Miguel de Irízar y Domenzáin (1635-1684?): Biografía, epistolario y estudio de sus lamentaciones. Valladolid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 1996, carta 17. 210 "De ninguna otra forma, pueden las Monjas, aunque sean con consentimiento de todas: recibir novicia alguna, a la profesión de chorista, sin que traiga Dote; si no es que entre en alguna plaza del Patrón, o se reciba por cantora, música u organista" Tratado 1, pto VI. Cf. LOZANO, fr. Luis: Claro espejo de Religiosas. Madrid, 1699, p. 61. 211 GOÑI GAZTAMBIDE, José. La Capilla Musical de la Catedral de Pamplona en el siglo XVII. Colecc. Música en la Catedral de Pamplona, n° 5. Pamplona: Príncipe de Viana, 1986, p 19. 212 Cf. SANCHEZ LORA, José L.: Mujeres, conventos yformas de la religiosidad barroca. Madrid: Fundación Universitaria Española, 1988; VIRGILI BLANQUET, M? A. y CABEZA RODRIGUEZ, A. "La música y las órdenes religiosas en Palencia". Jornadas sobre el arte de las órdenes religiosas en Palencia. Palencia: Diputación Provincial, 1990, pp. 215-31. 213 "El fondo de dotes se constituye en capital de reserva desde el momento en que se establece la prohibición de gastarlas, si no es en circunstancias graves y con la condición de restituirlas en cuanto cese el apremio que lo provocó: /... y las dotes se emplearán todas en renta, por excusar el inconveniente grande que hay en que crezca el número de las religiosas, y no se vaya aumentando la renta. / Item, se ordena, que ningún dote ni censo redimido, ó otra qualquier cosa, ... se pueda poner en censo, sin dar cuenta al Padre Provincial... y la abadesa que consumiere algún dote... será privada de su Oficio" de las Constituciones Generales para todas las monjas y religiosas sujetas a la obediencia de la orden de Nuestro Padre San Francisco. Roma, 1639 (ed 1748), cap. XIV, p. 151. Cf. SANCHEZ LORA, José L. Mujeres, conventos yformas de religiosidad barroca. Madrid: Fundación Universitaria Española, 1988, p. 111. 214 "Recibir para siempre jamás dos monjas sin dote, una de cada linaje (del fundador y de su esposa)". Cf. Archivo de Protocolos de Morón. Escribanía de Luis Madrid, fol. 178, XII-15881. Cf. SANCHEZ LORA, José L. idem, p. 119. [215 Francisca de Herrera, cf. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Op. cit., carta 131. 216 OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Op. cit., carta 149. 217 Josefa Salinas, cf. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Op. cit., carta 171. 218 Cf. OLARTE MARTINEZ, Matilde: Op. cit. carta 221. 219 Cf. OLARTE MARTINEZ, Matilde: Op. cit. cartas 121 y [63. 220 Cf. LOPEZ CALO, José. La música en la catedral de Palencia vol.11. Palencia: Diputación Provincial, 1985, p. 686. 221 Cf. OLARTE MARTINEZ, Matilde. Op. Cit, carta 228. 222 Con este término se designa a la persona encargada de realizar el bajo instrumental de la capilla, con instrumento monódico y polifónico, y las partes de acompañamiento continuo que necesiten los repertorios a interpretar. 223 Cf. VIRGILI BLANQUET, M? A. y CABEZA RODRIGUEZ, A. Op. cit. p. 220. 224 Cf. OLARTE MARTINEZ, Matilde. Op. Cit. cartas 63 y 19, respectivamente. 225 Cf. BARRIOS MANZANO, Pilar. Historia de la música en Cáceres 1590-1750, pp. 117-18. 226 Un resumen de los salarios entre 1670 y 1684 de distintos cargos: -maestro de capilla en Pamplona, Ardanaz: "e1 salario es de 120 ducados, al que se añade 50 de aumentos, otros 50 por los niños de coro, unos 100 ducados extras por las fiestas, y lo que resulte por las composiciones de villancicos -unos 50 ducados-" (carta 10). -organista en Calahorra, Bartolomé Longas: "la prebenda que yo tengo aquí es lo mejor que al en España, pues tiene boto en cabildo ascenso a canónigo i todos los pribilegios que el canónigo, la renta es de 500 ducados". (carta 213) -organista en la catedral de Valencia: "los que proben el organo del colegio de Valencia si quería ir allá, que bale cuatro mil reales de plata" (carta 212). -tenor y arpista en la catedral de Sevilla: "mi capilla me vale quatro mil reales, y las liciones de arpa me valdrán otros tres mil" (Domingo González, carta 11571). / -cantor en la catedral de Sigüenza: "tengo aquí quatro mil reales" (carta 122) -bajón en el Burgo de Osma: "venga recibido con 3.000 reales y 6 cargas de trigo de salario". Cf. OLARTE MARTINEZ, Matilde. Op. Cit. pp. 334-35. 227 Cf. VIRGILI BLANQUET, M? A. y CABEZA RODRIGUEZ, A. Op. cit., p. 227. 228 Cfr. en OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. "Músicas, cantoras y ministriles en el convento de Loreto de Peñaranda de Bracamonte". Estudios multidisciplinares de Género I (2004), p. 289, los datos del libro ms Protocolo de este nro Convento de N. Señora de Loreto de Carmelitas Descalzas, Año de 1791, la siguiente información: f. 15r: "Párrafo único. En que se da noticia de las Cinco Novicias que tomaron el ávito en el Palacio de su ex.a. La Primera, fue la Her.a Josepha de la Cruz, Segunda la Her.a Cattalina de S. Joseph, la Tercera la Her.a Josepha de Jhs María, la Quarta la Her.a Anna de Sta Teresa, la quinta la Her.a Manuela de la Cogepción, Todas Cnco muy buenas como se podían desear para tan dichoso principio su naturales, y dictámenes Descalzos y ansias de penitencia, mortificación y oración, nos dieran bien que decir pero no es aora el Discurso. Las quatro primeras entraron de valde la negrita es mía y la quinta traxo sólo quinientos ducados. Las dos de velo blanco, tomaron el Avito después de un año que estuvieron en el Convt.° sin él, como es Costumbre de la Relig.°n. ambas aprobaron muy bien". 229 Cfr. en el libro ms Protocolo de este nro Convento de N. Señora de Loreto de Carmelitas Descalzas; Año de 1791, f. 23v (de la hermana Josepha de la Encarnación, que murió el 15-VIII-1673). 230 Cf. OLARTE MARTÍNEZ, Matilde. Op. cit., carta 235. 231 SONNET, Martine."La educación de una joven". Historia de las mujeres. Del Renacimiento a la Edad Moderna,III. Madrid: Taurus, 1992, p. 137. 232 Cf. TROWELL,Brian. "Daniel Defoe's Plan for an Academy of Music at Christ's Hospital, with some Notes on his Atti tude to Music". Source Materials and the Interpretation of Music. A Memorial Volume to Thurston Dart. London: Stainer and Bell, 1981, p. 415. 233 SOPEÑA, Federico. Historia critica del Conservatorio de Madrid. Madrid: Conservatorio Superior, 1967, pág. 19ss. 234 PALACIOS FERNÁNDEZ, Emilio: La mujer y las letras en la España del siglo XVIII. Madrid, Ediciones del Laberinto, 2002. 235 Vid. ROIG CASTELLANOS, Mercedes: A través de la prensa. La mujer en la Historia. Madrid, 1986. 236 MARTÍN GAITE, Carmen: Usos amorosos del dieciocho en España. Madrid, Ed. Lumen, 1972, p. 69. 237 FERNÁNDEZ QUINTANILLA, Paloma: La mujer ilustrada en la España del siglo XVIII, M. de Cultura. Madrid, 1981, p. 34. 238 Juan Ignacio de Luzán, "Memorias de la vida de don Ignacio de Luzán", se recogen en la edición moderna de Ignacio de Luzán, Poética (ed. de Isabel M. Cid de Sirgado), Madrid, Cátedra, 1974, p. 43. 239 IGLESIAS, M. Carmen "La nueva sociabilidad: mujeres nobles y salones literarios y políticos", en Nobleza y sociedad en la España Moderna, Madrid, Nobel, 1997, II, pp. 179-230. 240 La sede familiar de los Benavente estaba desde antiguo en la Puerta de la Vega, en las proximidades del palacio real, donde también hacían reuniones sociales. Véase D. I. Parada, Escritoras y eruditas españolas, pp. 243-244; Condesa de Yebes, La condesa-duquesa de Benavente, una vida en unas cartas (1752-1834), Madrid, Espasa-Calpe, 1955; y P. Fernández Quintanilla, La mujer ilustrada en la España del siglo XVIII, pp. 36-39. 241 Memorial Literario. Madrid, mayo 1786. Cit. Por ROIG CASTELLANOS, Mercedes: A través de la prensa. La mujer en la Historia. Madrid, 1986, p. 49. 242 Discurso sobre la Admisión de señoras a la Sociedad Económica de Madrid, en El Memorial Literario. Madrid, 1876, pp. 474-480. LÓPEZ-CORDÓN CORTEZO, M? V. (2005): Condición femenina y razón ilustrada. Zaragoza: Prensas Universitarias e Instituto Aragonés de la Mujer, 355 p 243 LUIS GÓMEZ, A. ROMERO MORANTE, J. Educación para niñas, ilustración del entendimiento e igualdad: Una biografía de Josefa Amar y Borbón (1749-1833) Biblio 3W Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, Vol.XII, n? 698, 10 de enero de 2007. 244 Vid. PALACIOS FERNÁNDEZ, Emilio: La mujer y las letras en la España del siglo XVIII. Madrid : Ediciones del Laberinto, 2002 245 BREUER-HERMANN, Stephanie: Alonso Sánchez Coello. Vida y obra, en Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid, Museo del Prado, 1990, pp. 22. Gráfico
contexto
88 Vid. ATIENZA, Ignacio: Mujeres que mandan: aristócratas y ciclo vital en el siglo XVIII, en Historia de las mujeres en España y América Latina. Vol. II: El Mundo Moderno. Isabel Morant (dir.) Madrid, Cátedra, 2006, pp. 457-476. 89 Vid. Anexo I 90 Vid. Anexo II. 91 CÁTEDRA, P. M. y ROJO, A. (2004): Bibliotecas y lecturas de mujeres. Siglo XV. Madrid, Instituto de Historia del Libro y de Lectura; LAMARCA, G. (1994): Libro y lectura en la Valencia de la Ilustración. Valencia, Institució Alfons el Magnànim, pp. 175-177. 92 Vid. BOLUFER, Mónica: Mujeres de letras. Escritoras y lectoras del Siglo XVIII. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 93 YEBES, Condesa de (1955): La condesa-duquesa de Benavente (1752-1834). Una vida en unas cartas. Madrid, Espasa Calpe, pp. 191-196. 94 LARRIBA, 1998, 165-166. 95 AMAR Y BORBÓN, J. (1994): Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres. Edición de M.? Victoria López-Cordón. Madrid, Cátedra, p. 259. 96 http://www.apellidochacon.es/document2.htm 97 Regla de los monjes - San Benito. Burgos: Abadía de Silos, 1994, p. 37 98 Ibídem. Cap. II, p. 40. 99 Ibídem. Cap, II, p. 37. 100 ASM. Libro de Visitas y Elecciones. Visita y Elección del Año 1790, p. 66. 101 Regla de San Benito Cap. II, p. 148. 102 Libro de Visitas. Visitas y Elecciones del año 1790, p. 63. 103 ALONSO VAÑES, Carlos. Ana de Austria: Abadesa del Real Monasterio de Las Huelgas. Sus primeros años de gobierno (1611-1614). Madrid: Editorial Patrimonio Nacional, 1990. 104 CHAVES DE TOBAR, Matilde del Tránsito. La vida musical en los conventos femeninos de Alba de Tormes (Salamanca).Tesis Doctoral defendida en la Universidad de Salamanca. Nov. 4 de 2009. p. 246. 105 ASMD. Libro de Crónicas, p. 186. 106 Ibídem. p. 184. 107 ASMD. Libro de Dotes (se relacionan también los fallecimientos) Dña. Escolástica Campo Martín, p.37 108 ASMD. Libro de Crónicas, p. 184. 109 ADS. Monasterio de Santa María de las Dueñas. Expedientes de monjas Benedictinas. Caja N? 1, Años 1853 - 1942). 110 Ibídem. 111 ASMD. Libro de Dotes, p. 33 112 ASMD. Libro de Cuentas. Años 1833-1834, p. 56. 113 CARBONELL I ESTELLER, Montserrat: El Centre D'Investigació Histórica de la Dona (C.I.H.D.): una experiencia de mujeres (1982-90) en Las investigaciones sobre la mujer, logros y proyectos / Blanca Krauel Heredia (ed. lit.), 1992, pp. 27-42. 114 CARBONELL I ESTELLER, Montserrat: Las mujeres pobres en el Setecientos, en Historia social, n? 8, 1990, pp. 123-134. 115 CARBONELL I ESTELLER, Montserrat: Hecho y representación: Sobre la desvalorización del trabajo de las mujeres. Actas de las VII Jornadas de Investigación Interdisciplinaria. Madrid, UAM, 1989, vol. II. pp. 157-172. Vid. También CARBONELL I ESTELLER, Montserrat: Trabajo femenino y economías familiares, en Historia de las mujeres en España y América Latina / coord. por Isabel Morant, Vol. 2, 2005 pp. 237-262. 116 ANDIOC, René: Del siglo XVIII al XIX: estudios crítico-literarios, 2005, p. 713. 117 Vid. RAMOS DE CASTRO, Guadalupe: La presencia de la Mujer en los oficios artísticos, en La Mujer en el Arte español. Madrid, 1997, pp. 169-178. 118 Juana de Medina, hija de Rodrigo Patón recibe de su tío Juan Patón su curador 350 maravedís para pagar 'a una maestra que me muestra a coser e labar y leer y cantar'. En Valladolid, 10 de febrero de 1522. AHPV. Protocolos, Sig. 8434, f. 1.158 v?. 119 'El oficio de mujer en la pequeña nobleza urbana del siglo XVII español'. Revista de historia moderna. N. 13-14 (1995). ISSN 0212-5862, pp. 199-209 120 GARCÍA CHICO, Esteban: Documentos para la Historia del Arte en Castilla. Palencia. 121 Archivo Histórico Provincial de Valladolid. Protocolos, Sig 1794, f. 658-9. 122 Inspección de tiendas de platería de Zamora, realizada en 1743. Archivo Municipal de Zamora. 123 Es interesante traer aquí las Máximas para la guerra del Marqués de la Mina, donde recoge esta cita: 'Todos los males se apellidan hembras, furias, parcas, arpías, iras, venganzas, envidias, desdichas, sirenas, y todas parece que quiere hacerlas atributo de su imperio la mujer, cuyo nombre, en las cinco letras que lo componen, lo descifra con esta inteligencia un discreto: La m mala, melindrosa, mudable. La v vana, visiosa, vengativa La g gastadoras, glotona, guerrera La e enemiga, embustera, escandalosa. La r revoltosa, ruin, rencorosa' 124 Cfr. SUÁREZ, L. La expansión de la fe en Los Reyes Católicos, 5 vols. Rialp, 1990, vol 4 p. 39. 125 Sobre los precedentes de esta cuestión Vid. FUENTE PÉREZ, M.J. Velos y desvelos: cristianas, musulmanas y judías en la España Medieval, La Esfera de los Libros, Madrid, 2006. 126 Vid. GILES, MARY E. Mujeres e Inquisición: la persecución del Santo Oficio en España y el Nuevo Mundo, Martínez Roca, Madrid, 2000. 127 Cfr. GARCÍA CÁRCEL, R. Las mujeres conversas del siglo XVI, en DUBY,G.. Historia de las mujeres en Occidente, vol.3, Taurus, 1992, p.599. 128 Cfr. GARCÍA CÁRCEL, R. Las mujeres conversas del siglo XVI, o.c., p. 599. Después de 1700 los casos de mahometismo se redujeron drásticamente. 129 Cfr. VINCENT, B. en HIEA vol.1 p. 594. 130 Cfr. Ibidem p.593. 131 Cfr. WEENER, TH., La represión del protestantismo en España 1517-1648, Leuwen University Press, 2001, p.26 Vid. también HIEA PP. 488-520. 132 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición española. Una revisión histórica. Cátedra, Barcelona, 1999, p. 88 133 Cfr. HIEA pp.498-505. 134 Cfr. HIEA vol 1,pp.1089-1103. 135 Cfr. MENÉNDEZ PELAYO, M. Historia de los heterodoxos españoles, Cátedra, Barcelona 1967, vol. 1 pp. 26-27. 136 Cfr.WEENER, TH., La represión del protestantismo en España,o.c., pp. 44, 65 y 103. 137 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición española, o.c., p. 99. 138 Cfr. HIEA vol.1 pp. 494-506. Vid. también ORTEGA COSTA, M. Proceso de la Inquisición contra María de Cazalla, Fundación Universitaria Española, Madrid, 1987. 139 Años más tarde se ejecutó a su esposa, Leonor de Cisneros. 140 Cfr. HIEA vol.1 pp. 494-506. 141 Cfr. GARCÍA CÁRCEL, R.- MORENO MARTÍNEZ, D., Inquisición. Historia crítica, Temas de hoy.Historia,Barcelona, 2000, p.284. 142 Vid. CARO BAROJA, J. Inquisición, brujería y criptojudaismo, Ariel, Barcelona, 1972 y Vidas mágicas e Inquisición, Istmo, Madrid, 1992. 143 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición española. Una revisión histórica, Crítica, Barcelona ,1999, p. 259 y Vid. ARMENGOL, A. Realidades de la brujería en el siglo XVII: entre la Europa de la caza de brujas al racionalismo hispánico, Tiempos Modernos. Revista electrónica de Historia Moderna. 144 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición,o.c., p. 261. Sobre esta cuestión Vid. NAVAJAS,E.-SAINZ VARELA, J.A.-PANIZO, I. Los archivos de la Inquisición y Zugarramurdi, Ministerio de Cultura, Madrid, 2008. 145 Cfr. GARCÍA CÁRCEL, R.- MORENO MARTÍNEZ, D., Inquisición., o.c., p.290. 146 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición,o.c., p. 260. 147 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición española Crónica negra del Santo Oficio Martínez Roca Ediciones, Madrid ,2005 p. 209 148 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición o.c., p. 260; Vid. MUÑOZ GARCÍA, M.J. Inquisición, sexo y sexismo a finales del Antiguo Régimen, 'Revista de la Inquisición' (2005) 151-201. 149 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición española. Crónica negra del Santo Oficio, Martínez Roca Ediciones, Madrid, 2005, p.206. 150 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición española, o.c.,p.207. 151 Cfr. GARCÍA CÁRCEL, R.- MORENO MARTÍNEZ, D., Inquisición., o.c., p.290. 152 Vid. REQUERA, I. La Inquisición española en el País Vasco, el tribunal de Calahorra (1513-1570), Txertoa, San Sebastián, 1984 y CÁSEDA, J. Brujas e Inquisición en Calahorra: una historia poco conocida, 'Kalakoricos. Revista para el Estudio, Defensa y Protección del Patrimonio' (2007) 301-310. 153 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición española.o.c., p. 209. 154 Cfr. GARCÍA CÁRCEL-MORENO MARTÍNEZ, D. Inquisición o.c., p 285. 155 Vid. SARRIÓN MORA, A. Beatas y endemoniadas: mujeres heterodoxas en los siglos XVI a XIX, Alianza Editorial, Madrid, 2003. 156 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición , o.c., p. 209. 157 Cfr. MENÉNDEZ PELAYO, M. Historia de los heterodoxos españoles, o.c., vol.1 pp.913-918. 158 Vid. HIEA pp.913-918. 159 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición o.c., p.201 160 Cfr. KAMEN, H. La Inquisición, o.c., pp.263-264. 161 Cfr. HENNINGSEN, G. El abogado de las brujas. Brujería vasca e Inquisición, Alianza, Madrid, 1983. 162 Cfr. PÉREZ, J. La Inquisición o.c., , p.202. 163 Cfr. KAMEN, H. La Inquisición, o.c., p.265. 164 Entrevista al Prof. Borromeo, Catedrático de La Sapienza (Roma) en el diario 'La Razón' (16-4-2004). 34 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Sexualidad y confesión. La solicitación ante el tribunal del Santo Oficio (siglos XVI_XIX), Alianza Universidad, Madrid, 1994, p.10. El libro, no obstante, basa sus conclusiones en las estadísticas estudiadas en el tribunal de Cuenca, uno de los archivos inquisitoriales españoles mejor conservados. 165 Sobre esta cuestión, Vid. de la misma autora Clérigos torpes y mujeres solicitadas en los procesos de la Inquisición española, 'Arbor' (1996) 25-50. 166 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Sexualidad y confesión, o.c., p.16. Vid. PÉREZ ESCOHOTADO, Sexo e Inquisición en España, Temas de Hoy, Madrid, 1992 y sobre esta temática Vid. GILES, M.E., Mujeres e Inquisición: la persecución del Santo Oficio en España y en el Nuevo Mundo, Martínez Roca, Madrid, 2000. 167 Cfr. KAMEN, H., La Inquisición española, o.c., p. 257-258. 168 Cfr. HIEA vol.1 p.645. 169 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Sexualidad y confesión, o.c., p.59. 170 Cfr. HIEA, vol. 2 p.938. 171 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Sexualidad y confesión, o.c., pp. 25, 36 y 57-59. 172 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Ibidem, p.61. 173 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Ibidem, p.360. 174 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Sexualidad y confesión, o.c., p.65 y 69. 175 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Ibidem, p.362. 176 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Ibidem, p. 106. 177 Cfr. SARRIÓN MORA, A. Ibidem, p. 120. 178 Cfr. WALKER, M. Historia de la Inquisición española, EDIMAT, Madrid, 2001, p.429. 179 Cfr. HIEA, vol.2 p. 659 180 Cfr. HIEA, vol. 1 p. 925. 181 Cfr. HIEA, vol.3 pp.660-661. 182 Cfr. HIEA, vol. 2 p.982. 183 Cfr. HIEA, vol. 2 pp.1408-1409. Gráfico