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obra
Cualquier rincón de la naturaleza es susceptible de ser pintado según el pensamiento de Van Gogh. Por eso no tiene ningún inconveniente en escoger el monte bajo y la hiedra como motivo de sus composiciones. Si comparamos esta escena que contemplamos con su compañero del mismo título observamos el interés del artista por mostrar diferentes momentos de luz en un mismo objeto, enlazando con las obras de Monet y Pissarro siguiendo el estilo impresionista que había admirado en París. De no ser por las referencias a los troncos de los árboles, Vincent casi roza la abstracción, atraído por el color como vehículo de expresión.
obra
El interés de Vincent hacia las diferentes iluminaciones se pone de manifiesto en esta escena y en su compañera siguiendo las teorías impresionistas de Monet y Pissarro incluso suprimiendo paulatinamente la forma como ellos. Las pinceladas aplicadas por Van Gogh son tremendamente rápidas mientras que algunos contornos son acentuados por una línea oscura en sintonía con Gauguin y Bernard.
Personaje
Religioso
Italiano, nacido en la localidad de Monte Corvino, emprendió viaje por el Extremo Oriente con el fin de predicar la fe católica. Sus viajes le llevaron a Persia, la India y China, país éste en que el encontró a grupos cristianos nestorianos. Realizó la traducción de parte de la Biblia al lenguaje popular.
obra
Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Ministerio de Turismo de Israel.
lugar
Desde la vertiente occidental de este monte el peregrino puede contemplar por primera vez la ciudad de Santiago de Compostela, destino de su peregrinación. Aparece ya citado por Ameryc Picaud en el "Liber Sancti Iacobi", mencionado como "Mons Gaudium", nombre motivado por la alegría sentida por los peregrinos al contemplar las torres de la catedral compostelana. El peregrino Domenico Laffi describió esa sensación de manera explícita: "Coronamos la cima de una colina llamada Monte del Gozo, desde donde contemplamos el tan anhelado Santiago, a media legua de distancia. Cuando lo vimos, caímos de rodillas y empezamos a llorar de alegría y a cantar el "Te Deum", pero no pudimos recitar más de dos o tres versos, pues la gran cantidad de lágrimas vertidas por nuestros ojos no nos dejaban articular palabra. La emoción que estremecía nuestros corazones y los continuos sollozos nos obligaban a interrumpir el canto, hasta que, por fin, desahogados por el llanto, que poco a poco iba cediendo, volvimos a entonar el comenzado "Te Deum" y de este modo, cantando, hicimos el descenso hasta el burgo". Cuenta la tradición que los peregrinos francos que hacían el Camino al llegar a este lugar hacían una carrera y el primero en llegar al monte era nombrado "rey de la peregrinación": "le roy". En 1105 el obispo Gelmírez construyó en la cumbre del monte una capilla dedicada a la Santa Cruz. En la actualidad encontramos la ermita de San Marcos y el Monumento al Peregrino, que recuerda la concentración de jóvenes convocados por el pontífice Juan Pablo II en 1989.