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contexto
Desde que Roma mantuvo la decisión de que sus tropas permanecieran en la Península Ibérica para el control de los territorios conquistados, se produjo un profundo cambio en su relación con las poblaciones indígenas. La primera mitad del siglo II a.C. estuvo marcada por dos líneas de actuación: por una parte, el ejército romano se empleó a fondo para terminar de sofocar cualquier intento de autonomía de las poblaciones recientemente conquistadas, operación que fue acompañada del sometimiento de nuevos pueblos. Paralelamente, Roma comenzó a tomar las primeras medidas para adecuar Hispania a su propio modelo administrativo. Desde el fin de la II Guerra Púnica, Roma siguió enviando dos legiones con sus correspondientes tropas auxiliares a la Península. A partir del 197 a.C., cada una de esas legiones dependía de un gobernador provincial con el título de proetor, ya que el territorio controlado por Roma fue dividido en dos provincias, la más alejada de Roma o Ulterior y la parte más próxima o Citerior; el límite entre ambas no era muy rígido, una línea transversal que cortaba la Península desde Cartagena hacia el Noroeste. Y, sin duda, los límites interiores que separaban de los pueblos no conquistados eran mucho más imprecisos. Cuando era necesario cubrir una exigencia militar mayor, Roma disponía de dos mecanismos sin necesidad de cambiar la constitución: ampliar los contingentes reales de tropas de cada legión o bien enviar a uno de sus dos cónsules, además de a los dos proetores, ya que los cónsules tenían mando sobre dos legiones. Esa situación se produjo en el 195 a.C., cuando el Senado romano consideró que era preciso dar una lección definitiva a los pueblos recién conquistados; ese año, fueron nombrados como pretores, Apio Claudio Nerón para la Ulterior, y P. Manlio para la Citerior, además del cónsul M. Porcio Catón. La campaña de Catón está poblada de intervenciones contra comunidades indígenas rebeladas, que vieron cómo sus ciudades eran destruidas y sus poblaciones masacradas o vendidas en los mercados de esclavos. Así, después de una dura represión contra los bergistanos, Catón mandó que todos fueran vendidos en subasta, según Livio (34, 17). En sólo un año, Catón eliminó toda la resistencia de los pueblos situados entre el Ebro y los Pirineos, sofocó las revueltas de los pueblos turdetanos e hizo una primera incursión a lo largo de todos los pueblos que limitaban por el interior con los dominios romanos. La arrogancia de Catón queda reflejada en el ultimátum enviado a los celtíberos cuando éstos ayudaban militarmente a los turdetanos; podían tomar tres opciones: luchar junto a los romanos por el doble de sueldo, volver a sus casas sin ser molestados y, si querían la guerra, que indicaran día y lugar. Mientras enviaba estos mensajes, otra parte de las tropas romanas se preparaba ya para atacar a Segontia (Sigüenza) (Livio. 34, 17; 34, 19). La frase de Plutarco (Cat., 10) donde indica que Catón sometió a 400 ciudades al norte del Guadalquivir no es necesariamente exagerada si entendemos que bajo ese nombre de ciudades se computaban también caseríos, aldeas, castros y cualquier otro núcleo de población. La arqueología no ha avanzado tanto como para poder comprobar en detalle los efectos de la campaña de Catón, pero hay exponentes de su obra en algunos poblados estratégicos que aparecen abandonados / destruidos en la primera década del siglo II a. C. Si Catón simboliza bien la línea dura del imperialismo romano, otros gobernadores de fechas próximas a él no se comportaron de modo muy distinto: la Península fue objeto de un saqueo sistemático. Basten unos ejemplos: el año 196 a.C., el gobernador de la Citerior, Q. Minucio, llevó al tesoro romano 34.000 libras de plata, otra cantidad capaz de fabricar 73.000 monedas con la biga y otras 278.000 de la llamada plata oscense; el 197 a.C., M. Helvio ya había ingresado en el tesoro 14.732 libras de plata, 17.023 con la marca de la biga y 119.439 de plata oscense (Livio, 34, 10). Y cantidades semejantes se van repitiendo en otros años próximos a éstos. Frente a comportamientos como el de Catón, T. Sempronio Graco simboliza una acción política muy distinta. Estando al frente de la Citerior los años 180-179 a.C., Graco resolvió la consolidación del dominio romano con otros métodos. Sus pactos con los celtíberos fueron recordados por éstos como modélicos, ya que les dejaba plena autonomía interna y sólo quedaban obligados a colaborar aportando tropas o dinero siempre que Roma precisara de su ayuda; eran reconocidos como libres y aliados. A su vez, para resolver las causas de la inestabilidad interna derivadas de la pobreza y de la falta de tierras, Graco fundó al menos dos ciudades dotadas de un territorio que fue repartido en lotes y distribuido entre la población indígena; estas fundaciones fueron Grachurris (Alfaro, La Rioja) e Iliturgi (Mengíbar, provincia de Jaén). Ahora bien, con unos u otros métodos, continuó la conquista romana de la Península. El año 193 a.C., el ejército romano se enfrentaba a vettones y carpetanos, ayudados por vacceos y celtíberos, cerca de Toletum (Toledo). El 192 a.C., el ejército romano mandado por Cayo Flaminio tomó la ciudad de Toledo. Como era habitual, la pérdida de una batalla no significaba el sometimiento inmediato de los indígenas. El deseo de autonomía se manifestaba en rebeliones destinadas a sacudirse el yugo de Roma. Así, el 185 a.C., se vuelven a dar nuevas batallas en el valle del Tajo en las que los romanos luchan contra una coalición de carpetanos, vettones, vacceos y celtíberos por el control de los vados del Tajo. Se entiende la presencia de tropas de la Meseta Superior porque eran plenamente conscientes de que el control de los vados del Tajo abría las vías para una fácil penetración del ejército romano en el valle del Duero. Así, antes de mediados del siglo II a.C., Roma se había adueñado de todo el territorio de la Península situado al sur del valle del Tajo y de todos los pueblos que se encontraban al este de los celtíberos. En la primera mitad del siglo II a.C. se dan los primeros pasos de lo que será la implantación del nuevo modelo administrativo romano. En primer lugar, se encuentra la administración provincial y la definición de las competencias de los gobernadores provinciales; para mitigar los efectos de tal administración, se comienza a aplicar el régimen de patronato. En segundo lugar, se dan los primeros pasos en el desarrollo del régimen de ciudades. De todo ello hablaremos posteriormente.
termino
acepcion
Espacio comprendido entre dos triglifos en un friso clásico.
acepcion
Ornamentación situada en un espacio rectangular, especialmente si está enmarcado, sobre todo en decoración mural o cerámica.
fuente
También conocido como Biscay Cross o FuMB1, fue un sistema de detección instalado en los U-Boot alemanes a partir de agosto de 1942. Su utilidad se basaba en la capacidad de detectar la presencia de aviones con radar ASV de 1,5 m. de onda larga. Un Vickers Wellington con radar ASV Mk.I capturado por los alemanes en el verano de 1941 en el norte de África, revelando a los nazis los secretos de su radar. La desventaja de este sistema era que la antena debía ser situada en el navío por un buceador, lo que a veces significaba perder un tiempo precioso. La invención de un nuevo sistema de radar inglés, el HS2 de 10 cm., cuya longitud de onda no era detectada por el Metox, supuso su pérdida de eficacia. El nuevo radar, desconocida su existencia para los alemanes, produjo cuantiosas bajas entre los submarinos alemanes. Sólo el derribo de un bombardero británico equipado con el nuevo radar, durante el bombardeo de Rotterdam, descubrió a los alemanes la existencia del HS2 de 10 cm. Sin embargo, el llamado "Rotterdam Gerät" condujo al desarrollo de un modelo de radar más avanzado, el FuMB 7, llamado Naxos.
museo
El Museo Metropolitano de Nueva York es el primer museo de los Estados Unidos. Su colección es una de las mayores del mundo, con más de un millón de piezas; fue fundado en 1870 por un grupo de ciudadanos que se dieron cuenta de las futuras necesidades artísticas del pueblo americano. Con su creación tenían unos fines muy concretos como el de la promoción del estudio de las Bellas Artes. El edificio se encuentra situado en Manhattan Square, en el centro de Nueva York. En 1938 se crea una sección de arte medieval que incluía algunos fragmentos de edificios, como los claustros románicos. El museo está dirigido por un comité de ciudadanos que actúan como gerentes de la misma. Nuevos ricos colaboraron para que se completara el museo como fueron los Morgan, Rockefeller, Marquand, Altman o Bache. En la sala hay objetos de más de 5000 años de civilización que han sido traídos de todas partes del Globo: del Extremo y Próximo Oriente, de Grecia y Roma, de la Europa medieval y moderna y de los dos siglos de historia estadounidense. Muestra una amplia colección de obras italianas, españolas, holandesas, etc.
contexto
El desarrollo económico posterior a la II Guerra Mundial supuso un modelo territorial concentrado de hombres y recursos en espacios reducidos. La ciudad se transforma y se hace mucho más compleja y difusa. Se forman extensas áreas metropolitanas en las que se destaca un núcleo central -centro decisional-, y un área periférica en la que existe un espacio residencia indiferenciado y una serie de núcleos urbanos satélites y dependientes del centro metropolitano. De este modo se forma un amplio espacio de intercambio de flujos, de bienes, servicios, trabajo y residencia. Cuando se produce este crecimiento, impulsado por la ciudad central y transmitido a los núcleos dependientes y se hace a un ritmo superior al crecimiento natural de la población, el núcleo central se convierte en la madre de otras ciudades y se genera así un área metropolitana. Por lo tanto, cuando un centro rector se convierte en centro metropolitano, los núcleos dependientes o tributarios, procedentes del esquema urbano tradicional pasan a incorporarse a la nueva centralidad que actúa con características difusas en el área de influencia de la metrópoli. A este espacio de actuación se le denomina área metropolitana.Estados Unidos fue el primer país que sintió la necesidad de recoger en sus estadísticas demográficas y económicas este nuevo modelo de ciudad. Y así, introduce el concepto de "área metropolitana" en sus censos desde el año 1910, aunque variando los criterios de delimitación. En general los criterios que se utilizan para definir una ciudad y su área metropolitana son: presencia de una ciudad central con un tamaño determinado y una gran complejidad funcional; existencia de movimientos pendulares de trabajadores entre el lugar de residencia y la ciudad central y un sistema de transporte y de comunicaciones muy desarrollado. Las áreas metropolitanas con el desarrollo del transporte y de las comunicaciones fueron extendiéndose hasta entrar en contacto con las áreas metropolitanas vecinas, formándose así espacios urbanos muy amplios, tal y como observó el geógrafo Cottmann en la fachada costera del Atlántico estadounidense. En poco más de 20 años se fueron consolidando en el mundo cinco grandes conurbaciones, denominadas megalópolis, formadas por varias áreas metropolitanas contiguas que en su conjunto reúnen un mínimo de 20 millones de habitantes.1. Megalópolis de Boswash. Extendida desde New Hampshire a Virginia, incluyendo las áreas metropolitanas de Nueva York, Filadelfia, Baltimore y Washington. Alberga en un 2 por 100 del territorio nacional el 20 por 100 de la población y Gottmann la define como "la calle mayor de las finanzas y empresas del mundo moderno".2. Megalópolis Chippitts. Se extiende desde Chicago a Pittsburg, incluyendo las ciudades de Cleveland y Detroit. Tiene unos 25 millones de habitantes.3. Megalópolis de Tokio. Constituida por la unión de las áreas metropolitanas de Yokohama, Nagoya, Osaka. Tiene 45 millones de habitantes.4. Megalópolis renana. Incluye las áreas metropolitanas de Amsterdam, Dusseldorf,Frankfurt, Mainz-Manheim y Stuttgart, con más de 33 millones de habitantes.5. Megalópolis londinense en la que se incluyen las áreas metropolitanas de Birmingham, Manchester, Liverpool, Leeds, Bradford, Nottingham y Leicester, con más de 34 millones de habitantes.Por otra parte, desde la II Guerra Mundial asistimos a una etapa en la que la economía pasa de estar orientada hacia la industria a centrarse paulatinamente en el sector de los servicios. El proceso más significativo desde el punto de vista de la forma y estructuras urbanas, lo constituye la "suburbanización", que puede definirse como un conjunto de procesos que hacen que la tasa de crecimiento de la periferia metropolitana domine claramente sobre el crecimiento de la ciudad central del área. De tal modo que el área central comienza perdiendo población y más tarde una parte de las actividades industriales y de servicios en beneficio de la periferia. Este movimiento centrífugo origina una transformación importante en el paisaje urbano de las ciudades grandes y de tipo medio en los países avanzados. Las ciudades centrales se ven envueltas por un cinturón de viviendas de características muy variadas, pero que comienzan siendo mayoritariamente de carácter unifamiliar y exentas, aunque más tarde se entremezclan con otros tipos de viviendas: chalets adosados, bloques de apartamentos y el tejido edificado de antiguos núcleos rurales preexistentes y englobados en el proceso.Además de la transformación de la ciudad, el suburbio originó el deterioro del centro, y la formación en él de un espacio físico y socialmente deteriorado. La suburbanización produjo el despoblamiento de las clases medias y causó un fuerte quebranto económico y financiero en el centro de las áreas metropolitanas. Acentuó también la segregación social y política entre el centro y la periferia y, de este modo, el centro de las áreas metropolitanas alberga cada vez más una población marginal (ancianos, minorías étnicas, mujeres con hijos), es decir, una población insolvente con dificultades de colocación e incapaz de costear los servicios e infraestructuras urbanas del centro. Por otra parte, el centro pierde cada vez más dinamismo económico, ya que va perdiendo a través de la descentralización productiva gran número de empresas industriales, comerciales y de servicios que se instalan en la periferia metropolitana, pero al mismo tiempo en él se localizan actividades terciarias que exigen un elevado grado de cualificación socioprofesional.La suburbanización no es realmente un fenómeno nuevo, ya que como señala Mumford, ésta se produce sincrónica a la formación de la ciudad, pero durante muchos siglos, estas áreas residenciales eran sólo patrimonio de una minoría privilegiada. Los suburbios responden al deseo de las clases sociales más acomodadas de diferenciarse, de aislarse de los problemas sociales, así como de disfrutar de una cierta imagen del medio rural. Sin embargo, la suburbanización en gran escala sólo aparece a mediados del siglo XIX, como imagen que encarna un modo de vida deseado y alternativo a los males de la ciudad industrial. Pero el proceso alcanza su máxima expansión con la difusión del automóvil que permitió a un número creciente de personas librarse de las limitaciones del transporte colectivo y separar el lugar de residencia del espacio del trabajo.La suburbanización más intensa y extensa se produce en los Estados Unidos al finalizar la II Guerra Mundial, mediante una política de créditos a la vivienda, y una fuerte inversión en carreteras y la reducción del horario laboral a 40 horas semanales, que hizo posible los desplazamientos de 50-65 kilómetros entre el lugar de residencia y el del trabajo.Los primeros suburbios eran física y socialmente muy uniformes: vivienda unifamiliar exenta y jardín, sobre la base de unos pocos prototipos de edificios, jóvenes matrimonios con hijos y un alto nivel de educación del cabeza de familia, con una marcada separación del trabajo en la familia (hombre trabajo remunerado; mujer cuidado de la casa y de los niños). Una primera consecuencia de la suburbanización fue el cambio en la distribución de la población, la localización del empleo y la distribución del espacio social por clases, etnias y estilos de vida.Al comienzo de la década de los años 70, la mayor parte de la población urbana norteamericana residía en los suburbios de las periferias metropolitanas. Las ciudades metropolitanas aumentaban su población en conjunto, sin embargo el nivel de crecimiento de la periferia suburbana entre 1950 y 1970 fue cuatro veces superior al de los espacios centrales metropolitanos. Si en 1950 el 67 por 100 de la población urbana vivía en los espacios centrales de las áreas metropolitanas de los Estados Unidos, en 1970 sólo lo hacía 23 por 100, y en la década de los años 80 el 25 por 100. También en Europa se produce esta huida del centro por parte de la población y de las actividades económicas.Esta descentralización demográfica fue acompañada posteriormente por una descentralización de los empleos: si en 1960 el 65 por 100 de puestos de trabajo se localizan en el centro, en 1970 descendió al 56 por 100 y en 1980 al 30 por 100.El suburbio, que comenzó siendo residencial y dependía del centro para el trabajo y el abastecimiento de bienes y servicios, se hace cada vez más autónomo. Y así por ejemplo, en 1990 en una encuesta del New York Times, se pone de manifiesto que el 80 por 100 de las familias residentes en el suburbio neoyorquino no obtienen su saldo en la City.Los desplazamientos del trabajo se realizan fundamentalmente entre las diferentes partes de los suburbios y no con la City. También se hacen cada vez más autónomos en el abastecimiento de bienes y servicios, y así el suburbio, perdida su primera condición de dormitorio, y convertido paulatinamente en un espacio independiente, se divorcia cada vez más del centro metropolitano. En este espacio se ha formado, en palabras de Brian Berry, "una civilización urbana sin ciudades".El nuevo modelo de ciudad metropolitana estadounidense se hizo muy complejo y combina núcleos muy especializados en usos del suelo (industrial y comercial), con una segregación social en forma de sectores o cuñas formando espacios contiguos y relegando los grupos de menor poder adquisitivo al centro o a las proximidades de las fábricas.En el momento presente aparece un nuevo paisaje urbano en la periferia metropolitana: el suburbio ya no depende del centro, sino que forma espacios autosuficientes con centros comerciales, industrias, parques de oficinas y una proliferación de viviendas colectivas.Globalmente los nuevos centros que aparecen en los suburbios metropolitanos compiten con los antiguos de las ciudades centrales y de este modo las metrópolis dejan de poseer una estructura momonudear a polinuclear; las regiones urbanas actuales adoptan una estructura galáctica, es decir, se convierten en galaxias de modos de actividad económica organizadas en torno a los grandes ejes de carreteras.Los movimientos migratorios intragalácticos son más frecuentes que el tradicional commuting entre el suburbio y el centro metropolitano tradicional.La suburbanización en Europa fue más tardía y de menor alcance que en Norteamérica, y las causas de esta diferencia deben buscarse en:- El valor artístico y simbólico de los centros históricos que originan una preocupación mayor por su conservación y rehabilitación.- La ideología antiurbana y el mito del retorno a la aldea están menos desarrollados en Europa que en los Estados Unidos.- Menor movilidad en el trabajo que en Estados Unidos, donde una persona de cada cinco cambia anualmente de ocupación.- Unas normas de planificación urbana más estrictas y un mayor control del mercado inmobiliario por el Estado que impide el crecimiento descontrolado del suburbio.- Menor difusión del automóvil.Sin embargo, desde la década de los años sesenta, aparece una clara tendencia a la suburbanización con unas características semejantes a las descritas en Norteamérica.En los países mediterráneos la suburbanización se produce en forma de viviendas colectivas formando bloques exentos. La vivienda unifamiliar está menos generalizada y sólo aparece en algunos sectores prestigiosos de las áreas metropolitanas.En resumen, el suburbio constituye un espacio de gran importancia y ha transformado el paisaje y el espacio social en las ciudades grandes y medias en los países desarrollados. Se inició en Estados Unidos y se extiende más tarde a los restantes países avanzados; comienza con unas características formales y sociales homogéneas, y se convierte más tarde en un espacio complejo y heterogéneo. La suburbanización está acompañada de la formación del "slum" en las áreas centrales de las ciudades metropolitanas. Es decir, la suburbanización es responsable de la formación de barrios centrales en los que la mayoría de los edificios están deteriorados, existe un alto grado de hacinamiento, y socialmente se caracterizan por la presencia de grupos sociales marginales en donde es frecuente la presencia de toda clase de patologías sociales.En el momento presente la dicotomía entre el centro ocupado por una población marginal y las periferias suburbiales de clases medias es, sin duda, la característica más destacada y la fuente de conflictos más importante en las medias y grandes ciudades de los países desarrollados.
Personaje Pintor
Gabriel Metsu trabajó en Leiden, donde había nacido, y en Amsterdam, la capital holandesa, a partir de 1657. Aunque sus biógrafos dicen que fue alumno de Gerrit Dou, difiere con aquel en la elección de los temas, que fueron mayoritariamente de historia y mitología, y en la pincelada, de trazo amplio, sin nada que ver con la minuciosidad de su supuesto maestro. Además de los temas citados, Metsu realizó retratos y bodegones, aunque las obras por las cuales alcanzó un mayor éxito fueron las escenas de costumbres que empezaron a ponerse de moda durante el Barroco Centroeuropeo. Estas escenitas encontraron un amplio mercado en Holanda, Flandes e Inglaterra. Su visión de la clase media burguesa en las florecientes ciudades holandesas se relaciona mucho con la obra de De Hooch, Ter Borch, o el gran Vermeer, que prácticamente se consagró a este tema.
Personaje Pintor
Hijo de Quentin Metsys se inicia en el arte de la pintura de la mano de su progenitor. Sin embargo, en 1544 se ve obligado a abandonar su ciudad natal al ser acusado de herejía. Este hecho le lleva a recorrer Italia y Francia hasta que catorce años después regresa a Flandes. Su estancia en otros países le convierte en un gran conocedor del manierismo surgido en la Escuela de Fontainebleau. Primaticcio fue uno de los autores que más influyó en su trabajo. De su producción sobresale Venus Citerea y Susana y los Viejos.
Personaje Pintor
Aunque originario de Lovaina, Quentin Massys o Metsys entró a trabajar como maestro en Amberes, en el año 1519. Dentro de los pintores de estilo flamenco, el suyo es un arte refinado y espiritual, especialmente en sus obras religiosas y en sus retratos. Su estilo tuvo grandes repercusiones sobre los artistas de tendencia italianizante de los Países Bajos, que buscaban una mayor suavidad e idealización en sus pinturas. La otra cara de la moneda de esta pintura sensible la constituyen sus dibujos caricaturescos, o los personajes que rodean e imprecan a sus Ecce Homo, como en el que podemos contemplar en el Museo del Prado. Estilísticamente, se le puede relacionar con autores como Van Eyck, Petrus Christus, Joachim Patinir o Marinus van Reymerswaele. A su vez, fue influido en su obra de madurez por los italianos Rafael y Leonardo da Vinci.