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acepcion
Piedra monolítica clavada verticalmente en el suelo.
contexto
Como arte no transportable, formando una categoría artística diferente del concepto de arte rupestre, cabe diferenciar el arte en estructuras megalíticas, es decir, en rocas desplazadas para formar determinados monumentos, en el que se incluirían lo ya comentado sobre la ornamentación de los megalitos, enlazando con otros monumentos más individualizados como son los menhires y las estelas. Se denominan menhires (palabra bretona que significa piedra hincada) a bloques monolíticos y prismáticos hincados en el suelo (de granito u otras rocas), predominantemente largos (a veces de varios metros de longitud), vinculados al fenómeno megalítico. Pueden encontrarse aislados pero, en su origen, dispuestos a intervalos, debieron delimitar espacios más amplios, formando parte de alineaciones rectas o agrupados en conjuntos circulares (cromlechs). Estas manifestaciones poco representadas en España, muestran preferencia por la periferia: Portugal (los más monumentales en el Alto Alentejo), algunos puntos de Extremadura (Valencia de Alcántara y Fregenal de la Sierra) y área septentrional (de Galicia a Cataluña). Muchas de estas piedras carecen de decoración, otras adoptan en su contorno y terminación aspecto fálico y están decoradas con grabados muy sencillos (líneas onduladas, círculos, soliformes...), incluyendo cazoletas. El hecho de no haber constatado estrictamente su función mortuoria lleva a pensar que quizás delimiten lugares sacralizados o de función comunal. Cuando aparecen aisladas o próximas a las tumbas se interpretan como hitos funerarios a manera de estelas, discutibles en asignación cultural, porque salvo rara excepción los hallazgos están descontextualizados. Se distinguen: 1) Estatua-Menhir. Bloque esculpido por todas las caras, buscando sensación tridimensional, y diferenciando el contorno correspondiente a la cabeza. Los rasgos faciales, adornos de cabeza e incluso el atuendo, con o sin puñal, son sus atributos identificadores. Descartando las que por el tipo de armas se adscriben a momentos más tardíos, podrían considerarse calcolíticas en una fase avanzada, muy relacionadas con el espíritu del poder individual generado durante el Calcolítico campaniforme, unos pocos ejemplares como las losas de Collado de Sejos (Santander). La reciente aparición de una posible estatua de este tipo en un poblado campaniforme de Pinto (Madrid) y otros casos extrapeninsulares advierte de que la función funeraria no es la única explicación. 2) Estelas antropomorfas. Bloques prismáticos con la figura humana sólo esbozada, limitada a la cabeza o al busto, primando representación plana. Los rasgos faciales y la presencia de diademas y collares e incluso los brazos son otros atributos. La relación con los llamados ídolos placas o el hecho de su parecido con representaciones vinculadas a megalitos refuerzan en algunos casos esta asignación a un Calcolítico avanzado (caso de las piedras del Dolmen del Soto en Trigueros, Huelva, o de la estela de Toniñuelo en Jerez de los Caballeros, Badajoz). No obstante, los ejemplares atribuidos a este momento son pocos y de dudosa cronología (estela extremeña de Hernán Pérez, andaluza de Lentejuela, El Cerezal y Salvatierra en Salamanca...). El arte rupestre de Peña Tu se considera una versión especial de esta categoría de estelas.
Personaje Literato
La influencia de Menipo en la literatura romana será muy importante. A través de sus diálogos nos presenta su filosofía de inspiración cínica. Sus poesías se caracterizan por el tono satírico.
obra
Como su pareja, Esopo, el retrato de Menipo tenía como destino la Torre de la Parada, por lo que se suele fechar en torno al año 1640. Estamos ante la imagen de un filósofo griego del siglo III a. C. catalogado entre los cínicos por su rechazo hacia las apariencias y distinciones sociales. Velázquez le ha representado como un mendigo, posiblemente por su origen esclavo. Representar a filósofos como mendigos era algo típico en el Barroco, como se comprueba en los lienzos de Ribera o Rubens. La alegría con que Menipo aparece en el lienzo hace pensar que sea la imagen del típico mendigo altanero castellano que tanto gustará a los viajeros que vengan a España durante el Romanticismo. La obra es de altísima calidad y sorprende porque en un principio no llama la atención, pero atrapa a medida que se contempla, sobre todo por el rostro del personaje, realizado con una factura muy personal y avanzada mediante rápidas manchas de color que hacen olvidar el preciosismo de sus primeros años. Fortuny realizará una copia del busto de este filósofo en el siglo XIX, poniendo de manifiesto su admiración por Velázquez.
obra
La primera vez que Fortuny tuvo la oportunidad de conocer el Museo del Prado fue en 1860, a su regreso de Marruecos, en compañía de su futuro suegro, el famoso retratista Federico de Madrazo. En la pinacoteca madrileña se interesó por Ribera, Goya y Velázquez, realizando algunas copias como este busto de Menipo donde el maestro de Reus ha sabido captar la misma intensidad expresiva que el sevillano en el rostro del filósofo; incluso las rápidas y acertadas pinceladas que aplicó el pintor barroco han sido interpretadas con exactitud por el catalán. La técnica de la acuarela empleada no exime a Fortuny de manifestar un sensacional dibujo y unos exquisitos detalles como observamos en los pliegues de la capa, la textura de la barba o la viveza de los ojos.
Personaje Político
Menna fue un noble egipcio que vivió durante la XVIII dinastía, en los reinados de Tutmosis IV o de su sucesor, Amenofis III. Gracias a su tumba, la número 69 de Sheikh 'Abd el-Qurna, en la antigua ciudad de Tebas (hoy Luxor), y a las inscripciones que contiene, sabemos que recibió el título de "Escriba de las tierras del Señor o de las dos tierras", cargo que que estaba en relación con la agricultura y las labores del campo. Menna tuvo una esposa llamada Henuttawi, dos hijos y cuatro hijas, todos ellos retratados en su tumba.
termino
acepcion
Candelabro judío de siete brazos. Este es uno de los objetos más simbólicos de esta religión.