A pesar de estar casado desde 1873 con Mette Gad y de tener cinco hijos en su matrimonio, Gauguin tomó por esposa en la Polinesia a la joven Tehamana, que tenía 13 años cuando se inició la relación. Aquí la vemos retratada, posiblemente cuando estaba embarazada como reflejan los dos mangos maduros, símbolos de la fertilidad que también aparecen en Vahine no te vi. Pero la escena representa la creencia de que todos los tahitianos descienden de los dioses Hina y Taaroa que encontramos al fondo, dando la impresión de estar en un templo maorí, idea remarcada por los jeroglíficos de la parte alta de la composición. Tehamana aparece en primer plano con un vestido más misionero que polinesio, portando un abanico como símbolo de distinción en su mano derecha y un cuchillo en la izquierda. El rostro de la figura indica la atracción hacia lo primitivo de Gauguin en estas fechas, como también se observa en Ta matete.
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Personaje
Escultor
En su obra se fusionan los últimos coletazos del gótico hispánico con influencias flamencas y borgoñonas. Sevilla es el centro de su carrera profesional. De uno de sus trabajos de mayor envergadura queda constancia en la fachada occidental de la catedral de Sevilla. Para la ejecución de esta obra contó con la ayuda de discípulos como Pedro Millán. El Nacimiento del Tímpano y algunas de las figuras que ocupan las jambas también son creaciones suyas. Para la catedral realizó algunas obras más como el monumento funerario del cardenal Juan de Cervantes de la capilla de San Hermenegildo, o el grupo de la Virgen del Madroño. Introdujo la técnica del barro cocido para el modelado de sus figuras.
obra
Durante su estancia en Madrid, a través de las numerosas notas tomadas en los viajes, realizó varios trabajos con temática oriental como esta acuarela que contemplamos, destinados a satisfacer las necesidades de su clientela que por aquellas fechas ya empezaba a ser numerosa, ganándose la estima de los aficionados que se manifestaban admirados ante sus obras. Un vendedor de tapices ofrece su mercancía a un interesado cliente, ataviados ambos con los característicos ropajes norteafricanos que el propio pintor había vestido en sus viajes a Tánger. La factura es rápida pero no está reñida con un acertado dibujo con el que organiza toda la composición y se detiene en un buen número de detalles, especialmente en los plegados de las telas. El denso ambiente del zoco junto a la luz marroquí crean una sensación atmosférica de gran calidad, acercándose al Impresionismo.
Personaje
Científico
Escribe "El prado de Valencia", una de las obras más representativas del género pastoril. En esta novela también incluye versos escritos por sus compañeros de la Academia de los Nocturnos.
obra
Durante la estancia de Degas en Nueva Orleans realizó dos obras sobre los mercaderes de algodón, negocio en el que triunfaba su propia familia materna. El Mercado de algodón está mucho más acabada que esta escena, en la que se aprecia mayor soltura. Desde un punto de vista elevado se contempla las mesas en las que se deposita el algodón, repletas del blanco elemento. Un hombre inspecciona su calidad mientras que otro observa atentamente y un tercero parece abandonar la sala. El tratamiento del espacio es aquí mucho más plano, siguiendo los grabados japoneses que tanto atraían a los impresionistas. La rapidez de la factura contrasta con el deseo del pintor por organizar la composición, al marcar claramente las líneas de la pared. En primer plano contemplamos varios toques de pincel que parecen formar una silla. Sobre este esbozo de silla contemplamos un cuadro con una temática marinera, que también aparece en la pared del fondo del Mercado del algodón.