Ippolito dei Medici nació en 1511 y era el hijo natural de Giuliano de Medici, duque de Nemours. Durante su infancia estuvo al cuidado de su tío, el papa León X (Giovanni Medici). El primo del pontífice, que le sucedió con el nombre de Clemente VII, nombró a Ippolito cardenal en 1529. Tomó parte en la defensa de Hungría ante las amenazas turcas por lo que aparece ataviado de esta peculiar forma en este retrato realizado en 1533. Fallecería dos años después.La gran novedad aportada por Tiziano a sus retratos será la captación psicológica del personaje representado. Por esta razón se suprimen todas las referencias espaciales y se recorta la figura ante un fondo neutro, generalmente oscuro como en este caso, centrando su atención en el gesto del modelo. De esta manera, un potente foco de luz impacta en el rostro donde podemos apreciar su expresividad, su mirada, y penetrar en su pensamiento. Como buen retratista, el maestro veneciano no renuncia a mostrar la calidad de las telas o de los complementos que aparecen en la imagen, aunque no dejan de ser elementos secundarios. La fuerza del miembro de la familia Medici se manifiesta a través de su demoledora mirada y su firme gesto, empuñando con fuerza la espada y la pica que indican su valentía en una difícil empresa como era detener el avance turco en el corazón de Europa. El resultado es una obra magistral, en línea con los retratos de Federico Gonzaga o Carlos V.
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obra
Existen numerosas controversias entre los especialistas a la hora de considerar esta obra como integrante del catálogo de Tiziano. En su contra se argumenta el empleo de una mesa en primer plano en la que se depositan libros y que sirve al modelo de punto de apoyo, cuando los trabajos realizados en estos momentos -véanse los retratos de Tomaso Mosti o el Hombre con un guante- las figuras aparecen en primer plano y con el cuerpo ligeramente girado en tres cuartos. La captación psicológica del modelo, el potente impacto lumínico en el rostro, el empleo de colores sobrios en la vestimenta y la delicadeza de la mano -siguiendo las posibilidades expresivas apuntadas por Leonardo, Pontormo o Rafael- serán los elementos que decanten la autoría del lado del maestro de Cadore. La polémica está servida.
museo
En este museo el visitante dispone de una amplia oferta expositiva ya que las colecciones tratan sobre diversos temas: desde la historia natural hasta la geología, pasando por la arqueología y la etnografía, pudiendo observarse la reproducción de un mamut. Son muy interesantes las secciones de historia natural de la época victoriana, las piezas procedentes de África, Asia, el Pacífico y los nativos de Norteamérica, así como la colección de pájaros británicos y las galerías de la historia de la región, contando entre sus piezas con un sensacional paisaje de Constable.
obra
La figura de una mujer desquiciada es la que utiliza Giotto para representar la personificación de la Ira. La modelo torsiona la espalda y se desgarra con fuerza su vestido, llena de rabia. El violento movimiento está bien conseguido en los pliegues de la túnica que viste, sobre todo, allí donde lo coge y se descubre el pecho. Pero lo más destacado, quizá más que la misma acción, es la caracterización del rostro, desencajado, casi desfigurado en el arrebato. Con la cabeza vuelta hacia arriba, Giotto deja caer su cabellera siguiendo este movimiento, que descubrimos por detrás de su espalda, a la altura de la cintura y más abajo. La Estupidez es otro de los vicios que decoran el muro septentrional de la nave única de la capilla de la Arena (Scrovegni) de Padua.
Personaje
Militar
Mostró su apoyo al bombardeo sobre Alemania, organizando el primer ataque sobre la localidad gala de Rouen en agosto de 1942. Estando en la comandancia de la VII Fuerza Aérea acudió a la reunión celebrada en Casablanca. Durante el desarrollo de este evento defendió una vez más la estrategia de los bombardeos de precisión e insistió en proseguir con esta táctica sobre Alemania. Este plan se llevó a la práctica. En el escalafón de rangos, ascendió a teniente general y luego a comandante en jefe del Mando Aéreo en el Mediterráneo. Estando en Italia estableció un programa para bombardear sin cesar Alemania y los Balcanes. En 1944 diseñó el ataque sobre Montecassino y unos meses después intervino en la operación "Dragoon" y alcanzó el grado de comandante en jefe del Aire.
Personaje
Músico
Comienza a componer sus primeras obras en Madrid. Con Cepeda y Oudrid realiza "La Pradera del Canal", una de sus primeras zarzuelas. Después se trasladó a París, donde trabajó como profesor de la emperatriz Eugenia de Montijo. Su siguiente destino fue Cuba. En la isla estudia las creaciones musicales propias del lugar y muestra especial interés por las habaneras. Du nuevo regresó a París y luego a Vitoria. Es compositor de canciones para voz y piano, como las que aparecen es su colección "Fleurs d'Espagne". Estas canciones tuvieron mucho éxito y ninguna de las cantantes de la época dejó de interpretarlas. "El Arreglito", una de sus piezas más famosas sirvió de inspiración a Bizet para componer la habanera Carmen.
contexto
La guerra de Iraq se produjo después de un ultimátum: o se plegaba a las inspecciones de la ONU, que desde hacía dos años no toleraba, o sería atacado por Estados Unidos, con la colaboración incondicional de Gran Bretaña y, previsiblemente, con el apoyo de la OTAN. La cuenta atrás comenzó en abril 2002. En ese mes se produjo la reunión del presidente norteamericano, George Bush, y del primer ministro británico, John Major, que, a la vista de la respuesta del presidente iraquí sobre las exigencias de inspecciones, habrían de decidir sobre la oportunidad del ataque. En caso afirmativo, éste podría desencadenarse a final del verano o comienzos del otoño del año en curso, pues Estados Unidos necesitaba recuperar sus arsenales de armas inteligentes, bastante vacíos tras el ataque contra Afganistán, y poner en pie de guerra un ejército que se estimaba en un mínimo de 200.000 hombres. Al tiempo, los servicios de inteligencia norteamericanos buscaban a los iraquíes dispersos por el mundo que huyeron de la dictadura de Saddam Hussein, para formar con los más preparados un Gobierno capaz de asumir la gobernación de Iraq cuando fuera derrocado su entonces presidente.
contexto
Durante la noche del 30 de septiembre de 1918 penetró en Damasco la caballería rualla, encargada de apoyar la constitución de un Gobierno provisional árabe que, en nombre de Feisal, se hiciera cargo de la ciudad una vez que la abandonaran los turcos. A las 9 de la mañana del 1 de octubre, lo hizo el ejército árabe, encabezado por Lawrence y Nuri Said. Días después, cuando el general en jefe británico, Edmund Allenby, alcanzó la ciudad, ya ésta había tributado un fervoroso recibimiento a Feisal, hijo del jerife Hussein de La Meca, el soberano hachemí. Cuando Allenby y Feisal se saludaron, el británico entregó al príncipe, por medio de Lawrence, un telegrama: el Gobierno de Londres reconocía a los árabes como beligerantes. Fue un momento mágico: después de cinco siglos, los árabes se independizaban del Imperio Otomano. Si echar a los turcos había costado una guerra larga y dura, más difícil sería expulsar a las potencias europeas recién instaladas. Dos años antes de la toma de Damasco, mientras Lawrence convencía a los árabes de que les convenía colaborar con Gran Bretaña en la lucha contra los turcos, que presionaban desde el Sinaí sobre las posiciones británicas en el Canal de Suez, Londres y París cerraban el acuerdo que se conocería por el nombre de sus muñidores, Sykes-Picot. Por ese tratado, las dos potencias se repartían el Imperio Otomano: Gran Bretaña administraría la mitad sur de Mesopotamia y el norte de Arabia; Francia, el sur de Turquía y toda la costa del Mediterráneo Oriental, Líbano incluido; a los árabes les reconocían la independencia en el Hiyaz, es decir, en casi toda la Península Arábiga. La letra pequeña del acuerdo era aún más negativa para los intereses árabes, pero estos no se enterarían hasta después de la guerra: Londres y París se reservaban sendas zonas de influencia: la primera, Palestina y zonas costeras de Arabia; la segunda, el norte de Mesopotamia y Siria.