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monumento
Cuando el peregrino llegaba a Pamplona y cruzaba el Portal de Francia, atravesaba las calles del Carmen y la Navarrería hasta llegar al Hospital de San Miguel. Esta construcción anexa a la catedral de Santa María, era originaria del siglo XI. Permaneció en funcionamiento desde el siglo XI hasta el siglo XVI. Aunque existían otros como los de las calles Dormitalería y el del Obispo, no tenían tanta fama como el de San Miguel.
monumento
En el año 1401 se crea en Barcelona el Hospital de la Santa Cruz gracias a la fusión de los seis hospitales existentes en la ciudad. El crecimiento demográfico experimentado por Barcelona en los últimos años del siglo XIX motivó que las dependencias del antiguo hospital fueran escasas, considerándose necesaria la construcción de un nuevo edificio. Las donaciones aportadas por el banquero Pau Gil permitieron poner la primera piedra del nuevo hospital el 15 de enero de 1902, siendo Lluis Domènech i Montaner el encargado de los diseños. En honor del benefactor se añade el nombre de Sant Pau al nombre original. Para su construcción Doménech tomó como punto de partida la experiencia conseguida con un proyecto hospitalario anterior, el Instituto Pere Mata de Reus. El edificio barcelonés se extendía a nueve manzanas, compuesto por 48 pabellones de los que se construyeron 27, configurando el mayor complejo civil de la arquitectura modernista española. El Pabellón de Administración es el más interesante, accediéndose a través de una escalinata, quedando a su derecha el cuerpo destinado a Biblioteca y a la izquierda el de Secretaría. La espectacular iglesia queda separada de este edificio pero en las cercanías, conformando el eje del proyecto. Para su ejecución, Domènech contó con un amplio número de colaboradores, destacando las esculturas de Gargallo y las pinturas y mosaicos de Labarta.
obra
Las soluciones que aporta un arquitecto como Lluís Domènech i Montaner lograrán crear una auténtica alternativa arquitectónica, siempre en busca de una arquitectura nacional. Junto con J. Vilaseca se pronuncian por un nuevo eclecticismo progresista. La técnica, las posibilidades constructivas de los nuevos materiales y la decoración tendrán que ir ligadas a un estilo moderno e internacional. Lo importante será lograr un carácter unitario entre técnica/forma/ornamentación. Domènech sigue a Viollet-le-Duc, pero también los modelos eclécticos de la Europa central, Schinkel y Semper, atento sobre todo a la defensa que este último hace del tecnicismo y las relaciones entre arte e industria, forma y función. Una de sus obras más importantes es el Hospital de Sant Pau, un conjunto de edificios que se distribuyen en pabellones autónomos, tomando como modelo la ciudad jardín inglesa. El lenguaje modernista lo encontramos en la policromía cerámica, la decoración de los capiteles y el libre tratamiento de la piedra. Los hijos del arquitecto continuaron con la obra a la muerte de Doménech.
obra
Las donaciones aportadas por el banquero Pau Gil permitieron poner la primera piedra del nuevo hospital de la Santa Creu el 15 de enero de 1902, siendo Lluis Domènech i Montaner el encargado de los diseños