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Personaje Político
Descendiente de Federico Guillermo de Prusia y la princesa Victoria de Inglaterra, ingresa en la Universidad de Bonn para cursar estudios de economía y derecho. Allí también recibe formación militar. A los 22 años contrae matrimonio con la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein. En 1888 es coronado emperador. Defensor de la monarquía soberana, recibiría el apoyo de los conservadores, frente a la oposición de los radicales y socialistas. Tras la dimisión de Bismarck se hace con las riendas del poder. Cuando abdica, obligado por el canciller Max de Baden, el II Imperio alemán llega a su fin para inaugurar la república de Weimar.
Personaje Militar Político
Hijo de Guillermo de Orange-Nassau y de María, hija a su vez de Carlos I de Inglaterra, nació el 14 de noviembre de 1650, en La Haya, Holanda. Fue nombrado estatúder de los Paises bajos tras invadir Luis XIV de Francia los territorios. Desde su puesto emprendió la lucha contra los franceses, llegando a inundar los campos holandeses para detener el avance enemigo. Al mismo tiempo, desplegó una hábil política diplomática para debilitar a Luis XIV, mediante la cual se casó en 1677 con la hija del posterior rey inglés Jacobo II. Como resultado, Luis XIV hubo de firmar la paz de Nimega en 1678. El prestigio alcanzado le facultó en 1688 para ser llamado por los protestantes ingleses para encabezar un ejército en contra de su rey Jacobo II, temerosos de que restaurara el catolicismo en sus territorios. Así, entró en Inglaterra en 1688 y fue favorablemente acogido por la nobleza, dando inicio a la llamada Revolución Gloriosa, lo que obligó a Jacobo II a refugiarse en Francia. El Parlamento inglés hizo aceptar a Guillermo la Declaración de Derechos un años más tarde, con lo que ya pudo ser coronado rey. El nuevo soberano fue favorablemente recibido por los escoceses, pero no así por la católica Irlanda, que hubo de ser invadida y vencida en la batalla de Boyne (1690), a pesar de lo cual hubo repetidos intentos por parte de Jacobo II por retomar el trono, con apoyo francés. La presión de Luis XIV de Francia obliga a Guillermo a inscribirse en la Liga de Augsburgo, con la que participará durante años en las guerras continentales. La paz de Ryswick en 1697 le resulta favorable, por cuanto Luis XIV le reconoce como rey de Inglaterra y le devuelve los territorios conquistados. Una nueva incursión en los asuntos continentales le llevó a intervenir en la Guerra de Sucesión española, en 1701, falleciendo un año más tarde. Por otro lado, su gobierno se dejó notar menos en política interior, más controlada por el Parlamento. Éste introdujo grandes reformas, como la creación del Banco de Inglaterra, la libertad de prensa, etc.
contexto
Guillermo contó con un enorme respaldo popular. Amplias masas de la población afectadas por la coyuntura económica criticaban la política de las oligarquías y demandaban cambios; le veían como el salvador de la nación, capaz de acabar con los abusos de los regentes y mentor de las tan necesarias reformas. Los años cuarenta habían asistido a una fuerte contracción económica y al derrumbamiento industrial había seguido un enorme desempleo, la ruina de muchos propietarios agrarios y la escasez de grano, el alza de precios y la emigración. Si a ello se suma una presión fiscal excesiva, comprenderemos bien el deterioro en las formas de vida y la aparición de un descontento social creciente, cada vez más radical. A fines de 1747 estos grupos empiezan a desplegar acciones y movimientos antifiscales, pidiendo el fin de la venalidad, la revisión de la política fiscal (oposición al sistema de arrendamiento de los impuestos), la elección de oficiales de la milicia entre los ciudadanos junto a la abolición de las tropas de los regentes, la restauración de las regulaciones gremiales y el fin de la corrupción burocrática y administrativa. En estas reivindicaciones coincidían grupos de la pequeña burguesía, profesionales liberales, comerciantes e intelectuales. Pero Guillermo, en contra de los consejos de su asesor Bentinck, desoyó esas demandas y pactó con los regentes poniendo fin al movimiento (Friesland, Rotterdam, Leiden... ) con sus propias tropas. La decepción fue general y de ahí surgirían los gérmenes antiorangistas que aparecerán en los años ochenta. Poco después, los Estados Generales le nombraron capitán y almirante general de la Unión (1748), y aceptan sus Relaciones de gobierno, según las cuales el estatúder tenía capacidad para nombrar y cesar a los magistrados municipales. No obstante, su poder fue más teórico que real y, a cambio de conservar su posición, tuvo que mantener inalterable el poder de los regentes.
Personaje Político
Hijo del príncipe de Nassau-Dietz, Juan Guillermo. Gobernador de Frisia y de Groninga, en 1747 fue nombrado estatúder de las Siete Provincias, realizando una interesante política reformista en la que destaca la abolición del arrendamiento de los impuestos. Le sucedió su hijo Guillermo V.
Personaje
Descendiente de la Casa de Hannover, tuvo una brillante carrera naval, alcanzando el título de almirante en 1827. En 1830 asume la corona. Como monarca se negó a admitir la renuncia de los ministros torys que entonces estaban en el poder. Aprobó una constitución para el pueblo de Hannover para legalizar sus derechos. Este fue el último rey que detentó conjuntamente el trono de Hannover con el de Inglaterra.
obra
Leyenda y realidad se confunden a menudo en el pensamiento y la obra de Salvador Dalí. En este cuadro son dos historias medievales las que centran la atención del artista catalán. Por una parte, la historia de Guillermo Tell, el héroe suizo que arriesgó la vida de su hijo; por otra, Gradiva, aquella heroína que se había paseado desnuda a lomos de un caballo blanco. Sobre esa base inicialmente histórica, Salvador Dalí sitúa a los dos personajes en un lugar y en una postura muy diferentes. Completamente desnudos, Guillemo Tell (que en el subconsciente de Dalí estaba vinculado a su propio padre, el notario de Figueres) se masturba utilizando la axila de Lady Gradiva. La voluntad de provocación resultaba evidente en éste y en otros cuadros del joven Dalí, quien por entonces ya era pieza importante en el grupo surrealista de París, que le había admitido como un miembro capaz de renovar la práctica artística. Todo en el cuadro está exagerado, deformado, al máximo. Los dos cuerpos son blandos, voluptuosos y parecen estar de pie sobre un paisaje irreal, soñado. Por supuesto, sabemos que Dalí utiliza imágenes de la costa de Cadaqués (de sus rocas y playas) como fondo de esta escena, pero esos elementos están tan aislados, tan fuera de contexto, que sólo producen inquietud en el público. No es un paisaje familiar sino hostil. La forma de utilizar el claroscuro recuerda a la de los grandes maestros del Barroco: los cuerpos reciben una luz tan fuerte que deja zonas totalmente a oscuras mientras que otras, en especial en el cuerpo de Gradiva, adquieren brillos casi metálicos.