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Personaje Científico
Nacido en Sherewsbury en 1809, a los ocho años quedó huérfano de madre, quedando su padre, Robert, al cuidado de la prole compuesta por sus hermanos Erasmus, Mariannne, Carolinne, Catherine, Susan y el mismo Charles. Su padre era un médico de pueblo, entusiasmado con el estudio de las ciencias, afición que sin duda recogió el joven Charles. Así, en 1825 entró en la Universidad de Edimburgo para estudiar medicina. Sin embargo, al conocer las teorías evolucionistas de Lamarck, volcó sus estudios hacia la zoología, no sin cierto disgusto por parte de su padre quien le recomendó que se dedicase a la carrera eclesiástica. De esta forma, inició en Cambridge los estudios en Teología (1828), logrando el título de Bachiller en Artes, el único título de su vida. En esta etapa asistió a las clases de botánica impartidas por Stevens Henslow, al mismo tiempo que participa de excursiones al campo en la que observa sobre el terreno los conocimientos adquiridos. La influencia del profesor es esencial en el pensamiento de Darwin, a quien transmite sus vastos conocimientos en entomología, botánica, química, mineralogía y geología. El mismo profesor le anima a enrolarse sin paga en la fragata Beagle. La expedición es organizada por el Almirantazgo Británico para viajar por el hemisferio Sur, con una misión mitad científica mitad comercial. Durante su periplo, se encargará de realizar mapas de territorios susceptibles de aportar materias primas o de albergar mercados comerciales. La expedición se prolongó durante cinco años, entre el 27 de diciembre de 1831 y el 2 de octubre de 1836. Darwin tenía 22 años cuando embarcó, siendo un joven inquieto y curioso. En las islas Galápagos tuvo un encuentro sorprendente, al descubrir, en un territorio muy alejado de las costas suramericanas, unos lagartos gigantes que la ciencia del momento creía extinguidos. La fauna del lugar, igualmente sorprendente, no mostraba recelo ante la presencia de la tripulación. Aun más importante fue descubrir que en otras islas cercanas existían especies totalmente diferentes, a pesar de que el clima y la orografía no mostraba variación. La explicación que se empezaba a gestar en la mente de Darwin era la de que había debido suceder una adaptación particular de las especies a las condiciones particulares de su hábitat, en un proceso que duraría millones de años y en el que las mismas especies habrían sufrido cambios y mutaciones que le permitirían desarrollar una más eficaz adaptación. Las conclusiones eran sin duda inquietantes, en una época en que la explicación religiosa al origen del mundo resultaba del todo incuestionable. Durante la travesía recorrió los Mares del Sur, arribando a territorios tan alejados como Tahití, Nueva Zelanda, Tasmania, Australia, las Azores, la isla de la ascensión y Cabo Verde. Las observaciones de Darwin las anotaba en su diario, en los que deja constancia de su hallazgo de fósiles extraños y especies desconocidas. Todo el material recogido en sus estudios de campo le permitieron elaborar su importantísima teoría evolucionista, que plasmará en su obra "El origen de las especies a través de la selección natural". La obra sale a la luz en 1859 con una tirada de 1250 ejemplares, rápidamente agotada. Por primera vez se explicaban de manera científica las leyes de la Naturaleza, sin aludir al papel de Dios como creador. Por primera vez se planteaba la existencia de una selección natural que permitía la existencia de los más aptos. A partir de entonces se dedicó a escribir artículos e impartir conferencias, situándose en el centro de una agria polémica con los representantes de la religión y de la ciencia tradicional. Su polémica teoría se completó en 1871 con la publicación de su segunda gran obra, "El origen del hombre y la selección con relación al sexo". Los cimientos de toda una explicación del mundo y del hombre basada en la religión cristiana comenzaban a tambalearse. Mitos como los presentados en el Génesis empiezan a partir de entonces a ser cuestionados, no sin gran polémica y discusión. A su vuelta a Inglaterra el 29 de enero de 1839, casa con su prima Emma Wedgwood. Ambos pasaron a residir en 1842 en Down, cerca de Londres, teniendo diez hijos fruto de su matrimonio. Darwin redujo considerablemente sus apariciones en público, más interesado en la creación intelectual y la escritura de su pensamiento. Excusaba su ausencia de los actos sociales alegando problemas de salud, entregado como estaba a la plasmación gráfica de sus ideas, tarea que publicará su hijo Francis en 1892 con el título de "Memorias del desarrollo de mi pensamiento y mi carácter". La gran aportación de Darwin es el descubrimiento de que las especies no son inmutables, coincidiendo con lo expuesto por un contemporáneo suyo, Alfred Russell Wallace. Ambos presentaron su teoría en 1858 en la Sociedad Linneana de Londres, causando la lógica convulsión.
contexto
Entre 1951 y 1957 Max Bill dirigió en la ciudad alemana de Ulm la Hochschule für Gestaltung, institución dedicada a la formación en el diseño industrial que trataba de recuperar el modelo de la Bauhaus con criterios más pragmáticos. Fue ésta una de las iniciativas más claramente bauhausianas de la posguerra, pero las imitaciones parciales o sesgadas del modelo de enseñanza artística promovido por la Bauhaus han sido incontables hasta nuestros días. Especialmente en los Estados Unidos, que se beneficiaron con la inmigración de la mayoría de los que fueron docentes de la Bauhaus, cundió el ejemplo de esa escuela alemana para la formación de artistas y diseñadores industriales.La Bauhaus debe su prestigio a su intrépido y eficaz programa de formación artística y a la calidad de sus enseñantes. Su creación y concepción se debe a Walter Gropius (1883-1969), a quien Henry van de Velde encargó la reforma de la Escuela de Artes y Oficios de Weimar, que él había creado. Esta reforma dio origen a la Staatliches Bauhaus. Gropius había sido miembro de la Werkbund, institución de larga vida, que nació en 1907 por iniciativa de H. Muthesius con el patrocinio de grandes empresarios alemanes, y cuyo fin fue el perfeccionamiento del diseño industrial, entre otros medios creando talleres de formación. Trabajó con el gran patriarca de la arquitectura moderna, Peter Behrens (1868-1940), y después de la guerra se incorporó a la organización Novembergruppe, dominada por artistas y arquitectos revolucionarios, estéticamente vinculados al expresionismo, que quisieron llevar a efecto una nueva encarnación artística de la utopía.El concepto de Gropius para la Bauhaus se fundamentaba en dos instancias prioritarias. La primera radicaba en un ideal de creación artística guiado por el paradigma de la obra colectiva, de la obra total en la que confluían todas las artes. En este sentido se trataba, nuevamente, de un proyecto artístico integral. El segundo distintivo viene marcado por el énfasis en la formación artesanal no especializada. Al igual que en otras iniciativas anteriores, desde el movimiento Arts and Crafts, el temor a un desarrollo deficitario de la integridad creativa de artistas y diseñadores bajo la presión del desarrollo tecnológico llevó a la Bauhaus a supeditar sus programas a un aprendizaje manual suficientemente completo y eficiente. Aparte de los muy valorados cursos elementales, la Bauhaus creó talleres de alfarería, ebanistería, pintura, escultura, vidrio, tejido, teatro, metal, encuadernación, impresión... por los que tenían que pasar todos los educandos durante su formación. Con ello se consiguió una gran capacidad práctica y de adaptación en los que cursaban la diplomatura.La historia de la Bauhaus fue breve y multiforme, sometida a diversos vaivenes. La falta de aprecio por parte de la opinión pública la obligó a ser una institución contra corriente. Fue además víctima de diversas atrocidades. Sistemáticamente perseguida por los nazis desde los poderes locales, fue definitivamente clausurada cuando éstos se hicieron con el gobierno central, en 1933. Gropius estuvo a cargo de la dirección hasta 1928, pero ya en 1925 la escuela tuvo que abandonar Weimar, donde los nazis habían ganado el gobierno municipal. Entre 1926 y 1932 la Bauhaus fue acogida en Dessau, hasta ser expulsada nuevamente tras la victoria de los nacionalsocialistas en las elecciones locales. Berlín fue la última sede, donde no llegó a sobrevivir un año.El sucesor de Gropius en la dirección fue otro arquitecto, Hannes Meyer (1889-1954), cuya dimisión no se demoró más que hasta 1930. Le sustituyó Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969). Pero el sino de la escuela fue cambiante también a causa de otros factores, especialmente algunos cambios de profesorado. Siguiendo el impulso del Werkbund, entre los primados de la Bauhaus estuvo siempre el contacto con la industria y la proyección de los talleres en la práctica de la producción industrial. Pese a la acentuación de los valores del oficio artesanal no se obviaban las posibilidades de perfeccionamiento de los productos mediante nuevas tecnologías. El objetivo de la construcción que puso de relieve Gropius desde un principio, implicaba la integración de los trabajos de la Bauhaus en la sociedad industrializada. Pero prácticamente hasta 1923, cuando empezó a introducirse en la escuela el discurso del constructivismo internacional, no se afianzaron los intereses funcionalistas y la confianza en el diseño mecanizado.
termino
acepcion
Término de etimología hebrea -Rabí- que significa "mi maestro". Es el título honorario que reciben los maestros judíos.
Personaje Político
Desde muy joven se afilió al Partido Conservador , siendo diputado a Cortes en todas las legislaturas. Realizó sus estudios en Madrid, donde se convirtió en uno de los más prestigiosos abogados, incluso a nivel internacional, llegando a ser nombrado asesor jurídico de los Rotschild, pero abandonó el ejercicio de la abogacía para dedicarse plenamente ala política. Ocupó diversas carteras ministeriales, fue alcalde de Madrid en 1907 y después presidente del Congreso, cargo que hubo de abandonar por enfermedad. Ocupó la jefatura de gobierno por primera vez de 1913 a 1915 y un poco más tarde asumió la jefatura del Partido Conservador. De nuevo en 1917 volvió a formar gobierno debido a la crisis de ese año y hubo de hacer frente a una triple conmoción revolucionaria. Desde el año 1910 perteneció a la Academia de Ciencias Morales y Políticas. Murió asesinado por tres anarquistas en Madrid en la Plaza de la Independencia.
lugar
Ubicada al note de la provincia de Shanxi, está situada a 1.217 metros de altura sobre el nivel del mar, en una meseta seca y estéril. Se trata de una localidad de larga historia, en la que ya en el año 386 fue capital de la dinastía Wei del Norte. La introducción del budismo en China tuvo uno de sus puntos de apoyo en Datong, donde los soberanos Wei promovieron la creación de lugares de culto como las Grutas de Yungang, cuya construcción acabó durante la dinastía Tang. Otros monumentos importantes de Datong son los templos de Guanyin y los monasterios de Huayan y Shanshua. También destaca el Muro de los Nueve Dragones, dentro de la ciudad antigua, construcción de la época Ming.
contexto
Los estudios arqueológicos correspondientes muestran que la crisis de 1200 a.C. no significó la destrucción de los palacios, sino el inicio convulsivo de un proceso de cambio que, inicialmente, puede considerarse de decadencia, dentro de la pervivencia de los rasgos característicos de la civilización micénica, el Micénico Tardío III C. Los rasgos principales permiten una interpretación compleja del problema. Por una parte, se detecta la presencia de grupos extraños, posiblemente pastores, de asentamientos poco estables, que a veces parecen aprovechar y, posteriormente, remodelar las zonas marginales de los antiguos asentamientos, en proceso de crisis. No parecen estas poblaciones las responsables de ningún tipo de destrucción. En efecto, por otra parte, la crisis interna se manifiesta en una reducción cuantitativa de la población y en una reducción cualitativa correspondiente a las tumbas de las clases dominantes. La decadencia se prolonga durante todo el siglo XII y hasta el siglo XI, en el período conocido como submicénico en la terminología cerámica. La población continúa disminuyendo y algunos lugares resultan ya abandonados. Los síntomas de recuperación sólo empezarán a notarse a partir del siglo X. De todos modos, el proceso se revela extremadamente variable, con épocas vacías alternativamente en regiones diferentes, síntoma de que durante todo el período aquí tratado continuaron las convulsiones, con movimientos de pueblos y conflictos sociales indicativos de la configuración de una nueva sociedad. Las nuevas formas de asentamiento son, sin embargo, demasiado inestables para dejar huellas arqueológicas, pues las nuevas implantaciones territoriales se van haciendo de acuerdo con formas de organización tribal que no se sirven de lugares fijos desde los que controlar centralizadamente la producción, como ocurría en el mundo micénico de los palacios. Con todo, del uso de determinadas armas de bronce puede deducirse que los pueblos asentados en la Grecia del noroeste mantenían previamente contactos con los micénicos y que, en la época de transición, habían llevado a cabo determinadas modificaciones propias para adaptarlas a formas de guerra más móviles que estarían presentes en el Peloponeso de la época oscura para extenderse luego a las islas del Egeo meridional. Hiller encuentra en estos datos, junto con los lingüísticos, los fundamentos reales que pueden apoyar la creencia en las narraciones tradicionales acerca de las invasiones, explicables por movimientos tribales propios de una época de crisis. En lo que a la cerámica se refiere, el período se caracteriza por la pervivencia de los aspectos más vulgares de los estilos micénicos dispersos en las cerámicas regionales. La recuperación viene representada por el estilo protogeométrico, cuyos orígenes se sitúan en el Ática. A partir de aquí se difunde por todos los centros de la nueva cultura, empezando por la Argólide, que se convierte a su vez en centro de difusión de formas originales. El estilo geométrico es el síntoma más claro del desarrollo cultural de la época, tanto en los aspectos técnicos, reveladores del dominio de la rueda y del compás, como en el temático, indicativo de nuevas formas de control del mundo imaginario, con la representación de hombres y animales sometidos a la rígida lógica de la razón geométrica. Las nuevas agrupaciones tienden a crear estilos propios, sobre todo en las zonas de mayor vitalidad, Creta y Corinto, donde muy pronto se inclina hacia formas orientalizantes. Hay zonas que permanecen, sin embargo, al margen de las innovaciones o bien para seguir ancladas a estilos antiguos o porque han sufrido una larga despoblación, como Laconia, Acaya y Mesenia. Nada indica que el carácter dorio de las comunidades signifique la adopción de determinados comportamientos, ni en la difusión de formas cerámicas, ni en las nuevas formas de enterramiento con incineración en cista de piedra, ni en la extensión del uso del hierro, fenómenos culturales ajenos a cualquier consideración de tipo étnico.
contexto
Datos etnográficos La etnografía es un aspecto importante en la Relación apreciándose, con gran claridad, cuándo el autor, personalmente, aporta datos obtenidos de su convivencia con los nativos, o por el contrario, son noticias aportadas por los esclavos de a bordo, existiendo un obstáculo lógico: la lengua. La mímica fue sin duda el medio más rápido y usual utilizado entre los interlocutores. La vivienda indígena, el ajuar que la adorna, aparecen en diversos momentos de la Crónica: habitan en ciertas casas amplias, llamadas bohios, y duermen en redes de algodón que denominan hamacas anudadas en el interior de aquellas viviendas, de un extremo a otro en troncos gruesos entre los cuales encienden lumbres. El lujo de ciertos caciques, en contraposición con la pobreza del resto de la población indígena, no pasó desapercibido al curioso Pigafetta: era gordo y pequeño, tatuado al fuego diversamente. Otra esterilla, ante sí, servíale de mantel pues estaba comiendo huevos de serpiente escudillera, servidos en dos vasijas de porcelana; y tenía también cuatro jarras llenas de vino de palma cubiertas con hierbas oloríferas, un canuto metido en cada una, le servía para indistintamente sorber. El poder de ciertos caciques, la veneración -casi sagrada- de que eran objeto, la organización administrativa que controlaban, los detalla con aguda observación durante la permanencia en las Visayas: aquel rey es moro, y por nombre Siripida. Tenía cuarenta años, y estaba gordo. No le sirven y cuidan nada más que mujeres, hijas de sus notables, jamás abandona su palacio, salvo para ir de caza; nadie le puede hablar sino a través de un canuto. Rodéanle diez escribanos, que pasan sus asuntos a unas delgadísimas cortezas de árbol. A estos les llaman xiritoles. Pero al lado de pasajes, que describen ambientes lujosos en los que vivían ciertos caciques, que utilizaban, incluso, ricas vajillas de porcelana, aparecen otros, en los que el salvajismo, la barbarie y la antropofagia son las características predominantes: son los hombres de allí selváticos, y bestiales. Comen carne humana, nada poseen, van desnudos, con el taparrabos de los otros cuando se disponen a combatir, revístense de trozos de piel de búfalo por pecho, espalda y flancos, adornados de cuernecillos, dientes de cerdo y color de pelleja de cabras, que cuelgan por todas partes. Al referirse a los indígenas de la Patagonia, captó hasta los más mínimos detalles, tales como el dibujo que adornaba la cara del hombre, más difícil de apreciar que las abultadas formas de las mujeres: era tan alto él que no le pasaban de la cintura, y bien conforme; tenía las facciones grandes, pintadas al rojo, y alrededor de los ojos de amarillo, con un corazón trazado en el centro de cada mejilla... ellas no eran tan altas, pero sí mucho más gordas. Cuando las vimos de cerca, nos quedamos atónitos; tienen las tetas largas hasta la mitad del brazo, van pintadas y desvestidas como sus maridos, si no es que ante el sexo llevan un pellejín que lo cubre. Las ceremonias funerarias, realizadas cuando moría algún noble, no pasaron inadvertidas al Caballero de Rodas: cuando uno de los notables muere, dedícanle estas ceremonias: En primer término, todas las mujeres principales del lugar acuden a casa del difunto. En medio de ello aparece en su féretro el tal, bajo una especie de entrecruzado de cuerdas en el que enredan un sin fin de ramas de árboles. Enfermedad y medicina En diversos pasajes de la Relación, se recogen descripciones sobre las técnicas curativas y sintomatología de las enfermedades; unos datos, son de primera mano, fueron experiencias vividas muy de cerca por el cronista; otros, en cambio, son informaciones procedentes de los indígenas de a bordo: cuando a esta gente le duele el estómago, en lugar de purgarse se meten por la garganta dos palmos, o más de una flecha, y vomitan una masa verde mezclada con sangre, según comen cierta clase de cardos. El uso de sangrías para aliviar las cefalalgias y las migrañas le chocó al relator: cuando les duele la cabeza, se dan un corte transversal en la frente, y así en los brazos, en las piernas y cualquier lugar del cuerpo, procurando que se desangre mucho. Observaciones sexuales Su espíritu religioso no le impidió describir con pormenores escenas sexuales. Las relata con naturalidad, sin escandalizarse y sin aspavientos ni melindres. Nos atreveríamos a decir que las contempla con deleite. En alguna ocasión, escenas cargadas de brutalidad, las recoge en la Relación, sin ninguna explicación, dejándonos la duda de si es verdad o mentira. Pero para el historiador, el dato escrito siempre tiene una validez. Y así, nos dice: una hermosa joven subió un día a la nao capitana, donde me encontraba yo, no con otro propósito que el de aprovechar alguna nadería de desecho, y andando en la cual, le echó el ojo en la cámara del suboficial abierta, a un clavo más largo que un dedo; y, apoderándose de él con gran gentileza y galantería, hundiolo entero, de punta a cabo entre los labios de su natura; tras ello, marchose pasito a pasito. En otro paisaje se refiere también a una costumbre sexual, rara y anómala, que Pigafetta interpretó como aumento de placer clitoridiano y vaginal de las mujeres, pero como indicamos en la nota correspondiente, en el texto, la obligación a su uso era muy distinta: grandes y pequeños se han hecho traspasar el pene cerca de la cabeza de lado a lado, con una barrita de oro, o bien de estaño, de espesor de las plumas de oca, y cada remate de esa barra tienen unas como una estrella, con pinchos en la parte de arriba... Diversas veces, quise que me lo enseñaran muchos, así viejos como jóvenes, pues no lo podía creer... Afirman éstos que sus mujeres lo desean así, y que de lo contrario nada les permitirían. Descripciones cargadas de erotismo que, le contaron los indígenas de a bordo, se apresuró a recogerlas en sus notas, sin pararse a pensar, si fisiológicamente pueden ser reales: igualmente nos informaron que los mozos de Java, cuando se enamoran de alguna bella joven, átanse con hilos ciertas campanillas entre miembro y prepucio; acuden bajo sus enamoradas y, haciendo acción de orinar y agitando el miembro, tintinean las tales campanillas hasta que las requeridas las oyen. Inmediatamente acuden al reclamo, y hacen su voluntad, siempre con las campanillas, porque a sus mujeres les causa gran placer escucharlas cómo les resuenan dentro de sí.
contexto
Datos zoológicos y botánicos Pájaros, cuadrúpedos, plantas, semillas están descritos con gran minuciosidad: vi muchas clases de pájaros, entre los cuales uno que no tenía culo, otro que, cuando la hembra quiere poner un huevo, lo pone sobre la espalda del macho, y allí se incuban, o cuando nos habla de las cagaselas: vi tantas veces a las tales, a quien llaman cagasela correr detrás de otros pájaros, hasta el momento en que éstos se ven en la precisión de echar fuera sus detritus. Estas descripciones no son fantasía. Los estudios modernos de zoología nos permiten conocer la existencia de esas aves; y cuando dice, sin culo, quiere decir sin cola; lo que a él le parecieron detritus, eran simplemente, pececillos en el pico de los pájaros, que, al verse perseguidos, soltaban su presa. Al referirse a los pingüinos, los estamos viendo caminar con su aire torpe y pesado: esos ansarones son negros, y tienen exacto el plumaje del cuerpo y el de las alas; no pueden volar, y viven de la pesca. Tienen tal desarrollo que no era menester desplumarlos, sino que los desollábamos. El asombro al contemplar por vez primera a los guanacos -animal característico de la fauna sudamericana, juntamente con la llama, la vicuña y la alpaca- lo retrata de tal forma, que nos da la sensación de que estamos leyendo un texto de mitología, como si de pegasos o grifos se tratase: cuyo animal tiene la cabeza y orejas grandes como una mula; el cuello como un camello, de ciervos las patas, y la cola de caballo, como éste relincha. No puede ser más veraz y real la descripción de Pigafetta, hecha sobre los auquénidos. Tienen cerdos -dice en otro pasaje- con la particularidad del ombligo en la espalda. Es la primera información que se conoció en Europa del pécari, mamífero de Sudamérica, y que se caracteriza por una glándula segregadora, situada en la parte dorsal. O cuando se refiere al pájaro espátula: grandes pájaros con el pico con un cucharón, y sin lengua. El más mínimo detalle es expresado por la pluma del relator, no sólo la forma de consumir los productos, incluso la manera de conservarlos: El gengibre no es un árbol, sino una planta pequeña, que multiplica fuera del fango, ciertos brotes de un palmo de longitud, como los de las cañas... los brotes para nada valen, pero su raíz es el gengibre, mucho menos sabroso verde que seco. Estos pueblos lo conservan metiéndolo en cal. De otra forma no duraría. El árbol del alcanfor, su inconfundible olor, penetrante, pero fugaz, también fue motivo de estudio: crece en aquella isla el alcanfor, especie de bálsamo que brota entre los árboles y su piel es tenue como la de las cebollas. Si se lo deja descubierto, poco a poco esfúmase en nada. Percatado de la influencia de las especias -finalidad del viaje-, observó con atención, de perspicaz botánico, el clavo, el ruibarbo, etc.: En ese lugar crece el ruibarbo, que se descubre así: júntanse veinte o veinticinco hombres, y van al bosque; cuando la noche llega, encarámanse a los árboles, tanto para recibir el aroma del ruibarbo, como por temor a los leones, elefantes y otras fieras, el viento trae el olor de en qué parte el ruibarbo esté; así que llegado el día, buscan hasta encontrarlo. El ruibarbo es un tronco grueso y podrido, a no estar podrido, no soltaría aquel olor. Lo interesante del ruibarbo es su raíz; nada, salvo ella, es ruibarbo, y menos el tronco, que denominan calama. Sus datos sobre la alimentación de las poblaciones de Insulindia, son verídicos; todavía se siguen abasteciendo de harina y vino, obtenidos de diversas clases de palmeras; los cocos son frutos de las palmeras, mientras nosotros tenemos el pan, el vino, el aceite y el vinagre, estos pueblos lo tienen todo en el árbol antedicho uraca; el vino lo extraen con la industria siguiente: perforan el árbol en su parte más alta y tierna llamada palmito... La irritación de las mucosas bucales, que origina en ocasiones una glositis permanente39, motivada por el consumo constante de la areca y del betel, y que los indígenas del Pacífico mastican con fines psico-fármacos, como la coca en el área andina, o el peyote, en la mexicana. Mastican sin cesar una fruta llamada areca que recuerda a la pera en la forma. La parten en cuatro trozos, envolviéndolas después en las hojas de un tronco llamado betre (sic) mascando todo y, cuando se ha formado ya en la boca una especie de papa, la escupen, y les queda aquella encarnadísima.