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El Soryu y su gemelo el Hiryu surgen en respuesta a las limitaciones sobre tonelaje impuestas por el Tratado de Washington. La definición de portaaviones adoptada por las grandes potencias hizo que no fueron considerados como tales los buques que, además de transportar aeroplanos, tuvieran cañones. Por ello, tanto norteamericanos como japoneses interpretaron a su favor el acuerdo, entendiendo que navíos como el Lexington, el Saratoga, el Akagi o el Kaga, en definitiva portaaviones, no podían ser así considerados al llevar gruesas piezas de artillería. Ello, además, les daba aun un amplio margen para construir nuevos portaaviones hasta completar el límite de tonelaje impuesto. Es así como surgen estos gemelos Soryu y Hiryu, por parte japonesa, o Wasp y Hornet, norteamericana. El Soryu, como su gemelo, intervino en la guerra contra China y, ya en la II Guerra Mundial, en los ataques a Pearl Harbor y el atolón de Wake. Al año siguiente apoyaron las ofensivas japonesas sobre las Indias Orientales holandesas. El Soryu resultó alcanzado durante la batalla de Midway, lo que supuso su hundimiento.
termino
acepcion
Doctrina referente a la salvación en el sentido de la religión cristiana.
Personaje
Sentó plaza a los dieciséis años, haciéndose pasar por hombre con el nombre de Antonio María. Embarcada en los buques de la escuadra participó en la guerra de la Convención contra Francia y en el combate de San Vicente (1797). Al descubrirse su verdadera identidad se le dio licencia y, gracias a los buenos informes que poseía fue recompensada por el Rey con una pensión vitalicia, la merced del uso de las insignias militares y el grado de sargento primero.
Personaje Literato
Dedicado profesionalmente a la abogacía, ejerció en Valladolid y Madrid. Fue ordenado sacerdote y se convirtió en canónigo de San Salvador de Granada. Puso su carrera al servicio de la Inquisición y gozó de la protección del conde duque de Olivares. Mantuvo una estrecha amistad con Góngora y perteneció a la Academia Salvaje de Madrid. Para esta institución escribió el "Discurso sobre la poética". También es autor de "Los rayos de Faetón" y "El paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos", esta última de estilo culterano.
Personaje Literato Religioso
Miembro de la Orden de los Predicadores, Domingo de Soto fue profesor de teología en la Universidad de Salamanca y confesor de Carlos I. Siguió la orientación de Santo Tomás de Aquino y comentó varios libros de física y lógica aristotélica, destacando su actuación en el Concilio de Trento. Entre sus numerosas obras de teología, derecho, filosofía y lógica destacan "De iustitia et iure" y "Ad Sanctum Concilium Tridentinum de natura et gratia libri tres". Participó en los debates en torno a la disputa abierta entre Sepúlveda y Las Casas por la cuestión indígena, formando parte de la comisión de teólogos que se reunió en Valladolid entre 1550-1551.
Personaje Militar
Tras tomar parte -junto a Pedrarías Dávila- en la conquista de América central y Nicaragua, Hernando de Soto acompañó a Pizarro en su expedición al Perú. Participó en la captura del inca Atahualpa en Cajamarca, aunque se negó a que fuera ejecutado. El enfrentamiento con Pizarro motivó su regreso a España donde obtuvo la capitulación para realizar la conquista de Florida, atraído por los escritos de Núñez Cabeza de Vaca. Con los títulos de adelantado de La Florida y gobernador de Cuba, partió de Sanlúcar en 1538 en dirección a La Habana, dejando en Cuba como gobernadora a su esposa, Isabel de Bobadilla. Desembarcó al año siguiente con 900 hombres en Tampa, dirigiéndose hacia el noreste. Cruzaron las Montañas Azules y la región de Casachiqui, donde fueron atacados por los indígenas. Invernaron en la región de Vitangue y en la primavera exploraron los territorios de Naguatex y Guacane, descubriendo en mayo de 1541 el río Mississippi, cruzándolo a la altura de la actual Memphis. Recorrieron la llanura de Arkansas y se retiraron al sudeste, falleciendo Hernando de Soto en la primavera de 1543, víctima de la fiebre.
Personaje
Hija natural de Tocto Chimpu o Curicuillor, llamada Doña Leonor, y Hernando de Soto. Cuando Don Hernando fue a España en 1536 las dejó en Perú y nombró tutor de su hija a Hernán Ponce de León, que volvió a Castilla en seguida. En los años 50 Leonor de Soto, cuya madre había muerto en 1546, se casó con el español García Carrillo. Además del patrimonio de su madre, recibía una renta de su tío el noble indígena conocido como Don Carlos Inca, encomendero. En 1573 Leonor y su marido aún vivían en el Cuzco y tenían 15 yanaconas o indios libres que prestaban servicios.