Religiosa del Carmen Descalzo, por encargo de Santa Teresa trabajó en numerosas fundaciones de conventos en España (Segovia, Beas, Granada, Málaga), continuando la labor fundacional a la muerte de La Santa en Francia y los Países Bajos (Bruselas, Mons, Lovaina y Amberes) Ana de Jesús comenzó en Salamanca su estrecha relación con Santa Teresa e inició su labor fundadora a instancia de la misma. En 1586 desempeñó el cargo de Priora en Madrid. Durante esos años se produjeron duros enfrentamientos con los Padres Generales de la Orden por la reforma de las constituciones elaboradas por Santa Teresa. En 1588, el nuevo vicario General de la Orden, el padre Nicolás Doria, intentó una mayor centralización de los órganos de gobierno de ésta, creando un órgano nuevo, la Consulta, y modificando para ello en más treinta puntos las constituciones elaboradas por Santa Teresa. Un grupo de prioras, con Ana de Jesús al frente, solicitó del papa Sixto V la confirmación de las constituciones, lo que consiguieron en 1590. Inició e impulsó la expansión del Carmelo Descalzo por Europa, en concreto en Francia y los Países Bajos; lo que hizo a la edad de 60 años y con un delicado estado de salud. La primera fundación en Europa se realizó en París, 15 de octubre de 1604, en Dijon en 1605, en Amiens y Pontoise, en 1606 En Dijon Ana de Jesús enfermó de peste. Gracias a que había conocido en Madrid a Isabel Clara Eugenia pudo implantar la primera comunidad de carmelitas descalzas en Bruselas en 1607. El convento, bajo la advocación de Santa Ana y San José fue le primero bajo patronazgo real, debido a la fama que había alcanzado Ana de Jesús en el norte de Europa. En total fueron 12 los conventos fundados en los Países Bajos antes de la mitad del siglo XVII, algunos de ellos, fundados en vida de Ana de Jesús y otros tras su muerte en 1621. Ana de Jesús fue la primera seguidora de Santa Teresa, conocedora profunda de sus escritos y espiritualidad, se caracterizó por una fidelidad constante al espíritu teresiano, su gran tenacidad y la decidida convicción en su quehacer. Aunque tuvo problemas con el sector masculino del Carmelo Descalzo y roces con la Inquisición por la publicación de las obras de Santa Teresa, supo llevar a cabo la expansión de las Carmelitas Descalzas. Para conocer y valorar su personalidad y figura la fuente más importante es su producción epistolar, con un total de 53 cartas que se han conservado en el archivo del Carmelo Descalzo del convento de San José en Bruselas, con fechas desde 1590 hasta 1621.
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Personaje
Religioso
Monja fundadora de la orden de las Agustinas Recoletas. La lectura de la obra de Teresa de Jesús, especialmente el Libro de la Vida, marcó de forma decisiva su trayectoria vital. Como sus padres no podían aportar la dote de monja profesa, decidió recluirse como beata de San Agustín en 1634. En abril de 1636, Antonia de Jesús llevó a cabo su primera fundación: el beaterio del Albaicín, en Granada. En él puso en práctica un modo de vida de extremado rigor y pobreza. Mujer de fuerte carácter y firmeza, fue buscando patrocinio para fundar nuevos beaterios y para transformarlos en conventos. Los marqueses de Campotéjar apoyaron la labor fundacional de Antonia de Jesús. Para conocer y valorar la personalidad y la figura de Antonia de Jesús, la fuente más importante son sus nueve cuadernillos fundacionales, en los que se recoge su labor fundadora desde los inicios en el Albaicín hasta el año 1670, fecha del último cuadernillo.
Personaje
Músico
Inicia su formación musical en la Escolanía de Montserrat. Antes de cumplir los veinte años, estrena "Telémaco en la isla de Calipso". Sin embargo, en esta misma fecha se abre un paréntesis en su carrera y no vuelve a reaparecer hasta 1808. Es en este año cuando comienza a convertirse en uno de los compositores más famosos de su tiempo. Durante la Guerra de la Independencia escribió numerosos himnos. Con la caída de José I abandona España y se traslada a Francia. A partir de este momento comienza a realizar trabajos para guitarra que tuvieron mucho éxito. Compuso unas 150 piezas para este instrumento y la intercalación de punteos sobre acordes fue una de sus aportaciones. Mehul y Cherubini fueron grandes admiradores suyos. En 1830 sale a la luz su "Método para guitarra".
Personaje
Literato
Religioso
Escritora mística que desarrolló su actividad literaria durante el Barroco español. Su extensa obra, de contenido espiritual, la inscribe dentro de la corriente literaria mística de la contrarreforma. "Para que mejor se emprenda este camino de la perfección por medio de la santa oración será de mucha importancia ver quan engrandecido, y alabado es de los Santos este thesoro divino de la oración, y para que en ello pueda proceder con mas acierto me parece muy digno de ser leydo lo que a este intento refiere la V. Madre Hipolita de Jesús Religiosa que fue del Convento de los Angeles de la Ciudad de Barcelona, Principado de Cathaluiia, de la Orden de Predicadores. Murió con grande opinion de santidad a 6 de agosto del afio 1624, de su edad 73, vivió con summa continuación, y retiro dedicada a la oración, y en ella favoreciola el Cielo de tan superior intelligencia que sin averla ensenado latín, dexó trabajados, y escritos todos de su mano passados de quarenta libros de diferentes assuntos muy espirituales, repartidos en veynte y quatro tomos, que varias vezes he visto, y leydo. En todos funda siempre su dicho con dotrinas de la sagrada Escritura, y Santos Padres. Son de grande erudición y provecho para todos, y en singular para los que tratan de espiritu. En el siglo llamavase doiia Isabel de Rocaberti, Hermana que fue de Don Francisco de Rocaberti, por la gracia de Dios Visconde de Rocaberti, Conde de Peralada, Marques de Anglesola." Así escribía el sobrino de Sor Hipólita, don Juan Tomás de Rocaberti, arzobispo de Valencia, gracias al cual la autora pudo ver publicadas sus obras. Nacida en el seno de una familia noble catalana, ingresó en el convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Orden de Santo Domingo, y profesó en 1565. Escritora urbana inscrita en las tradiciones literarias del Barroco, Rocaberti se muestra como una prolífica autora, contando con una voluminosa producción literaria de 24 tomos. Su producción se inscribe en el género de literatura religiosa devocional y la corriente mística contrarreformista. Serrano y Sanz considera que su obra es farragosa y que carece, incluso, de estilo literario. Pero más allá de su influjo literario, manifestó, mediante la escritura, todavía una actividad trasgresora en la época, su reivindicación de su derecho a la cultura, a la educación y a la formación intelectual.
obra
Impresionante retrato firmado y fechado en 1620, siendo así el primer cuadro conocido firmado por el autor. Representa a una monja clarisa franciscana que, procedente de Toledo, fue a Sevilla para embarcarse rumbo a Manila donde iba a fundar un convento. Contaba Sor Jerónima 66 años de edad como aparece en la inscripción que acompaña a la figura.La silueta de la monja se recorta sobre un fondo neutro, destacando el magnífico rostro y el gesto de la mano derecha que sujeta el crucifijo como si fuera su "arma de conversión". Es impresionante el color del hábito, siempre en una gama oscura como suele ser característico de esta etapa sevillana.El hecho de elegir esta monja a Velázquez como retratista indica su elevada categoría entre los pintores sevillanos de aquel momento, a pesar de contar con sólo 21 años.
Personaje
Literato
Religioso
Sor Juan Inés fue una niña prodigio, dedicándose al estudio desde la infancia. Sus escritos la convierten en la figura literaria de la época colonial mexicana. Su obra más importante es "Respuesta a Sor Filomena" en la que responde a las críticas de la sociedad respecto a sus estudios y actividades intelectuales. También se aprecia una sutil crítica a la doble moralidad empleada para valorar a hombres y mujeres, convirtiéndose en una de las primeras defensoras de la libertad femenina.
Personaje
Literato
Religioso
Poetisa y dramaturga. Hija ilegítima del famoso dramaturgo español Félix Lope de Vega y Carpio, está considerada una de las escritoras religiosas más importantes de la literatura española del Siglo de Oro. Ingresó en el Convento de las Trinitarias Descalzas de Madrid a los dieciséis años y allí residió hasta su muerte, el 6 de enero de 1687 a los 82 años de edad. En el convento desempeñó con cariño y dedicación muchos oficios, entre ellos los de prelada (madre superiora del convento), maestra de novicias, provisora (guardiana de la despensa de alimentos), refitolera (encargada del mantenimiento y organización del comedor) e incluso gallinera. Destacó por ser la creadora y mejor autora de un nuevo género literario denominado teatro conventual. Su obra escrita fue muy prolija: llenó cinco volúmenes y escribió una autobiografía espiritual, la cual fue quemada junto con cuatro de esos volúmenes siguiendo el consejo de su confesor personal: Los confesores de la época actuaban de guías espirituales y daban a las monjas o monjes instrucciones para alcanzar la gracia de Dios. Entre las obras que se han conservado se encuentran veintidós romances, dos seguidillas, un villancico, una décima, una endecha, ocho loas, una lira y seis obras teatrales denominadas Coloquios Espirituales. Entre ellos se encuadra La muerte del apetito, un coloquio, que como los demás coloquios, trata alegóricamente de la lucha entablada entre el ser humano y sus debilidades en un esfuerzo de elevarse por encima de un mundo caído y degradado. (San Félix, Sor Marcela de. "Coloquio espiritual intitulado Muerte del apetito". Literatura Conventual Femenina: Sor Marcela de San Félix, hija de Lope de Vega. Obra completa. Ed. Electa Arenal; Georgina Sabat-Rivers. Barcelona, PPU, 1988)
Personaje
Literato
Religioso
María Coronel y Arana, más conocida por su nombre religioso de Sor María de Jesús de Ágreda O.I.C. fue abadesa del convento de las Madres Concepcionistas de Ágreda, nacida y fallecida en aquella ciudad. También conocida como La Venerable, Sor María, o Madre Ágreda, fue una escritora mística y monja concepcionista española. Tuvo fama de santa por sus penitencias y mortificaciones corporales, llegando a ser procesada y absuelta por la Inquisición. Mantuvo una larga y nutrida correspondencia (desde 1643 a 1665) con Felipe IV de quien fue consejera en asuntos de Estado. En 1627 con tan sólo 25 años, fue nombrada abadesa del convento franciscano de Ágreda, fundado por sus padres. Desde ese convento saldrían, bajo la dirección de la monja concepcionista, el grupo de religiosas que fundó los conventos de la Concepción en Borja y, posteriormente, en Tafalla. Pertenece al grupo de escritoras religiosas femeninas que desarrollaron su labor creativa durante el siglo del barroco español. Su relación epistolar con el rey Felipe IV y sus intervenciones en asuntos de política internacional le proporcionaron un fuerte protagonismo en la historia española del siglo XVII. Con su obra literaria, Mística Ciudad de Dios, reavivó en Europa la polémica sobre el controvertido misterio de la Inmaculada Concepción. La obra, publicada en 1670, fue prohibida por la Inquisición pero después la prohibición fue levantada (en la actualidad hay casi doscientas ediciones de dicha obra en varias lenguas). Gran defensora del dogmna de la inmaculada concepción de la Virgen y continuadora de la corriente escotista iniciada por el teólogo y filósofo franciscano Juan Duns Escoto. En general, todos sus escritos son de tipo ascético y místico. Entre sus obras más importantes están Escala ascética, Ejercicios cotidianos y doctrina para hacer las obras con mayor perfección, Conceptos y suspiros del corazón para alcanzar el verdadero fin del agrado del Esposo y Señor, Vida de la Virgen María. Hay que destacar entre su correspondencia la con muchos miembros de la aristocracia aragonesa, como Don Francisco y Don Fernando de Borja. Pero la correspondencia epistolar de mayor trascendencia histórica fue la mantenida con la familia real y, especialmente, con el rey Felipe IV. Dentro del contexto espiritual barroco, las primeras cartas desvelan los anhelos del rey, quien solicitó a Sor María de Jesús su valimiento e intercesión ante Dios para solucionar los problemas que aquejaban tanto a la monarquía como a su persona. La monarquía católica en crisis confió en Sor María de Jesús y para lograr aquello que políticos y militares no podían conseguir: restaurar la hegemonía perdida. Sor María, como hija de su tiempo, compartió con el rey esa creencia en la relación directa entre el comportamiento moral y los acontecimientos cotidianos. En su función como intermediaria entre Dios y la monarquía le recordó constantemente al rey que la buena marcha de los acontecimientos dependían de su integridad y de la de sus súbditos. La ingente producción epistolar entre Felipe IV y Sor María de Jesús, más de 600 cartas, representa una rica fuente documental en la que se refleja la evolución de la relación entre ambos interlocutores, que con el transcurrir de los años, ve tornándose en mutuo afecto. A través de su producción epistolar y de su obra literaria, Sor María de Jesús confirma su capacidad creativa, sus aptitudes intelectuales y su dedicación y capacidad para el estudio.
Personaje
Religioso
Nacida en Ágreda (Soria) en 1602, en el seno de una familia hidalga, a los dieciséis años ingresa en la orden franciscana, precisamente en el convento fundado por su madre, y en 1627 es nombrada abadesa del mismo. La declaración pública de visiones místicas le hace ganar fama de santa, despertando los recelos del Santo Oficio. Un primer proceso en su contra concluye con su absolución. Precisamente su fama de santa le hace recibir la visita de Felipe IV en 1643, quien se dirigía al frente catalán. Desde entonces se convirtió en su consejera, entablando una prolija relación epistolar hasta su muerte en la que se trataban tanto temas religiosos como políticos. Paulatinamente el ascendiente sobre el rey fue incrementándose, lo que fue aprovechado por los enemigos de Olivares para impedir su regreso a la corte e intentar evitar la práctica del nombramiento de validos. Además, su fuerte influencia sobre el monarca se plasmó en un gran número de decisiones que fueron tomadas desde una perspectiva providencialista y espiritual. Es autora de "Mística Ciudad de Dios", publicada tras su muerte, en la que se refleja su pensamiento espiritual a través de una biografía de la Virgen. Para su redacción se basó en los "Evangelios Apócrifos", lo que dio a la obra un contenido heterodoxo que le hizo ser condenada por la Inquisición y la Sorbona en 1696. Falleció en 1665.