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obra
Chatou será uno de los lugares favoritos de Renoir. En el verano de 1880, tras haberse fracturado el brazo a principios de año y esforzarse por pintar con la mano izquierda, realizó una serie de paisajes entre los que destaca éste que contemplamos, una soleada vista estival de las riberas del Sena a su paso por Chatou. El lienzo responde a todos los elementos de la filosofía impresionista, al primar la luz de un momento determinado sobre el dibujo o la forma. Esta iluminación precisa, concretamente del atardecer, va a crear unas tonalidades concretas, ya que según los impresionistas, una luz determinada provoca unos colores concretos en un objeto, variando en función de la luz aplicada. Esta teoría lumínica se aprecia claramente en la serie de la catedral de Rouen pintada por Monet.Renoir emplea una factura rápida y empastada ya que su objetivo es captar la luz de este momento, una luz potente que diluye los contornos y aboceta los diferentes elementos de la composición, diluyendo la figura de la derecha en el entorno. Las tonalidades brillantes dominan el conjunto, apagándose ligeramente en el fondo, donde observamos tonos grisáceos en sintonía con el cielo encapotado. Otro de los elementos identificativos del impresionismo como son las sombras coloreadas también están presentes, al igual que los colores complementarios que se mezclan en nuestro ojo y no en la paleta, tomando como modelo las teorías de Delacroix.
termino
acepcion
De origen romano, el senado fue inaugurado por los primeros monarcas en una asamblea de ancianos -senes- que formaban el gobierno.
contexto
El nuevo Senado elegido por Vespasiano y Tito incluía a muchos provinciales del Occidente y a otros hombres nuevos seleccionados entre las oligarquías urbanas de Italia. Vespasiano deseaba contar con unos buenos cuadros de hombres capaces y honrados para gestionar con eficacia la administración central. A partir de ahora, los senadores de origen hispano, procedentes en su mayor parte de la Bética y del este de la Citerior, constituyen un auténtico clan con gran peso en el Senado. Se encuentran bien individualizados al aparecer muchos de ellos en los documentos de Tibur, actual Tívoli, donde ejercían cargos en la administración civil y religiosa de la ciudad por tener allí gran parte de sus propiedades. La presión política de ese grupo, ya bien consolidado, permite comprender la elección posterior de dos emperadores de origen hispano, Trajano y Adriano. Si las relaciones entre el emperador y el Senado fueron buenas durante los primeros Flavios, los autores antiguos insisten en la represión de senadores bajo Domiciano. No pueden negarse datos sobre condenas de senadores al destierro o a muerte como en los peores tiempos de algunos Julio-Claudios. Esos hechos fueron agriando las relaciones del Senado con Domiciano y condujeron finalmente al asesinato de Domiciano en el 96, hecho en el que colaboraron algunos senadores, y a que el Senado decretara la damnatio memoriae del emperador. En virtud de esa damnatio, se hicieron desaparecer todas las estatuas de Domiciano así como fue borrado su nombre de todos los monumentos públicos. Cuando se analiza el resto de la obra política y administrativa de Domiciano, se comprueba que continuó la línea de su padre y de su hermano. ¿Por qué esa oposición senatorial? Creemos que se han tomado de modo muy literal las afirmaciones de los autores antiguos sobre esta relación entre el Senado y Domiciano, que nos presentan al emperador con tintes semejantes a los referidos a Calígula o a los malos años de Nerón. Todos los indicios hacen pensar que nos encontramos ante un fenómeno social que se ha dado en otras épocas: los nuevos senadores elegidos por Vespasiano y Tito fueron fieles por gratitud y por ser nuevos. Pero esas mismas familias senatoriales tendieron a reproducirse endogámicamente y su posición de privilegio económico, social y administrativo terminó llevándoles a exigir mayores cuotas de participación política; por lo mismo, no se debe aceptar la versión sobre el resentimiento de Domiciano por haber sido postergado a su hermano mayor, ni la de su carácter despótico. El cambio real no estaba en el emperador sino en los senadores. El intentar mantener la misma línea política de su padre era suficiente para que surgiera una oposición. Ese cuadro de relaciones tensas entre Domiciano y los senadores tuvo un punto de partida en la rebelión de Antonio Saturnino, legado de la Germania Superior (88-89). El endurecimiento de Domiciano con los senadores se manifiesta sistemáticamente a partir del 92. En el estado de tensión, otros senadores fieles manifestaban su adhesión al emperador atribuyéndole títulos de dominus et deus, lo que ha sido interpretado por la tradición historiográfica senatorial como el deseo del príncipe de ser así reconocido por todas las capas del Imperio. Otro rasgo del gran viraje de los Flavios se manifiesta en el apoyo prestado a los caballeros, quienes sustituyeron a los libertos imperiales en todos los altos cargos de la administración central. Siguió habiendo un gran número de libertos imperiales pero siempre ocupando puestos subordinados a los caballeros. Así, las oficinas centrales -auténticos Ministerios- (ab epistulis, a rationibus,...) y las procuratelas provinciales para el cobro de impuestos eran ocupadas por caballeros. Éstos eran reclutados también en ciudades itálicas y provinciales, mayoritariamente en las de Occidente. La eficacia demostrada les podía hacer merecedores de responsabilidades que tenían vetadas en razón de su rango a través del procedimiento institucionalizado ahora de la adlectio. En virtud de la adlectio, el emperador convalidaba grados en la escala senatorial cuando deseaba promocionar a un caballero o agilizar la carrera de un senador. Ello se formula en los textos epigráficos como adlectus inter quaestorios, inter tribunicios, inter pretorios, inter consulares; era frecuente la convalidación de uno o dos escalones en la carrera, rara vez del conjunto de los mismos en una persona. Además de asignar funciones específicas para senadores y caballeros, Vespasiano pretendió infundir en ambos grupos el aprecio de su dignidad ante la sociedad. Podrían referirse a Augusto o a Tiberio las palabras de Suetonio (Vesp., XI) sobre Vespasiano: "El libertinaje y el lujo se habían incrementado al no ser reprimidos por nadie. Hizo que el Senado decretara que toda mujer que mantuviera relaciones sexuales con un esclavo ajeno a su casa seria considerada como una esclava y que los usureros que prestaban a los hijos de familia no tuvieran el derecho de exigir sus créditos ni siquiera después de muertos sus padres". Suetonio refleja un viejo cuadro de libertad sexual y de formas de vida por encima de las posibilidades económicas familiares.
contexto
Señales y pronósticos de la destrucción de México Poco antes de que Hernán Cortés llegase a la Nueva España, apareció muchas noches un gran resplandor sobre el mar por donde entró, el cual aparecía dos horas antes del día, se subía a lo alto y después se deshacía. Los de México, vieron entonces llamas de fuego hacia oriente, donde está Veracruz, y un humo grande y espeso, que parecía llegar al cielo y que los espantó. Vieron asimismo pelear por el aire gentes armadas, unas con otras; cosa nueva y maravillosa para ellos, y que les dio qué pensar y qué temer, por cuanto se platicaba entre ellos cómo había de ir gente blanca y barbuda a señorear la tierra en tiempo de Moctezuma. Entonces se alteraron mucho los señores de Tezcuco y Tlacopan diciendo que la espada que Moctezuma tenía era las armas de aquellas gentes del aire, y los vestidos el traje; y tuvo él que aplacarlos mucho, fingiendo que aquellas ropas y armas fueron de sus antepasados, y para que lo creyesen hizo que probasen a romper la espada; y como no pudieron o no supieron, quedaron maravillados y pacíficos. Parece ser que algunos hombres de la costa habían llevado poco antes a Moctezuma una caja de vestidos con aquella espada y algunos anillos de oro y otras cosas de las nuestras, que hallaron a orillas del agua, traídas por la tormenta. Otros dicen que fue la alteración de aquellos señores cuando vieron los vestidos y la espada que Cortés envió a Moctezuma con Teudilli, mirando cómo se parecía al vestido y armas de los que peleaban en el aire. Como quiera que fuese, ellos cayeron en que se habían de perder entrando en su tierra los hombres de aquellas armas y vestidos. El mismo año que Cortés entró en México, se apareció una visión a un malli o cautivo de guerra para sacrificar, que lloraba mucho de desventura y muerte de sacrificio, llamando al Dios del cielo; la cual le dijo que no temiese tanto la muerte, y que Dios, a quien se encomendaba, tendría piedad de él; y que dijese a los sacerdotes y ministros de los ídolos que muy pronto cesaría su sacrificio y derramamiento de sangre humana, por cuanto ya venían cerca los que lo habían de prohibir y mandar en la tierra. Lo sacrificaron en medio del Tlatelulco, donde ahora está la horca de México. Notaron mucho sus palabras y la visión, que llamaban aire del cielo, y que cuando después vieron ángeles pintados, con alas y diademas, decían parecerse al que habló con el malli. También reventó la tierra el año 20 cerca de México, y salían grandes peces con el agua, que lo miraron como novedad. Contaban los mexicanos cómo viniendo Moctezuma con la victoria de Xochnuxco muy ufano, dijo al señor de Culuacan que quedaba México seguro y fuerte, pues había vencido aquella y otras provincias, y que ya no habría quien contra él pudiese. "No confíes tanto, buen rey", respondió aquel señor, "que una fuerza, fuerza otra." De cuya respuesta mucho se enojó Moctezuma, y lo miraba con malos ojos. Mas después, cuando Cortés los prendió a entrambos, se acordó muchas veces de aquellas pláticas, que fueron profecía.
termino
acepcion
Expresión hebrea que significa "Padre Misericordioso" y es el réquiem entonan los Ashenazitas durante el Shabat en recuerdo de las comunidades judías aniquiladas.
Personaje Político
Cada cambio de reinado supondrá en Asiria un motivo de conflicto, produciéndose habituales sublevaciones. Cuando falleció Sargón en 705 a.C. se produjo un levantamiento general desde Elam a Palestina. Babilonia y Elam se sublevaron al tiempo que se producía una coalición entre Gaza, Tiro, Edom, Judá y Ascalón, coalición que contaba con el apoyo del faraón Shabaka. El sucesor, Senaquerib, empleó cuatro años en acabar con los diferentes focos de rebelión. El rey de Asiria, una vez consolidado su territorio, iniciará una política de conquistas hacia el exterior similar a la llevada a cabo por sus antecesores. Su principal objetivo será Egipto y las tropas asirias se encaminaron hacia el país pero tuvieron que retirarse por causa de una epidemia de peste. El faraón Taharqa evitó herir la susceptibilidad del asirio. El nuevo problema de Senaquerib será Babilonia y sus deseos independentistas, extendiendo la guerra de nuevo a Elam donde Hallushu-In-Shusinak había ocupado el trono. Tras unas victorias iniciales de la coalición, en 693 a.C. Senaquerib consiguió vencer de manera efímera ya que Elam volvió a rebelarse y atacó Asiria con un incierto resultado. El rey asirio esperó dos años para vengarse, saqueando Babilonia y sumergiéndola bajo el Éufrates. Senaquerib moría asesinado, apareciendo una vez más el fantasma de la guerra civil. Asarhadon se erigía como sucesor y continuaba con la política expansionista de sus antecesores, tomando Egipto.
obra
La larga estancia de Pissarro en Pontoise motivaría el gran número de cuadros de esta zona, tratados de manera totalmente diferente cada uno al interesarse por la luz de cada momento, según los dictados impresionistas. No en balde fue el único que expuso sus cuadros en las ocho muestras del grupo, siendo respetado por los demás miembros debido a su tolerancia. Fue el propio Pissarro quien introdujo a Gauguin en el movimiento impresionista, mostrando siempre interés por proteger a los jóvenes pintores. Algunos de sus paisajes contarán con cierto poso realista debido a su larga relación con Corot, como en esta composición, aunque apreciamos la típica pincelada impresionista, corta y empastada, y las sombras coloreadas con tonos malvas. Todos sus paisajes fueron tomados al aire libre hasta que su enfermedad ocular le obligó a realizar las vistas de París desde su ventana, como las del Boulevard Montmartre.