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obra
Los techos de madera planos, denominados alfarjes, se hicieron con vigas transversales al eje de la estancia (jácenas), listones longitudinales que dividen el techo en espacios poligonales y largueros en cada uno de ellos, sobre los que van claveteadas las tablas (tabicas). Esta obra es del siglo XIV, atribuida a artesanos mudéjares. La ornamentación polícroma de las viguetas y las tablas tiene motivos semejantes a las techumbres granadinas coetáneas, como las estrellas de ocho puntas, los temas vegetales simétricos, los epígrafes en árabe e, incluso, los escudos de la banda de la dinastía nazarí. Pero estos temas están interpretados según el gusto gótico, del que se incluyen también algunos motivos simbólicos característicos, como los castillos y los escudos de Alfonso XI (1312-1350), antiguo propietario del palacio. Proviene esta techumbre de la casa solariega del general Fresneda, sita en la plazuela de San Juan de los Caballeros de Córdoba, frente a una iglesia que otrora fuera mezquita y que conserva su alminar convertido en campanario. Ingresó en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid en el año 1980, aunque llevaba muchos años desmontada y guardada en un almacén privado, después de la profunda transformación sufrida por el edificio que, según la tradición, fue cámara real de Alfonso XI y Pedro I en sus visitas a la antigua capital de los omeyas.
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Edificado a comienzos del siglo XV, con magnífico patio y restos de yeserías mudéjares, el Palacio de Fuensalida es actualmente sede de la Presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
monumento
El Palacio de Fuensalida fue construido durante la primera mitad del siglo XV por Pedro López de Ayala, primer conde de Fuensalida. Constituye un modelo de arquitectura palaciega mudéjar que se ordena entorno a un gran patio central con pilares poligonales. Tiene una magnífica portada adintelada con arco superpuesto y heráldica de la familia. Hoy es la Presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
monumento
Palacio perteneciente al marquesado de dicho título, está situado en la carretera que va de Sevilla a Málaga. Se trata de un interesante conjunto arquitectónico en el declive de una colina y al pie de la torre de Gandul. El palacio destaca por sus formas protobarrocas, escapando del arte típico sevillano. Se cree que fue levantado en el siglo XVIII, cuando los señores de Gandul y Marchenilla gobernaban en el asentamiento.
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La reina Isabel II inauguró este palacio con un baile al que acudió toda la aristocracia madrileña de la época.
monumento
La reina Isabel II inauguró este palacio con un baile al que acudió toda la aristocracia madrileña de la época. Ocupa el solar del palacio de los duques de Arcos y en la actualidad ha sufrido diversas modificaciones, especialmente en su planta baja para alojar una serie de tiendas mientras que en la planta superior se mantiene en todo su esplendor. El palacio cuenta con tres plantas a una misma altura y una cuarta retranqueada, siendo la planta baja de granito y las superiores de ladrillo. Las ventanas del primer piso están rematadas por una serie de frontones triangulares y se adornan con balcones de rejería.
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En la planta baja del Palacio de Gelmirez encontramos un gran salón, dividido en dos crujías y cinco tramos, cubiertos con bóvedas de arista.