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Personaje Científico
Nacido en el seno de una familia hebrea, su madre era de origen holandés y descendiente de rabinos, mientras que su padre, Hirschel, también de ascendencia judía, ejercía la abogacía en Treveris, su ciudad natal. Su padre es además consejero de justicia, recibiendo fuertes presiones políticas que le obligaron a abrazar el protestantismo para poder mantener el cargo en la administración de Renania. La conversión, real o simulada, le llevó incluso a cristianizar su nombre, que a partir de ahora pasará a ser el de Heinrich. Es deseo del padre dar a su hijo una completa formación humanística, con especial incidencia en la filosofía. Ello es posible gracias a los altos ingresos obtenidos en virtud de su cargo.El joven Marx estudia en el colegio de su ciudad natal, logrando graduarse a los diecisiete años de manera brillante, salvo un único lunar: la asignatura de religión. En la Universidad de Bonn estudia Derecho, por inclinación paterna, si bien sus verdaderos intereses le llevan a ahondar en materias como la Filosofía, la Historia o la Economía. Pasa gran cantidad de horas en su cuarto leyendo, lo que no le impide conocer a Jenny von Westphalen, su amor de juventud. Hija de una familia noble amiga de la familia, el noviazgo no fue aceptado por ninguno de los padres, lo que convierte la relación en básicamente epistolar. Desde Berlín y Viena, en cuyas universidades el joven Marx estudia, envía y recibe cartas de amor a Jenny, con quien podrá al fin casarse siete años más tarde. Entretanto, Marx ha acabado su tesis en 1841, tres años después del fallecimiento de su padre. Junto con sus estudios escribe artículos de análisis de la realidad social, colaborando en el "Rheinische Zeitung", publicación de la que pronto llegará a ser redactor jefe. Funda también el "Deutsch-französische Jahrbücher", revista franco-alemana de la que será director. La regularidad de sus ingresos le anima, como se dijo, a casarse con Jenny, con la que ha mantenido una relación de siete años. Muertos los padres de ambos, ya nada impide cumplimentar el matrimonio, lo que harán en 1843.La publicación de la nueva revista les lleva a París, manifestando Marx su ambición por desarrollar un producto europeo. Sin embargo, pronto las cosas comienzan a ir mal. La revista no pasa del primer número y las necesidades económicas le obligan a solicitar préstamos. Recurre a sus amigos en Colonia, gracias a cuya aportación podrá el matrimonio mantener a su recién nacida hija Jenny.En París Marx conoce y traba amistad con Friedrich Engels, personaje que será de vital importancia en su vida. Las coincidencias entre ambos no serán sólo ideológicas, sino que el origen burgués de Engels, hijo de un rico industrial de Manchester, permitirá Marx recibir ayuda económica de su amigo en los momentos de mayor apuro.El peso político de los artículos publicados en Francia le hacen ganarse fama de agitador, lo que provoca su expulsión de Francia. Establecido en Bruselas, ingresa en la Liga de los Comunistas. Es entonces cuando se manifiesta su renuncia a las raíces, adoptando para sí la internacionalización que propone la Liga. Así, renuncia a su nacionalidad prusiana y se declara apatrida y revolucionario. Las rebeliones ocurridas en Francia en 1848 asustan al monarca belga, Leopoldo, quien ordena a la policía controlar las calles, reprimir cualquier manifestación y detener a los extranjeros sospechosos. La detención y maltrato de Marx no tarda en producirse, así como la de su mujer. Algo más tarde es expulsado junto con su familia, lo que le obliga a trasladarse a Colonia. En su nueva residencia organiza un periódico diario, el "Neue Rheinische Zeitung".Con treinta años ya es un personaje destacado del mundo revolucionario. En el plano familiar, su prole ha aumentado con el nacimiento de sus hijos Laura y Edgar.Su nueva publicación alcanza un éxito inmediato, en el contexto de una época de fuerte sentimiento social y compromiso revolucionario. En consecuencia, es prohibido por el gobierno renano, lo que, una vez más, provoca la ruina de Marx, quien deberá empeñarse para pagar las deudas.En busca de recursos la familia se traslada por Alemania y Francia, recalando finalmente en Londres. Su vivienda se halla en uno de los barrios más pobres de la ciudad y la familia Marx, que ha aumentado con el nacimiento de Franziska, se mantiene sólo de los escasos ingresos obtenidos por el padre gracias a la publicación de algunos artículos. La situación se agrava con la enfermedad de la madre, lo que obliga ala familia a vivir de la caridad y la solidaridad de los amigos. Es ahora cuando Marx se dedica a la escritura de una de sus obras fundamentales, "El Capital", que elabora en las salas de lectura del Museo británico, un refugio ante los problemas que le acosan.Algo de luz se vislumbra gracias al encargo de varios artículos que le realiza el "New York Tribune", lo que permite a la familia un desahogo que sólo será temporal. De vuelta a la pobreza, la enfermedad castiga a la familia con la muerte de Franziska y la más absoluta de las penurias. Sólo los préstamos permiten al grupo, incrementado con la niña Eleanor, sobrevivir. En 1885 fallece el único hijo varón, Edgar, con nueve años.Hasta 1864 la situación no empieza a mejorar. Tras recibir aportaciones de Engels, convertido en propietario de la fábrica paterna, una herencia permitirá a la familia incrementar sus ingresos y cambiar de residencia. Un amigo, Wilhelm Wolf, nombra a Marx heredero de sus propiedades; agradecido, el filósofo le dedica el primer volumen de "El Capital". Éste no verá la luz hasta 1867, tras dieciocho años de trabajo y carencias. Sin embargo, en principio no causa el efecto transgresor que Marx esperaba, debiendo pasar mucho más tiempo para que la obra obtuviera reconocimiento.Además de preparar su publicación, Marx colaboró en la organización de la Primera Internacional, participando activamente en las discusiones. Tras la Comuna de París de 1871, que significó un duro golpe para la Internacional, Marx se retiró de la lucha política y se dedicó a la escritura de su pensamiento.El 2 de diciembre de 1881 fallece, tras tres años de dolorosa agonía, su esposa Jenny. Poco más de un año más tarde, el 14 de marzo de 1883, fallece el mismo Marx, uno de los pensadores más influyentes de la Historia y figura clave en el análisis de la historia, la sociedad, la política y la economía. Su pensamiento se prolonga hasta muchas décadas más tarde a partir de su muerte, siendo clave para entender los procesos sociales y políticos que jalonan el siglo XX.
contexto
La acotación cronológica de la vida de Carlos Marx (nació en 1818 y murió en 1883) le sitúa plenamente en el período en el que nos situamos, aun más si tenemos en cuenta que dos volúmenes de su obra decisiva se publicaron después de su muerte. El Capital, cuyo primer volumen apareció en 1865, fue continuado y publicado por Engels en 1885 y 1889, basándose en los manuscritos del propio Marx. La ideología de Engels, herencia acrecentada de la de Marx, hay que situarla en el ambiente de su época. Las ideas de Marx, influyentes como las de pocos pensadores del siglo XIX, marcaron con fuerza la segunda mitad del siglo y casi todo el siglo XX. Aunque resulte pretencioso y arriesgado resumir sus principales tesis en sólo unas líneas, no pueden estar ausentes en este capítulo. Marx dio coherencia a la idea de que el proceso histórico forma parte del engranaje socio-económico e interpretó, con detalle, el sistema capitalista, lo que constituye la base de su teoría económica. La "mano invisible" del mercado sería, según Marx, la propia asesina del capitalismo, pero como la muerte tardaría quizás generaciones en llegar era preferible acelerar el proceso mediante la revolución. En otras palabras, los empresarios se verían obligados a reducir los sueldos de los trabajadores y a producir en mayor cantidad para abaratar costes debido a la competencia en el mercado. Menor salario llevaría a menor consumo, aunque se fabricarían más productos. Las crisis de sobreproducción darían lugar al paro y al cierre de empresas, cada vez en mayor número, hasta la desaparición del sistema. La contradicción básica del capitalismo serían la propiedad privada y el mercado, que determinarían la explotación de los trabajadores. Así, al tiempo que edifican el capitalismo, lo conducen a su destrucción. Los capitalistas cada vez serían menos aunque más ricos; por el contrario, el proletariado más pobre y más numeroso. En este momento, la revolución social actuará acelerando el fin del proceso capitalista. Marx propone, para ello, la organización de la clase obrera en lucha sindical y política. La puesta en acción de sus ideas inspiró a buena parte de las corrientes del movimiento obrero. Enseguida surgieron escisiones entre los seguidores de Marx, que fundamentalmente se pueden agrupar en dos tendencias: el "marxismo ortodoxo" y el "revisionismo". Además de Engels, que dirige el movimiento marxista en su línea más purista hasta su muerte en 1895, representan esta tendencia Most en Alemania, Ferri y Labriola en Italia, Guesde y Lafargue en Francia (aunque pronto abandonan la ortodoxia). A pesar de que la fidelidad a Marx no es absoluta, se pueden situar en esta corriente al checo Karl Kautsky y a la alemana Rosa Luxemburg, que señalan la transición al leninismo. La figura más importante de la tendencia revisionista es Eduard Bernstein, que parte del principio de que la elaboración y desarrollo ulteriores de la doctrina marxista debe comenzar con la crítica de la misma. Separado del marxismo ortodoxo hacia 1890, considera que, a pesar de las interesantes sugerencias de Marx sobre el análisis del capitalismo, a éste le traicionó su propio método y que consideró que la etapa del capitalismo que él vivió era única. Por el contrario, el sistema evolucionó en una línea que Marx no había previsto, tanto por efecto de la propia dinámica como por la acción reivindicativa sindical de los trabajadores, haciendo que las condiciones sociales y los salarios de los trabajadores mejorasen, en líneas generales, y no al contrario; las crisis no colapsaron al capitalismo, sino que sirvieron como correctivos del sistema, la concentración de empresas se daba en algunas ramas de producción, pero sin embargo, la pequeña empresa se desarrollaba en otras. Bernstein, que tuvo su propia "Historia Intelectual" dentro del contexto de su época, tal como se refleja en el capítulo con el mismo título de este libro, negaba la teoría marxista de la progresiva acumulación del capital en manos de unos pocos capitalistas y la progresiva miseria del proletariado. Opinaba que era vana la esperanza del mundo proletario en el hundimiento del capitalismo. Propugnaba, como único camino para llegar al socialismo, la acción sindical -no revolucionaria- y aspiraba al socialismo a través de progresivas reformas del capitalismo. El revisionismo dio lugar a multitud de socialismos que, en muchos casos, ya no se conectaban con el marxismo y otros comenzaron originalmente por un camino distinto, como hemos visto en el caso del laborismo inglés.
Personaje Otros
Descendientes de judíos, heredan de su madre, actriz de vodevil, su afición por el teatro. De este modo, deciden formar un grupo de Music- hall. Cada uno de ellos tocaba un instrumento. Realizaron varias actuaciones hasta que estrenaron en 1923 "I´ll say She is", una revista musical que con la que estuvieron dos años en cartel, debido al buena acogida del público. En 1925 repitieron su éxito con "The Cocoanuts", que se representaría hasta 1928. Estando representando el que se suponía que sería su tercer éxito "Animal Crackers" iniciaron su andadura en el cine. En este ámbito George Kaufman se convertiría en uno de los guionistas que más tiempo y mejor trabajaron con los hermanos. De su producción cinematográfica la primera película que llegó a la pantalla fue "Los cuatro locos". Algunos de sus éxitos teatrales los adaptaron al teatro. Cada uno de los hermanos adoptó unos rasgos y personalidad en la pantalla que definían para siempre su papel. Irónicos, críticos y mordaces, los hermanos Marx en poco tiempo cautivaron al público con gran refinamiento. Groucho hacía gala de su humor e ironía desde la inteligencia. Chico hacía de italiano emigrante con modos exagerados, era tramposo y un virtuoso con el piano. El tercero era Harpo, el mudo, e iba siempre acompañado de su bocina, sin olvidar su pericia con el arpa. Protagonizaron inolvidables películas como "Plumas de caballo" o "Sopa de Ganso", esta última se convirtió en una de las obras maestras del cine. Los Marx renovaron su contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer con excelentes condiciones. Aunque se suavizaron los contenidos. A esta época pertenecen dos grandes obras de Sam Wood: "Una noche en la ópera" y "Un día en las carreras de caballos". Estas fueron las últimas grandes producciones de los hermanos Marx, ya que desde entonces sus creaciones fueron reduciendo su calidad con otras productoras. A finales de la década de los años treinta regresarían con la Metro-Goldwyn-Mayer. Con la Segunda Guerra Mundial se separan. Sólo volverían a unirse posteriormente por motivos económicos. "Amor en conserva", con Marilyn Monroe fue uno de sus últimos trabajos juntos. Groucho, por su parte, publicó "Groucho y yo" una novela que ha sido reeditada en numerosas ocasiones.
lugar
obra
La relación de Gainsborough con los Bate-Dudley se estrechó al ser el reverendo sir Henry propietario de una finca en Bradwell, en Esexx, donde el pintor poseía una casa de campo. Fruto de este intenso contacto surgen los retratos de la pareja, destacando sobremanera el de Mary White, la esposa del reverendo, una de las últimas producciones del maestro, manifestando en ella su estilo más maduro. La dama aparece en la zona derecha de la composición, envuelta por un paisaje irreal que la relaciona con Watteau, fundiendo modelo y fondo. Lady Bate-Dudley presenta una actitud de calma y ensoñación que parece tener algún significado emblemático, al igual que hacían sus rivales Reynolds y Lawrence en sus trabajos, intentando plasmar en la tela la reacción que le provocaba el modelo. La elegancia característica de las obras de Van Dyck también se encuentra presente en esta espectacular obra, en la que los colores suaves y pasteles se adueñan de la composición para crear una atmósfera difícilmente superable.
fuente
El Maryland dio nombre a una clase de buques de guerra de la que se construyeron tres buques: el Colorado, el West Virginia y el mismo Maryland. Un cuarto, el Washington, fue desguazado apenas finalizada su construcción, siguiendo las directrices del Tratado de Washington que adjudicaba unos límites al tonelaje en posesión de las grandes potencias. Muy similares al Tennessee y al California, formaban el núcleo de la Flota del Pacífico cuando se produjo el ataque sobre Pearl Harbor, siendo conocidos como "los cinco grandes". Las diferencias entre ambas clases -Maryland y California- estaban en la sustitución de las torres triples de 356 mm por dobles de 406 mm, intentando responder a la potencia de los modernos acorazados japoneses de la clase Nagato, y el incremento de la cintura acorazada. En el periodo de entreguerras se instaló a todos los barcos de la clase dos catapultas para el lanzamiento de aviones y un armamento antiaéreo más moderno. A comienzos de la II Guerra Mundial estaba previsto que sufrieran una nueva remodelación, pero el estallido de la guerra en Europa hizo que ésta se retrasase. El Maryland se hallaba en Pearl Harbor durante el ataque japonés, recibiendo dos impactos de bombas que le provocaron escasos daños. En mayo de 1942 volvió al servicio activo. A lo largo de la contienda recibió nuevas mejoras: se incrementó la protección horizontal, se instalaron "bulges" antitorpedo y se mejoró la potencia artillera. Entre 1942 y 1943 realizó misiones de escolta, operando en las Fidji y Nuevas Hébridas. Desde finales de 1943 proporcionaron apoyo artillero sobre operaciones anfibias, siendo alcanzado por un avión torpedero japonés en Saipán (junio de 1944). Un año más tarde fue nuevamente alcanzado, esta vez por un kamikaze. En 1945, mientras era reparado, recibió una batería de 16 cañones de 127 mm/38 cal. en montajes dobles. Finalizada la guerra, fue pasado a la reserva, donde permaneció hasta ser vendido para desguace en 1959.
obra
En la década de 1960 los pintores reaccionaron contra el expresionismo abstracto realizando imágenes de la vida cotidiana con técnicas tomadas del cine, los periódicos o la publicidad. Esta reacción llevará el nombre de arte pop y Andy Warhol es su máximo representante. El arte pop está cargado de imágenes reales que el espectador contempla a diario, con el objetivo de superar las barreras entre la vida diaria y el arte. Y para eso emplearían técnicas gráficas, utilizando una persona o un objeto familiar para multiplicarlo en diferentes columnas, con pequeñas diferencias de impresión en cada una de las imágenes. De esta manera, el espectador tiene que seguir las columnas y captar las diferencias.Que mejor imagen para acercar el arte a la vida cotidiana que Marylin Monroe, el mito erótico de la década de 1950. Warhol la presenta bien en columnas bien aislada en una sola estampa, como aquí podemos comprobar, tomando como referencia la fotografía de la actriz, aplicando diferentes colores para dotar a la imagen de un aspecto de cartel, confundiéndose de esta manera cartel y cuadro. Norma Jean Baker nació en Los Angeles en 1928. Paso su infancia en diferentes instituciones y se dedicó posteriormente a la publicidad como modelo. Las puertas del cine se le abrieron en 1948, haciéndose famosa por su atractivo como ingenua mujer fatal. "Niágara" será la película que la lanzó al estrellato, convirtiéndola en sex-simbol hasta su trágica muerte en 1962.
obra
El de Ronald B. Kitaj es un caso peculiar dentro del ámbito del pop inglés. Sus propios temas procedían más de la literatura y de la historia del siglo XX que de la cultura popular, pero las imágenes tenían como base fotografías, fotogramas o fragmentos de pinturas de artistas del pasado, en una amalgama compleja que hace sus obras difícilmente comprensibles sin el libro de claves. Esta maravillosa imagen tiene una gran dependencia de Degas, tanto en la técnica empleada -pastel- como el virtuosismo a la hora de dibujar del pintor francés, continuador de la tradición clásica de David e Ingres, aportando el británico la modernidad a su figura.